Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeagua@cultstgo.cult.cu
Lo sucedido
este domingo en la frontera entre Costa Rica y Nicaragua ocupa titulares en las
agendas mediáticas alternativas; en las oficiales es un océano que cubre
terreno cada vez más y todo apunta a una crisis migratoria construida por uno
de los países señalados, no sé con qué finalidad. Lo cierto es que miles de
compatriotas cubanos están varados en un conflicto donde ambos países se culpan
uno al otro de la situación creada.
Algunos
blogueros llaman crisis al asunto y no dejan de tener razón, pues la forma en
que Nicaragua bloqueó el paso de los cubanos por su territorio recorre el mundo
en videos, redes sociales, y los criterios se polarizan, unos le dan la razón a
las autoridades de obrar así, otros
consideran una injusticia haber tratado a hermanos de la Patria grande de esa
manera.
El canciller
de Nicaragua, Samuel Santos, dice que San José violó su soberanía al
"promover el ingreso forzoso de cubanos" sin consultar previamente
con Managua. También ha dicho que "es obligación de cada pueblo defenderse",
en alusión a la decisión unilateral del vecino país de facilitar el paso masivo
de cubanos hacia territorio nicaragüense y la de Managua de expulsarlos.
Costa Rica niega
estas acusaciones y afirma que el flujo de cubanos por el territorio de
Centroamérica ha sido constante desde hace años y que Nicaragua nunca había
manifestado su disconformidad con la situación.
¿Cómo
entender esta polarización?
Lo sucedido
sirve de pretexto para visualizar las complejidades de la ideología en la
región y muchos se ceban construyendo estigmas sobre el gobierno sandinista y
su manera de obrar con los cubanos; pero ¿realmente fue una decisión de las
autoridades sandinistas?; ¿no estará una mano oculta detrás del hecho y ahora
al gobierno de Daniel Ortega no le queda otra alternativa que solucionar
dignamente lo sucedido sin afectar sus relaciones bilaterales con Cuba?
Costa Rica
tiene problemas en la frontera con Nicaragua desde 2010; dos modelos de país se
enfrentan ahí, la llamada Suiza americana y el experimento socialista democrático
del sandinismo.
Algunas
fuentes señalan que “780
cubanos ingresaron al país en tránsito hasta inicios de noviembre, informó la
Red Nicaragüense de la Sociedad Civil para las Migraciones, una cifra que deja
en evidencia que el gobierno nunca puso trabas al paso de los inmigrantes de la
isla caribeña en su ruta hacia Estados Unidos”.
Expertos
en el tema de las migraciones opinan que la situación de los cubanos varados en
el puesto fronterizo de Peñas Blancas debe ser vista por los países como una
“crisis humanitaria regional”, pues involucra a naciones que van desde Ecuador
hasta Estados Unidos.
En
entrevista con el programa Esta Noche, Gonzalo Carrión, director jurídico del
Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) expresó que la reacción del
gobierno fue desmedida y que se debería replantear el actuar sobre esta crisis
migratoria. “Nicaragua está utilizando el concepto de seguridad soberana,
encima del de seguridad humana. Lo primero que tiene que primar son los
Derechos Humanos de estos migrantes”, manifestó Carrión.
Para
Gabriela Rodríguez, Directora Ejecutiva del Centro Internacional para los
Derechos de los Migrantes, Nicaragua y Costa Rica deben acudir a la
coordinación de organizaciones internacionales. “Es importante que en el marco
regional de las migraciones, del Sistema de Integración Centroamericana (Sica),
en instituciones como la Organización de Estados Americanos (OEA), se toque el
tema, para su pronta solución”, indicó Rodríguez. También dijo que el actuar de
Nicaragua, respecto al trato que les dio a los cubanos (los atacaron con gases
lacrimógenos el domingo), no fue correcto. “No entraré en detalles, cualquier
violación a derechos humanos es un improperio, no es una manera correcta de
atender la problemática, llamamos a la comunicación y al diálogo a los dos
países con la situación presente y en relación con el movimiento de situación
cubana, a los demás países”, indicó Rodríguez.
Ahora, muchas interrogantes están
ahí y hay que destaparlas: ¿Por qué en meses anteriores el flujo migratorio de
cubanos a través de Nicaragua no fue reprendido? ¿Por qué justamente ahora,
cuando se aproxima el 10 de diciembre, Día Mundial por los derechos humanos? ¿Por
qué una crisis que implica a Ecuador, Nicaragua, Cuba y Estados Unidos? ¿Por
qué la reacción en cadena de los medios? ¿Acaso se estaba esperando qué
sucediera?
Por el momento, como parte de las
soluciones, el gobierno cubano ofrece su apoyo incondicional a los ciudadanos y
les recuerda que tienen derecho a retornar a Cuba, sí así lo desean. Además,
resalta su compromiso a seguir trabajando por una emigración legal, segura y
ordenada.
