viernes, 8 de noviembre de 2019

Psicología de un cubano asesino de gatos


Mi gato Mitton.
Mi gato Guaidó.
Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com 

Siente júbilo asesinando gatos inocentes. Es muy feliz haciendo esas cosas.

Vive junto a una mujer con problemas nerviosos. Su única pasión, las plantas ornamentales de su patio, que, por desgracia, tiene frontera con el mío.

Allí van mis felinos, abonan la tierra, pero él no lo cree así y pone trozos de carne o pescado hervido con canela, nuez moscada, pimienta molida o abundante bicarbonato.
Mis dos gatos Guaidó y Mitton ya no me acompañarán en las tardes.
Primero mi gato Mitton, luego Guaidó, -así todos, si no haces nada para detenerlo-, me dice un amigo.

Agachado lo observo andar. Sus ojos tienen odio acumulado de años; parece un demonio, de esos que habitan cuevas y tienen la esvástica de los que se creen con derecho a exterminarlo todo, porque no aceptan la diferencia, otro tipo de vida que no sea la elegida por ellos. ¡Cuántos como él a nuestro lado y no lo sabemos!

Tumba de Mitton.
Tumba de Guaidó.
En la madrugada cavo dos fosos de  80 centímetros, luego envuelvo en viejas telas a Mitton primero, Casio después;  merecen un entierro con honores, porque en mi patio nunca reinaron hurones,  ratas malolientes  o guayabitas desagradables.

Mis gatos dormían sobre el librero, parecían de yeso. En lo personal, sabía seguro cada ejemplar conservado. Eran centinelas de la luz que mi malvado  vecino apagó para siempre.

Escucho el canto de su canario encerrado en una jaula e imagino qué sentiría si alguien lo asesinara; pero no soy como él. Mi vecino es un tipo raro; no conversa con nadie y en sus ojos habita un odio de viejos tiempos estalinistas; allá, cuando hizo de las ideas una trampa para cazar a inocentes.

miércoles, 23 de octubre de 2019

La libertad del Yo



Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com 

Muchas personas en el mundo de habla hispana creen que educar en valores, es una transmisión fría y pasiva de información. Cuando esto último se convierte en práctica cotidiana, lejos de formar, desaparece el camino y surge así, la simulación, la doble moral, el oportunismo.

Quiero dirigir la atención aquí, a propósito del tema, sobre el enfoque psicológico de los valores, partiendo de un concepto bien definido: son todos los motivos que se constituyen en el proceso de socialización del hombre, o sea todas las relaciones humanas que se construyen durante el mismo. Entiéndase de pareja, de las organizaciones sociales, fraternales, de la vida pública, de la amistad, las económicas, las culturales, entre muchas otras...

Subrayo aquí, relaciones y motivos, porque si no están dadas en un contexto situacional que estimule las emociones, la identidad personal y mueva las fibras afectivas más sensibles del ser humano, nunca podrán convertirse en valores personalizados que regulen el comportamiento.

La clave del enfoque psicológico reside en la necesidad de ayudar a la formación del Yo, aceptando sus diferencias, las contradicciones como fuentes del desarrollo; porque no pueden existir los yo idénticos. Sólo es posible imaginarlos en la propaganda de países totalitarios como la Alemania nazi, la Italia fascista o la España falangista.

Ese Yo, pero con mayúscula, es inmenso, necesario en todo país que se respete; debemos cuidarlo, crearle espacios para que asome, porque muchas veces, sin darnos cuenta, lo apaleamos cuando se expresa de forma auténtica, contradictoria y demasiado revolucionaria.

La clave está en propiciarle relaciones; motivos fértiles; entonces la obra humana es indestructible, porque el Yo deviene valor personalizado en la vida de cada individuo, expresado en sus pensamientos, su comunicación oral, escrita, al comportarse en lo público y privado. No será  un hecho moral fingido, ni adornado para complacer a nadie.

La libertad real del Yo, es el camino recto a la virtud.

lunes, 21 de octubre de 2019

El amor a Contramaestre se educa desde la casa




Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com

Las personas están acostumbradas a valorar una gala en Contramaestre, oriente de Cuba, por la presentación de orquestas o solistas de impacto nacional e internacional, sino es así,  no está a la altura del hecho cultural del momento;  pero hay que educar con sistematicidad y espacios fijos, para que eso cambie.

La Gala por el Día de la Cultura Cubana en Contramaestre, con guión y dirección de Sulema Rodríguez, demostró con creces que cuando se escoge bien el escenario, las personas participan masivamente y lo hacen porque entienden que se trata de algo diferente. Tomar el área exterior de la Galería de Arte René Portocarrero para el citado hecho cultural fue un acierto, aunque faltaron sillas ante la muchedumbre que se dio cita allí.

En cuanto al talento artístico, la Banda Municipal de Conciertos estuvo a la altura de las grandes de la isla, su interpretación de La Bayamesa fue impecable, por eso arrancó aplausos espontáneos, quizás va siendo hora de que cada domingo en la noche, tal vez  a las 9: 00, nos acostumbre a apreciar su repertorio en ese mismo lugar, como un espacio fijo, que vale la pena tener para educar el goce estético del pueblo.

La Brigada de Instructores de Arte convenció en cada entrega de sus miembros sobre el escenario, poemas, baladas, sones, el Himno de la organización en Santiago de Cuba, cantado a cuatro voces, todo eso y más, es algo para fijar en los anaqueles de la memoria. Mucha elegancia en cada artista, nada de banalidades y chapucería, todo de altura, como merece en verdad el pueblo cuando se trata de un talento que nace de sus entrañas.

La decoración del escenario, sencillo, pero impecable, acompañado de una pantalla con la figura de Perucho Figueredo, los versos del Himno Nacional y una Bandera cubana inmensa. El pueblo agradece, cuando lo bello llega así, con pasión, pero sobre todo con respeto a los símbolos sagrados de la nación.

Lo sucedido  durante la noche del 20 de octubre  en la Gala por el Día de la Cultura Cubana, es una invocación a cambiar nuestras maneras de hacer, de darle mayor protagonismo al talento propio, por su calidad  y entrega;  educar al pueblo  en el respeto al mismo.

Se puede hacer, se puede conseguir, lo demostraron sobre el escenario, así que ahora deben convencerse de eso y luchar porque nuestra gente no crea que merece más reconocimiento Diván, que nuestra Banda Municipal de Conciertos y nuestros instructores de arte.

domingo, 20 de octubre de 2019

Celebra cumpleaños 24, Sociedad Cultural José Martí en Contramaestre


 

Por Arnoldo Fernández Verdecia.

El 20 de octubre es una fecha fundacional para los cubanos, es el día que Carlos Manuel de Céspedes tomó Bayamo en 1868 y se entonó por vez primera La Bayamesa, reconociendo la posteridad ese momento, como Día de la Cultura Nacional; pero también ese mismo día, pero de 1995, a propuesta de Armando Hart Dávalos, surgió la Sociedad Cultural José Martí, que hoy cumple 24 años de creada.

Se había producido la caída del Campo Socialista y la Unión Soviética; Cuba vivía el Período Especial en su fase más crítica, había que unir lo más valioso del pueblo cubano humilde en una organización para fomentar la identidad, las ideas, la cultura y el sentido de la historia.

En el artículo 3 de sus Estatutos, se expresa con claridad el propósito de la organización martiana: “La Sociedad defiende el derecho a la palabra, la crítica, la participación y el debate franco y constructivo dentro y con la Revolución”.


A aquel empeño fundacional se unieron Cintio Vitier, Abel Prieto, Roberto Fernández Retamar, Eusebio Leal, Carlos Martí y Enrique Ubieta.

Fue un proyecto renovador de amplio alcance cultural, por eso Fidel Castro lo reconoció como algo valioso y necesario, en medio del relato promovido por los medios hegemónicos, donde se pregonaba el fin de la historia y la demonización del Socialismo.

En Contramaestre, en similar fecha, surgió el club martiano Orlando Pantoja, liderado por Luis Enrique Jerez, Orlando Concepción y Arnoldo Fernández.

Desde el 20 de octubre de 1995, nuestro municipio se honra con tener una organización que sigue el modelo de interacción social de los clubes del Partido Revolucionario Cubano y su intención fundamental es cívica: desarrollar conciencias para asumir los valores como guías del comportamiento, a partir del conocimiento de la historia y la apreciación de la cultura cubana y universal.

La Sociedad Cultural José Martí en Contramaestre, en los últimos cuatro años, alcanzó visibilidad en toda Cuba, gracias al  trabajo sostenido del Consejo Martiano que la dirige,  por eso sus miembros han recibido premios y distinciones nacionales, entre los que sobresale el Premio Periódico Patria, Honrar, Honra, Donde son más altas las Palmas, Nuestra América de ensayo, Corazón de Cuba, la medalla conmemorativa por el 160 aniversario del natalicio del Apóstol y la medalla por el 112 aniversario del Grito  de Baire.

El movimiento de peñas martianas que lidera la organización en el municipio, es altamente valorado por el pueblo como principal destinatario y por el sistema de casas de cultura. El trabajo sociocultural de  los martianos de aquí, es considerado por la Junta Nacional  de la Sociedad Cultural José Martí, como de referencia en toda Cuba.

En el artículo 5, inciso d, de los citados Estatutos, se precisa certeramente la proyección social de  la organización: “Trabajar porque se incorporen a la organización hombres y mujeres  de diversos sectores sociales, interesados en promover las mejores tradiciones culturales, éticas … y políticas de la nación cubana”.

Contramaestre cumple con creces esa vocación de hacer silencioso, en pos de lo más sagrado de la cubanía y la cubanidad;  por eso el sistema de casas de cultura del municipio dedica la Jornada por el Día de la Cultura Nacional a la máxima organización de los martianos. 

Felicidades a todos los asociados de la Sociedad Cultural José Martí en Contramaestre y a su Consejo Martiano Municipal.
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