Por Arnoldo Fernández Verdecia
Una vez más, la inestabilidad de la conexión a Internet regresa a Contramaestre, después de varios días de mejoría. Sin embargo, lo más preocupante no es solo la interrupción o el deterioro del servicio, sino también la ausencia de información por parte de ETECSA, la entidad responsable de las telecomunicaciones en Cuba, sobre las posibles causas de los problemas que han afectado la conectividad en los últimos días.
Al revisar las páginas institucionales de Contramaestre en las redes sociales, desde la emisora de radio hasta el Departamento de Comunicación, encontramos mensajes triunfalistas, promoción de actividades y contenidos destinados a destacar la labor de las instituciones. Sin embargo, escasea la información de servicio público capaz de orientar a la población y responder a sus preocupaciones cotidianas.
En los últimos días, varias personas me han escrito para preguntarme qué está ocurriendo con la conexión a Internet. Ante esas inquietudes, he revisado las páginas institucionales y los espacios informativos disponibles en Internet y las redes sociales, sin encontrar explicaciones que permitan conocer las causas de esta situación.
Cabe preguntarse, entonces: ¿qué está ocurriendo con la comunicación institucional en nuestro entorno local? ¿Por qué, ante un problema que afecta a tantos ciudadanos, no se ofrecen información oportuna, explicaciones claras ni orientaciones útiles?
Lo que sucede invita a reflexionar sobre un fenómeno que podríamos definir como silencio institucional y déficit de comunicación pública. La comunicación institucional no debería limitarse a divulgar actividades, resaltar logros o reproducir mensajes triunfalistas. También debe informar sobre los problemas que afectan a la comunidad, escuchar las inquietudes ciudadanas y contribuir a que las personas comprendan lo que sucede a su alrededor.
La responsabilidad de explicar las incidencias del servicio corresponde, en primer lugar, a ETECSA. Es esta entidad la que debe ofrecer información sobre las causas de las interrupciones, el alcance de las afectaciones y las posibles soluciones. Pero los medios de comunicación y las instituciones locales también tienen la responsabilidad social de atender las necesidades informativas de la población y contribuir a que la información de interés público llegue a los ciudadanos.
¿De qué sirve mantener una presencia activa en las redes sociales si, cuando la población necesita respuestas sobre un problema que afecta directamente su vida cotidiana, esas mismas plataformas no ofrecen información útil?
En Contramaestre, como en cualquier comunidad, la comunicación institucional debe estar al servicio de la ciudadanía. Informar sobre las actividades y los resultados de las instituciones es importante, pero también lo es explicar los problemas, ofrecer respuestas y orientar a la población. No se trata de sustituir a la entidad responsable ni de atribuir funciones que no corresponden a cada institución, sino de comprender que el acceso a la información pública es una necesidad ciudadana que no debería quedar relegada.
El problema, por tanto, no es solamente la inestabilidad de la conexión a Internet. También preocupa la falta de información que permita comprender qué está sucediendo y qué se está haciendo para resolverlo.
Cuando las instituciones callan ante las preocupaciones de la ciudadanía, el silencio deja de ser una simple ausencia de mensajes y se convierte en una barrera que profundiza la distancia entre quienes deben informar y quienes necesitan respuestas.
En Contramaestre, hoy no solo se necesita una conexión a Internet más estable. También se necesita una comunicación institucional más transparente, oportuna y comprometida con la realidad cotidiana de la población. Cuando falla la conexión, la información pública no debería desconectarse también.