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| “Ella puede cabalgar en una dirección durante dos días en su caballo y aún así seguiría en su tierra". |
Por Arnoldo Fernández Verdecia. arnoldo@gritodebaire.icrt.cu
A unos kilómetros del lugar donde vivo, aquí en Contramaestre, oriente de Cuba, se levanta una imponente granja privada: El Alcázar. Sus trabajadores reciben salarios decorosos y son beneficiados con una nutrida jaba de alimentos, muy difíciles de adquirir en otros lares, entre ellos la carne de res. El Alcázar es valorada como ejemplo de excelencia en la ganadería.
A unos kilómetros del lugar donde vivo, aquí en Contramaestre, oriente de Cuba, se levanta una imponente granja privada: El Alcázar. Sus trabajadores reciben salarios decorosos y son beneficiados con una nutrida jaba de alimentos, muy difíciles de adquirir en otros lares, entre ellos la carne de res. El Alcázar es valorada como ejemplo de excelencia en la ganadería.
En torno a su nombre existe
el mito de si fue la María Antonia que ayudó a Fidel Castro en México; o
sencillamente una vecina del líder cubano en Birán, unida a la familia de éste
por sólidos lazos afectivos. La segunda de las razones es la que se acerca definitivamente a la verdad.
Lo cierto es que resulta
inexplicable para muchos conservadores, como en un país socialista se permitió un modo de producción que
difiere con las esencias del colectivismo leninista; pero la realidad es que funciona bien y sus animales son reconocidos en todas las ferias ganaderas de Cuba y del mundo.
Algunos medios
malintencionados describen sus propiedades como un ente infinito: “Ella puede
cabalgar en una dirección durante dos días en su caballo y aún así seguiría en
su tierra. Esto ocurre en el único país comunista en el hemisferio occidental”.
(BBC Mundo)
María Antonia Puyol no se
disculpa por ser una gran terrateniente. La tierra, insiste, necesita
un dueño, por eso dice: "La tierra: Si es suya, uno
la cuida y la valora. Pero si no es suya y sólo se la dieron, a usted no le importa".
Nadie imaginaría que
años después Cuba
retornaría silenciosamente hacia este modo de producción, aunque tímidamente,
pues la tierra es entregada en usufructo.
Aquí en Contramaestre proliferan muchas personas que imitan a María Antonia Puyol. Nombres como Jaime Fonseca, Hildo Rosales y Eusebito, entre muchos otros, no les alcanza la mirada para cubrir sus propiedades.
Aquí en Contramaestre proliferan muchas personas que imitan a María Antonia Puyol. Nombres como Jaime Fonseca, Hildo Rosales y Eusebito, entre muchos otros, no les alcanza la mirada para cubrir sus propiedades.
El paso del tiempo y la
actualización del modelo económico y social cubano, parecen darle la razón a
María Antonia Puyol. Su extensa propiedad no es un destello del pasado, es
quizás, una anticipación milagrosa de lo que siempre debió ser el futuro.
