Mostrando entradas con la etiqueta esperanza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta esperanza. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de junio de 2023

VIÑETAS DE TIERRA ADENTRO (ESPERANZA)

 ESPERANZA

Esperanza

Por Arnoldo Fernández Verdecia. 

Dónde la esperanza? En qué galaxia? Por dónde caminar a ella, encontrarla, no dejar que vuelva a irse. Sentirla a nuestro lado como una verdadera amiga. 

Dónde la esperanza? Algunos la encontraron en tierras remotas, otros aún la buscan, nosotros ante un laberinto de caminos y no conseguimos recorrer el más corto que nos lleve a ella.

Dónde la esperanza? El niño sueña, mientras ve a su padre en una tienda de juguetes en Miami. 

La esperanza no tiene alas, alguien las cortó, pero ya crecen otra vez, un día volará muy lejos y se convertirá en un país real.

jueves, 29 de diciembre de 2022

VIÑETAS TIERRA ADENTRO (CARNE DE RES AL CORTE)


Por Arnoldo Fernández Verdecia. 

Toda  la noche el pueblo en la cola. Tiene la secreta esperanza de comer algo fuerte. 

Amanece. El pueblo espera muy ansioso. La cola crece, se pierde en un número desproporcionado. 

Llega un funcionario y dice al pueblo que venderá cinco libras al corte a un precio de 180 pesos la libra. La esperanza se mantiene viva. El funcionario se retira. 

Llega la carne. La trae Pecuario. Confirma la información del funcionario. La cola se torna intensa. Mucha gente ha marcado a los suyos, empezando por los que deben supervisar. 

Acopio pide un precio a Pecuario por el local. No se ponen de acuerdo. El pueblo está bravo. Se va la mañana. Sigue el desacuerdo. Entonces llega la policía y ordena desbaratar la cola y procede al traslado de la carne a la estación cercana. 

El pueblo bravo, bajo el sol intenso, ve alejarse la esperanza. Parte del pueblo regresa a su casa muy triste,  muy culpable,  por haber creído en la remota esperanza de comprar carne, carne de verdad.

sábado, 17 de diciembre de 2022

VIÑETAS DE TIERRA ADENTRO (EL VENDEDOR DE ORQUÍDEAS)


Por Arnoldo Fernández Verdecia

En el mar de los pregones, mis oídos buscan su voz, me cuesta encontrar de dónde sale: "Hay orquídeas. Hay orquídeas". 

Casi lo tengo encima. Me detengo a admirar su edad, el paso cansado, el cuerpo marchito, la noche de la vida sobre el espíritu. 

Pasa muy despacio por donde me encuentro. "Hay orquídeas. Hay orquídeas". Luego lo veo perderse en una multitud asombrada ante los precios astronómicos de una feria, que no vacila ante nadie, arrastra, devora y  escupe a los que mastica en sus fauces, muy lejos. 

"Hay orquídeas". Es el único pregón hermoso. Me llega el perfume de sus flores.  La voz queda registrada en mí memoria y sigo sobre un sábado tremebundo, enconado. 

Después de un largo caminar por la ciudad buscando ofertas asequibles y no encontrar ninguna, regreso y él allí, sobre un banco, a la sombra de un Álamo, con el viejo sombrero lleno de orquídeas contando unos magros billeticos. Me acerco y le pregunto el precio de sus flores, 25 me dijo. Le pedí dos de las más hermosas. Me miró directo a los ojos y sonrió. 

Yo seguí a mi casa; él quedó allí, bajo el Álamo, con la esperanza de que otros compraran también sus orquídeas.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Aviso a los lectores de Caracol de agua

Este blog admite juicios diferentes, discrepancias, pero no insultos y ofensas personales, ni comentarios anónimos. Revise su comentario antes de ponerlo, comparta su identidad y debatiremos eternamente sobre lo que usted desee. Los comentarios son propiedad de quien los envió. No somos responsables éticos por su contenido.