Por Arnoldo Fernández.
Con inmenso dolor supe la noticia. Manolo, el del cine Isabel, el del cine Bélic, el hombre de las mil anécdotas de Contramaestre y su gente, el animador de las mañanas en el parque Jesús Rabí.
Ha muerto Manolo y extraño su palabra generosa, su amistad sincera, su preocupación por los hijos de Carlos Carnero, su jovialidad a flor de labios.
Ha muerto Manolo y me queda en audio un reportaje que le hice cuando cumplió 80 años, donde cuenta lo que fue su vida y cómo quería que lo recordaran. Así nos dijo: "Quiero me recuerden como a esta esquina caliente, con alegría. Qué no haya llanto en mi velorio."
