En la tumba del benemérito intelectual de Contramaestre, dos, de sus mejores amigos colocaron una ofrenda floral.Por Arnoldo Fernández Verdecia. arnoldo@gritodebaire.icrt.cu
A las 5 y 25 de la tarde de ayer, un grupo de jóvenes de la Asociación Hermanos Saíz realizaron una peregrinación al cementerio de Maffo, para recordar el primer aniversario de la muerte del bardo Orlando Concepción Pérez, acontecida en similar fecha y hora.
En la tumba del benemérito intelectual de Contramaestre, dos, de sus mejores amigos colocaron una ofrenda floral.
Luego se leyeron poem
as dedicados a Concepción Pérez, y se hicieron anécdotas de su intensa vida literaria y social. El trovador Ramón David versionó varias canciones de Serrat, una de ellas, Romance del Curro, dedicada especialmente a Concepción.El poeta Eduard Encina recordó la forma en que Concepción informó a sus amigos sobre la dolencia que tenía: “Tengo cáncer, pero lo más importante es que esta enfermedad la tengo que enfrentar con dignidad.”
Las salvaderas del cementerio de Maffo esparcieron un vientecillo sobre los presentes; la luna mostró su lado humano; y en silencio, cada peregrino abandonó el lugar, no sin antes dedicarle un pensamiento bien íntimo al padre y amigo, que hoy parece vivir, todavía, entre nosotros.
Uno de los últimos pensamientos del Conce… acompaña cada acto de fundación de los iluminados, que buscan en su vida y obra, a pesar de su ausencia física, un símbolo de resistencia, para erguirse desde Contramaestre y soñar: “Tengo el vicio de andar rodeado siempre por jóvenes intelectuales. Los defiendo a capa y espada. Aunque no comparta algunas de sus razones, daría gustoso mi vida con tal de defender el derecho que tienen ellos y todos a expresar su pensamiento. En ese principio, todos me encontrarán, sin temor a las consecuencias”.