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domingo, 24 de marzo de 2024

CABLES DE ALTA TENSIÓN


Por  Arnoldo Fernández Verdecia.  

De un tirón leí el libro. Tono intenso, versos limpios, coloquiales, logrados. 

Del primer poema hasta el último, agarra, seduce, embriaga. Es un viaje apasionante que no deseas termine. 

Díficil reunir, en un cuaderno como este, 60 poemas y que la mayoría sean buenos. 

Para mí, la relación hombre máquina aparece desarrollada aquí como una gran metáfora del poder y la condición enagenante que produce en el hombre. 

También puede leerse como propuesta orwelleana, actualizada según los tiempos, donde la maquinaria es el ojo que ve  todo y reduce a nada a los que se atreven a desafiarla. 

Sinceramente estoy ante un poeta mayor, uno que ya no necesita el diminutivo para ser reconocido entre sus contemporáneos. 

A partir de Cables de alta tensión, asoma un bardo totalmente hecho,  que puede pasear la isla y no sentir la etiqueta que limita, la geografía que aplasta. 

Onel Pérez Izaguirre entra con este libro al Olimpo de la poesía cubana. Le  será muy difícil superar una obra como esta, pero ahí tiene el reto, en su próxima entrega tendrá que versificar con muchísima destreza  para no ser expulsado de la altura donde ahora se encuentra risueño,  sin creerlo todavía, como niño asustado que balbucea cuatro palabras cuando habla, pero al escribir poemas es un tigre en plena caza. 

A mis amigos aquí, los invito a comprar Cables de alta tensión, no perderán  su dinero, no tendrán que darle otro uso que no sea el de la lectura y la relación subyugante que demandará  cada poema en ustedes. 


viernes, 16 de junio de 2023

SOCIALISMO: ¿La pesadilla de la mayoría?

Por Arnoldo Fernández. 

La pesadilla de la mayoría

(MI ENTREVISTA A PERSONAJES DE EL HOMBRE QUE AMABA LOS PERROS)

El hombre que amaba es una novela del cubano Leonardo Padura. Se publicó en Cuba en 2010. A mi pueblo llegaron 4 ejemplares, tenían sus destinatarios bien claros, uno de ellos fui yo, que luego de leerlo, pasé el libro a mucha gente. No quise quedarme en una lectura trivial, así que preparé un cuestionario y los personajes respondieron con una lucidez impresionante. 

Arnoldo: ¿Sin aprender y ejercitar el miedo, como lo hizo Stalin en su momento histórico, es posible empujar a un país hacia el socialismo como alternativa?

Kotov (agente soviético): “Stalin lo pervirtió todo y obligó a la gente a luchar y a morir por él, por sus necesidades, su odio, su megalomanía. ¿Qué socialismo, qué igualdad?” (Padura, L: 502)

Iván: “… la fábula futurista e imaginativa de Orwell en 1984 terminó convirtiéndose en una novela descarnadamente realista. Y nosotros sin saber nada… ¿O es que no queríamos saber nada?”. (Padura L: 463)

Trotski: “La Unión Soviética legaría al futuro su fracaso y el miedo de muchas generaciones a la búsqueda de un sueño de igualdad que, en la vida real, se había convertido en la pesadilla de la mayoría”. (Padura, L: 184).

Arnoldo: ¿En algún momento la deformación estalinista del sueño socialista, será corregida y encausada por los hombres de cara al futuro?

Trotski: “¿Se podría abrigar la esperanza de que algún día la humanidad llegara a saber cuántos cientos de miles de personas habían sido ejecutadas por los secuaces de Stalin? ¿A cuántos comunistas verdaderos quitaron del medio? Él estaba convencido de que unas y otras eran cifras de vértigo, a las que se debían sumar millones de campesinos muertos de hambre en Ucrania y otras regiones por la catástrofe de la colectivización, y los millones que habían perecido en los desplazamientos de pueblos enteros ordenados por el antiguo comisario de las nacionalidades… Con toda seguridad se trata, (…), de la mayor masacre de la historia en tiempos de paz, y lo peor es que nunca sabremos las verdaderas y terribles proporciones que alcanzó el genocidio, pues para muchos de esos condenados no hubo sumario, juicio, acta de condena. La mayoría había muerto en calabozos, en trenes asfixiantes, congelados en los campos siberianos o fusilados al borde de los ríos y precipicios para que sus cadáveres fuesen arrastrados por las aguas o cubiertos por aludes de tierra y nieve…” (Padura, L: 341).

Arnoldo: ¿Es posible retomar un socialismo que no esté regido por una minoría burocrática que por la fuerza, la coacción, y la supresión proteja sus intereses contra el descontento mayoritario de un país?

Kotov (agente soviético): “…empezar el negocio sin engañar a nadie, sin joder a otro porque piense distinto a ti, sin que se busquen pretextos para callarte la boca y sin decirte, además, que cuando te cogen el culo lo hacen por tu bien y por el bien de la humanidad, y que ni siquiera tienes derecho a protestar o a decir que te duele, pues no se le deben dar argumentos al enemigo y todas esas justificaciones. Sin chantajes… (Padura, L: 517)

Arnoldo: ¿Stalin no pervertiría hasta sus entrañas el sueño socialista y la utopía del socialismo?

Trotski: “El terror había generado el efecto de estimular la envidia y la venganza, creando una atmósfera de histeria colectiva y, peor aún, de indiferencia ante el destino de los demás”. (Padura, L: 330)

Vieja amiga de Trotski: “Es terrible comprobar que un sistema nacido para rescatar la dignidad humana haya recurrido a la recompensa, la glorificación, el estímulo de la delación, y que se apoye en todo lo humanamente vil (…) Siento que hemos llegado al fin de la justicia en la Tierra, al límite de la indignidad humana. Que han perecido demasiadas personas en nombre de la que, nos prometieron, sería una sociedad mejor”. (Padura, L: 331)

Iván: “…una trama sórdida, destinada a deglutirlo (todo) hasta la última célula”. (Padura, L: 533)

Arnoldo: ¿Qué recuerdo conserva la humanidad del experimento más generoso soñado por el hombre?

Iván: “Las promesas que nos habían alimentado en nuestra juventud y nos llenaron de fe, romanticismo participativo y espíritu de sacrificio, se hicieron agua y sal mientras no asediaban la pobreza, el cansancio, la confusión, las decepciones, los fracasos, las fugas y los desgarramientos. No exagero si digo que hemos atravesado casi todas las etapas posibles de la pobreza.” (Padura, L: 460)

Ramón Mercader: “La monotonía de una arquitectura apresurada, empeñada en demostrar que a una persona le bastaban unos pocos metros cuadrados de techo para vivir socialistamente...” (Padura, L: 513-514)

Iván: “El sueño estrictamente teórico y tan atractivo de la igualdad posible se había trocado en la mayor pesadilla de la historia, cuando se aplicó a la realidad, entendida con razón (más en este caso), como el único criterio de la verdad”. (Padura, L: 389)

Quizás podrían hacerse otras preguntas a los personajes, no tengo nada en contra de los que lo crean así. Las que yo les hice, consiguieron unas respuestas que valen la pena tenerse en cuenta, para comprender la necesidad de reinventar un ideal, que en la mayoría de los casos, no logró el sueño teórico de un mundo mejor.

martes, 1 de noviembre de 2022

POR ENCIMA DE LA PATRIA NO HAY NADA


Por Arnoldo Fernández Verdecia
 

Un día como hoy, pero en el año 2010, falleció a las 5 y 25 de la tarde, uno de los escritores más queridos de la historia literaria de Contramaestre: Orlando Concepción Pérez.

Autor de varios libros. Tuve el honor de contarme entre sus mejores amigos; por eso lo entrevisté muchas veces y fui recogiendo confesiones que sin ellas, no se puede estudiar la personalidad de este ser humano que ante una de mis preguntas respondió:

"Yo fui periodista, que es una forma de ser diablo. Fui dirigente político y administrativo, otra forma de ser diablo. Con la poesía alcanzo la santidad y un poder tan grande, que los que tienen otra fuerza diferente no tienen el derecho de comprender. Yo creo que no soy ni buen narrador, ni buen poeta, ni buen periodista, pero soy un buen amigo".

En otra de sus confesiones me dijo: "Tengo un concepto definido de la Patria. Por encima de ella no hay nada, aunque en alguna que otra constitución de la república, se pueda mal entender que existe algo por encima de la Patria. La Patria la mantienen los pueblos, y por encima del pueblo no existe nada".

Y por último, otras de sus confesiones de una vigencia tremenda: "Rechazo a aquellos que ponen precio a todo. Desprecio a quienes aplican en sus funciones oficiales el criterio de que son merecedores de todo lo que pueden sobornar..."

*Todas estas confesiones aparecen publicadas en mí libro: Orlando Concepción tierra adentro, Ediciones Santiago, Cuba, 2013.

sábado, 22 de octubre de 2022

UN LIBRO INDISPENSABLE EN LA BIBLIOTECA DE CUALQUIER MARTIANO


Por Luis Enrique Valdés Duarte 

Hace unos meses llegó a mis manos este excelente libro, indispensable ya en la biblioteca de cualquiera que se diga martiano. 

Su autor, el investigador cubano Arnoldo Fernández, ha seguido, con un amor manifiesto y palpable, el trasiego de José Martí en el cacho de tierra cubana en que nació.

No solo por este libro, sino también por los materiales audiovisuales que ha realizado para que conozcamos a un Martí más humano si cabe, he llegado a admirar muchísimo a Arnoldo.

A este cubano, señores, a este cubano que se ha expresado dignamente, críticamente, honestamente, le acaban de embadurnar su casa de mierda. ¡Literal! 

Imagino que tratan de humillarlo. Eso no podrán hacerlo. Imagino que tratan de señalarlo como en un momento lamentable de la humanidad se hizo con los judíos o los descartables de la sociedad: señalaban sus casas, los marcaban...

Ustedes pierden el tiempo. Hace mucho tiempo Arnoldo está marcado: eligió la estrella al yugo. Es un mambí, pero no está solo. Es un martiano.

Él tiene ya una obra eterna, impresa, indispensable. Ustedes son unos sicarios que solo saben repartir lo que han esparcido en sus predios. Ustedes son lo que riegan por las noches.

Arnoldo es cincuenta mil veces más hombre que todos ustedes juntos. ¡Un día muy cercano lo van a pagar!

Tomado de su muro en Facebook 

lunes, 11 de julio de 2022

LA MEMORIA PUEDE SALVARSE (A propósito de nuestro libro José Martí, el apóstol de Remanganaguas)


Por Arnoldo Fernández Verdecia. 

Un libro es parte esencial de la vida, sobre todo si ha sido el resultado de una investigación iniciada en 2004 y concluida en 2019. 

Soñamos publicarlo en alguna editorial cubana, pero siempre que parecía posible lograrlo, sucedía algún imprevisto y no conseguíamos concretar ningún acuerdo. 

¿A qué editorial podía interesarle un libro sobre José Martí en Remanganaguas?

Fueron imprescindibles los datos procesados para conformar un texto que aclaró muchas cosas para la historia, entre las que sobresale la presencia de un grupo de familias en Remanganaguas en 1895, responsable de la construcción de un imaginario sobre la llegada del cadáver de Martí allí, los días que estuvo en su cementerio, en su barrio y todo lo relacionado con el traslado a Palma Soriano. 

Pero también narramos la historia del barrio de Remanganaguas, cómo surgió, su devenir  en la colonia, la República, los partidos políticos que hubo, la confrontación electoral a partir de la utilización del recurso simbólico a Martí. No podía faltar la historia de su cementerio, la parroquia y el cuartel militar que lo atendía, que son sin dudas, datos que no pueden soslayarse para entender el barrio al que había llegado Sandoval el 20 de mayo de 1895. 

Resultó muy interesante la información procesada, sobre la robusta sociedad civil que hubo allí en los años de la República, artífice principal de la construcción del obelisco, y de la campaña comunicacional a favor de la Gran vía martiana, donde hacían coincidir historia y economía para gestionar el desarrollo de barrios y sitios enlazados a la ruta funeraria de José Martí, un anhelo que llega hasta hoy. Ese espíritu emprendedor hizo posible que a partir de 1942, Remanganaguas cambiara su nombre por barrio José Martí. 

José Martí, el apóstol de Remanganaguas, está escrito con los sentidos bien atentos a los datos de las fuentes: las orales y las escritas. El libro es el soporte que salvó un imaginario que corría el riesgo de olvidarse, o ignorarse por desconocimiento. Ojalá y alguna editorial cubana se interese en una edición para el lector de la isla. 

Agradecerle a Roque Libros y Piel Adentro Ediciones, por la publicación del mismo y que hoy esté disponible para los lectores del mundo. Agradecerle también a mi amor Alejandra Carolina y a mi amigo del alma Víctor Adriel, por hacer posible un sueño que en aquel momento para nosotros era una terrible pesadilla, pues fuimos víctimas de varios intentos de plagio por parte de personas inescrupulosas, que medraron a costa de los resultados de nuestra investigación y hasta ganaron premios, reconocidos incluso por algunas instituciones de la vida pública.  

Un día como hoy de 2020 fue publicado José Martí, el apóstol de Remanganaguas, un libro que honra la memoria histórica de un barrio de Cuba, que por razones inexplicables volvió a llamarse, a partir de 1976, Remanganaguas. 


lunes, 27 de junio de 2022

EL PURO (Semblanza)


Por Arnoldo Fernández Verdecia. 

No es mi padre, por ese alias, ya tan suyo,  lo conocemos desde la universidad, cuando escribía poemas  junto a Rogelio Ramos y Eduard Encina. 

Hombre de una exquisita cultura. Lector de los más concentrados que he conocido. Capaz de tocar varios instrumentos musicales e incluso de enseñarlos. 

Hijo de Dios. Su familia tambien lo es. Todos sus miembros asumen con dignidad ese modo de comprender la vida. 

Una de las personas más cercanas al poeta y narrador Eduard Encina, por eso a sus espaldas va su legado y con una modestia proverbial lo enseña, lo comparte...
Los festivales del libro volvieron a Contramaestre, a Baire y él nunca dirá  lo que hizo para que  la literatura y sus autores estuvieran de fiesta. 
El Puro hoy por hoy es nuestro más reconocido promotor del libro, gratificarlo es muy poco, hacer que todos lo sepan también es insuficiente. El Puro hoy es un caballo que arrastra un río de escritores, unos agradecidos, otros no tanto. Lo importante, todos vamos en ese río.

jueves, 20 de mayo de 2021

Remanganaguas, tierra sagrada


Por Yanetsy Ariste
  mayo 19, 2021 (Periódico Guerrillero).

Remanganaguas, en el municipio Contramaestre, en Santiago de Cuba, es un asentamiento de hombres humildes; su terreno es llano y ondulante, de vegetación copiosa como en toda Cuba profunda, con prevalencia de árboles frutales. Es la tierra donde por vez primera fue enterrado el Apóstol. Allí fue exhumado su cuerpo, pero quedaron sus vísceras.


Si es posible que un pequeño punto en el mapa geográfico acumule tanta leyenda, Remanganaguas lo evidencia. La investigación José Martí, el Apóstol de Remanganaguas (convertida en libro en 2020, por Alianza Proyecto Libros y Piel Adentro Ediciones, Hilversum, en los Países Bajos) de los autores cubanos Arnoldo Fernández Verdecia y Antonio Isaac Hechavarría aclara los detalles de la primera sepultura del héroe y expone las virtudes del territorio, antes y después del hecho.

A propósito de la fecha que denota la caída en combate del Apóstol y como parte del evento literario Orígenes, convocado por la sección de literatura de la Asociación Hermanos Saíz en Santiago de Cuba, en conjunto con su célula del municipio Contramaestre, conversamos con Arnoldo Fernández, licenciado en Filosofía e Historia, máster en Ciencias Sociales y Pensamiento Martiano y, además, distinguido con los dos reconocimientos nacionales más importantes que otorga la Sociedad Cultural José Martí: el Honrar, Honra (2017) y La utilidad de la virtud (2020).

 ¿Cuándo nació esta investigación sobre la verdadera ruta funeraria de Martí; qué venturas y tropiezos acarreó, teniendo en cuenta que demuestra la continuidad del legado familiar en Remanganaguas durante distintas etapas de su historia?

“La investigación tiene algunos pies forzados. El primero lo puso el doctor en Ciencias históricas Israel Escalona Chádez, cuando nos pidió un artículo sobre la huella funeraria de José Martí en Remanganaguas, para una compilación titulada El Maestro en Nosotros; pero no logramos realizar el informe en el tiempo previsto. Algo similar nos sucedió con otra compilación del mismo Israel y el también doctor Manuel Fernández Carcasés, sobre el trabajo historiográfico de los santiagueros con la obra de Martí, publicada con el nombre Donde son más altas las palmas.  

“Finalmente logramos iniciar, a principios de la década del 2000, el acercamiento a la memoria histórica conservada por cuatro familias de Remanganaguas, vinculadas allí a los días del cadáver de Martí. Los protagonistas que vieron el cadáver y transmitieron una narrativa del acontecimiento, tenían entre 12 y 33 años.  Fue algo romántico para nosotros, pero luego creció y nos dimos cuenta del valor de los datos encontrados en la oralidad”.

Remanganaguas se asocia a las operaciones militares de Máximo Gómez y a los días posteriores al fallecimiento de José Martí, sin embargo, fue centro estratégico y comunicacional del Oriente de la Isla en el periodo colonial y sus primeros asentamientos datan del siglo XVIII. ¿Cómo era en su surgimiento y en los albores de la Guerra Necesaria, cuando muere el Apóstol?

“En sus inicios era monte virgen, bordeada por el río de igual nombre. Tierra roja, fértil. Perteneció a un rico hacendado que inició el desmontaje de la misma para la cría de ganado vacuno, equino, caprino y la siembra de cultivos varios.

“Durante el siglo XVIII, la corona española autorizó la construcción del camino real de la isla y uno de los lugares beneficiados por este hito de las comunicaciones fue Remanganaguas. En el lugar más elevado, el ejército español levantó un fuerte de dos plantas con capacidad para 24 soldados, que permitía otear el horizonte al norte, este, oeste y sur. Allí ubicó un punto de cabalgadura, para el descanso del sistema de correos usado durante la colonia. Luego instaló un heliógrafo y finalmente un moderno telégrafo.

“Sus tierras realengas y otras compradas fueron adquiridas por una migración de familias que se estableció en un primitivo sistema de fincas rústicas… Unos se dedicaron al comercio mediante cantinas, bodegas, bares; otros al cultivo de la tierra, a la cría de ganado menor, mayor; algunos al fomento de la caña de azúcar y de cultivos como maíz, frijoles y tubérculos.

“Puede afirmarse que el hecho de nombrarla Remanganaguas surge en el siglo XVIII y tiene que ver con el deplorable estado del camino real, intransitable en algunas estaciones del año, sobre todo en primavera. Con ese nombre aparece recogido en importantes fuentes escritas en la etapa colonial y republicana.

Al llegar el cadáver de José Martí allí, ya era un poblado históricamente formado. Tenía incluso un cementerio que era atendido por la parroquia de Palma Soriano. Había un comercio incipiente con los pueblos vecinos, y con los convoyes que se dirigían a Holguín o Santiago de Cuba”.  

¿Cómo se desarrollaron los días del cadáver en Remanganaguas?

“El cadáver llega el 20 de mayo a las nueve de la mañana y es velado en el fuerte del barrio hasta las 2:45 p.m., hora en que es llevado al camposanto del lugar. A las tres de la tarde, ya en el cementerio, se procede a su entierro en una fosa común junto a un sargento español.

“El cuerpo permanece enterrado desde el 20 de mayo a las tres de la tarde hasta las 5:30 p.m. del día 23, hora en que se inicia la exhumación de sus restos. Proceso terminado a las siete de la noche.

Vista de la Aduana, donde se produjo el último descanso del cadáver antes de llegar a Palma Soriano

Vista de la Aduana, donde se produjo el último descanso del cadáver antes de llegar a Palma Soriano

“El traslado del cuerpo al fuerte de Remanganaguas ocurre el 23 de mayo, entre siete y diez de la noche. En ese lugar permanece hasta el día 25, cuando, aproximadamente a las diez de la mañana de esa jornada es trasladado a Palma Soriano”.

El corazón de José Martí quedó enterrado en la tierra de Remanganaguas, en el que fuera su primer sepulcro. ¿Cómo ha permanecido ese evento en el imaginario popular hasta la fecha?

“Los poblados construyen mitos, leyendas, rituales. Remanganaguas lo hizo con el recuerdo del más universal de los cubanos, a partir de un hecho real: la exhumación del cadáver del Apóstol. Según Emilio Bacardí, criterio que compartimos, luego de la autopsia practicada al cuerpo, allí quedaron las vísceras y el corazón enterrados.

“¿Cómo se convierte en mito, ritual? Los responsables fueron Lorenzo Sánchez y Emilia García, que contrajeron matrimonio en los inicios del siglo XX. Lorenzo era portador de una memoria histórica, rica en narrativas vinculadas a los días del cadáver de Martí allí; en su cantina supo de boca de los españoles sobre la muerte del Maestro; pero, además, vio el cadáver sobre una bestia amarrado a su comercio; incluso escuchó a Chino Oliva decir que le sirviera un trago que había matado al Presidente de los manigüeros. Se dice que cambió a los soldados tabaco y ron, por el pañuelo que llevaba Martí al momento de morir.

“Todas esas narrativas las hizo suyas Emilia García, devenida primera maestra de la escuela pública número 39 de Remanganaguas. Ella fue la protagonista principal de instruir y educar al alumnado en el amor por esos fragmentos del pasado. Organizaba peregrinaciones al cementerio, a menos de un kilómetro de la escuela, y ante el sepulcro, su palabra apasionada convertía en valores espirituales el recuerdo.  Se dice que Lorenzo y ella acordaron un día orientar a sus alumnos, poner el oído en tierra, para escuchar el corazón de la Patria; pero a ello sumaron también, una alta dosis de civismo: ‘solamente los cubanos dignos podían escucharlo’.

“A partir de ese momento germinal, la historia entró en el terreno del ritual; la escuela pública número 39 lo hizo suyo. Lo confirma el paso por allí, en la década del ‘40 del siglo XX, de Jorge Mañach y de Eduardo Chibás. Lo confirman las Paradas Martianas de todas las escuelas públicas de Palma Soriano, presentes los 28 de enero y los 19 de mayo; lo confirman los martianos protagonistas, los intermedios y los de hoy, de las cuatro familias que vieron el cadáver de José Martí e incluso hicieron el féretro donde fue colocado el cuerpo. El ritual surge en la década del ‘20 del siglo XX, su segundo lustro y perdura hasta la década del ‘60, momento en que se jubila la maestra Emilia García. 

“El ritual permaneció vivo en la memoria de hijos y nietos de las familias que estudiaron allí, hasta que en el periodo 2000-2005 logramos identificarlo, contextualizarlo y fundamentarlo para la historia local. En una conversación con el poeta Eduard Encina, le hablé del ritual del corazón y lo hizo suyo al instante, incluso lo alimentó literariamente dotándolo de una nueva actualización.

“En 2007, el 28 de enero, la vanguardia joven de la Asociación Hermanos Saíz y algunos miembros de la Sociedad Cultural José Martí, liderados por Encina, retomaron el ritual del corazón. Desde esa fecha y hasta la actualidad, se ha reactualizado cada año con las ediciones de la Jornada Literaria Orígenes. Nadie quiere perderse el momento donde historia y poesía se unen, para, desde la dignidad, escuchar el corazón de Cuba en las entrañas del cuerpo insular”.

¿Qué fuerzas sociales impulsaron la develación del obelisco en 1942 y cómo la presencia martiana constituyó un recurso estratégico para gestionar intereses económicos y políticos en el periodo republicano?

“Tres organizaciones de la sociedad civil de Remanganaguas, durante la década del ‘30 del siglo XX, impulsaron un movimiento para fijar en un obelisco, el sitio exacto del primer entierro de José Martí, en Cuba. Son ellas el Club de Veteranos y Patriotas, la escuela pública número 39 y la Asociación de Reporteros de Palma Soriano. Fue tanto su empuje y pasión, que finalmente consiguieron, mediante gestión ante las autoridades de Palma Soriano y Santiago de Cuba, que se concluyera el obelisco que reconoce la primera tierra sagrada de la isla que abrazó la semilla martiana.

“Pero también consiguieron otro hito histórico: a partir de 1942 es bautizado el barrio con el nombre José Martí; así aparece registrado en los censos, actas notariales, títulos de propiedad, periódicos de Oriente, hasta 1976.

“La lucha por la realización del obelisco abrió la perspectiva de una posible ruta turística de la cual se hicieron eco el gobierno y la prensa.  La visita del presidente Alfredo Zayas en 1923 a Palma Soriano creó la posibilidad de la anhelada obra. La aprobación de un crédito de 9 000 pesos para arreglar los caminos vecinales permitió la compra de una motoniveladora, un tractor y un camión. Al saberse la noticia, se multiplicaron las expectativas, pero todo quedó en el deseo, más que en la concreción del proyecto.

“A finales de la década del ‘40 más de 16 000 familias campesinas habitaban a orillas del camino real. De conjunto alzaron sus voces, lideradas por la gente de Remanganaguas, para poner en práctica una estrategia de comunicación que hiciera realidad la ruta turística.  El jueves cinco de marzo de 1951 invitaron al editor del diario La Tribuna, Luis Salinas Rosales, a un almuerzo, como gesto de agradecimiento por toda la campaña propagandística que dicho órgano realizó, con el propósito de llamar la atención sobre los valores históricos y económicos de la ruta.

“La Gran Vía Martiana partía de Dos Ríos y comprendía El Jobo de Martí, Remanganaguas, el Anoncillo del Descanso, La Aduana y concluía en Arroyo Blanco.

“(…) La obra tenía dos grandes aliados: la historia y la economía, por eso la prensa planteó la necesidad de construir una carretera para que los campesinos pudieran trasladar sus producciones a Palma Soriano. La preocupación por el desvío del comercio de maíz hacia el próspero Contramaestre era latente. También se habló de la creación de una vía turística a través de la cual se señalizaran los lugares por donde pasó el cadáver de Martí. A lo anterior, la campaña sumó el proyecto de construir un parque, una nueva escuela, un monumento, una biblioteca y un centro de cultura y recreación (liceo). 

“(…) El día del centenario del natalicio del Apóstol, 28 de enero de 1953, se fijó como fecha por las autoridades municipales, para entregar la Gran Vía Martiana, hecho que finalmente no se pudo cumplir, por carecer de fondos el gobierno para ejecutarla en el periodo previsto. El alcalde, Gerardo Gómez Arias, desarrolló una conferencia de prensa, donde explicó las razones financieras que impidieron la concreción del resultado tan esperado por el pueblo”.

¿Cuál es la situación actual del primer cementerio que acogió el cuerpo del Apóstol y, de la ruta Dos Ríos-Arroyo Blanco?

“El cementerio (fundado en 1870), sitio de un elevado activismo cívico, estuvo olvidado hasta la segunda década del tercer milenio. En 2003, mediante Resolución 189 del 19 de mayo, es declarado Monumento Nacional por su valor histórico y patrimonial. 

“Once años después, 28 de enero de 2014, la situación de abandono en que permaneció por más de una centuria cambió, gracias a las permanentes denuncias realizadas por la prensa de Contramaestre entre 2009-2015, a través de un seriado de programas de investigación, opinión, documentales y post publicados en Radio Grito de Baire y el blog Caracol de Agua. Los mismos encontraron manos tendidas que los llevaron a la Oficina del Programa Martiano, adscripta al Consejo de Estado. Inmediatamente se produjo un diálogo fecundo que trajo consigo mejoras, entre las que se incluyen una cerca perimetral y una bóveda para la exhumación de cadáveres (28 de enero de 2014).

“En mayo de 2015 se exhumaron todos los cuerpos ubicados tres metros a la izquierda, a la derecha y en la parte frontal del obelisco a José Martí, para ejecutar un proyecto concebido por el Fondo de Bienes Culturales de Granma; se enchapó en mármol blanco la entrada hasta el mismo obelisco y los nuevos osarios; se colocaron vallas identificativas en mármol con pensamientos del Apóstol. Quedó en proyecto, pues nunca se ejecutó, una sala de protocolo, que en su croquis debía hacerse siguiendo patrones constructivos del siglo XIX, vinculados a la historia y cultura del lugar. El mueblario de oficina prometido, nunca llegó.

“(..) A principios de 2018, Juan Carlos Roque Alonso y yo, llevamos a la televisión la serie documental: Remanganaguas: la verdadera ruta funeraria de Martí, premiada en el XVIII Taller Nacional Martí y la Prensa, en Santiago de Cuba, de ese mismo año. Muchas voluntades terminaron uniéndose y Remanganaguas ganó así un posicionamiento en la visibilidad patria que ayudó a cambiar muchas cosas. “(…) No obstante, hoy no se acometen acciones de conservación de lo antes realizado. Es tratado por Servicios Comunales como un cementerio rural más.

“En cuanto a la verdadera Ruta funeraria, campo adentro, de Dos Ríos a Arroyo Blanco, está dominada por pantanos, marabú, gente humilde, café recién colado, apretones de manos callosas… A ambos lados del camino, a miles de metros entre sí, asoman las casitas de pencas de guano o yarey, los guajiros arando la tierra u ordeñando las vacas, pastoreando el ganado. 

“(…) Hace años, las familias de allí, esperan un proyecto de desarrollo local, algún suceso planificado a nivel de Estado, que los saque del olvido.

“(…) El Gobierno, el Estado, debe recuperar la verdadera Ruta funeraria del cadáver de Martí; invertir allí recursos materiales, humanos; salvar una memoria tangible e intangible, que corre el riesgo de perderse para las nuevas generaciones. Mañana nuestros hijos no nos perdonarán que, por la ignorancia y la falta de voluntad de los gobiernos locales, la Ruta funeraria sea un relato de bisabuelos y abuelos que nadie quiso escuchar”.

viernes, 25 de septiembre de 2020

Circula en varios países libro sobre hito funerario de José Martí*


Por Martha Cabrales Arias

Santiago de Cuba, 24 sep (Prensa Latina) Con el título José Martí, el Apóstol de Remanganaguas, circula hoy en Cuba y otros países un libro con interesante estudio acerca de las primeras horas tras la caída en combate de quien devino Héroe Nacional.

El periodista santiaguero Arnoldo Fernández, uno de los autores junto al profesor universitario Antonio Isaac Hechavarría, informó a Prensa Latina que la publicación estuvo a cargo de Alianza Proyecto Roque Libros y Piel Adentro Ediciones, en Hilversum, Países Bajos, y esta ciudad.

Indicó que esa investigación se inició en el 2004 e incluyó búsquedas en archivos de esta urbe y la de Palma Soriano, la prensa republicana, los censos de población, los títulos de propiedad, la documentación de las parroquias y la historiografía de estas demarcaciones.

Fernández exaltó que ese empeño confirma el valor de una metodología de estudio de la historia local, que construye el origen, el devenir y el ser de Remanganaguas, más allá del hecho histórico vinculado a los días del cadáver de Martí en ese cementerio.

Enfatizó en que demuestra también, con sólidos argumentos, la manera en que las familias del lugar se relacionaron con el suceso y legaron una memoria de esos momentos, además de conectar ese devenir local con el regional y nacional, desde diversas dimensiones.

El volumen ha tenido un amplio impacto en formato de papel en Estados Unidos, España y Holanda, puntualizó el escritor, quien aludió a la postergación de su presentación en Cuba a causa de la Covid-19.

Añadió que la Sociedad Cultural José Martí, el Movimiento Juvenil Martiano y las Uniones de Periodistas y de Escritores y Artistas de Cuba, junto a la Universidad de Oriente, auspiciarán esa ceremonia para dar luz al libro en el país.

Con prólogo de Jorge Camacho, de la University of South Carolina, Columbia, son 119 páginas que se dividen en 10 capítulos y tienen como colofón el testimonio gráfico.

Tras el deceso del Apóstol en Dos Ríos a manos de soldados españoles el 19 de mayo de 1895, sus restos fueron inhumados el día 20 en Remanganaguas para iniciar así un trayecto luctuoso que tras otros cuatro enterramientos finalizó en el cementerio de Santa Ifigenia en 1951. 

*Tomado del portal Prensa Latina 

martes, 2 de julio de 2019

José Martí y los hermanos del silencio



Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com 

Durante la reciente Fiesta del Libro en Contramaestre, municipio del oriente de Cuba, una obra pasó inadvertida entre los lectores, en silencio, quizás como su propio título: “Los escudos invisibles, un Martí desconocido”, del historiador Raúl Rodríguez La O, donde de forma acuciosa, revela la red de espionaje y contraespionaje concebida por el Apóstol de las libertades de Cuba, para alcanzar los propósitos independentistas en la isla.

Entre sus atractivos fundamentales se incluye el hecho de ser una segunda edición, con evidencias documentales cuidadosamente consultadas en archivos y en la obra martiana como fuentes primarias.

Otro de los valores de la citada obra es que revela por vez primera, como José Martí organizó el campo de la inteligencia y la contrainteligencia, para hacer efectiva la idea revelada en la carta inconclusa a Manuel Mercado del 18 de mayo de 1895, donde escribe: “en silencio ha tenido que ser”.

Tempranamente Martí tuvo la lucidez de crear la Agencia Central Revolucionaria (ACR), organización que servía de apoyo al Ejército Libertador desde el anonimato, en las filas enemigas y entre los traidores a la causa.

Una de las novedades que también atrae, es la comunicación en clave usada por el Apóstol; nombres y apellidos de los miembros de la ACR e información sobre el Agente General Luis, presidente de la misma, una figura que hasta las páginas de este libro, no ha sido valorada como merece en la Historia de Cuba.

Muy pocas personas saben el nombre y apellidos del responsable de traer a la isla la Orden de alzamiento dentro de un tabaco. Con sólo 18 años, Miguel Ángel Duque de Estrada y Mc Gurdy lo hizo como miembro de la Agencia Central Revolucionaria.

“Los escudos invisibles, un Martí desconocido”, del historiador Raúl Rodríguez La O, sigue en venta en nuestra librería municipal. Al decir del poeta César López: “Lo que se hizo en silencio ilumina las tinieblas”, pero el libro sigue oculto a los lectores, quizás como su propio título.

viernes, 10 de agosto de 2018

Oficio de buena persona: libros que debe leer para aprenderlo (1)



                                                                                        A Carolina

Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com 

El primer título que recomiendo leer es “El principito”, de Antoiene de Saint-Exupéry. ¿Por qué?

Las razones son varias. Se trata de un libro que puedes leerlo a cualquier edad y siempre tiene algo que decirte. Sobre todo en asuntos del corazón. Las cosas con las que tropezamos a diario. Los amigos. La vida.

Otra cosa, es uno de esos textos que te enseña a no ser superficial, a hurgar profundo en el alma humana, para encontrar las esencias y no andar por ahí, sin saber qué hacer con el destino.

Tiene detalles especiales como la relación entre la zorra y el Principito, una lección muy clara para los espíritus menores que imaginan poder domesticar todo, a todos, y creen que con dinero, lujo y las cosas más triviales, pueden conseguir la felicidad o el sometimiento.

La zorra es clara: “domesticar  es crear ligaduras”. Aporta argumentos que ayudan a entender su lógica de razonamiento: “Tú no eres para mí más que un jovencito parecido a otros cien mil jovencitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que una zorra parecida a otras mil zorras. Pero si me domesticas, nos necesitaremos  mutuamente. Serás para mí único en el mundo. Y yo también  seré para ti única en el mundo…” “Los hombres no tienen tiempo de conocer nada. Compran las cosas hechas en los mercados. Pero como no hay mercados de amigos, los hombres no tienen amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!”.

Para conseguirlo, la zorra aporta un dato valioso, “hay que ser muy paciente”. Después sigue dando argumentos: “te sentarás un poco lejos de mí, como ahora, sobre la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada, porque la palabra es fuente de malentendidos. Pero, cada día, podrás sentarte un poco más cerca”… “El corazón necesita ritos”.  “Es lo que hace a un día diferente de los otros y que una hora no se parezca a las otras”.

Y lo dejo ahí, porque con la lectura de “El principito”, comprenderás que los verdaderos amigos son únicos en el mundo; te acompañan siempre, porque uno no debe olvidar algo: “somos responsables de lo que domesticamos”.   

No dejen de leerlo, es el primero de los libros que deben buscar, sobre todo ahora que muchos olvidan que una vez se dejaron domesticar y eso crea ritos que no pueden borrase si la amistad  tiene raíces y es verdadera. Abrazos. Después vuelvo con otro libro, hasta llegar a los diez que considero debe leer para aprender el oficio de buena persona….

viernes, 26 de enero de 2018

¿Por qué Cuba debe leer Un cadáver ideal?

Jorge Labañino Legrá, autor del libro "Un cadáver ideal"


Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com

Un psicoanalista no recomendaría este libro;  mucho menos un político; ambos tendrían la certeza de lo escatológico, del límite entre lo real  y la locura. Un profesor de literatura cubana lo apartaría de su programa, porque estaría viendo una película de terror no apta para sus alumnos. Nada que esperar de los historiadores, -como avecilla de alto vuelo-, pasaría por ellos.
 
El mismo título es una suerte de ironía socrática: “Un cadáver ideal”.  ¿Acaso alguno puede serlo? O ¿Se necesita idealizarlo para su futura resurrección?

Dice Mario Vargas Llosa que los escritores  tienen que desprenderse de sus libros anteriores. Así sucedió con “La casa verde”, nada que ver con “La ciudad y los perros”; o uno que me gusta tanto; para mí, la mejor novela histórica que se ha escrito en lengua hispana: “La fiesta del chivo”.

Jorge Labañino Legrá, este hombre con apellido de Héroe, al que llamaremos Puro porque es más cercano; tiene muy claro el acierto de Vargas Llosa. Sus libros anteriores, “Oración del que traiciona” y “Rumor de higuera”,  no tienen nada que ver con esta nueva entrega. El que venga a leer a un Puro sublimado en la torre adonde ascienden los elegidos únicamente, se llevará un susto tremendo. “Un cadáver ideal”, es un Puro diferente, con la lucidez de saber que el poema tiene que bajar a la polis y dialogar con los zombis, aunque los zombis jamás lo hagan, porque son sólo eso, Zombis;  pero siempre hay un loco que encuentra lo subterráneo y el poema puede revelar un nuevo acontecer histórico; porque de lo contrario, la poesía se lee así misma y no testimonia el tiempo, no  comunica esa sensibilidad profunda.

Quizás la crítica pudiera decir que estamos ante un libro de poemas, demasiado cubano, atrapado en el laberinto de lo inmediato, casi como un periódico que refleja en titulares el mundo que acontece y lo fustiga desde los géneros más audaces. ¿Qué habría de universal en estas páginas? Yo creo que es un texto  que forma parte ya del expediente social de la América Hispana, sobre “Nuestra América mestiza”, porque de alguna manera testimonia las voces acosadas en lo insular y las visibiliza   con una lucidez, tan sencilla,  que a veces uno teme  a los cazadores de frases, a los lectores entre líneas, a esos mismos Zombis que quieren odas, decimillas rocambolescas y cancioncillas demasiado sentimentales, para estar en paz con los héroes, la misma Historia, los líderes.

Este es un libro nacido en los límites, allí donde alguien grita y nadie escucha, donde alguien muere y nadie se entera, donde la vida pasa  y nadie la registra. Donde “Cortar cabezas  es el fundamento y el plan”, donde “hay que jugar con sigilo para no perderla”, “Donde la cabeza es la próxima patada que se espera”.

¿Por qué Cuba debe leer un libro así?, me diría un funcionario de cuello blanco y barriga regordeta, de esos que se hacen los cheches montados en sus yipisotes, como diría Guillermo Vidal Ortiz  en “Las alcobas profundas”. Respondería: Porque Cuba necesita restaurar la fe, el diálogo de esencias, la utilidad de la virtud. Conseguirlo requiere la certeza del cadáver, sus gusanos, el hedor, la oscuridad, el asco, el mismo vomito si fuera preciso,  para que se produzcan los estados nacientes y el hombre sea árbol de su destino.  

“Un cadáver  ideal”, es algo más que el humano ante su librero buscando el cadáver de la rata amarilla que apesta y el líder que yace bajo ella. Es un libro que busca el sol, aunque se empeñe como Sísifo, en ir una y otra vez adonde el hedor es impuro y los rayos acribillan a los que se atreven a nombrarlos.

POEMAS EN LA VOZ DEL AUTOR

jueves, 18 de enero de 2018

"El poema puede inaugurar un acontecer histórico"

Jorge Labañino Legrá durante una lectura de poemas. Fot. Arnoldo Fdez.
Mi entrevistado nació en Baracoa. Hoy vive en Baire, tierra de mambises. Asegura que por la mística del lugar y la fuerza de atracción del sitio donde se produjo la primera carga al machete, estaba convocado a vivir en Baire antes de su nacimiento. 

Jorge Labañino Legrá (Puro) comenzó a escribir en Angola, durante los años (1988-1990). Escribía los libros que no podía leer allí, pero a la hora del regreso no tuvo en cuenta cargarlos. Si bien es cierto que no conserva ninguno, sin dudas que fueron las semillas de su exitosa carrera en las letras.

Puro es graduado de Educación Musical en el pedagógico Frank País García de Santiago de Cuba. Pertenece al grupo literario Café Bonaparte. Cuenta con varios libros publicados:  Oración del que traicionan, Rumor de Higuera, y luego de once años en silencio, nos regala Un cadáver ideal, poemario con el que ganó el premio José Manuel Poveda de poesía, que convoca la Editorial Oriente.


Alfredo Ballesteros Alfonso (ABA): ¿Cómo se vinculan en tu obra poesía y Dios?

Puro (P): Somos imagen y semejanza de Dios. En algún momento de nuestra historia extraviamos este privilegio, deformamos lo que en nosotros prometía ser pulposo. Nada me hace más apto para el verso que estar en contacto directo con la sensibilidad de Dios. Aunque su nombre no esté en cada texto mío, su mirada palpita allí, actúa en el dolor que expreso frente al desastre que siempre estamos protagonizando frente al mundo que nos fue dado. Mi obra se extiende en una constante disputa contra el lado oscuro de la racionalidad, Dios habló y se hizo la luz, el hombre pensó y lo sumergió todo en las tinieblas. Evado las zonas idílicas de lo humano. Siento que el poeta, como el profeta bíblico debe denunciar tanto las miserias de la plebe, como de los cortesanos.

ABA: Muchos coinciden en que tu poesía ha transitado de una construcción hermética a una cercana al habla popular?¿Qué hay de realidad en eso?

P: Todo ha dependido de la perspectiva que me ha dominado en el momento en que estoy escribiendo. Con mi primer libro, Oración del que traicionan, me sumergí a explorar las posibilidades creativas de la palabra. El poeta Reinaldo García Blanco, mentor mío por aquellos días, bromeaba diciendo que me encontraba en una etapa en que las palabras huían de mí pero yo las casaba con un fusil de repetición metafórica. Me propuse llevar la metáfora a su máxima potencia, de ahí la hermeticidad de aquellos primeros versos. Con Rumor de Higuera me posicioné conscientemente en otro estado mental, las palabras llegaban mansitas hasta mí, pero entonces lo que me preocupaba era descubrir hasta donde la poesía también capacitaba para el entendimiento. Se trataba de dar luz, de espantar las sombras de Hermes, de ir restándole protagonismo al artefacto metafórico. Disfruté mucho escribiéndolo, me sentí como un sabio dejando una herencia. Un Cadáver Ideal es ya un libro con un declarado interés por adentrarse en las ruinas sociales. Se fue armando despacio, con la paciencia de quien pretende extraer sumo de la piedra. El puente con el lector esta más despejado porque el impacto importante ahora llega por la vía de los contenidos, no por el artificio de la forma. Mantengo con Lezama la fe de que el poema puede inaugurar un acontecer histórico, Un Cadáver… equivale a ruido de machete desenvainado, todos tienen que oírlo clarito aunque nadie haya escuchado el toque de a degüello.

ABA: Eres de Baracoa. ¿Por qué fundaste una familia en Baire, tierra de mambises?


 P: Cosas del azar, de los dominios de Dios. Llegué a Baire como estudiante de cuarto año del Instituto Superior Pedagógico Frank País de Santiago de Cuba. Realizaba mi práctica docente en una de las escuelas para becarios que aquí se llamaron Bungos. Allí, entre un azuquín mal oliente, la madrugada y una conversación sobre mitos y leyendas griegas, terminé en el fondo de una cátedra acostado con la que ahora es mi esposa. Luego se produjo la seducción del lugar, la primera carga al machete al mando de Máximo Gómez, Florencio Salcedo tiritando de fiebre y recibiendo aquel mensaje, poético por más señas, que decía, “Ya reventó la hora”, es decir, la hora del alzamiento, Saturnino Lora arengando a las tropas insurrectas y a la población reunida en la plaza del pueblo, Jesús Rabí haciendo leyenda. Baire es un sitio de leyendas, con su mística. No elegí hacer mi familia aquí, en este pueblo existe suficiente fuerza de atracción como para haberme convocado desde antes de mi nacimiento.

ABA: La mayoría de tu tiempo creativo ha crecido cerca del poeta Eduard Encina ¿Existen puntos de coincidencia entre ustedes?

Libro ganador del Premio Oriente de poesía.
P: Nos retroalimentamos mutuamente, pero nuestro fuerte es la discrepancia. Discutimos constantemente sobre nuestra obra, nuestras lecturas, sobre política cultural. Nada ha sido más fértil que nunca coincidir en nuestros puntos de vista. Es un ejercicio fértil que impulsa obsesivamente a la búsqueda de nuevos datos, argumentos. A quien pase la vista sobre nuestros textos le saltará enseguida la disparidad. Eduard es un poeta bien armado, yo un músico frustrado que junta palabra a palabra para que se articule alguna cosa.

ABA: Poetas importantes han ganado el Premio Oriente. ¿Pudiera aceptarse como un síntoma de que has
llegado a un momento de consagración?.

P: De momento es síntoma de que mi obra pudiera entrar dentro de un circuito de promoción, que estará al alcance de lectores fuertes y otros no tan fuertes, que entrará en un espacio donde constantemente se está jerarquizando lo que se publica. Lo importante de momento es quitarme esta inmensa piedra de Sísifo que durante once años estuve cargando mientras trabajaba en el libro. Si no hubiese obtenido el Premio Oriente con Un Cadáver Ideal: ¿Cuántos años más estaría puliendo este pesado y descarnado Cadáver?

Puro asegura que junta palabras para articular versos, pero al decir de Eduard Encina: “su obra, ... se constituye en un elemento referencial de la poesía escrita en Santiago de Cuba … explora zonas de la realidad contemporánea, a veces, con tono filosófico, otras,  cercano al habla común… ha conquistado la aceptación de la crítica y del público lector”.

*Esta entrevista fue realizada antes del deceso de Eduard Encina, por eso nos referimos al poeta en presente. Los audios fueron grabado especialmente para el blog Caracol de agua.

Tomado del blog Caminante cubano.

viernes, 31 de marzo de 2017

La poesía no es una llorona



Me correspondió el honor de presentar "Lupus",  para el público lector de Contramaestre.

Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com

Eduard  Encina ha ganado visibilidad en el mapa poético cubano por un conjunto de cuadernos que han trascendido las líricas depresivas de municipios, donde la queja, la denuncia y la lloradera, campean por sus fueros. Los que conocemos toda su obra sabemos que lo social siempre ha estado presente en su quehacer, como una especie de obsesión, por eso me atrevo a afirmar que sus poemas mayores son viñetas cronicadas de la realidad que marca sus días.

En su última entrega editorial ha cambiado esa estética, al volcarse completamente al mundo de lo íntimo y desde allí visibilizar familia, amigos y  vida cotidiana.

El cuaderno está bautizado con el nombre “Lupus”, un homenaje simbólico a su esposa, portadora de esa enfermedad sistémica y animadora principal del poema mayor que forma parte del libro, igualmente titulado de esa manera.

“Lupus” tiene como estrategia discursiva la presentación, casi fotográfica, de un universo que va de la enfermedad asechando la estabilidad del hogar, a las obsesiones de un hombre por sobrevivir los días y no convertirse en zombi, de esos que caminan a ritmo de reggaetón y van adonde lo lleven las olas.

Este libro apuesta a la resistencia, a las zonas de fe que necesita el ser humano, para imponerse en el reino cotidiano y no terminar barrido por la inercia, ese agente contaminante de la voluntad, que ata los pensamientos a la deriva y hace a las personas adictas a la resignación.

¿Qué decir de su calidad editorial? Quizás no está a la altura del poemario que sirve a los lectores;  incluso pudiera argumentarse que su tirada es demasiado limitada pues son solo quinientos ejemplares, que en realidad, deben haberse quedado en Pinar del Río y quizás en algunas librerías de La Habana. De hecho pertenece al sello “Hermanos Loynaz” y fue merecedor del “premio poesía”, de la citada casa de vuelta abajo.

Diría también que estamos ante una obra de tránsito, un momento de replanteos temáticos y  búsquedas, quizás urgido por el agotamiento de esas zonas que con mucha reiteración están en libros como “De ángel y perverso”, “El perdón del agua”, “Golpes bajos” y “Patmos”, donde el poeta es un arcano que carga contra la historia, la libertad, la anomia y el dolor.

Alguien dijo que esas líricas deben superarse e instaurar otro reino, donde el sujeto poético explore nuevas sensibilidades de lo cubano y universal, para no seguir orbitando sobre algo que exalta todo el escepticismo del ser y no lo deja proyectarse a la futuridad.

Esta vez no estamos ante una obra donde la lloradera es fuente de la versificación; creo que su autor tiene muy claro las nuevas zonas de fe que pretende recuperar para sus días.  Ojalá y el fantasma de lo analógico no traicione al “Cimarronzuelo.cu”, que visualiza un nuevo estado de lo nacional en “Lupus”, pero ya montado sobre el arca de lo digital, sin dejar de ser totalmente cubano: “cimarronzuelo, molde en qué repartir la mansedumbre, el instinto de la piedra inmóvil, con el brazo en alto”.


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