viernes, 24 de mayo de 2024

YA NO HAY CAFÉ



Por Arnoldo Fernández. 

UN POCO DE HISTORIA

Ubicado entre Calle 11 y Carretera Central, primero Bar de la China, sitio de mercado, encuentro, uno de los lugares más visitados aquí por encontrarse en el corazón del pueblo, lo que atrajo un alto flujo de personas al inmueble. La calidad del servicio que allí se prestó, lo convirtió en una de las referencias principales del comercio en la localidad. 

Luego de 1959, fue convertido en Academia de Ajedrez, formadora de muchísimos talentos que trascendieron la localidad, la provincia y llegaron hasta el nivel nacional. 

Por interés del gobierno, el inmueble fue convertido en Terminal de Ómnibus Nacionales, mientras se construía en América la que sería terminal del pueblo. Fue una decisión transitoria, pero que se postergó durante muchísimos años. El flujo de personas de todo el país por el lugar, alimentó el comercio informal de café en sus sitios aledaños, así como de alimentos, aunque en honor a la verdad, en sitios cercanos como el Baturro y el Sírvase Usted podía satisfacerse el gusto de cualquier comensal de paso por el pueblo. La nueva terminal nunca fue concluida, así que se tomó la decisión de escoger otro sitio donde hacerla, hasta quedar concluida en el espacio que ocupa actualmente. Al inaugurarse la misma, se escuchó el clamor popular de tener un café al estilo de los serranos de Bayamo, aprovechando que éramos un territorio rico en el preciado grano y sitio favorecido por la cultura del café que tenían sus habitantes. Además, estaba el central América Libre que aseguraba el abastecimiento de azúcar para el expendio diario del néctar negro de los dioses.  


Y LLEGÓ EL CAFÉ CANTANTE

Finalmente, el objeto social cambió y se construyó un Café Cantante, con mesas y sillas rústicas, ambientado con detalles de la cultura cafetelara.  Tenía un menú de excelencia con distintas ofertas, aprovechando las potencialidades de la zona: azúcar, leche, quesos, tabacos, galletas de dulce, sal, licores, entre otros. También se ofertaron diferentes tipos de té, algo que distinguió la culinaria del mismo. El sitio se convirtió en orgullo de los lugareños, que en sus ratos de ocio, durante el día y la noche, acudían a socializar historias, compartir lecturas, valoraciones del acontecer diario, cultural, social, político... 


VOLUNTARISMO E IMPROVISACIÓN

Sorprendió a la gente, la decisión de modernizar el Café Cantante con equipos electrodomésticos para la venta de maltas, cervezas, refrescos, etc. También sorprendió que fueran retirados los troncos que servían de asientos y las mesas rústicas. Fue un momento de debates acalorados, las personas creyeron que habían sido despojados de un atributo sin  el cual no podía imaginarse la vida del pueblo. 

La inversión finalmente fue concluida e incluyó climatización, música grabada, equipos electrodomésticos para colar café, para el consumo de agua potable, nuevo mobiliario y detalles cercanos a la cultura del café. 

Por la calidad del servicio, ganó un público adicto a todo lo que se expendía allí.  

Artistas y escritores del pueblo negociaron con el administrador de la institución y acordaron la realización de peñas. De aquel acuerdo entre la Asociación Hermanos Saíz, el Centro Provincial del Libro,  la Sociedad Cultural José Martí, el contingente Juan Marinello y la dirección del Café, surgió un movimiento que atrajo al sitio lo mejor de la cultura de Contramaestre, la provincia Santiago, de Cuba y del mundo. 

Allí se hicieron, por casi una década, las Ferias Internacionales del Libro que llegaron entre 2004-2012. La peña El reino de este mundo fue el imán de las ferias, a la misma asistieron premios nacionales de literatura como Roberto Fernández Retamar, César López, Nancy Morejón, Reinaldo González, Senel Paz; premios nacionales de ciencias sociales e historia como Eduardo Torres Cuevas, Pedro Pablo Rodríguez, Israel Escalona, Olga Portuondo.  Premios Casa de las Américas también distinguieron el sitio: Reinaldo García Blanco y Emerio Medina. También asistieron escritores como Margarita Mateo, Aida Barch, Jorge Ángel Pérez, Carlos Augusto Alfonso, Víctor Fowler, Frank Padrón, José Luis Serrano, Ronel González, Frank Castell, Caridad Atencio, Rito Ramón Aroche, Oscar Cruz, Teresa Melo, León Estrada, Duanel Díaz, Félix Julio Alfonso, Joel Cordoví, Emiliano García... También distinguieron el sitio con su presencia activa, trovadores del municipio, la provincia y de todo el país, entre los que sobresalen Eduardo Sosa, Raúl Torres, Felipón, Leonardo García, Freddy Lafita, Ariel Barreiro, Frank Martínez, Ramón David, Orman Cala, Jeni Turiño... 

El Café Cantante fue visitado en esos años por el Embajador de Honduras, y delegaciones del Festival del Caribe que incluyeron personas de Uruguay, México, Islas Canarias, España, Canadá, Japón... Los visitantes quedaron muy impactados con la  vida cultural del Café Cantante. 

Cada mes allí, artistas y escritores del pueblo hacían peñas, entre las que se destacaron el Café con cuerdas, Nombrar las cosas, y En brazos de la patria agradecida, proceso cultural que atrajo al espacio un creciente público que lo consideró alma de la espiritualidad en el territorio.  

Sucesos inexplicables para los lugareños ocurrieron, cuando por decisiones administrativas asociadas al ahorro de corriente, determinaron que los efectos electrodomésticos fueran retirados. 

El sitio comenzó a perder calidad en la prestación de servicios, varios debates se gestaron en el pueblo que pedía a gritos conservarlo, hasta que llegó la pandemia y se produjo su cierre definitivo. 

Luego reabrió con el Ordenamiento y lo hizo con altísimos precios que motivaron intensas críticas de la población. Se mantuvo intermitente durante un breve tiempo, hasta que se produjo el reordenamiento de los servicios de comercio y pasó a ser gestionado por una administración que lo incluía no sólo a él, sino a otras entidades de gastronomía del pueblo. 

El Café Cantante empezó a declinar, no había nada que vender allí, el movimiento de peñas desapareció, el sitio perdió el encanto que durante años lo convirtió en uno de los atributos principales de la identidad local.  

La Procesadora de Café del territorio anunció que arrendaría el lugar para la venta de la preciada bebida, hecho que creó muchas expectativas, pero no pasó del intento. 

El Café Cantante en la actualidad ha mudado su objeto social, ya no es sitio de cultura, entretenimiento e identidad de los lugareños, ahora es un sitio muerto, un alma en pena que añora sus viejos tiempos de gloria. 


EL GRAN SUEÑO DE LA GENTE

Devolverle al Café Cantante su objeto social y convertirlo en sitio donde se gesta y socializa la cultura cubana y del municipio. 


OTROS SUEÑOS

Gestionar encadenamientos comerciales con Procesadora de Café, Es Azúcar, productores del grano, que permitan situar el consumo de café en el local. 

Diseñar, de conjunto con artistas y escritores del municipio, un plan de ofertas culturales que estimule el movimiento artístico del lugar y atraiga diferentes tipos de público al consumo que allí se oferta, tanto gastronómico, como cultural. 

Convertir el lugar en centro de la cultura cafetalera del pueblo, al gestionar la presentación de Expoventas, pasarelas de moda, ventas de suvenir, libros, revistas, música cubana, promoción de todo lo vinculado al café, concertación de nuevos negocios a escala local, regional, nacional y fuera de fronteras. 

FOTOS

Después de 2020

Antes de 2019

miércoles, 24 de abril de 2024

"SALVANDO LOS DÍAS QUE VIVO"


Según Oriana Fallaci, en "Entrevista con la historia: "...lo que cuenta en una entrevista no son las preguntas, sino las respuestas." En "Salvando los días que vivo", cuentan las dos cosas, porque una complementa a la otra. Agradezco al "Observatorio de derechos culturales" por la investigación realizada para elaborar unas preguntas, que me dieron la oportunidad de testimoniar lo que ha sido mi vida en los últimos años.  Aquí no hay odio, no hay venganza. Aquí mis verdades. Los invito a leerla en el siguiente enlace, ojalá y me dediquen unos minutos, demora un poco en abrir, pero agradecería me acompañarán leyendo estas verdades que me arranqué del alma: 👇

📃Salvando los días que vivo



martes, 23 de abril de 2024

LIBROS


Por Arnoldo Fernández V

La primera vez que fui al pueblo, corrí a la librería, pero aún no era la hora de abrir. Así que me puse a recorrer el casco histórico, a ver con ojos de asombro el pueblo que desde ese día se convirtió en mi compañero más querido. En mi reloj slava, quince para las nueve, así que volví. Desde las vidrieras aquellos seres me miraban y yo a ellos, surgió una especie de complicidad, por eso cuando abrieron, sabía cuáles me llevaría. Abracé Fábulas de Esopo, El Corsario Negro, La Isla del Tesoro, El Conde de Monte Cristo, El Llamado de la Selva, Los Tres Mosqueteros y La Hija del Capitán. Una de las libreras se acercó y me preguntó la edad:

─ Ocho años, le respondí. Entonces dijo: 

─ Niño, devuelve esos libros.

─ Me los llevo, fueron mis brevísimas palabras. 

─ Niño, esa literatura no es para tu edad. 

─ Me los llevo, tengo dinero. 

Me preguntó, ¿qué cantidad?, al comprobar que no mentía, me mandó a la caja, pagué y salí corriendo, porque sentía que había hecho algo muy malo. 

Ya en la calle, fui a un banco del parque y me puse a ojearlos, a preparar el festín que pensaba darme en casa. 

En mi bolsillo, cinco pesos, 1 para regresar en una máquina, el resto para merendar, así que aproveché y me fui a un comercio llamado Sírvase usted, donde el bocadito de mantequilla era lo más barato que había, 10 centavos, así que compré seis y los acompañé con dos refrescos de coca cola de 10 centavos cada uno. Me quedaron tres pesos con veinte quilos como decíamos en aquel tiempo, así que decidí volver, comprar Cuentos Populares Rusos, pero no tenía el completo, la administradora se acercó y me dijo: 

─ ¿Tú eres el hijo de fulano? 

Y yo le dije, ¡sí!; me abrazó como si me conociera de la vida entera, entonces me dijo: 

─ Llévatelo, yo pago lo que falta.

Salí corriendo no fuera a ser que se arrepintiera.

viernes, 12 de abril de 2024

TRADUCCIÓN APÓCRIFA


Por Arnoldo Fernández Verdecia. 

Lo leí sin respirar apenas, me atrapó de principio a fin.  Tono  intenso, versos coloquiales, limpios, logrados. Imágenes desgarradoras. 

Cada poema, de los 12 que integran el  cuaderno, propone un diálogo  existencialista en torno a la memoria, la familia, lo doméstico, el individuo,  sus conflictos, sus elecciones. 

Uno siente, en algunos poemas, ciertos guiños autobiográficos, e intuye la sensibilidad que prefirió el verso como liberación, ascenso espiritual, crecimiento. 

Hay aquí una poeta que saluda a sus homólogos, sin el trauma de lo geográfico, o de ese sofisma de considerarla local por haber escrito desde un terruño alejado de las ciudades letradas. Aquí  está  una poeta de altura. 

Ojalá  y los que construyen etiquetas, no cometan el error de llamarla de Baire, o de Contramaestre, ojalá  y no, porque es una poeta cubana de los pies a la cabeza. 

Saludo este cuaderno de Mailin Valdes, recomiendo comprarlo, queridos amigos, no perderán su dinero,  es un regalo de infinita sensibilidad que estoy convencido no podrán olvidar.

jueves, 4 de abril de 2024

FIESTA DE LA LECTURA


Por Arnoldo Fernández V.  

A las cinco de la madrugada se levantó a orar, Dios la escuchó.   

Eliseo Diego era su elección, quizás tuvo que ver en ello su perro Rocky. 

Llegó la hora, pero la mañana se fue en otra cosa, otra que no tenía nada que ver con la tan soñada fiesta de la lectura, ese momento bello que había esperado durante tantos días y que sólo ocurre una vez en la vida de un niño. 

Entonces alguien le dijo al oído: 

̶ ¡Felicidades, niña hermosa! ¡Ya sabes leer!  

Era Dios.

miércoles, 3 de abril de 2024

GALLO


Por Arnoldo Fernández Verdecia.

Me dejó acariciarlo, fijó sus ojos en los míos, no dudó nunca de mis intenciones. Lo tomé en mis manos, amarré sus patas, y aún así, siguió confiado. Luego pedí al vecino consumara el sacrificio pues no tenía valor para hacerlo yo, y tampoco en ese instante se asustó.  Mientras el cuchillo ponía fin a su vida,  no dejó de mirarme.

martes, 2 de abril de 2024

¿SOCIALISMO TRAICIONADO?


Por Arnoldo Fernández V

Hoy es uno de esos días en que siento el país encima y no consigo quitármelo de arriba.  Mis animales en huelga, no quieren maíz, tampoco hierba fresca recién cortada. La tierra a gritos pide lluvia. Una oscuridad se acerca, tiene manos enormes y cara abultada. Viene a comernos la poquísima esperanza que nos queda. En el noticiero piden resiliencia, lo dice el Primer Ministro, pero los que deben oír están sordos y trotan de un lado a otro en caballos de gasolina. El país está a punto de morir,  o de sacudirse la  inercia que no deja vivir como Dios manda.  Aún hay tiempo, aún puede salvarse la paz. Ojalá y lo entiendan, ojalá y no esperen tanto para darse cuenta. Ojalá  y no sigan desconectados de los que no tienen que comer, de los que no tienen medicinas para curar sus dolencias, de la madre que llora donde nadie la ve porque sus hijos no tienen zapatos, ni mochilas para ir a la escuela y no puede comprarlos. Es hora de hablarle a la gente con el corazón, de ponerse en su lugar, de predicar con el ejemplo, de encender el sol de la virtud. Es hora de poner a un lado congresos, eventos, reuniones, foros, oficinas y decretar la resiliencia. Hay una nación que agoniza y es preciso entender su espíritu. Es ahora, no con discursos hechos, ni imágenes fabricadas en la televisión. Si en verdad aman a este pueblo como dicen, escuchen las verdades y levanten templos de virtud con ellas. Basta ya de consignas, de expresiones divorciadas de la realidad. Acabo de leer por segunda vez El socialismo traicionado de Roger Keeran y Thomas Kenny, y  lo que pasó allá es  un espejo de lo que ahora está en marcha entre nosotros y nadie quiere  verlo o sencillamente lo ven y prefieren ignorarlo. Desde arriba no conseguirán que nadie crea en ustedes. Abajo, con los de a pie, quizás puedan hacer algo todavía.  Dicen que cierto economista ruso los está alentando a hacer  todo esto, ojalá y sea mentira, ojalá.   Acaba el día y todavía no consigo quitarme sus puños de encima, una y otra vez me golpean. Tal vez mañana, será un mejor día. Tal vez.

domingo, 24 de marzo de 2024

CABLES DE ALTA TENSIÓN


Por  Arnoldo Fernández Verdecia.  

De un tirón leí el libro. Tono intenso, versos limpios, coloquiales, logrados. 

Del primer poema hasta el último, agarra, seduce, embriaga. Es un viaje apasionante que no deseas termine. 

Díficil reunir, en un cuaderno como este, 60 poemas y que la mayoría sean buenos. 

Para mí, la relación hombre máquina aparece desarrollada aquí como una gran metáfora del poder y la condición enagenante que produce en el hombre. 

También puede leerse como propuesta orwelleana, actualizada según los tiempos, donde la maquinaria es el ojo que ve  todo y reduce a nada a los que se atreven a desafiarla. 

Sinceramente estoy ante un poeta mayor, uno que ya no necesita el diminutivo para ser reconocido entre sus contemporáneos. 

A partir de Cables de alta tensión, asoma un bardo totalmente hecho,  que puede pasear la isla y no sentir la etiqueta que limita, la geografía que aplasta. 

Onel Pérez Izaguirre entra con este libro al Olimpo de la poesía cubana. Le  será muy difícil superar una obra como esta, pero ahí tiene el reto, en su próxima entrega tendrá que versificar con muchísima destreza  para no ser expulsado de la altura donde ahora se encuentra risueño,  sin creerlo todavía, como niño asustado que balbucea cuatro palabras cuando habla, pero al escribir poemas es un tigre en plena caza. 

A mis amigos aquí, los invito a comprar Cables de alta tensión, no perderán  su dinero, no tendrán que darle otro uso que no sea el de la lectura y la relación subyugante que demandará  cada poema en ustedes. 


sábado, 23 de marzo de 2024

NO SÓLO RECOGE LATAS


Por Arnoldo Fernández Verdecia. 

Siempre lo veía pasar durante el mediodía o cerca de la noche , creía que recogía latas de cerveza para venderlas en materia prima y tener un dinerito. Hoy decidí seguirlo por curiosidad, entonces ocurrió  lo que nunca imaginé posible: sentado en medio de un basurero, comía los desechos que recogía. Me saltó el corazón en el pecho, corrí a casa, preparé un jugo de mango, lo envasé en una botella plástica, tomé un pan, regué un poco de aceite, unos granos de sal y volví. Él seguía allí, descansando, con los ojos y la mente ida. Le hice una señal y entendió, puse en sus manos mi modesta ayuda.   Comió con infinita avidez. Me dio las gracias. Lo ayudé a ponerse de pie. Aquellos ojos sorprendidos escudriñaron todo mi ser, luego echó a caminar, despacio, muy despacio, apoyándose en el bastón. Seguí su cuerpo hasta que se perdió en las calles del pueblo. Si lo ves cerca de tu casa,  no dudes en ayudarlo,  nadie sabe lo que nos espera mañana. 

miércoles, 13 de marzo de 2024

AGONÍA DEL CUBANO


Por Arnoldo Fernández
V

Abanico el sombrero, una y otra vez lo hago, consigo poquísimo aire. El cuerpo suda, suda copiosamente. Abanico más fuerte el sombrero. Ladran perros en las casas vecinas. Me asomo a la ventana y extrañas luces parpadean a lo lejos, parece algún tipo de aviso. Vuelvo a la cama. Abanico el sombrero, no consigo traer a mi cuerpo inundado de sal un poco de aire. Me separa el mosquitero de una jauría de mosquitos. Abanico el sombrero, lo abanico muy fuerte. Cierro los ojos. Pido a Dios un deseo. Abanico aún más fuerte el sombrero, pero no logro aire alguno. Estamos muriendo en vida coj.... ¿Hasta cuándo  el infierno? Abanico el sombrero. Escucho el llanto de unos niños, las voces de una madre. Abanico el sombrero, una y otra vez lo abanico.

"Está vacío

mi pecho, destrozado está y vacío

en donde estaba el corazón..."



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