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miércoles, 6 de abril de 2011

Objeciones de Quijote al Internet

Qujiote replicaría que la salvación de los hombres está en los libros en formato de papel, los más viejos por cierto, esos que despiertan la soberbia de embajadores y gobernantes.
Por Arnoldo Fernández Verdecia. arnoldo@gritodebaire.icrt.cu

Muchos creyeron que al llegar Internet el libro en formato de papel quedaría en el olvido. Incluso la muerte del pergamino parecía inminente cuando se supo la existencia de millares de textos en formato electrónico. ¿Qué pensaría Don Quijote de la Mancha si escuchara esas hilaridades?

Tendría el mérito de ponerlo en duda, pues para él siempre existirán adictos a las novelas, cuentos y poesías sobre personas y hechos reales o de ficción.

Recordaría que el pasaporte a la libertad lo tienen los libros en formato de papel, sobre todo los que están vedados a los seres comunes, atrapados en los silencios de lo cotidiano, sin herramientas analíticas para explicarse el universo en que viven.

Replicaría que la salvación de los hombres está en los libros en formato de papel, los más viejos por cierto, esos que despiertan la soberbia de embajadores y gobernantes, y siembran manantiales en la conciencia del más común de los mortales.

Precisaría que en algunas aldeas no llegan los hilos de Internet, así que los libros físicos reinarán en ellas por muchos siglos. Es cierto que la noticia de su publicación demora, pero para muchos nativos, eso forma parte del mágico encanto de apreciar un libro en vidrieras, y más, si el autor se encuentra entre ellos.

Objetaría que a pesar de Internet, el placer de leer nunca morirá. Yo también comparto su criterio y diría más: Sin los libros, a la vieja usanza, la humanidad no tiene esperanza de emanciparse.


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