Casa flotante donde los cubanos del mundo pueden venir y encontrar calor humano. Aquí se puede hablar de todo y hacer la nación espiritual. Casa escrita desde una visión personal, en torno a la cultura e identidad cubana y universal, con un acento especial, en el hombre y la mujer invisibles en los medios.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Algo de razón en la locura de Juan

Por Arnoldo Fernández Verdecia.

De niño escuché historias tenebrosas asociadas a un loco. Una vez dijeron viene y casi me morí del susto. Recorría las calles en la noche y durante el día. Decía frases inconexas: “Vamos para la caña”. “Cómo tiene el ojo la yegua”. “¡Cógela! ¡Cógela!”. “¡Vieja linda!”. “¡Bayamo! ¡Bayamo!”.

Después aprendí a quererlo, sobre todo al saber que protegía a las mujeres si los hombres intentaban abusar de ellas. Varias veces hizo correr, piedra en mano, a algunos frente a mi casa. “No te ha hecho nada. “¡Abusador! ¡Abusador!”.

Otras veces sufrí el dolor de ver como algunos jóvenes abusaban de su desaliñado cuerpo, lo tiraban de un lado a otro y se burlaban de él. El pobre Juan lloraba y decía: “Tú verás con Mariano. Tú verás con Mariano”.

Una noche de invierno lo desnudaron, parecía un Cristo negro con su pelo ensortijado y la barba teñida de nieve. Mi padre le arrojó una manta y dijo: “Juan, no puedes pasar ese frío, debes ir con tu familia”. “Yo no tengo familia. Yo no tengo familia”. Fueron sus palabras.

Un lord de ébano, especializado en fibras, me contó que Juan tiene actualmente 53 años y sus apellidos son González Fabat. Nació el 27 de marzo de 1957. Hijo de Mariano González Naranjo y Encarnación Fabat Cabrales, ambos fallecidos hace algún tiempo. Tiene siete hermanos, seis gozan de buena salud; uno de ellos terminó alcohólico y falleció a causa de una cirrosis hepática.

También conocí que Juan a los dos años fue víctima de la fiebre amarilla y casi lo dieron por muerto. Había nacido sin problemas de salud; sin embargo, aquella enfermedad lo dejó inválido y con problemas de articulación en el lenguaje.

La niñez de Juan fue triste, tenía que arrastrarse por el suelo y nadie entendía sus palabras. Lo llevaron a varias clínicas especializadas pero sus problemas se multiplicaron y le sobrevino un delirio del que nunca pudo recuperarse.

A Juan nadie le ha celebrado un cumpleaños el 27 de marzo, y todavía hoy deambula como un fantasma, por las calles de la ciudad, sin nadie reparar en su desconsolada figura.

El hermano artista esculpió un Quijote negro, tal vez es la imagen de Juan que pretende sacarlo de la pobreza y convertirlo en el Mesías de los chiflados, quizás movido por esa frase emblemática del filósofo Federico Nietzsche: “Siempre hay un poco de locura en el amor. Pero siempre hay algo de razón en la locura”.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Los Losada: Genealogía Losada

Familia Losada (Hugo)
Los Losada: Genealogía Losada
Me llamo Mabel Silva Losada; vivo en Cuba; mi bisabuelo se llamaba Lisardo Losada Barba y era natural de Robledo, en España, algunos de sus hijos emigraron a Cuba, entre ellos mi abuelo Domingo Losada Vega, y perdimos completamente el contacto con la familia originaria.

Si por esta vía usted pudiera ayudarnos a encontrar familiares nuestros en Robledo o quizás Valdeorras, donde también tenemos noticias de alguna descendencia, nos prestaría un importante favor a todos los que necesitamos estrechar vínculos afectivos y de sangre con esa familia que quedó atrás y con la que nunca nos hemos comunicado.

Atentamente y en espera de su gestión y apoyo: Mabel Silva Losada.

Algunas experiencias de Contramaestre en el uso de los blog y sitios web

Orlando Concepción Pérez. (Narrador y poeta)

Internet ha extendido sus resplandores en el decenio inicial del siglo XXI y, quienes se sienten aprisionados por las rejas invisibles del más solitario de los oficios, bucean en una tempestad de posibilidades.

Las páginas WEB y más tarde los BLOGS, ofrecen sus interioridades para fortalecer el trabajo de creación, divulgación y promoción. Es sabido, por todos cuantos transitan por los humedales de la publicación y de la promoción literaria en cualquier sitio de la ínsula, que no existe una estructura organizativa, en los centros del libro y la literatura, capaz de uniformar estatutos, reglamentos y normativas, para que haga su aparición una política de las buenas (si es que existen), que garantice un nivel de distribución de los libros, ni siquiera a lo largo y ancho de una de las divisiones territoriales del país.

Con tales antecedentes en el tesoro de los conocimientos, cada autor cubano está dotado del derecho a buscar los canales que le hagan posible su auto promoción, dentro de todas las estaciones de lo que se conoce como divulgación.

Con la experiencia acumulada en unos tres años de divulgar, mini ensayos, crónicas, artículos, comentarios, reseñas, etc., en una página WEB, puedo afirmar que se obtienen ciertas migajas de lo que conocemos como promoción, si navegamos por Internet.

Es necesario tener muy en cuenta que, para enfrentarse al mundo inexplorado de Internet, el que escribe debe depurar, lo más racionalmente aceptable, sus hábitos de redacción, y exigirse sin vacilaciones, escribir de la mejor manera que le resulta posible. Hemingway nos enseñó que no siempre es posible escribir todo lo bien que se puede. Sin embargo, fue su experiencia personal, en alguna ocasión, en uno de sus célebres cuentos, pudo escribir aún mejor de lo que le era posible.

Para Internet, sea una página WEB o un BLOG, el campo se acción se amplía en tales dimensiones, que el mensaje puede recorrer todos los continentes del planeta Tierra.

En recónditos parajes de la geografía mundial, se encuentran asentados granmenses ávidos de conocer cuáles cosas están ocurriendo dentro del marco estrecho de alguno de sus municipios o, en sentido general, cómo se comportan las ramas del arte, si el temario se limita a la expresión artística, o algunas de las aristas del entramado cultural, quizás en todo lo expresivo de su amplitud., en cualquier rincón del territorio.

Dentro de Internet funcionan los “navegantes seleccionadores” (Google u otro cualquiera), que se dedican a seguir con atención el contenido de las páginas WEB. Entre ellas, extraen aquellos que les reclama mayor interés. Reproducen el trabajo. El nombre del autor toma otra dimensión publicitaria.

Algunos internautas reclaman conocer datos biográficos e incluso la foto del autor de los escritos. Se hace necesario informarles, tan sintéticamente como exige Internet, los datos esenciales del autor y de su obra. Nadie puede sorprenderse de que lo conozcan mejor en Dinamarca que en su pueblo natal.

El exponente de estas consideraciones, tuvo en el año 2007 la oportunidad de penetrar por las ventanas abiertas de la página WEB de la emisora Radio “Grito de Baire”. A cargo de su administración estaba un joven ensayista, poeta y narrador, de fecunda fibra martiana, Arnoldo Fernández Verdecia. Lo que se inició como un experimento, se convirtió en algo sistemático. En ocasiones, se me pedía un trabajo semanal. Ello representa 52 trabajos en el año, con independencia del volumen de trabajo que esté enfrentando el aspirante a escritor.

De ahí, la importancia de meditar la decisión de aceptar la navegación por los maremotos de un oficio solitario y nada bien remunerado, nada menos que a través de Internet. Es igual que poder comunicarse con personas radicadas en los cinco continentes, que piensan, sienten y aman su tierra de origen, en su inmensa mayoría.

Cada quien debe tomar sus propias decisiones. Ser o no ser. Decir o no decir. Es algo así como una carrera diplomática, que transforma su trabajo, para llenar los exigentes requisitos escriturales de Internet.

Hay que mantener el carácter protocolar para enfrentar algún criterio adverso, por aparentemente reaccionario o incapaz que pudiera parecer a la primera lectura. Escribir para Internet requiere un trabajo calmado, con acopio de paciencia, y estar siempre armado de sólidas argumentaciones. A veces, defender un concepto o un punto de vista, es algo que va más allá de todo lo previsible.

Internet es una cajita de sorpresas. Redactar para una página WEB, nos exige un estilo que debe ser mejorado una y otra vez, en busca de eso inexistente llamado “perfección”.

Cuando se llega a las puertas de un BLOG, la pericia tiene que ser multiplicada. No caben dudas ni vacilaciones. Cada afirmación es eso: una afirmación. Quien la redacta tiene la aspiración lógica de carecer de aristas irrebatibles. Mi corta experiencia personal, con el BLOG “Caracol de Agua”, (con su lezamiano espíritu de pefectibilidad), me permite señalar que, sin la firmeza en la convicción de depurar el lenguaje, de batallar por la síntesis en las ideas, y combatir porque ninguna de las oraciones deje un espacio por el cual se pueda escapar un hálito de ineptitud, no se debe dar por concluido un trabajo. La profesionalidad tiene que estar presente en cada instante.

Los antecedentes de tres años en la página WEB, de mucho me sirvieron para el gran salto cualitativo que se produjo el jueves, 3 de septiembre del 2009. Ese día salió al aire, el BLOG “Caracol de Agua”. Resulta fácil identificar el origen del nombre de ese caracol. Es parte de uno de los múltiples versos inmortales de José Lezama Lima.

La aparición de “Caracol de Agua”, en formato de BLOG, representó algo más que una estrella en la infinitud del firmamento. Con su tripulante, Arnoldo Fernández, al frente del conocimiento y de la acción, este Blog contribuyó a colocar a la emisora “Grito de Baire”, en algo así como el paraninfo de los privilegiados.

El 3 de septiembre del año que cursa, “Caracol de Agua” cumplió su primer año de existencia. Como BLOG es una muestra elocuente de la posibilidad de colocar en la órbita de los grandes acontecimientos, a los destellos publicitarios de las ideas que más brillan en el pensamiento de avanzada. En el blog se ha insertado el indetenible deseo de servir a sí mismo y al prójimo. Es posible, mediante Internet, decirle a todos los países de todos los continentes, que la provincia Granma existe y late, y es capaz de convertir a la poesía en prosa y a la prosa transformarla en poesía.

Resulta una oportunidad insuperable para decirles a los granmenses presentes y ausentes, las mejores maneras de mantener vivo el pensamiento que circula por las ondas hertzianas de una radio emisora cualquiera, (en mi experiencia, Radio Grito de Baire), las más excelsas formar de eternizar el pensamiento martiano, que siempre inspira al pueblo cubano. Imagino yo, amigos de adentro y de afuera, el júbilo intenso en los predios pensadores de Radio “Grito de Baire”, por los trescientos sesenta y cinco días transcurridos, a partir del natalicio de este “Caracol…”. Me parece estar viendo a cuantos dejan su sabor a vida bajo las dos plantas del edificio, abrazando al periodista-ensayista, creador y sostén, de “Caracol…”

Ambos, autor y Blog, han conquistado con talento, pericia y persistencia, con el fruto fecundo de sus ideales, un lugar admirado en ese mundo infinito que es Internet.

Con justicia, de forma cotidiana, reciben visitas incontables en un número siempre creciente de países, y son altamente respetados.

Radio “Grito de Baire” (en este caso experimental) o cualquier otra emisora de radio o televisión, se nutre de esa posibilidad de elevado nivel cualitativo. Ese nivel solamente es alcanzable por quienes saben que ese trabajo está dedicado al pueblo que lo hace posible. El premio que se recibe es el respeto y la admiración del pueblo. Sin pueblo, no existe medio alguno de divulgación, mediático o no.

Los que hemos sido honrados con la oportunidad de navegar en un Blog de Internet como “Caracol de Agua”, podríamos abrigar la vanidad (mala palabra) de considerarnos posibles triunfadores. Hay que tenerlo presente: “Caracol…”, como todo vencedor, imanta detractores. Lo bueno lastima a lo malo, por el simple hecho de ser bueno.

La mediocracia y la incapacidad también navegan por Internet. Se les descubren las costuras. Alguien, no poco avispado, me comentaba: “Yo detecto la filiación sectaria del que escribe en una página WEB o en un BLOG. Muestra, y es su mentalidad, la tendencia de aglomerar calificativos denigrantes a los demás. Son amantes del nepotismo y de las tiranías. Aparecen como ciegos y sordos. Los demás ven a su alrededor lo que tales elementos no pueden ver, “porque no quieren o no les permiten verlo”.Le envié una sonrisa.

Los negativos, los que no son más que escribidores, van en el bando de los no respetuosos y por tanto no respetables. José Martí, entre sus aforismos, dejó algunas llamadas: “…la noción del bien flota sobre todo y no naufraga jamás”. (O.C:1:52).

En tanto los agradecidos enviamos parabienes a Caracol de Agua en su primer cumpleaños, los desagradecidos no se dieron por enterados. Así son ellos. Se auto excluyen. No caben en ninguno de los grupos ejemplares. Nosotros, felicitamos al “Caracol…” y a sus “caracoleros”. Reclamamos su futura presencia imprescindible. Ellos, los del lado “de allá”, hacen causa común con las peores ideas, aquello adversario de lo artístico y cultural cubano. Seguiremos en Internet. Aquel escritor que tiene ya varios libros publicados y que por esos misterios de la distribución desacertada de las publicaciones, solamente han tenido oportunidad de leerlos en su lugar de residencia, al penetrar en lo insondable de Internet, estaría en condiciones de hacer un viraje radical en la situación.

La auto promoción es un recurso válido, a veces inevitable, y es un defecto institucional en la Cuba del siglo XXI. El autor tiene el derecho real de ver la portada de sus libros y leer el título de la obra y el nombre del escritor en la red de redes, para disfrute espiritual.

Si ello ocurre en algún Blog de prestigio, nada de lo que suceda con posterioridad puede provocar extrañeza. Existen Blogs que han llegado al corazón de esa materia prima escritural denominada “calidad” y se incluyen en los seleccionados “con prestigio”. Un caudal de emoción es capaz de estremecer, al inicio, al autor que se siente tocando las puertas de la incógnita, entre los compatriotas que reportan que leyeron los comentarios, que pudieron ver la portada de uno de los libros, y felicitan al autor, desde América, Europa, Asia, África u Oceanía. Después, se convertirá en costumbre, agradable, pero costumbre. La gratitud se anida también en el BLOG que hizo posible el milagro del renacimiento.

Por suerte para quien suscribe estas líneas, “Caracol de Agua”, bajo el cuidado insomne de Arnoldo Fernández, está ocupando uno de los primeros lugares entre los Blogs destacados que privilegian a su provincia de origen.

Santiago de Cuba cuenta con recursos humanos literarios e históricos de suficiente nivel cualitativo, como para crear y mantener, aunque sea con una frecuencia semanal, una Página WEB, abierta a todos los criterios temáticos y estilísticos. Más adelante, puede irrumpir con un BLOG que consiga estremecer a quienes evalúan con la elevada temperatura de su calidad, tanto en la redacción como en el pensamiento.

Tiempo invertido nunca será un tiempo perdido. El freno no puede imponerse a la acción. Cuando se ponga en marcha la intención de navegar por todos los rincones del planeta Tierra, (mientras exista el planeta Tierra), no habrá fuerza digital con potencia suficiente para detener el impulso.

2010. Octubre 18. Lunes. (ULTIMA CONFERENCIA DICTADA POR ORLANDO CONCEPCIÓN PÉREZ ANTES DE MORIR).

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Enigma en la Ceiba

A mi abuelo Sulpicio Jesús Fernández Peña que vivió personalmente esta historia.

Por Arnoldo Fernández Verdecia

Si quieres hacerte invisible sólo tienes que ir a la ceiba a las 12 de la noche y poner una obra, dijo Esteban en el mostrador de la tienda. ¿Usted está seguro?, señaló uno de los del grupo.

Yo voy y veré cuál es el pedido. El viejo Esteban quedará como un mentiroso, piensa para sí. Él siempre anda con sus manías de contar historias y los tiempos no están para esas cosas.

Toma un quinqué y llega hasta la ceiba. Espera encontrar al menos una señal. Son casi las doce. Si hay algo, debe estar al salir.

Prende un tabaco y mira al cielo. Está estrellado. No hay rumazones de agua. Un ruido le pone los pelos de punta. ¿Quién anda ahí? Una luz brota en el tronco y se acerca. ¿Quieres ser invisible? ¡Sí!. El viejo Esteban dijo que había que venir para ver lo que usted quería. Debes cazar un gato negro y traerlo el viernes a las doce de la noche. Tienes que asarlo y comértelo bajo mi sombra. La luz desapareció y el hombre regresó a su casa.

Mujer hablé con la ceiba, me dijo lo que tenía que hacer para hacerme invisible. Pero usted es bobo, como va a creer esas cosas. Si fueras conmigo, la gente no dudaría. Te imaginas cuantas cosas puedo lograr. No tendremos más necesidades. Está bien, no se hable más del asunto, precisó la mujer.

Desolla el gato, lo aliña con varios condimentos. Huele bien. Comienza a asarlo. Extraños ruidos se escuchan en el tronco. Vieja, ¿qué será eso? Lo mejor es irnos. El olor a asado se esparce en el campo. ¡Ya está listo!. Cierra los ojos y mastica. Vieja, ¡está sabroso!, ¿prueba una posta? No, eso es un trato tuyo con esa cosa. ¡Viejo!, ¡Viejo!, ¿qué te ha pasado? ¡Viejo…!

sábado, 13 de noviembre de 2010

La Patrona de Cuba llega a Contramaestre

Foto tomada de la Virgen Mambisa en la Iglesia Católica de Contramaestre.
La Virgen de la Caridad del Cobre, la madre misericordiosa de los cubanos, estuvo dos días en la ciudad de Contramaestre.
Por Arnoldo Fernández Verdecia.

La Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, ha llegado a Contramaestre, y los fieles e infieles acuden al templo católico de la ciudad a rendirle culto.

Mujeres, hombres, niños y niñas vienen desde todos los confines de la ciudad. Unos le ponen flores, otros, velas; olvidan el protocolo de la vida mundana, se arrodillan ante su sagrada imagen y piden misericordia para los suyos: “Padre Nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén”.

Los padres de familia se refugian en la espiritualidad de la Virgen milagrosa de los cubanos. Un sacerdote bautiza a 73 niños recién venidos al mundo, con agua bendita, y unta aceite sagrado en sus frentes en forma de cruz.

En el patio se venden estampillas, almanaques, Biblias, reproducciones gráficas de la Virgen de la Caridad, y un libro extraordinario de Félix Varela: “Cartas a Elpidio, sobre la impiedad, la superstición y el fanatismo en sus relaciones con la sociedad”. El texto citado tiene la virtud de compilar algunos documentos importantes como el “Mensaje pronunciado por su Santidad Juan Pablo II en el Aula Magna de la Universidad de La Habana en el Encuentro con el Mundo de la Cultura”, y las “Palabras de acogida al Santo Padre” del Emmo. Sr. Cardenal Jaime Ortega y Alamino.

Los padres Rafael Couso y Eugenio Castellanos, celebraron la eucaristía final orando de manera especial por los enfermos.

En la tarde, la visita de la Virgen Peregrina terminó con el templo lleno a lo largo, ancho y en los alrededores, todos cantando junto al coro parroquial, con palmadas y hasta bailes veneraban a la Reina y madre del Amor. Los padres Rafael Couso y Eugenio Castellanos, celebraron la eucaristía final orando de manera especial por los enfermos. Melba Iris Cardoso Milanés, de setenta y tres años y ya con algunos achaques,  comentó “Esta Iglesia no la veía así desde hace muchos años, mira cuántas personas . Yo me bauticé a los trece años aquí en este templo y desde entonces no me he alejado de la iglesia; recuerdo el 1951, durante el primer recorrido nacional, aquí estuvo en el mes de junio, pero ahora ha sido impresionante. Todos le pedimos salud, paz, unión y amor para toda la comunidad… ¡y qué La Caridad nos una”

El padre Rafael Couso ante la Imagen Peregrina apuntaba, “la Virgen quiere una vela, una flor, una ofrenda, pero lo que más quiere es que ustedes venzan el mal, el maltrato, la traición, que hagan un esfuerzo para vencer estos males que perjudican a nuestra comunidad y al mundo”

La Virgen de la Caridad del Cobre, la madre misericordiosa de los cubanos, estuvo dos días en la ciudad de Contramaestre. En la noche de ayer fue llevada por los fieles hacia el poblado de Baire, que la esperó con especial regocijo para rendirle tributo y entonar cánticos a su imagen. No faltó el Ave María con la cual termino esta breve reseña:

“Dios te salve María
llena eres de gracia,
el es contigo,
bendita tú eres
entre todas las mujeres;
y bendito
es el fruto de tu vientre,
Jesús.
Santa María,
Madre de Dios,
ruega por nosotros pecadores,
ahora y en la hora
de nuestra muerte”. 

jueves, 11 de noviembre de 2010

Safo y el beso

Safo y el beso es una de los mejores poemas de Orlando Concepción que explora con audacia el tema de la homosexualidad femenina. Tiene hallazgos formales y un profundo lirismo que validan su factura poética.
Por Orlando Concepción Pérez, Cuba, (Poeta y narrador, 1932-2010)

Con albura de nube transparente
dos soles (universos femeninos)
como hogueras de rayos purpurinos
danzan en un rito de serpientes.

Caderas en un vendaval ardiente.
Vientres de nácar. Pubis colombinos.
Llamaradas de tersos vellocinos
y los besos como luna naciente.

Dos frascos que reparten esa esencia
con graznidos de brazas y pezones
en combate de quemantes pitones

vencedores en la sensual pendencia.
Dos flores con pétalos incendiados
sollozan con los muslos enlazados.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Luces en la Ceiba

Por Arnoldo Fernández Verdecia.
A mi abuelo Sulpicio de Jesús Fernández que vivió esta historia.

El rumor de la ceiba en la noche es un mal augurio, dice el viejo Esteban. Ese árbol está asociado al demonio. No se puede pasar bajo la sombra pues te quedas atrapado y nunca sales. Ahí ahorcaron a un hombre por robarse un gallo, él nunca se ha ido, yo lo he visto con mis propios ojos. Si no me lo creen vayan el viernes a las 12 y verán.

Eso es mentira, por estos lugares nunca ha existido nada, Esteban siempre está con su cuentos para asustar a la gente. Iremos, precisa uno de los hombres, no hay que temerle, si es un muerto lo metemos al cordón y asunto resuelto.

Avanzan en silencio, varios candiles iluminan la noche, el sonido de una lechuza eriza la piel. ¡Está ahí, mírenlo, es que no lo ven coño!. Yo no veo nada, dice uno.

Están bajo la sombra y un extraño sonido viene del tronco. ¿Qué será eso?

Se acercan cautelosamente, los machetes y la Biblia, producen destellos en la oscuridad, si es él, ya saben.

Forman un cordón alrededor de la ceiba y entonan cánticos para alejar los malos augurios. Estrechan el círculo y elevan voces. ¿Qué es eso Dios mío? Una luz brota en el tronco y toma forma humana. ¿No puede ser? ¿Esto no está sucediendo? ¿Qué usted quiere? Dicen los hombres asustados. Sienten la respiración, los abraza, pierden el aliento. Otra vez la lechuza grazna. Hay que irse. La ceiba se ilumina. Sólo hay tataguas alrededor. Se abre la tierra y los hombres desaparecen.

El viejo Esteban sigue con sus cuentos, algunas personas dicen que delira. Es un hijo de Satanás, lo mejor es exorcizarlo, tal vez nos deje tranquilos y se vaya a otro pueblo. Los hombres no regresaron. Esteban dice que ahora son siete las luces en la ceiba y no se puede pasar bajo la sombra los martes y viernes.

La cara oculta de "Aquí estamos"

Por Arnoldo Fernández Verdecia . arnoldo@gritodebaire.icrt.cu

Terminó la novela cubana “Aquí estamos” y me atrevo a arriesgar algunos criterios, para compartirlos con todas las personas interesadas en dialogar sobre sus ganancias y desaciertos.

Entre sus méritos fundamentales sobresale el hecho de presentar un cuadro sociológico de la Cuba actual con todos sus matices, sin los paños tibios habituales en otros dramatizados de la Televisión Nacional. Problemáticas como la homofobia, la adicción a las drogas, la prostitución, la violencia, la migración, la delincuencia, familias disfuncionales, las enfermedades, conflicto de elecciones, en fin, un intento de abarcar todo el tejido social que marca y a veces anula al sujeto.

Otra de sus ganancias es la música, con una adecuada selección y utilización en cada uno de los capítulos. Sobre todo, elogiar los temas escritos e interpretados por Arnaldo Rodríguez. Algunos de sus composiciones se han convertido en himnos para los habitantes de esta isla, repleta de problemas, pero todavía con un río de sueños a sus espaldas.

En cuanto a la fotografía, tuvo algunos destellos en su tratamiento, aunque pudiera haber sido mejor en el manejo de las luces, los planos, tal vez requería una mayor rigurosidad estética a la hora de presentarnos los diferentes conflictos de la novela, no desde lo muy formal, sino con atisbos de experimentación, como lo ha hecho el realizador Rudy Mora o el propio Cheito en “La cara oculta de la luna”.

En cuanto al guión, producto de la vivencia real de uno de sus creadores, Hugo Reyes, tiene una trama muy bien centrada en la sociedad cubana de hoy, y un conjunto de subtramas, que enfrentan de forma valiente los problemas más acuciantes en este III Milenio. No obstante, la mayoría de esas historias no son resueltas felizmente como el caso de la joven prostituta, creo que insuficientemente investigado, desde el punto de vista social, para presentarlo con mayores matices y más creíble para los teleespectadores. Su evolución cae en el melodrama y la sensiblería, y al final, cambia gracias a que un adicto a las drogas la enseñó a leer, a tener una visión positiva de la vida, más centrada en el hecho de lograr las cosas a partir del esfuerzo personal y las capacidades del individuo.

Otro de los personajes con una solución dramática pobre es el de Paula, en los inicios muy bien caracterizado como el prototipo de la persona arribista, sin escrúpulos para lograr privilegios, dinero, sin embargo, en el desenlace, cae también en la sensiblería y queda abandonado como en una suerte de inercia de la que no logrará apartarse.

Un desacierto total, al menos yo lo veo así, es la historia de la actriz de teatro retirada y sus permanentes diálogos con los muertos, proceso que genera una especie de ruptura con el argumento central de Aquí estamos y que de manera forzosa resuelve el escritor convirtiéndola en el personaje que escribe la pieza de teatro. Su nieta Estrella no tiene desenlace y todo parece indicar que permanecerá gravitando con los mismos fantasmas de esa enorme casa donde vivió su niñez y juventud.

La bisexual rompe su historia con la mujer de sus sueños para vivir con Adonis, lo interesante en esta subtrama, es que éste último, procedente de un medio marginal y machista por excelencia, enfrenta los prejuicios y decide su futuro al lado de una mujer que no es normal desde el ojo sexista de la sexualidad. Creo que lo más acertado, para el personaje de la bisexual, hubiera sido que llevara vidas paralelas y su historia ganaría en matices y credibilidad dramática.

Una solución dramática que me sorprendió completamente fue la de Pedro, un guajiro del interior, empeñado en hacer y defender un arte serio, apartado de los dilemas del mercado, muy cuestionada su caracterización en los inicios de la novela, pero que tiene un desenlace sorprendente, pues realiza una evaluación de lo que ha sido su vida, y lo que será, de seguir intentando las cosas por esos caminos, por eso resuelve irse del país tras la mujer que ama. Ya en una nación europea, logra crear un grupo de teatro con verdaderos profesionales, pero no se libera de la nostalgia de Cuba, de aquel proyecto de aficionados abandonados a la suerte de un amigo, Denis, amante del dinero, los privilegios, la bohemia, y que al final resuelve regresar al teatro y continuar los empeños utópicos de Pedro.

Otras valoraciones pudieran hacerse de la novela, sin embargo, para mí, al menos lo creo así, es válido el intento de hacer un producto cercano a la realidad que nos marca y define, sin falsos sentimentalismos, ni didactismos programados para otros espacios. Felicidades a su colectivo de realización por tan noble empeño, a pesar de la cara oculta de "Aquí estamos".

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Pequeña serenata para Orlando Concepción

Con fuerza hombre.
Es lunes y morirse es no haber transitado
por los caminos de dos cuentos,
dejar los ojillos de Katia sin la magia de no haber
descubierto en el jardín de la vida al Dinosaurio Azul
o que los libros fueran la neblina amarga en el corazón
de un verso llamado Sonia
sin que la cultura se hiciera a las frialdades de las aguas
y el velamen de cada página
y que los hombres no descubran las lecciones para morir
en esta ciudad que sueña
y envejece.

René Emonides Quintana (Poeta)

martes, 2 de noviembre de 2010

Orlando Concepción ha muerto

Orlando Concepción ha muerto - les respondí. Pero esa no es la noticia.
Un día, Él también resucitará.


Por Eduard Encina.(Poeta y narrador)

Orlando Concepción ha muerto. Intento una frase puntual para que el mundo lo sepa. “Lo acabo de oír en la radio”, me dijo una vecina. Yo, comenzaba a darle la cena a mis hijos. Ellos, recibían la noticia con inocencia, quizás con el amor de escuchar el nombre de “Conce”, ese viejecito que les dedicó poemas y picardiosas conversaciones al teléfono.

“Nací en 1932, en el Central América, al borde del río Contramaestre donde se bañó Martí pocas horas antes de morir”, respondió vanidoso en su última entrevista pública, a la que accedió ya muy enfermo. “Hoy tengo ganas de contar lo que he vivido” le advirtió a los jóvenes que le escuchaban hablar de aquel chico curioso que disfrutaba llevarle el almuerzo a su padre, trabajador del central de Fico Fernández Casas, al adolescente que ya publicaba en periódicos del país pequeñas crónicas y artículos sobre variados aspectos de la vida de Contramaestre, al joven revolucionario de la clandestinidad, orgulloso discípulo de Chile Morín, “un maestro de la cultura -según él - al que un día habrá que volver”, al poeta que conoció a Lezama y lo hizo desbordar de la risa al confesarle que lo había leído, pero que no había entendido ni J, al intelectual y animador de nuestra vida cultural, al enamorado de la sorpresiva y única Sonia Ducasse.

Orlando Concepción ha muerto.

Pienso en el camino del hombre que siempre confesó ser mejor amigo que escritor, el que aprendió las equivocaciones y el perdón, las desilusiones y la fe. Pienso en la resistencia de su palabra aislada y solitaria que superó el tiempo necesario hasta durar en nosotros, que aprehendimos la fe, el amor, la irreverencia y la búsqueda de la verdad.

Ante tal noticia mis hijos no pudieron llorar ¿Se murió Conce papá?, preguntaron, todavía con una sonrisa sobre los platos.

Orlando Concepción ha muerto - les respondí. Pero esa no es la noticia. Un día, Él también resucitará.

Orlando Concepción: un eterno Sísifo en la literatura y el periodismo

A las 5 y 25 pm, del lunes 1 de noviembre, el Conce inició el camino, no sé si al Paraíso o al Infierno, pero nos queda el honor de contarnos entre sus amigos; de escuchar su encuentro con José Lezama Lima en la década de 1960; o los consejos que le diera Manuel Cofiño, o los de Mario Benedetti; de saberlo un eterno inconforme que jamás sucumbió a las tentaciones de Próspero y se mantuvo como Sísifo, siempre anhelando lo imposible.

Por Arnoldo Fernández Verdecia. arnoldo@gritodebaire.icrt.cu

En víspera de la muerte, un hombre presenta momentos de lucidez y desliza en una entrevista a un amigo sus valoraciones más íntimas sobre sucesos vinculados con su vida literaria y pública, para algunos, su testamento literario, para otros, algo impublicable, repleto de extremismos y frustraciones.

Ahora la naturaleza lo priva de la razón y la palabra y se va junto a la Parca por el río que narró de forma sublime en La fuerza del hombre, uno de sus libros más conmovedores.

Una mujer de ojos azules, un hecho patriótico, o cualquier cosa que reclamara su mirada le arrancaban poemas, lo mismo décimas, sonetos o versos libres. Creo, y tal vez tome el rábano por las hojas, que no hay hecho de Contramaestre olvidado en su escritura.

El Midas de la literatura en Contramaestre deja su laberinto, pero una que otra vez las mariposas de su jardín nos invitaran a visitar la humilde casa, que de seguro pasará a la historia del parnaso, en esta ciudad, como el lugar donde vivió nuestro mejor Heredia.

De sus recuerdos conservo algunos que hoy prefiero narrarlos como él me los contó. Entre ellos las palabras de elogio que recibiera de Mario Benedetti, primero en Santiago de Cuba y luego en La Habana: “Allí estaba como cercano observador José Soler Puig, acompañado a su derecha, por Mario Benedetti, y a su izquierda por Rafael Soler Martínez y Luis Díaz Oduardo. Con modestia me acerqué hasta situarme al lado de Benedetti. Extendí mi mano saludadora desde Benedetti hasta Luis. Aspiro a leer “Montevideanos”, dije al célebre uruguayo. “Podrás”, sólo dijo.

Finalizado el ritual de los comentarios aprobatorios, escuché el consejo de Benedetti: “Seguí escribiendo. Vos sos un cuentista”. Aquellas palabras en la voz de Mario Benedetti las recibí como un estímulo, sin la más mínima cuota de engreimiento.

Un año después, en octubre de 1968, dos de mis cuentos recibieron primero y segundo premio en el Concurso 26 DE JULIO, auspiciado por el Consejo Nacional de Cultura. En el programa de visitas, los premiados fuimos a Casa de las Américas. ¡Grata sorpresa! Nos recibió Mario Benedetti. Recuerdo su sonrisa y su abrazo atento. Su alegría no disimulada. “Vamos a ver a Haydeé. Le conté la anécdota de tu cuento. Quiero que la escuche de ti”. Conocer y saludar a Haydeé Santamaría fue un honor no programado. Cuando repetí: “A mi no, al cuento”, se rió como yo no imaginé que se reiría la hermana de Abel, la novia de Boris, la heroína del Moncada.

Después, hablé con ella y Benedetti, sobre mi cuento “Desilusión”, que escribí con el tema del torturador de Abel. Me habían dicho que no debía ser publicado. Lastimaría a Haydeé. Fue el ganador del primer premio. Ella quiso leerlo. “Si puedes, publícalo. Está bellísimo”. Me conmovió su elogio.

Con el novelista Manuel Cofiño sostuvo una larga amistad que lo lleva a decir: “Nunca olvido las veces que Manuel Cofiño me trató de establecer una línea: “No te dejes distraer por todo lo que te rodea. Eres cuentista. Todos los días, debes escribir algo de un cuento”. Cofiño lo hizo. Yo, no. Fui indisciplinado. Hoy lo lamento”.

De la crítica en torno a sus seis libros publicados dijo: “Estos seis, imagino que son los únicos que pueden servir de fuente para alguna crítica seria. De ellos, solamente he tenido oportunidad de leer un estudio crítico con la firma de Basilia Papastamatiú. Coincido con ella en su valoración. Los cuentos de mejor calidad se encuentran entre los que mezclan la realidad con la fantasía. Así se lo di a conocer a Basilia, en el momento en que tuve la suerte de conocerla en una de las Ferias del libro en Contramaestre. Su obra literaria comprende los textos “La fuerza del hombre”, “Dos cuentos”, “Poesía cósmica”, “Velamen”, “El dinosaurio azul” y “El horno de la ira”. Aparece en varias antologías en Argentina, España, Cuba y México.

Del periodismo hay que destacar que Concepción Pérez escribió para unos 25 periódicos de Cuba antes y después de 1959, entre los que sobresalen: Cuba deportiva, América deportiva, Alerta, Diario de Cuba, Diario Nacional, Pueblo, Mañana, Prensa Universal, Revolución, Sierra Maestra, Surco, El Heraldo, El Triunfo y Prensa Libre entre otros. Su obra dispersa aparece publicada en Lunes de Revolución, Prensa Libre, Verde Olivo, La Gaceta de Cuba, El Caimán Barbudo, Muchacha, Mujeres y Perfil de Santiago.

Hoy Orlando Concepción nos abandona, y lloramos su perdida los que aprendimos a quererlo con sus manías y caprichos, tal como él era, un humano irreverente que montó Rocinante la vida entera y nunca estuvo dispuesto a dejarse llevar por la Parca.

A las 5 y 25 pm, del lunes 1 de noviembre, el Conce inició el camino, no sé si al Paraíso o al Infierno, pero nos queda el honor de contarnos entre sus amigos; de escuchar su encuentro con José Lezama Lima en la década de 1960; o los consejos que le diera Manuel Cofiño, o los de Mario Benedetti; de saberlo un eterno inconforme que jamás sucumbió a las tentaciones de Próspero y se mantuvo como Sísifo, siempre anhelando lo imposible.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Escritor Orlando Concepción sufre una isquemia

El Conce inició el camino, no sé si al Paraíso o al Infierno, pero nos queda el honor de contarnos entre sus amigos; de escuchar su encuentro con José Lezama Lima en 1966.
Por Arnoldo Fernández Verdecia.

En víspera de la muerte, un hombre presenta momentos de lucidez y desliza en una entrevista a un amigo sus valoraciones más íntimas sobre sucesos vinculados con su vida literaria y pública.

Ahora la naturaleza lo priva de la razón y espera a la Parca junto al río que narró de forma sublime en La fuerza del hombre, uno de sus libros más conmovedores.

A través del teléfono me mantuve al tanto de la evolución de su enfermedad. No quería verlo postrado ni delirando.

Hoy un amigo me dijo, ya no hay nada que hacer, Orlando Concepción se nos va y debemos estar preparados para perderlo. Anoche sufrió una isquemia y agoniza. El cáncer linfático acelera su camino.

Orlando Concepción huye, y ya casi lloramos los que aprendimos a quererlo con sus manías y caprichos, tal como él era, un humano irreverente que montó Rocinante la vida entera y nunca estuvo dispuesto a dejarse llevar por la Parca.

El Conce inició el camino, no sé si al Paraíso o al Infierno, pero nos queda el honor de contarnos entre sus amigos; de escuchar su encuentro con José Lezama Lima en 1966; o los consejos que le diera Mario Benedetti en un evento literario celebrado en Cuba; de saberlo un eterno inconforme que jamás sucumbió a las tentaciones de Próspero y se mantuvo como Sísifo, siempre anhelando lo imposible.
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