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martes, 2 de septiembre de 2014

¿El ‘cuarto poder ausente’ en mi barrio?


Por Marcos Jesús Concepción Albala*

En cualquier parte del mundo cuando a una persona se le pregunta ¿que son los medios de comunicación?, te responden sin pensarlo ‘el cuarto poder’… Para bien o para mal los medios de comunicación te mantienen informado o desinformado, y supuestamente, a todos los niveles influyen…

En Cuba, conociendo incluso el nivel intelectual y político de nuestra población, existe un sector que carece de cierta información local, es decir, no es producto de la inexistencia de la prensa, todo lo contrario, pero demostrado está lo que no les interesa, o quizás consideren que carezcan de ciertas motivaciones que los hagan inclinarse a la información… Sé que el tema a tratar es bien escabroso, es como me dice un buen amigo y compatriota, ‘te estas metiendo en camisa de 11 varas’…

¡Ah!… pues no, tengo posiblemente el mejor ‘sastre’ para mi ‘camisa de 11 varas’ sobre el tema que trataré aquí, porque aprovecharé algunas interesantes notas de la exhortación a la prensa que hizo en su discurso el General de Ejercito Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura de la Primera Conferencia Nacional del Partido, en el Palacio de Convenciones, el 29 de enero de 2012, "Año 54 de la Revolución", para explicar a través de mi punto de vista, y comparándola, incluso, con una siniestra época que me tocó vivir cuando niño…

Para los que me conocen, o han leído algunas de mis crónicas, saben que procedo de una familia extremadamente humilde… Nací en la Sacristía de la Iglesia ‘Santa Elena’ de mi barrio Casilda, Trinidad, SS, Cuba… y recordando esa época, la que me tocó vivir en ese lugar hasta los 11 años, recuerdo perfectamente bien que en mi casa nunca oí a mi abuela Blanca, a mi mamá, ni a mis tíos o tías, quejarse por ser pobres, es decir, nacimos rodeados de pobreza y así teníamos que morirnos, sin derecho a reclamar o a exigir por la providencia divina… Así se comportaba la vida para los que habíamos nacido muertos de hambre y necesitados de lo más mínimo… Los designios del destino y la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana no los confirmaba a través del Padre Escudero en sus misas dominicales, y en el caso nuestro, sentíamos, de cierta manera, extrema conformidad porque vivíamos muy ‘cerca de Dios’, según mi abuela Blanca…

Cuando nos sentábamos en la mesa a comer lo poco que había, ya hubiera sido una ración de yuca, o harina de maíz, ninguno de los comensales acusaba al entonces Presidente de Cuba, el dictador Fulgencio Batista, de ser el culpable de que en aquella mesa no había casi nada que comer… Incluso, nunca le oí reclamar a mi madre las razones por la que falleció mi tío Jesús o mi hermano con solo 3 meses de nacido…. Por supuesto, con el tiempo, cuando despertamos del letargo de la etapa republicana más oprobiosa y vergonzosa que tuvo la nación cubana, logré saber las muchas causas que en ese entonces siendo yo un niño desconocía…

Sin embargo, y atiendan esto los muy conocedores de lo importante que son los Medios de Comunicación, en mi hogar de nacimiento se conocía perfectamente muy bien quien era el Alcalde del Municipio de Trinidad, así como los llamados ‘Sargentos Políticos’, que no eran mas que los delincuentes que enseñaban sus rostros cuando se estaba en plena campaña política por la alcaldía del Municipio trinitario, estos aberrantes seres humanos eran los que se encargaban de comprarle los votos a los más necesitados por unos pocos pesos, estos, recuerden bien, eran los ‘Sargentos Políticos’, siniestros y corruptos que todavía pululan en la mayoría de nuestros pueblos hermanos de América Latina, y también en los países del Primer Mundo disfrazados de cabilderos y ‘lobistas’…

Vamos al caso… Recientemente publiqué una Crónica que se titula ‘Anoche tuve un sueño’, en esta trataba una propuesta que dirigía por escrito al ‘Presidente del Consejo del Poder Popular’ de mi Barrio Casilda, y para hacerla más original, más autentica, pues decidí escribir el nombre del compañero o compañera que dirigía en la vida real dicho ‘Consejo del Poder Popular’… Recurrí a varias personas amigas de mi Página en Facebook Trinitario Casildeño Cangrejero preguntándoles el nombre de la persona que lo dirigía, y no me supieron decir, incluso, dos de ellos trabajadores de los Medios de Comunicación y uno en el Organismo del Ministerio de Cultura Municipal… Pasaron más de 10 días y, por fin, una compañera me facilitó el nombre y sus apellidos…

Pregunto… ¿Cómo es posible que, en muchísimos casos, un ciudadano cubano a nivel de su circunscripción no conozca a su Delegado del Poder Popular, o al Presidente del Consejo del Poder Popular de su barrio?… Esto me puso en alerta, y empecé a hacer una especie de encuesta en la Red sin hacer ‘ruidos’, teniendo en cuenta el llamado que le hizo a la Prensa el Presidente Raúl… También me di a la tarea de revisar las páginas (Web) de algunos periódicos, desde el ‘Granma’, ‘Juventud Rebelde’, ‘Trabajadores’ hasta otros a nivel provincial…

¿Qué detecté en estos periódicos, o diarios, a nivel nacional y provincial?… Un denominador común: casi todo lo que publica el Órgano Oficial del Partido Comunista Cubano, Granma, lo reproducen en los demás periódicos, incluso, la mayoría de las fotos carecen de su descripción (‘Pie de foto’)… Y en muy pocos periódicos provinciales se prioriza la información sobre las actividades de los gobiernos locales, es decir, en estos medios se informa mucho más sobre las gestiones de los organismos centrales que de las provinciales y municipales…

Esta desafortunada estrategia informativa de tipo ‘horizontal’, produce en el ciudadano común, sobre todo al mas necesitado, el mejor pretexto para culpar, hasta del ‘hueco’ que tiene la acera frente a su casa, al Gobierno Central y no al local, o al que lo representa en su Circunscripción, o sea, para la mayoría de los medios de prensa en la Republica de Cuba existe un Presidente pero no Jefes de Gobiernos Provinciales y Municipales… De esta forma se ignora la estructura y la esencia de la Democracia Participativa de la población con el Gobierno Local… Y regresando a mi época de adolescente, en mi casa no se mencionaba al entonces Presidente de la Republica como el responsable por la falta de acueducto en mi barrio de Casilda, sino al Alcalde de Trinidad…

Preguntémonos francamente, con honestidad, con toda la sinceridad del mundo, ¿Cuántas veces no se ha oído decir a nivel de cuadra que la falta de agua es porque Fidel o Raúl no lo saben?… ¿O que Fidel o Raúl es el responsable de que falte la malanga?…

El Presidente Raúl Castro tiene toda la razón del mundo cuando en su discurso rechaza la mala práctica de la unanimidad… Yo lo escribiré a mi manera: ‘La unanimidad de criterios, existe solo y únicamente en el cementerio’…

*Marcos Jesús Concepción Albala… (Trinidad/Casilda, SS, Cuba)… Reside en Miami, Florida, Estados Unidos… Licenciado en Gestión Comercial Internacional… Miembro de la ‘FELAP’ www.felap.info - Director de la Agencia de Información ArgosIs-Internacional… @: argosisdirector@yahoo.com - argosisinternacional@gmail.com - WEB: www.argosisinternacional.com – http://espanol.groups.yahoo.com/group/ArgosIs-Internacional

martes, 22 de abril de 2014

Víctor Mesa cuando no llega, se pasa


Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeagua@cultstgo.cult.cu 

Víctor Mesa anima los componentes de la nación, agita y desata pasiones, donde antes todo era silencio. Nadie queda en casa sin opinar. Cuba entera está contra Mesa, no contra  Matanzas. Es culpable de la derrota de un equipo que merecía la victoria;  si Industriales iba a la final, sería Cuba y Víctor contra los azules;  así andan las pasiones, así andan los cubanos de a pie, no hay esquina  que no deje escuchar un vocerío, tal parece que hay pelea, todos quieren tener la razón, aunque no la tengan.

El manager de Pinar del Río, Alfonso Urquiola, es diplomático, sabe llegar a sus peloteros, sin necesidad de gesticulaciones y palabras duras como las que utiliza Víctor.   


A Mesa no lo queremos dirigiendo al Cuba, pierde la compostura, cuando hace falta ecuanimidad se extrema, como hizo con Yera, lo sacó y regaló en bandeja de plata un juego ganado.

Víctor es un animal; algunos dicen que tiene retraso, otros dicen que la Comisión Nacional no tiene criterio al juzgar sus escándalosos actos como director.

La prensa cubana ha pedido que se retracte públicamente de las ofensas vertidas contra ella, no resiste sus valoraciones del ejercicio periodístico, sobre todo el que hacen las nuevas generaciones.

Víctor Mesa tiene a Cuba entera contra sus decisiones, no soporta que llame  cobarde  a refuerzos de provincias hermanas; no tolera que minimice a dos relevistas orientales, a los que llamó “flojos”, por proceder de "equipos perdedores". En el futuro, ningún refuerzo querrá jugar en su equipo. 

Hasta su propio hijo, Víctor Víctor, ha sido víctima de sus presiones. ¿Qué hacer con un hombre que te palmotea el pecho y te habla como si no fueras nadie?

Así anda Cuba hoy; Víctor Mesa es tema de discusión en cada hogar, hasta los niños tienen sus propios criterios, las mujeres. “Cuando no llega, se pasa”, diría Máximo Gómez desde su tumba. ¿Qué mejor espejo para defectos y virtudes de los cubanos hoy? ¿No somos así, la mayoría? ¿Por qué no mirarnos en él y asumir lo bueno que hace? ¿Por qué no hemos aprendido a rechazar con inteligencia lo que debe corregir?

El beisbol enciende los corazones, los argumentos son muchos, pero nadie recuerda, o mejor, ignoran, que Matanzas no era visible en las finales de la pelota por décadas.  Desde que Víctor llegó, por tres años consecutivos, ahí están los yumurinos, jugando lindo y  remontando juegos casi perdidos. No por gusto es el equipo más combativo.

Cuba necesita hoy, más que nunca en su historia, la irreverencia lúcida, comprometida,  que señale con argumentos allí donde hay que hacerlo. Creo que Víctor Mesa es un buen paradigma, -corrigiendo algunos detalles claro-, es un buen referente para animar las partes involucradas en la actualización del nuevo modelo económico cubano. ¿Qué buenos dirigentes tendríamos, si hicieran y provocaran en la nación, lo que logra Víctor Mesa en la pelota?


martes, 2 de octubre de 2012

La prensa cubana no investiga, no critica, no cuestiona


La prensa cubana no investiga, no critica, no cuestiona, no pregunta. En una sola palabra, es una prensa apática.

Publicado originalmente con el título: ‘Periodismo independiente’ cubano: una criatura nacida en las entrañas de la Revolución

Por Vincenzo Basile (Capítulo Cubano)

Periodismo independiente. Se dirá que Yoani Sánchez es una asalariada del gobierno de los Estados Unidos (y los cables de wikileaks lo demuestran). Se dirá que Hablemos Press es una cueva de tramposos (y así será). Se dirá que Radio y Televisión Martí es el emblema de la falta de ética, de la mentira, del artificio y de todo lo más bajo que pueda caracterizar a un periodista, cuya vida -en teoría- debería dedicarse al servicio de la información, de la verdad, de la noticia. Se dirá que la prensa internacional lleva adelante una gigantesca campaña de difamación y denigración de la Revolución cubana, presentando al mundo una realidad de la Isla completamente deformada.

Todo esto es cierto. No quepa ninguna duda al respeto. Los mercenarios existen. El terrorismo mediático desde Miami es un hecho irrefutable. La campaña de manipulación internacional es evidente hasta para los más incrédulos. El problema que se pone ahora es otro y no es el origen financiero de esta mal llamada prensa independiente y toda la resonancia internacional que inmerecidamente le otorgan. El dilema, más bien, es preguntarse transparentemente qué es lo que alimenta de verdad este peligroso fenómeno.

Para entendernos, les propongo un comentario que desde hace tiempo se me hizo a mi blog frente a una cuestión crítica de la burocracia cubana. El comentarista, un no-identificado ciudadano cubano, escribió: “No me gustó para nada este cuentecito personal, porque pienso que “la ropa sucia se lava en casa” y no se divulga por internet, para no darles a los enemigos”.

Esto es un ejemplo emblemático de una equivocada matriz cultural que domina entre algunos, por suerte no todos, intelectuales de la Isla. Una matriz cultural que tiende a esconder lo malo y enfatizar lo bueno, porque -como afirmó el citado comentarista- contar lo malo significaría ‘darles a los enemigos’.

Lo que entonces queda evidente es el verdadero origen de ese periodismo independiente. La respuesta es tan clara como insensata. Es Cuba. Es la misma prensa cubana que nutre imprudentemente este esquema informativo independiente y la manipulación internacional que desde ahí empieza. No es tan difícil para entender. Ni siquiera se trata de un razonamiento subversivo o contrarrevolucionario. Es un hecho real, concreto, a la vista de todos, desde los críticos hasta los más vehementes revolucionarios, con la excepción de algunas personas que siguen asociando la crítica a la contrarrevolución y no quieren entender que la verdad es algo puramente revolucionario y sólo puede ayudar al fortalecimiento del socialismo cubano y a su definitiva victoria, mientras que la mentira, la disimulación, el disfraz, son la cuña de la pérdida de credibilidad. El triunfalismo cansa. Nadie se cree el cuento de un mundo perfecto.

Precisamente de esto se trata. Es así que la prensa cubana ‘les da a los enemigos’. La prensa cubana no investiga, no critica, no cuestiona, no pregunta. En una sola palabra, es una prensa apática. La autocensura, el secretismo, el oficialismo y el optimismo a veces exagerado del sistema de prensa, la absurda costumbre de sumarse a los principios que la ropa sucia se lava en casa y que criticar es destruir, y un grupúsculo de funcionarios corruptos que quieren guardar obstinadamente sus privilegios y deciden qué es lo que debe y no debe ser noticia, representan los más grandes peligros a los que hoy en día la Revolución debe enfrentarse y, en el sentido de esta reflexión, son la verdadera linfa vital que sustenta ese llamado periodismo independiente.

Todo esto es tan obvio. ¿Quién pasaría su tiempo a leer todos los aburridos textos y mensajes de Yoani Sánchez, si Granma publicase un reportaje, investigativo y crítico, sobre cualquier asunto problemático de la Isla? ¿Quién daría crédito a los mediocres textos de Martinoticias, si la contrainformación de la prensa cubana fuese verdadera, fresca, completa y abierta? Esto también es tan obvio.

Por supuesto, los medios internacionales seguirían manipulando la cuestión cubana. Ésto es su sucio trabajo. Pero las personas (dentro y fuera de la Isla) tendrían una alternativa informativa válida y efectiva donde buscar las noticias que quieren.  

El Presidente Raúl, en el acto de clausura de la Primera Conferencia Nacional del Partido, el pasado 29 de enero, dijo tan claramente: “Lo único que puede conducir a la derrota de la Revolución y el socialismo en Cuba, sería nuestra incapacidad de superar los errores cometidos durante más de 50 años, desde el primero de enero del 59, los nuevos y los del futuro”.

Muchos piensan que es la economía lo que actualmente amenaza a la Revolución. No es así. Las crisis económicas se superan. Cuba ha sobrevivido al derrumbre del campo socialista, al periodo especial, al total aislamiento internacional y sobrevivirá a esta crisis también. Lo que sí puede minar el proyecto revolucionario cubano, está en sus propias entrañas. Es la desinformación. Washington lo sabe muy bien. No gastaría millones de dólares cada año para financiar a estos autodenominados periodistas independientes y a sus intelectualmente baratos textos si no hubiese entendido perfectamente lo que una información bien construida puede originar en una masa desinformada que quiere saber, que anhela un conocimiento que evidente y sistemáticamente se le niega.

Mientras que la prensa cubana siga hablando de los logros de la Revolución, que nadie cuestiona, de asuntos internos pueriles o de los males del imperialismo y no responda a la demanda de noticias concretas que llega desde la ciudadanía, es evidente que Yoani Sánchez, Martinoticias y todo el cúmulo de informadores degenerados, representarán siempre más lo que se acerca al tipo de noticia crítica que se busca sobre una realidad cubana imperfecta. Y cuanto más suceda eso, aun más crecerá el escepticismo de la población cubana y bajará siempre más la credibilidad de los medios de la Isla. Es una ecuación matemática. 

Tomado de http://capitulocubano.blogspot.it/2012/09/periodismo-independiente-cubano-una.html

viernes, 28 de septiembre de 2012

Una prensa que en verdad no parece cubana


"(...) una prensa que en verdad no parece cubana. Demasiado esquemática, secretista, insípida. No tiene  casi nada que ver con la idiosincrasia del cubano  que se ríe hasta de sus propias desgracias..."

Publicado originalmente con el título: Algunos retos de la prensa cubana

Por Esteban Morales. Unión de Escritores y Artistas Cubanos (UNEAC) 

Todo parece indicar que ya hay dos prensas en Cuba. La que algunos pretenden que todos leamos y otra, al alcance solo de un 10% de la población, pero cuyos resultados se retransmiten por medio de “radio bemba”, que como diría el propio  Raúl  Castro en una ocasión, trasmite mejor que el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Solo que desde que el Cro. Raúl  Castro dijo eso, hasta hoy, ya existen  el correo electrónico e internet,  que resultan  medios  muy eficientes  para hacer  circular la información que nuestra prensa aun  no se atreve a publicar. (1)
 
La primera, la prensa escrita, que tiene dos periódicos principales nacionales,    muchas veces lo que hacen es duplicar las noticias, que bastaría con sacarlas en uno de ellos.(2) Una prensa, que el pueblo compra todos los días,  con la esperanza de ver  reflejadas de manera  abierta,  fresca  y  franca, tanto los principales acontecimientos y especialmente  sus preocupaciones. O sea,  lo que todo el mundo habla en la calle. Qué pasa con la corrupción; donde está el cable; cuándo la agricultura va a dar resultados satisfactorios para que bajen los precios; cuándo se  darán los cambios en  las regulaciones migratorias algo tan prometido; cuándo conoceremos  el texto de la ley tributaria; qué pasará con el cúmulo de opiniones negativas que existen sobre las más recientes regulaciones aduanales,  etc. 

Se trata de una prensa que en verdad no parece cubana. Demasiado esquemática, secretista, insípida. No tiene  casi nada que ver con la idiosincrasia del cubano  que se ríe hasta de sus propias desgracias;  una prensa que con tal de sacar lo negativo de Estados Unidos, pone a veces en primera plana noticias de ese país, que no la  reflejaría   ni en  su  décima página el U.S.A Today,  el periódico más popular en los Estados Unidos.
Sin dudas, últimamente, se nota que nuestra  prensa hace un esfuerzo,  pero está muy lejos aún de satisfacer las expectativas del ciudadano medio. Ello se  observa  en alguna medida en  la sección de los viernes de Granma y  con  algunos artículos publicados esporádicamente. El anunciado congreso de la UPEC inevitablemente tendrá que tomar el “toro por los cuernos”, si es que de verdad queremos lograr una prensa acorde con los tiempos que estamos viviendo. Una prensa que se convierta en instrumento eficaz para la crítica,  el perfeccionamiento del modelo económico y el cambio de mentalidad que se ha pedido por la máxima dirección del país.
Pero no obstante, haber modestos avances, es lamentable ver, cómo nuestros periódicos nacionales  van perdiendo adeptos. La población los  compra  casi por inercia, o porque no hay otros, esperando encontrar en ellos algún día sus inquietudes o aquello sobre lo que desea saber e informarse. No es para dudar, que  con una prensa  así,  las batallas a librar están pérdidas de antemano, por las razones siguientes: 
- La población termina por cansarse de leer una prensa que no refleja nuestras realidades, ni  con amplitud lo que  está pasando. 
- La separación entre lo que esa prensa refleja y la realidad introduce la desconfianza.
- El ciudadano se mueve buscando otras alternativas para informarse mejor. Lo cual es muy peligroso. 
- El ciudadano apela a la radio nacional,  que siempre es más espontánea.  De ahí pasa a las emisoras extranjeras que nos rodean, alguna de las cuales transmiten incluso  en español,  estando  muchas de ellas  diseñadas para  intentar que sean  escuchadas en Cuba. La peor de las cuales es la mal llamada Radio Martí. (3)

- Se va generando una mentalidad que busca afuera la información que debiera recibir adentro. Regalando muchas veces la inmediatez de las noticias e informaciones. (4)
- El ciudadano se hace  entonces más sensible a las llamadas bolas y a las distorsiones de la información. 
Una sociedad, que en medio de la revolución de la información,   regala los oídos y ojos  de sus ciudadanos no sobrevive. Recuperar la confianza del pueblo  se va tornando  muy difícil. Porque la población reacciona ante la ausencia o calidad  de  la información, como ante algo que le pertenece, que debe recibir  y  que alguien le está robando  o está tomándose la atribución de negarle. 
Ese es un sentimiento que peligrosamente  ya va ganando espacio entre nosotros. Legítimo por demás, porque ha sido la propia  máxima dirección del país, la que ha criticado a la prensa, hablando de sus deficiencias y entre ellas, del secretismo. Ha sido el propio Presidente, el que ha abierto los  canales  de la crítica y ha presionado para que la prensa partidaria le  acompañe. Pero no se produce el cambio y la gente espera cada vez más impacientemente, por lo que no acaba de llegar. 
Sin embargo, una nutrida  intelectualidad revolucionaria  encuentra  espacio en la intranet y  en internet y aunque los que tienen  posibilidades de acceder a ese medio son pocos aun, sus artículos y comentarios, se divulgan internamente a través de los correos electrónicos y llegan a una cantidad de personas mayor que la que se puede suponer. Pero lamentablemente, internet se beneficia de ello, rebotando hacia Cuba las informaciones y comentarios  que el propio país debiera reflejar. Ese es el daño que nos hace el “exceso de celo” con internet, que es más dañino que el propio daño que internet pudiera hacernos. Dentro de este  mundo en que vivimos, para lograr sobrevivir,  es una exigencia  afrontar  los riesgos de estar dentro del.
¿Cómo lograr invertir esa ecuación, donde los medios nacionales también comienzan a perder prestigio internacionalmente? 
Las deficiencias e insuficiencias de la prensa y medios informativos cubanos, tienen también repercusiones negativas en el exterior, donde existe gran interés sobre los acontecimientos y la situación de Cuba, por las propias preocupaciones que la crítica  realidad cubana despierta  y  porque el discurso oficial  las reconoce. Incluso muchos  extranjeros amigos de Cuba, están preocupados por lo que ocurre en la Isla, pero sienten que no reciben información fidedigna y suficiente de nuestras realidades, se percatan de que la prensa cubana no las refleja, y  que es más realista informarse sobre Cuba a través de internet,  la intranet y de otros medios alternativos. 
Los blog,  revolucionarios o no,  las publicaciones digitales, como Espacio Laical, La Ceiba, Observatorio Critico, Moncada, SPD, Café Fuerte, Havana Times, La Joven Cuba   y otros, se mueven hacia delante,  copando la atención  de lectores que fuera de Cuba buscan una información más objetiva, atrevida, critica, en general más acorde con los retos que se sabe por todos  enfrenta el país y que no encuentran en la prensa escrita nacional, que por lo general, presenta una imagen casi idílica, carente de suficientes  críticas, las  dificultades e  inconformidades;   que apenas  refleja  nuestra realidad  y de manera  aun  timorata, secretista  y restringida. Impidiendo por esa vía, que nuestros potenciales amigos fuera de Cuba,   conozcan  lo suficiente, no solo de  cuáles son nuestros problemas, sino también los argumentos para apoyarnos. 
Se trata de un fenómeno, del que no creo la prensa nacional se percate claramente, porque muchas veces esos   amigos,  adolecen de los mismos problemas que nosotros en Cuba: la defensa a ultranza, la autocensura, el  insuficiente  reconocimiento de lo  negativo, la apología, la solidaridad ciega. Vicios que nosotros mismo, los revolucionarios cubanos,  les hemos inoculado desde Cuba  en  no pocas  ocasiones.
¿Cómo salir de ese atolladero desinformativo, para que la defensa de la revolución cubana hoy sea más realista, más consciente, más acorde con los desafíos que ahora enfrenta el país, para que nuestro pueblo confíe en ella y nuestros amigos en el extranjero  nos puedan ayudar más a enfrentar la  avalancha de  la crítica contrarrevolucionaria? 
Crítica contrarrevolucionaria  que  es sin dudas, en estos tiempos¸ más inteligente, más científica, puesto que no se apoya muchas veces en la simple mentira,  la  burda distorsión de los acontecimientos  o  la sobredimensión de nuestros problemas, sino que toma nuestros problemas reales, para presentarlos de manera  más sofisticada, mas finamente manipulada,  buscando el desaliento, la confusión y la desconfianza en  nuestras  soluciones.
Pienso, que existe solo un camino, para que nuestra prensa  termine por  superar esas situaciones. Nuestra Prensa a todos los niveles de su gestión: 
- Debe ser más realista, democrática, abierta, eliminar  definitivamente el secretismo, la autocensura, el discurso viejo, dogmático y  apologético. 
- Debe abrir espacio a la intelectualidad cubana revolucionaria, reflejando   su discurso más realista, crítico abierto e inteligente.  Aliándose con aquellos que enfrentan la crítica contrarrevolucionaria desde posiciones que reconocen nuestras deficiencias, antes de que el enemigo nos las  tire a la cara y las  convierta en armas de una diplomacia subversiva, apoyada por la política del “Cambio de Régimen” preconizada por la administración norteamericana actual. 
- Debe ganar conciencia de que la superioridad técnica del enemigo no tiene por qué ser una desventaja para nosotros,   si sabemos utilizar de manera inteligente las armas de la verdad, la coherencia,  la sistematicidad critica,  y  el valioso potencial científico e intelectual revolucionario de que disponemos. 
Mientras no logremos esa alianza,    cada cual seguirá  por su lado, con  sus arma, algunas muy melladas por cierto   y seremos solo  una tropa dividida por la desconfianza,  el dogmatismo, la apología  y  el elitismo de algunos que adoptan, desde sus   posiciones de poder,  la actitud  de defensores “puros”, mientras consideran  a los otros,  como unos  simples liberales que quieren regalar el discurso de  defensa de la revolución a sus enemigos.
La Habana, 8 de septiembre de 2012 

Notas: 
(1) Existen excelentes periodistas como Jorge Gómez, Félix Sautié, Fernando Ravsgber, con cuyos artículos nuestra prensa  ganaría mucho. Sin embargo ninguno  es bienvenido en ella. No pocas veces cuando se publica un artículo de fondo sobre los problemas del mundo actual, se hace con refritos de artículos de  autores  extranjeros, cuando en Cuba sobran quienes puedan publicar sobre esos temas. Observándose un verdadero divorcio entre la llamada prensa oficial y la intelectualidad  del patio. 

(2) Sin dudas hay un problema de personalidad entre los dos periódicos, que afecta fundamentalmente al periódico de la juventud. Que ineludiblemente dedica mucho espacio a  repetir noticias que no le correspondería publicar, si ya han aparecido en el órgano oficial del Partido y muy poco a los problemas de los jóvenes. 
(3) No se habla aquí del fenómeno de la proliferación del CD con programas de todo tipo que circulan en la red nacional. Lo cual responde a un  problema  parecido al de la prensa plana, pero en nuestra televisión, Sumamente criticada y no por falta de recursos, sino de creatividad.
(4) La noche del 9 de septiembre del presente año, una parte importante del país quedo a oscuras  y Radio reloj era incapaz de informar a la población que  estaba pasando. Lo cual hace algunos años no ocurría.




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