sábado, 30 de marzo de 2013

Herejías de Oscar Cruz ante la “funda vacía”

 
Oscar Cruz tiene plena conciencia del personaje que interpreta, sus herejías ante la “funda vacía” nos hacen evocar sus versos de Pájaros de Manduley: “me pregunto si ese es el pago que merecen los poetas, / cuando ya no tienen nada que decir”
Por Arnoldo Fernández Verdecia. arnoldo@gritodebaire.icrt.cu
 
En una conversación con un poeta cercano me decía que la poesía  no podía imaginarse antitexto, antilírica, pero no pudo eludir nombres como los del chileno Nicanor Parra, autor del famoso “Manifiesto”,  y el del cubano Virgilio Piñera, éste último, por su emblemático “La gran puta”.

Sobre Piñera y su recepción en uno de los poetas contemporáneos de Santiago, Oscar Cruz, aquí en Cuba, me detendré, para llamar la atención en torno a la “poesía lírica, pero sin fuerza”, y la “poesía antilírica, pero con fuerza”.

En Virgilio fue una obsesión  el “poeta ocasional” y el “poeta concentrado”. Él se nombra entre los primeros; no quiso echar su suerte con  los segundos, entre los que sobresalían la  generación de Espuela de Plata  y Orígenes, que pudiera arriesgarse el criterio de considerarlos “profesionales de la poesía”, independientemente de que tuvieran que hacer otros trabajos para asegurar la sobrevivencia. Sin embargo, creían en la profesionalización del poeta, e incluso consideraban que debían vivir en correspondencia con la calidad de su producción literaria. Piñera no se sentía un “profesional de la poesía”, por eso se aísla en un antilirísmo iconoclasta, antirretórico, ante lo que él llama “postura de la momia”, o “estuche vacío”.  

Llama a la “poesía lírica sin fuerza”, cultivada por los “poetas profesionales” agrupados en torno a Lezama, “delicuescente  marbete  de morceaus choisis  con que se adornan  las culturas, cuando, habiendo cumplido su fase dinámica entran  a esa elegante  pero estéril postura de la momia”. (1) Es curioso que este Icaro de la versificación cubana asuma una postura crítica ante los poetas de su tiempo, e intente echar leña sobre el fuego, donde se cocían los mejores poemas de aquellos tiempos. Algunas interrogantes saltan a la vista, desde la postura virgiliana, ante la lírica de alta factura: ¿Quiénes leen textos encapsulados en un elitismo estético? ¿Puede esa poesía salirse de los moldes de la ciudad,  como espacio espiritual, y dialogar con el conjunto de la nación? Por supuesto que Piñera tiene algunas respuestas. Reconoce en ella “méritos indiscutibles”, pero: “Lo que funcionaba  hace un lustro  con Espuela de Plata  hoy sería letra muerta…” (2)  “…fuimos a dar, en cambio, en el peligroso  mecanicismo de la funda vacía, del estuche desolado”. (3)

El aliento piñeriano, señalado hasta aquí, lo respiran, en Santiago de Cuba hoy, poetas a los que llamé recientemente “Generación Herética” y los caractericé como sigue:

Las nuevas voces surgidas en el ámbito universitario de Oriente expresan esas disonancias con los Clásicos santiagueros (Reinaldo García, Teresa Melo, León Estrada). Oscar Cruz, en términos jerárquicos, se presenta como su líder apolíneo, a pesar de negar  el andamiaje de estereotipos exhibidos por los Yansy Sánchez, Rainer, Gizeh Portuondo, Erika Castellanos, Rodolfo Tamayo, Ramón Muñiz, Daniel Liens, y Reinier Rodríguez, que agreden la calidad de la palabra y en alguna medida retoman la poesía testimonial, donde hablan homosexuales, lesbianas, putas, en fin, seres periféricos apartados de la ciudad ilustrada. El carnaval llega a grados inverosímiles con ellos, pues asumen vivencias, inspiración, escribir y leer, como procesos complementados mutuamente. Las poses representan la banalidad de los sujetos líricos. La palabra y sus significados agresivos, contestarios, adquieren carta de presentación y se vuelven normales en cada acto. Con ellos la poesía sale de lo íntimo y se instala en lo público, dialoga con la masa humana, no acostumbrada a escuchar lo trivial y la obscenidad como poesía”. (4)

El Virgilio Piñera de La gran puta parece haber reencarnado en su líder apolíneo, Oscar Cruz (5). Éste último se alimenta de un  imaginario telúrico para la poesía cubana (Espuela de Plata, Orígenes, Poeta y Ciclón). Al soplar esas cenizas, logra hacer un fuego que ya cobra víctimas en el escenario poético del oriente cubano. Todo el que no entre por ese “ojo”, está fuera del juego. Se ha convertido en una especie de “caudillo”. Escribir como ese “ojo”  y asumir la necesidad de diálogo con el “hombre masa”, anulado por las miserias espirituales y materiales, de una época en crisis, debe estar presente, de lo contrario, a cantar a otro “gallinero”. Con esa carta de presentación, Cruz sale al mapa nacional, y muestra disonancias con las generaciones que le precedieron:

…cuando uno se encuentra en la ferias o en los eventos que a ratos se dan a lo largo y ancho del país a ciertos panelistas trasnochados, con una nostalgia insuperable por lo que fue la literatura cubana de los ochenta y los setenta y qué sé yo; cuando uno escucha ciertas lecturas de los maestros y sospecha que éstas cosas ocurren por el bien de nuestra literatura; cuando uno descubre que todo esto pertenece al mismo engranaje, a la misma salsa; uno se pregunta: cómo no ser radical con esa masamba, cómo no hacer tabula rasa de todo eso y decir: paren esto que me voy a pie…….hasta Santiago a pie…….hasta Santiago pie”. (6)

Similar postura, a la asumida por Piñera, con la generación de Espuela de Plata y Orígenes, desde Poeta y Ciclón, parece reeditarse en Oscar Cruz. Según la clasificación piñeriana: ¿en cuáles de las tipificaciones entraría este joven santiaguero? Arriesgo un criterio, puede o no ser compartido. Pertenece a la “poesía antilírica con fuerza”. ¿Cómo lo fundamento? Cruz ha dicho, en entrevista reciente, y con sus palabras creo que sobran los argumentos, aunque aventuraré algunos:

Estoy bastante cansado de los buenos poetas y narradores aburridos que andan llorando de texto en texto, ya sea por el país, por la madre, por la mujercita o el hombrecito que se les fue. Los libros en los estantes dan fe de lo que digo. No hay quien meta el diente en esa carne. La gente necesita que los poetas, los narradores, los que se atreven a poner algo por escrito, pongan las palabras a funcionar, que les pongan la cabeza mala, que les muevan los hilos, pero sé que esto no es tan sencillo. Primero, no veo ahora mismo a un grupo significativo de autores con esa voluntad, y en caso de que existieran, sus libros no llegarían muy fáciles a los estantes de las librerías. Tendrían que ceder paso a la literatura sin nervios, sin ton ni son, cosmética desde la letra inicial mayúscula hasta el punto final, bien correctica, y educada en el uso y el desuso de la lengua castellana" (7)

 
Ante una postura tan radical, me veo obligado a recurrir a Piñera nuevamente, pues aprecio su aliento subterráneo cuando interroga, con palabras cargadas de “talento amargo”,  a las letras cubanas: “… ¿qué son y qué altura  han alcanzado las letras  cubanas  de hoy? Habrá que reconocer con toda objetividad  que no pasan del plano de lo retórico  bien resuelto, de lo mimético mejor estructurado”. (8)

La Generación Herética, y su líder espiritual, se siente llamada a encarnar esa voluntad de cambio ante lo “cosmético”, lo “correctico”, en fin, la “literatura sin nervios” que parece haber asumido la “postura de la momia”, o el “estuche vacío”, -sugeridos por Piñera al oído de estos “disidentes de la poesía”-,  de este “disidente de la poesía”, reiteradas una y otra vez, como un círculo vicioso, luego de dejar atrás períodos vitales que, en momentos determinados, la hicieron pujante en Cuba, y muy particularmente en Santiago. Entonces, -los heréticos-, “el herético”, en una arriesgada operación quirúrgica, se lanzan sobre el lenguaje y dan cuerpo a lo que un docto llamaría, “antipoesía”, o “antilirismo”, pues no les interesa tanto el verso altamente elaborado, sí la construcción de imágenes agresivas, contestarias ante la palabra sagradamente preservada por el orden poético reinante. Les, (le), interesa vehicular el imaginario de un país traumatizado en sus cimientos morales; usar la “poesía” como mediación de ese proceso. Por eso va siendo normal que sus peñas atraigan a mucha gente, interesada en la imagen del espejo, de los espejos subterráneos,  donde lo sagrado es bajado de los pedestales que no significan nada para el “hombre masa”, y los fundamentos del texto son encontrados en miradas iconoclastas, antirretóricas, y yo diría que hasta provocadoras, pues captan lo mediato del espacio urbano, en una especie de crónica anticipada de lo histórico, y congelan todo lo que la memoria olvida, o sencillamente, otros géneros literarios tardan en visualizar. Nunca nadie en Santiago de Cuba había arriesgado tanto.  Yo diría que estamos en presencia de una “poesía que huye de los caminos ilustrados del arte por el arte”, y concentra la fuerza de una polis –en el sentido griego-, uso el término,   incapaz de expresarse a través de las normas cultas de la lengua, y de los caminos trillados, recorridos tantas veces en las últimas promociones de la poesía cubana. Oscar Cruz tiene plena conciencia del personaje que interpreta, sus herejías ante la “funda vacía” nos hacen evocar sus versos de Pájaros de Manduley: “me pregunto si ese es el pago que merecen los poetas, / cuando ya no tienen nada que decir”. (9)

Notas
1. Ver carta a Editores de Orígenes, La Habana, 19 de mayo de 1944, en Virgilio Piñera de vuelta y vuelta, Ediciones Unión, 2011, p. 62.
2. Ibíd., p. 62
3. Ibíd.., p.62
4. Ver Anatomía de la poesía joven escrita desde Santiago: ¿Carnaval? ¿Espectáculo? o ¿Chancleteo?, recogido en el libro de ensayos: Límites y circunstancias (inédito), p. 140.
5. Ver sus libros Los malos inquilinos, Ediciones Unión, La Habana,  2007 y Las posesiones, Editorial Letras Cubanas, La Habana, 2009.
6. Ver entrevista: Yansy Sánchez: Hasta Santiago a pie en confidencias con Oscar Cruz; tomada del portal de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) http://www.ahs.cu/secciones-principales/entrenos/contenido/hasta_santiago_a_pie.html
7. Yansy Sánchez, entrevista citada.
8. (Carta a Editores de Orígenes, La Habana, 19 de mayo de 1944, en Virgilio Piñera de vuelta y vuelta, Ediciones Unión, 2011, p. 62.
9. Ver Oscar Cruz: Pájaros de Manduley, en La Noria, No. 3, Santiago de Cuba, 2011, p.14.

viernes, 22 de marzo de 2013

Orlando Concepción: amistad y resistencia

Hoy 21 de marzo lo recuerdo. Sus pequeños ojos en ristre anunciando una respuesta telúrica y una inteligencia sin límites.
Por Eduard Encina (Escritor-colaborador)

Hoy 21 de marzo lo recuerdo. Sus pequeños ojos en ristre anunciando una respuesta telúrica y una inteligencia sin límites. Sus pequeños ojos de mirar de frente, “como los hombres”, solía decir, sin el temor de aceptar los equívocos y alguna que otra conversación “pasadita de tono”. Sus pequeños ojos de expresar la belleza cuando miraba a Sonia Ducasse, la compañera de su vida y la hacedora del mejor café de Contramaestre.

Hoy lo recuerdo riñéndome ¿Dónde está tu agenda calendario? “Papelitos hablan”, “lo que no se apunta se olvida” y una sarta de “regaños” más, que todavía me hacen tanta falta. Un día le preguntamos si le gustaría que lo recordaran con una estatua en el centro del Parque Jesús Rabí, y como siempre desató su lengua relampagueante “Claro que no, mijo. Las estatuas son para los héroes de la Patria. Preferiría que conservaran mejor las que ya están”. Así era de sabio y de ocurrente, también frente a los fingidores, los corruptos, los torcedores, los retorcidos, que nunca faltan cuando la verdad los golpea a la cara, al bolsillo, o la barriga de pensar para adentro.

Lo cierto es que hoy cumpliría ochenta y un años el hombre que nació en el Central América en 1932, a quien admiré con sus virtudes y defectos, el escritor, el periodista, el intelectual con quien aprendí que resistir es una forma de la fe, y que es mejor ser un buen amigo que un buen escritor “pero si pudieras combinar las dos cosas…”.

Lo cierto es que hoy hace un silencio hondo, cuando tengo en la mano este hermoso libro “Orlando Concepción tierra adentro”, publicado por la Colección Homenaje de Ediciones Santiago, gracias al esfuerzo del Compilador Arnoldo Fernández Verdecia y la edición de Alicia García Contreras. Un libro, un compromiso, un gesto de permanencia hacia aquel que siempre nos tuvo presentes.

Lo cierto es que hoy también debería hacerse un aplauso, y un aleluya porque haz resucitado para conversar con nosotros desde las entrevistas, para poner tus versos como un bálsamo en el corazón, y tus cuentos donde nos borras la frontera entre la ficción y la realidad.

Lo cierto es que hoy estamos aquí, hermano, listos para la resistencia y la memoria.

martes, 19 de marzo de 2013

El dolor de un perro viejo que todavía vive en Cuba

Toqui irá a encontrarse con su viejo dueño en otra dimensión. Quedarán mis palabras sobre un can bueno, que un día llegó hasta la tumba de su amo y aulló a la luna para preguntarle cómo llegar a su nueva casa.Escuchar crónica en el siguiente enlace: El dolor de un perro viejo que todavía vive en Cuba

Por Arnoldo Fernández Verdecia. arnoldo@gritodebaire.icrt.cu

Toqui llega a sus 28 años. No tiene ojos, el tiempo se los ha robado. Lo ha sobrevivido todo, hasta los vientos huracanados de Sandy. Una tarde salió de casa, estuvo perdido un par de días. Temían lo peor. Sus amos lo encontraron junto a la Carretera Central, aquí en Contramaestre, llorando lágrimas de pus. Desde ese día no ha podido levantarse y trotar como el can viejo que es.  Ahora se arrastra y aúlla durante el día y la noche. Nadie se atreve a terminarle la vida, pues en la memoria permanece el recuerdo del viejo Prisciliano Verdecia, su antiguo amo, que murió hace siete años.

Prisci, como le decíamos su cercanos,  era un viejo bueno, fundador del central América. Durante mucho tiempo, vanguardia nacional, y hasta visitó la desaparecida Unión Soviética. En sus últimos días, sólo tuvo un compañero, su mascota Toqui. Iba a todos los lugares con él y dormían juntos. Compartían las comidas. Entre ellos surgió un amor que solo pudo separarlo la muerte.

La noche del fallecimiento de Prisci.., Toqui lo buscó en muchos lugares, husmeó ante la cama, recorrió la cocina, fue hasta el corredor, y un extraño olor le decía que algo había sucedido. Pasaron varios días y nunca más apareció su dueño. Lo esperó muchos meses, incluso logró llegar hasta el cementerio donde reposan los restos de aquel que tanto amó, se echó ante su tumba y ladró a la luna, tal vez creía que su viejo estaba en sus brazos.

Un día se convenció de que su amo no volvería y decidió regresar, pero en la casa había otra persona, nunca la había visto, su olor no era bueno. Recordó la casa del antiguo portal que tanto le gustara y caminó seguro, allí estaba el amigo de su viejo, enseguida lo reconoció y le lamió las manos, ya tenía otra familia.

Al paso de Sandy, Orlando Suárez -dueño actual-, olvidó protegerlo, y el anciano can, con desgastados ojos, observó  vientos de más de 127 kilómetros por hora,  árboles derribados, postes eléctricos en el suelo, e incluso, fue arrastrado unos diez metros de su casa.

Cuenta Suárez Morín que lo llamó varias veces. Al arreciar el viento, lo olvidó. Al amanecer, un vecino avisó  sobre la presencia del  can, bañado por las aguas de Sandy y temblando de frío. Fue a buscarlo enseguida. Lo cubrió con varias mantas, y precisó  que era difícil asegurarle la vida.

Preocupado por la salud del animal me  acerqué; aconsejé ponerle nuevas frazadas y darle alimentos. Toqui abrió sus ojillos cansados y se desmayó. “Ahora si se muere”, dijeron algunos.

En la tarde, acudimos nuevamente. Al abrir la puerta donde lo tenían restableciéndose, se incorporó pesadamente y caminó. Propuse darle comida caliente. Enseguida apareció una cacharra con espaguetis. La devoró con ansiedad. “Ahora si se salva”, dijo un veterinario, no podía creer el milagro.

Así pasó el tiempo y Toqui tiene hoy 28 años, está muy desgastado por los dos días sin comer e ingerir agua. Mis pasos cerca de la casona del techo grande, recuerdan a su viejo y a las historias nacidas en sus labios. No quiero pensar que Toqui se irá, hoy, mañana, es una certeza, aunque nunca estamos preparados para noticias malas. Toqui irá a encontrarse con su viejo dueño en otra dimensión. Quedarán mis palabras sobre un can bueno, que un día llegó hasta la tumba de su amo y aulló a la luna para preguntarle. El reloj anuncia el fin. Alguien dijo, eutanasia, pero su actual dueño, en el más humano de los gestos dice, “no importa que sufra, el morirá cuando le llegue el momento”.  


Ver a continuación fotografías de Toqui en sus últimos momentos de lucha por aferrarse a la vida:




Así era Toqui a sus 27 años.

Así era Toqui después de Sandy.
Así está Toqui  hoy 19 de marzo, gime con mucho dolor, sus ojos tienen lágrimas de pus, pero nadie se atreve a acercarle la muerte, su amo dice que "morirá cuando le llegue el momento".

lunes, 18 de marzo de 2013

Presentarán Orlando Concepción tierra adentro el Día Mundial de la Poesía

El presente volumen nos revela a Orlando Concepción Pérez, autor de una destacada trayectoria literaria en la zona oriental de Cuba.El lector conocerá interioridades como su visita a José Lezama Lima y sus encuentros con Mario Benedetti...
El blog Caracol de agua invita a sus seguidores a la presentación del  libro “Orlando  Concepción tierra adentro", del escritor y periodista Arnoldo Fernández Verdecia, el  21 de marzo próximo, fecha en la que nace Concepción Pérez, y se celebra mundialmente el Día de la Poesía. La presentación será a las 10 de la mañana en el parque Jesús Rabí de Contramaestre, y a las 3 de la tarde, en el parque de la Revolución en Baire.

A continuación la nota de presentación del libro escrita por su autor Fernández Verdecia: 

Su muerte sorprendió a todos. Fue difícil aceptar que alguien tan entrañable nos abandonara.  Tal vez por eso en la despedida del duelo el poeta Eduard Encina señaló: “Un día, él también resucitará”.  La frase es clave para comprender que  Orlando Concepción no ha muerto, ahí están sus libros;  los textos periodísticos de antes y durante la Revolución; los escritos para Internet;  las conferencias; sus entrevistas en la televisión y la radio. Concepción no ha muerto; una colosal parte de su vida queda en nosotros. Ya nuestro “Heredia”, como un día lo bautizamos, desde la república poética local, resucitó y nada mejor que Martí para celebrar su eterno retorno: “empieza al fin con el morir la vida”.

De inmediato comenzamos el diálogo con el Orlando Concepción vivo y compilamos las entrevistas que le hicimos. En ellas se revela un ser poseído por el don de la creatividad y un polemista infatigable. Su respuesta, a una de las interrogantes, lo dibuja plenamente: “Escribir por mandato es prostituirse; una de las formas de prostituirse: cobrar por escribir lo que me ordenen,  aunque esté en desacuerdo con ello, es vender mis ideas”.(1) 

Cada una de las entrevistas revela aristas significativas de la personalidad del Quijote de tierra adentro(2), que cabalgó el único Rocinante de Contramaestre, en la segunda mitad del siglo XX, y, como buen jinete, trajo para su pueblo premios y menciones de muchos concursos nacionales y provinciales.

En las entrevistas compiladas, Concepción, ofrece informaciones relacionadas con la visita  que hiciera al poeta y narrador José Lezama Lima en la década de 1960; sus dos encuentros memorables con el uruguayo Mario Benedetti; los consejos literarios de Manuel Cofiño; valoraciones sobre sus  seis libros publicados,  y la posición de la crítica literaria ante cada uno de ellos, donde sobresale, especialmente, el criterio de Basilia Papastamatiú. También aporta consideraciones vinculadadas con el ejercicio periodístico antes de la Revolución y durante la misma. 

Seleccionamos algunos cuentos, poemas, artículos periodísticos y ensayos de Orlando Concepción, por considerar que los mismos complementan cada una de las entrevistas compiladas. En ellos se refleja la percepción del hombre que en una conversación dijo: “Yo creo que no soy ni buen periodista, ni buen narrador, ni buen poeta, pero soy un buen amigo”.

Compilamos la crítica que hiciera Basilia Papamastíu a “La fuerza del hombre”, en el Caimán Barbudo, su edición 130, octubre de 1978; una entrevista realizada por Eduard Encina a propósito del citado libro; las palabras pronunciadas en la despedida del duelo; y una galería de fotos con momentos importantes en la vida y obra de Orlando Concepción Pérez, de gran valor histórico para la literatura cubana.

Los poemas compilados, en la última parte del libro, pertenecen a autores de Contramaestre, muy cercanos al bardo, por tanto adquieren valor documental  para el futuro, esa razón justifica su necesaria inclusión.

Las fotos utilizadas pertenecen a amigos y conocidos. Fueron cedidas humildemente para esta obra. A todos nuestro agradecimiento.

Sirva este libro de homenaje al Quijote de tierra adentro, el artista lúcido,  pleno de  certezas que escribió, en uno de sus últimos poemas: “¿Alguien duda que la muerte marca el inicio?”.

Notas
1. Ver en este libro: Orlando Concepción tierra adentro (entrevista) , p. 23
2. Así lo definió el periodista santiaguero Reinaldo Cedeño en su blog “La isla y la Espina” el 2 de noviembre de 2010.

sábado, 16 de marzo de 2013

San Chávez de Nuestra América redentor de los pies descalzos


“San Chávez de Sabaneta”, pudiera decirse, aunque también pudiera afirmarse: “San Chávez de Nuestra América”, el “Redentor de los pies descalzos”.

Por Arnoldo Fernández Verdecia. arnoldo@gritodebaire.icrt.cu

La reciente muerte del Comandante Presidente de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, me hace hurgar en las teorías del imaginario de Castoriadis, y encontrar todos aquellos elementos que se convierten en campo fértil para abonar su sacralización como icono de los humildes de la tierra.

Un primer elemento es el relacionado con la infancia de Chávez, nacido en casa forrada con tablas y piso de tierra, marcado por una ruralidad carente de recursos, por eso ayuda en lo que puede a la familia, de ahí que se llame a sí mismo “arañero de Sabaneta”, su tierra natal.

Otro argumento es la devoción apegada al catolicismo. Su oratoria siempre estuvo acompañada de alusiones, giros, frases, peroraciones, tomadas del imaginario religioso, que él, magistralmente, sabía colocar donde hacía falta, para que el pueblo, en sus estratos más humildes, pudiera comprender el alcance de su mensaje y los objetivos que perseguía. No rehuía tampoco,  en la escena pública el uso de atributos católicos, así lo hacía en el seguido programa  Aló presidente, uno de los más esperados por la audiencia venezolana y latinoamericana.

Los usos de la historia condimentaron su retórica, la hicieron vigorosa, pues cada vez que acudía a ella, sabía porque lo hacía y los efectos que perseguía. Bolívar fue su mayor pasión, aunque Miranda, Sucre y toda una constelación de próceres latinoamericanos no faltaron en su piezas oratorias.

La devoción por escuchar la palabra de Chávez también ungió su prédica revolucionaria de fuertes elementos simbólicos, oírlo provocaba un raro placer; personas  semianalfabetas lo entendían perfectamente, sin verse obligado, como estadista, a extenderse en largas explicaciones. La palabra de Chávez tenía efectos milagrosos, pues movilizaba a las masas y le impregnaba una energía sólida para lograr cada propósito revolucionario.

Pero este hombre también tenía el don de la música, la lectura, el deporte, en fin, integraba todo eso que José Martí llamara “alma americana”, que piensa y siente con el corazón. Él  puso oído en tierra y universalizó canciones de Alí Primera, así la ruralidad venezolana se hizo más universal, y hoy es difícil no asociar a Chávez con esas letras que animaron la revolución bolivariana.

En el imaginario épico latinoamericano encuentro dos referentes que tuvieron similar fertilidad para convertirse en símbolos sagrados: José Martí, llamado por los humildes, apóstol de las libertades de Cuba, el hombre que integró en su prédica los atributos del catolicismo y llegó a decir, días antes de morir, que por la causa de Cuba era capaz de dejarse clavar en la cruz. No por gusto también  fue llamado Mesías, Sanador, Milagroso, Maestro. Ernesto Guevara (Che), es el otro. Su beatificación comienza cuando llega la imagen bajando del cielo atado a los pies de un helicóptero del ejército boliviano, según algunos, con los ojos abiertos. En ese momento germinal, el pueblo, en lo profundo de su religiosidad, pareció ver un mensaje extraterrenal, la encarnación de Jesucristo en la tierra. San Ernesto nace en La Higuera y toma el nombre -La Higuera- del poblado boliviano donde muere asesinado el 9 de octubre de 1967 tras su intento de generar un foco rebelde en la nación andina que se expandiera al resto de Latinoamérica. Hay gente que lo toma por un santo, hasta le llevan flores. Le tienen fe y quieren que el alma del Che se les aparezca, 'San Ernesto de La Higuera', Santo de Valle Grande, el Jesucristo de los humildes!

Mirado así, no debe temerse a aceptar la entrada de Hugo Chávez al imaginario latinoamericano como redentor de los más necesitados, como santo de América Latina, como el  Cristo que resucita en la revolución continental y llega hasta cada casa de la gente de a pie y los libera y echa a andar, para que hagan realidad sus sueños y puedan emanciparse de las cadenas de un capitalismo salvaje que nunca los tuvo en cuenta. “San Chávez de Sabaneta”, pudiera decirse, aunque también pudiera afirmarse: “San Chávez de Nuestra América”, el “Redentor de los pies descalzos”.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Respuesta de María Gabriela Chávez a la oposición y al señor Capriles

No es justo, no es humano, no es aceptable que ahora pretendan decir que hemos estado mintiendo con respecto a la fecha de su partida.
Es sencillamente inconcebible pensar que una familia entera, hijos, hermanos, nietos, padres, nos hayamos podido prestar para tamaña mentira.

Desde el mes de diciembre, mis hermanos, mis tíos, mis abuelos, mi hija y mis sobrinos no hemos descansado cada día dándole amor a ese ser que lo único que nos dio toda la vida fue eso: Amor. Y en ningún instante dejamos de rogar al cielo por el milagro de ver a papá sano, fuerte y de pie.

El viernes 1ro. de marzo, yo estuve con él haciendo nuestras oraciones. Luego bajé a la misa de inauguración de la capilla en el Hospital Militar y posteriormente volví a verlo junto al ministro Jorge Arreaza (a quién él amó como a un hijo más), y aunque se sentía cansado, estuvo dando instrucciones de gobierno y pidiendo información sobre la situación en el país.

No es justo, no es humano, no es aceptable que ahora pretendan decir que hemos estado mintiendo con respecto a la fecha de su partida.

Venezuela, con toda la responsabilidad del mundo, con toda la sinceridad del alma destrozada de una hija que amó y ama a su padre infinitamente, les digo que mi gigante murió luchando y murió en su patria el día 5 de marzo de 2013, exactamente una semana antes de mi cumpleaños. No jueguen más con el dolor de un pueblo y una familia que está devastada ante esta dura realidad.

Finalmente, a los señores de la oposición enferma y especialmente al señor Capriles les digo lo siguiente: Siempre se ha dicho que la política es sucia. Señores, por el bien de la patria, les exhorto a hacer política y a no ser tan sucios. Muchas gracias.

viernes, 8 de marzo de 2013

Ha muerto Chávez qué puedo decir yo

Qué puedo decir yo, anónimo hombre de la historia, de este gran hacedor de pueblos.


Por Arnoldo Fernández Verdecia. arnoldo@gritodebaire.icrt.cu

Ha muerto Chávez, el hombre que más se parecía a los pueblos de Nuestra América. El que integró las raíces identitarias y las proyectó al futuro. El reconocido por la intelectualidad mundial como un “fenómeno político”. El nacido en un barrio humilde de los llanos venezolanos.  El  niño criado por su abuela paterna, Rosa Inés Chávez, su verdadera madre, por la que sentía una devoción especial. El que amó y sintió cada triunfo o dolor de  los desposeídos de la tierra. Ha muerto Chávez y no temo a los adjetivos, pues su vida es rica en aportes y honestidad.

Qué puedo decir yo, anónimo hombre de la historia, de este gran hacedor de pueblos. Desde mis ojos acostumbrados a lo cotidiano, no salgo de la tristeza y me niego a creer  que ha muerto.  Hombres, como Chávez,  no mueren, siguen vivos en otros que saben asumir las energías revolucionarias y canalizarlas en los soñadores de un mundo mejor.

Qué pudiera decirle yo a sus cuatro hijos, al pueblo venezolano en esta hora de la historia. Sencillamente acudir a Martí y recomendarles mantenerlo vivo en el amor, el recuerdo. No convertirlo en letra muerta, o  héroe inalcanzable en un pedestal, sino en posibilidad  latente de excelencia y creación, en paradigma de revolucionario en la América nueva.

Qué pudiera decirle yo a los jefes de estado y a los religiosos del mundo que respetan su obra, e incluso reconocen sus aportes a la lucha por un mundo mejor. Decirles que un líder así es posible encontrarlo en el futuro. No deben adaptarse al comodín de raíz oriental y mesiánica, de que hombres así sólo nace uno entre miles,  de aceptar esto último, estaríamos negando su sentencia: “En el pueblo hay muchos Chávez”.

Qué pudiera decirle yo a los procesos democráticos de los pueblos a partir del ejemplo de Chávez. Sencillamente precisar que sólo habla la obra del hombre, ella dice más que sus palabras. Hugo Chávez concibió una política de programas sociales, muy activo llamados "misiones", entre las que sobresalen Robinson para enseñar a leer y a escribir en los barrios populares, basada en métodos venezolano-cubanos. La Ribas para facilitar los estudios primarios y la  Sucre para los secundarios y universitarios. La Barrio Adentro, un programa médico-asistencial para las zonas más deprimidas del país y la  Vuelvan Caras un incentivo  para la producción de bienes y servicios por parte de las sociedades organizadas conocidas como "Consejos Comunales". En total son veintiuna misiones. Desde 1999 hasta el 2007, logró que se construyeran cerca de 260.000 soluciones habitacionales.

Qué pudiera decirle yo a los pueblos de Nuestra América en un momento así, y aquí retomo a José Martí de nuevo: “Buscamos la solidaridad no como un fin sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal”. En este momento americano, los ejes a partir de los cuales Chávez concibió e implementó la solidaridad, no deben quedar en el discurso, ni en la propaganda, deben convertirse en razones de lucha para seguir creyendo, como siempre lo hizo él, en que un mundo mejor siempre será posible.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Chávez mostró al mundo una nueva forma de masculinidad

Chávez mostró al mundo no sólo una nueva forma de dirigir y comandar a los pueblos, sino también una nueva forma de masculinidad.
Por May Yudit Serrano (Profesora universitaria-Colaboradora)

En mi opinión tal vez será lo que más marque. Lo más difícil de olvidar. Educados en el estoicismo, a algunos nos resultó difícil aceptar de buenas a primeras a un líder que se reía a carcajadas en medio de una comunicación masiva, que tenía un momento radial para conversar con el pueblo de tú a tú, que hablaba de su yo cotidiano como si contase una novela de García Márquez, que cantaba ante micrófonos, a capella, sin pizca de vergüenza, que se comportaba como un niño, casi con la ingenuidad maliciosa de un niño, en las más peregrinas ocasiones.

Asombraba también su manera de indignarse, se indignaba en nombre de los otros, en nombre de la dignidad del ser humano, en nombre de los pueblos. Su indignación tenía mucho de cristiana y de martiana, se sentía el temblor interno ante la maledicencia y la mal-esencia de los otros, se sentía en el fondo su amplia capacidad para el perdón y para el diálogo con los mismos que habían provocado aquella indignación.

Hizo que tornáramos la cabeza hacia un nuevo tipo de liderazgo histórico, que por mucho que intenten confundir con el populismo nunca lo fue. El liderazgo de Chávez, ahora lo comprendemos mejor, estuvo basado en el amor, y no el amor que se enmascara en un pudor innecesario, sino en el amor directo, valiente, el más seguro de su esencia.

Diosdado Cabello, dejó plantadas en medio de su dolor fraterno, algunas palabras que resaltan su estatura, su enseñanza. Dijo que Chávez fue el maestro, que con él aprendieron, incluso, la posibilidad de declarar abiertamente, y a otro hombre, "te amo", con toda la limpieza de la gente que ha entregado el corazón. "Amor con amor se paga", diría yo, y es que al parecer, Chávez mostró al mundo no sólo una nueva forma de dirigir y comandar a los pueblos, sino también una nueva forma de masculinidad, menos temerosa, menos atada a los estereotipos comunes de la latinidad.

Las mujeres venezolanas ganaron posibilidades en la práctica y en el discurso, trabajadoras y activas desde siempre, con Chávez se volvieron más conscientes y más revolucionarias. Los medios de difusión y la vida política las visibilizaron, expusieron sus capacidades, su bravura y la gran intensidad de sus afectos. Nada será lo mismo a partir de ahora. No importa cuáles sean los nuevos embates de la realidad latinoamericana, las políticas venezolanas, las activistas sociales, las medicas, las trabajadoras, las campesinas y las amas de casa, no volverán jamás a ser lo que fueron antes del "chavismo" como le llaman algunos al movimiento que encabezó.

Mucho se podría hablar. Porque Latinoamérica aprendió, Cuba aprendió de Chávez y con Chávez, y hay lecciones que duran por siempre. Una nueva misión, misión universal, no circunscrita, se levanta sola, desde  el ejemplo del Comandante en jefe venezolano. "Misión Hugo Chávez", podría ser el nombre.

martes, 5 de marzo de 2013

Chávez si se despidió de su pueblo. Chávez habló directo al corazón

Chávez si se despidió de su pueblo. Chávez habló directo al corazón.

Por Arnoldo Fernández Verdecia. arnoldo@gritodebaire.icrt.cu

Ha muerto el presidente de Venezuela Hugo Rafael Chávez Frías, como se puso al lado de los débiles, merece honor. Con estas palabras de raíz martiana me gustaría reflejar el dolor profundo que experimenta el pueblo de Contramaestre, al conocer la triste noticia. Falleció hoy a las 4:25 de la tarde en el Hospital Militar Doctor Carlos Arvelo. Lo supe por las palabras del vicepresidente ejecutivo Nicolás Maduro a través de Tele SUR.

Al saber su deceso, recordé a mi madre, fallecida hace un año y medio, sencilla mujer que llegó hasta un cuarto grado y murió de 95.  A mi vieja le encantaba escuchar a Chávez  discursar. “Dice las cosas que hasta  el más humilde de los seres humanos lo puede entender”. Así lo retrató el ser que más quiero en la vida y ya no está entre nosotros. Hoy, quiero unir mi dolor, al de todos los hombres y mujeres de América Latina y el mundo. Mi vieja desde su tumba llora la muerte del hombre que hablaba a los pobres con palabras sencillas, pero directo al corazón.

Hoy quiero decir que en mí casa todos lloramos. Nos abrazamos y pensamos en el hombre que se despidió de su pueblo con la certeza de que podía morir. Lo hizo el pasado 8 de diciembre de 2012, antes de partir a la ciudad de La Habana, explicó que tras una revisión surgió "la presencia de algunas células malignas", por lo que sus médicos tratantes consideraron que era “absolutamente necesario e imprescindible someterme a una nueva intervención quirúrgica. En todos estos procesos hay riesgo, toda operación de este tipo y contra este mal implica un riesgo (...) eso es innegable".

Nunca imaginamos que hoy 5 de marzo afrontaríamos la noticia de que el Comandante de los pobres, el hombre de palabra ágil, sería arrebatado por un maldito cáncer,  contra el que no pudo la medicina, ni las oraciones de los pueblos, que lo amaron y amarán por toda la eternidad. Descansa en paz COMANDANTE DE  AMÉRICA, la espada de Bolívar  está en buenas manos, nunca la dejaremos caer, ni será robada por apatridas que esperan órdenes de Washington. 

Chávez lo reclama: "REGRESA CARACOL DE AGUA" a ocupar su lugar en esta batalla por la gran Patria Americana.


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