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| La prensa cubana no investiga, no critica, no cuestiona, no pregunta. En una sola palabra, es una prensa apática. |
Publicado originalmente con el título: ‘Periodismo independiente’ cubano: una criatura nacida en las entrañas de la Revolución
Por Vincenzo Basile (Capítulo Cubano)
Periodismo independiente. Se dirá que Yoani Sánchez es una asalariada del gobierno de los Estados
Unidos (y los cables de wikileaks lo demuestran). Se dirá que Hablemos
Press es una cueva de tramposos (y así será). Se dirá que Radio y
Televisión Martí es el emblema de la falta de ética, de la mentira, del
artificio y de todo lo más bajo que pueda caracterizar a un periodista, cuya
vida -en teoría- debería dedicarse al servicio de la información, de la verdad,
de la noticia. Se dirá que la prensa internacional lleva adelante una
gigantesca campaña de difamación y denigración de la Revolución cubana,
presentando al mundo una realidad de la Isla completamente deformada.
Todo esto es cierto. No quepa ninguna duda al
respeto. Los mercenarios existen. El terrorismo mediático desde Miami es un
hecho irrefutable. La campaña de manipulación internacional es evidente hasta
para los más incrédulos. El problema que se pone ahora es otro y no es el
origen financiero de esta mal llamada prensa independiente y toda la
resonancia internacional que inmerecidamente le otorgan. El dilema, más bien,
es preguntarse transparentemente qué es lo que alimenta de verdad este
peligroso fenómeno.
Para
entendernos, les propongo un comentario que desde hace tiempo se me hizo a mi
blog frente a una cuestión crítica de la burocracia cubana. El comentarista, un
no-identificado ciudadano cubano, escribió: “No me gustó para nada este
cuentecito personal, porque pienso que “la ropa sucia se lava en casa” y no se
divulga por internet, para no darles a los enemigos”.
Esto
es un ejemplo emblemático de una equivocada matriz cultural que domina entre
algunos, por suerte no todos, intelectuales de la Isla. Una matriz cultural que
tiende a esconder lo malo y enfatizar lo bueno, porque -como afirmó el citado
comentarista- contar lo malo significaría ‘darles a los enemigos’.
Lo
que entonces queda evidente es el verdadero origen de ese periodismo
independiente. La respuesta es tan clara como insensata. Es Cuba. Es la
misma prensa cubana que nutre imprudentemente este esquema informativo
independiente y la manipulación internacional que desde ahí empieza. No es
tan difícil para entender. Ni siquiera se trata de un razonamiento subversivo o
contrarrevolucionario. Es un hecho real, concreto, a la vista de todos, desde
los críticos hasta los más vehementes revolucionarios, con la excepción
de algunas personas que siguen asociando la crítica a la contrarrevolución y no
quieren entender que la verdad es algo puramente revolucionario y sólo puede
ayudar al fortalecimiento del socialismo cubano y a su definitiva victoria,
mientras que la mentira, la disimulación, el disfraz, son la cuña de la pérdida
de credibilidad. El triunfalismo cansa. Nadie se cree el cuento de un mundo
perfecto.
Precisamente
de esto se trata. Es así que la prensa cubana ‘les da a los enemigos’. La
prensa cubana no investiga, no critica, no cuestiona, no pregunta. En una sola
palabra, es una prensa apática. La autocensura, el secretismo, el oficialismo y
el optimismo a veces exagerado del sistema de prensa, la absurda costumbre de
sumarse a los principios que la ropa sucia se lava en casa y que criticar
es destruir, y un grupúsculo de funcionarios corruptos que quieren guardar
obstinadamente sus privilegios y deciden qué es lo que debe y no debe ser
noticia, representan los más grandes peligros a los que hoy en día la
Revolución debe enfrentarse y, en el sentido de esta reflexión, son la
verdadera linfa vital que sustenta ese llamado periodismo independiente.
Todo
esto es tan obvio. ¿Quién pasaría su tiempo a leer todos los aburridos textos y
mensajes de Yoani Sánchez, si Granma publicase un reportaje, investigativo y
crítico, sobre cualquier asunto problemático de la Isla? ¿Quién daría crédito a
los mediocres textos de Martinoticias, si la contrainformación de
la prensa cubana fuese verdadera, fresca, completa y abierta? Esto también es
tan obvio.
Por
supuesto, los medios internacionales seguirían manipulando la cuestión cubana.
Ésto es su sucio trabajo. Pero las personas (dentro y fuera de la Isla)
tendrían una alternativa informativa válida y efectiva donde buscar las
noticias que quieren.
El
Presidente Raúl, en el acto de clausura de la Primera Conferencia Nacional del
Partido, el pasado 29 de enero, dijo tan claramente: “Lo único que puede
conducir a la derrota de la Revolución y el socialismo en Cuba, sería nuestra
incapacidad de superar los errores cometidos durante más de 50 años, desde el
primero de enero del 59, los nuevos y los del futuro”.
Muchos
piensan que es la economía lo que actualmente amenaza a la Revolución. No es
así. Las crisis económicas se superan. Cuba ha sobrevivido al derrumbre del
campo socialista, al periodo especial, al total aislamiento internacional y
sobrevivirá a esta crisis también. Lo que sí puede minar el proyecto revolucionario
cubano, está en sus propias entrañas. Es la desinformación. Washington lo sabe
muy bien. No gastaría millones de dólares cada año para financiar a estos
autodenominados periodistas independientes y a sus intelectualmente baratos
textos si no hubiese entendido perfectamente lo que una información bien
construida puede originar en una masa desinformada que quiere saber, que anhela
un conocimiento que evidente y sistemáticamente se le niega.
Mientras
que la prensa cubana siga hablando de los logros de la Revolución, que nadie
cuestiona, de asuntos internos pueriles o de los males del imperialismo y no
responda a la demanda de noticias concretas que llega desde la ciudadanía, es
evidente que Yoani Sánchez, Martinoticias y todo el cúmulo de informadores
degenerados, representarán siempre más lo que se acerca al tipo de noticia
crítica que se busca sobre una realidad cubana imperfecta. Y cuanto más suceda
eso, aun más crecerá el escepticismo de la población cubana y bajará siempre
más la credibilidad de los medios de la Isla. Es una ecuación matemática.
Tomado
de http://capitulocubano.blogspot.it/2012/09/periodismo-independiente-cubano-una.html
