lunes, 16 de julio de 2018

Revolución es un estado espiritual

Una mañana abriré los ojos y seré Pedro Páramo, quizás no tendré la certeza de si estoy vivo o muerto.
A mi hermano Antonio Isaac 

Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com

Al hombre le cuesta salir de la cama, puede ser cualquiera, no tiene identidad. Donde vivo todos son el hombre que intenta levantarse día por día. Yo soy el hombre. Siempre el círculo. Potajes de frijoles negros, chícharos, arroz blanco; un trozo de cualquier vianda;  ausencia de plato fuerte;  al menos tiene la imaginación para soñarlos, o aquellos 80 que nunca volverán.

Lee por media hora sobre la taza del baño. Es su mejor momento del día. Después, interminables jornadas siendo testigo de quejas, lamentos, maldiciones, babalaos y sus maleficios en las esquinas.

En la calle, alguien buscando vender cualquier cosa a precios elevados. La viejita pregona culantro de castilla; el discapacitado cucuruchos de maní, el viejo combatiente limpia zapatos bajo un framboyán, el guerrero de Angola limpia calderos por veinte pesos,  el Testigo de Jehová, sus panes, el hijo de Juan el Misionero, sus ensartas de mojarras, la vieja de Bungo 5, turrones de maní, el profe, las botellas El Cauto,  la vieja Esmerida, sus cigarritos; parece un circo donde cada uno tiene varios personajes.

Desde la ventana, el mundo pasa muy lento; uno quiere andar, pero es tanto el peso del cuerpo.  Una amiga pregunta, ¿si es algo propio del año?, otra dice, que es el calor, lo cierto es que la gente lleva una carga aplastante e intenta salvarse con licores, excursiones al Mogote, Vega Limones, o lo que pueda darse según sus menguados bolsillos.

Yo también soy muchas veces ese hombre que no consigue levantarse cada día, todos somos ese hombre, luchamos por ser otros, pero al final nos aplasta el trillo, el zombi metido en el alma y uno quiere elevarse, creer en París, Cuzco, Petén. ¿Dónde están los sanos de corazón? ¿Dónde los que no odian? ¿Dónde los que no envidian? ¿Dónde los agradecidos? ¿Dónde los que dicen la verdad? ¿Dónde la familia? ¿Dónde los revolucionarios de espíritu?

El día me aplasta y así sucede durante la semana. Una mañana abriré los ojos y seré Pedro Páramo, quizás no tendré la certeza de si estoy vivo o muerto. Un amigo me dice “Revolución somos todos” y le respondo: “Revolución es un estado espiritual que un día conseguiremos si somos hombres”.  

Calzo los zapatos y salgo a la calle. Todos lo hacen y buscan una felicidad que no consiguen traer en sus bolsos cuando termina el día. No queda otra que irse a la cama, cerrar los ojos. Hasta los sueños pesan. Al levantarme, la carga ahí, mirándome en tono desafiante;  pero mientras tenga vida hay que seguir; la “resistencia es el único camino”. Así lo creemos todos.

martes, 10 de julio de 2018

El arte de la presentación



José Martí y Rubén Darío.
Por Leonides Penton. (Especial para el blog Caracol de agua)

Hay reglas para presentar a las personas. Se espera que a partir de una buena presentación, se alcance  un resultado positivo en el presente y futuro de las relaciones entre dos seres humanos que se conocieron gracias a ese mediador, incluso nunca deberán olvidar que llegaron a ser amigos, por esa persona.

Cuando la amistad da buenos frutos y se comprueba el mutuo beneficio obtenido, cada cual goza de una manera visible. Algo muy importante que no debe olvidarse es el agradecimiento que ha de expresarse a quien hizo posible el  fructífero encuentro. Es algo muy elemental, saber agradecer. 

En el periodismo literario podemos señalar como caso paradigmático en el arte de la presentación y el agradecimiento,  a Rubén Darío y José Martí. 

En una ocasión, Martí le habló a Rubén Darío de un ilustre amigo suyo, director del periódico Sun, luego se dio el  encuentro. Darío agradeció públicamente señalando cómo Martí lo ayudó a conocer a tan ilustre personaje. En el obituario por la muerte de Charles Dana, Darío escribió: «No puedo acompañarlo mañana porque me voy a Tampa –me dijo Martí–; pero yo le daré dos palabras de presentación que le harán pasar un rato agradable con el viejo Dana» (1919, 81).

Quiero decir con esto, que Rubén Darío no fue un malagradecido pretendiendo ocultar el origen de esa nueva amistad ganada para su vida literaria y periodística.  En todo momento reconoció al Maestro Martí, como facilitador de la misma.

Traigo esto a colación, porque es muy importante dentro del mundo literario y periodístico actual americano, que se considere el valor del agradecimiento,  cuando una persona es presentada a otra y de ese encuentro surge una amistad que de seguro traerá cosas buenas a la cultura de dos países hermanos.

LA TRAGEDIA DE ISAAC BABEL: Errores (crímenes) del Stalinimo*


Isaac Babel.

Lisandro Otero.   

"Ningún escritor soviético sufrió tan intensamente las contradicciones entre el poder político y los desajustes de la utopía en marcha como Isaac Babel. "Caballería roja", su libro fundamental, salió publicado en 1925, tras su experiencia en el Primer Regimiento de cosacos del general Semyon Budyonny, al cual se incorporó en 1920. Pero su experiencia literaria se había iniciado en 1916, cuando comenzó a colaborar en la revista literaria "Letopis", que dirigía Gorky, quien fue su mentor inicial y protector político, desde entonces.  

"Babel aprendió a escribir de manera sucinta, condensando sus experiencias en cápsulas muy bien balanceadas. Cada uno de sus cuentos era reescrito una y otra vez. Algunos los llegó a rehacer hasta un centenar de veces. Se apasionaba con lo que hacía. Confesaba que cuando no podía perfeccionar una oración le entraban palpitaciones cardiacas. Un pasaje de quinientas, o mil, palabras podía llevarle hasta un mes para concluirlo. Escribir era para él tan angustioso como escalar una afilada escarpa, le confesó a Paustosky, ganando cada metro con una trabajosa ascensión.

"Babel le dijo a su colega y amigo, que no tenía imaginación, era incapaz de inventar nada; necesitaba autenticidad, tenía que nutrirse con incidentes reales que luego iba transformando. Presenciaba situaciones extremas de la conducta humana y las recogía fielmente para luego convertirlas en literatura. Su olfato especial consistía en saber seleccionar adecuadamente sus muestras de vida.

"Desde el primer instante, tras la Revolución, Babel colaboró como propagandista para ROSTA, la agencia de noticias del Estado, que luego se convirtió en TASS, y para el periódico del Ejército Rojo. Fue colaborador de la Cheka y amigo personal del sanguinario Yagoda. A Mandelstam, que le reprochaba esta actitud, le dijo que deseaba estar cerca del "olor de la muerte".

"En 1928 Budyonny le acusó de haber mentido sobre los cosacos del Primer Regimiento. "Distorsiones de un autor erotomaníaco", fue una de las imputaciones, "visión pequeño burguesa"  “... desvaríos de un judío demente", se le inculpó. Nunca estuvo en combate, según Budyonny, siempre se mantuvo en la retaguardia. Una vez más la defensa de Gorky logró extender un manto de inmunidad, pero a partir de entonces Babel entró en un silencio casi total del cual emergió, transitoriamente, en 1934, al celebrarse el Primer Congreso de Escritores Soviéticos, donde pronunció una loa a Stalin en una de las sesiones...

"En 1935 se atrevió a escribir una obra teatral, "Mariya", que fue denunciada y retirada de los teatros. Elaboró un guión de cine, con Eisenstein, que no pudo pasar la censura y hubo que desistir del proyecto. Pero Babel no dejó de viajar dentro de Rusia y continuó escribiendo cuentos que nadie publicaba. Gorky siempre le protegió pero al morir, en 1936, Babel supo que comenzaban los tiempos más duros para él. En mayo de 1939 fue arrestado en su villa de Peredelkino, la aldea de los escritores.

"Le pidió a Antonina que le avisara a su amigo, André Malraux, de lo que ocurría. Una de las acusaciones fue de espiar para la inteligencia francesa, para la cual había sido reclutado por Malraux. Ahora se sabe que le ocuparon quince manuscritos y dieciocho libretas de notas que se han perdido para siempre, entre ellos una novela terminada, "Kolya Topuz", y un libro de narraciones, listo para ser publicado: "Nuevos cuentos". "Ya en prisión trató de ganar indulgencias pidiendo que le permitieran escribir una novela donde describiría "el camino que le llevó a cometer crímenes contra el Estado soviético".

Babel fue encerrado en una celda de la Lubyanka donde le hicieron confesar que había entrado en contacto con trotskistas durante sus viajes al exterior y que se sintió atraído hacia los enemigos de su país. También adujo que su "Caballería roja" era una obra que expresaba un estado de ánimo y no era "lo que estaba ocurriendo en la Unión Soviética, de ahí su énfasis en la crueldad de la Guerra Civil. También confesó haber entregado información a André Malraux sobre la colectivización agrícola. Finalmente admitió haber sabido de un complot para asesinar a Stalin y a Voroshilov.. 

"El juicio de Isaac Babel tuvo lugar el 26 de enero de 1940 en la oficina de Laurenti Beria, el sucesor de Yagoda. Duró veinte minutos. Por las actas, que ahora se conocen, se sabe que sus últimas palabras fueron: "No soy un espía. Nunca permití ninguna acción contra la Unión Soviética. Me acusé falsamente y me forzaron a acusar a otros. Solamente pido una cosa: ¡déjenme terminar mi trabajo!". A la una y media de la madrugada fue ejecutado".

*Tomado del portal Rebelión 

lunes, 9 de julio de 2018

Cuba debe tener la Constitución que merece su pueblo

Comisión Reforma Constitucional Cuba. Foto tomada de Cubadebate.


Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com

Oigo de lejos  hablar sobre la modificación de nuestra Carta Magna. Intento imaginar lo diferente en las palabras, el espíritu, los artículos, cada uno de los incisos; no será como otras veces, que uno se entera  de los cambios y levanta la mano en una reunión del  CDR o del sindicato, sin saber muy bien lo que está aprobando; o sencillamente nos explayamos en consideraciones filológicas sobre palabras, giros idiomáticos, oraciones, en fin, nada con sentidos profundos.

Nuestro país tiene una historia constitucional que transita por varias constituciones mambisas: Guáimaro, Baraguá, Jimaguayú, La Yaya. Cada una tiene sus contextos específicos, en algunas, los cubanos fuimos demasiado ingenuos, en otras, muy terrenales. Lo real, “si no llegamos, nos pasamos”, como diría el generalísimo Máximo Gómez. O demasiados civilistas, o  extremadamente militaristas. Nunca el justo medio. Cada fracción siempre intentó someter a la otra.

En 1940 llegó, -considerada por la mayoría de los expertos-, la mejor de todas las constituciones que Cuba ha podido darse; tenía de modelos a la de Querétaro (1917) y Weimar. Es cierto que en la letra hay muchas dosis de idealismo, porque se construyó un instrumento jurídico que reconoció cuestiones sociales de amplio registro como la jornada laboral de ocho horas y algunos derechos de la mujer,  sin embargo,  fue algo anacrónico que no pudo implementarse, porque no había seriedad alguna en las instituciones de la Nación y todo quedó en letra muerta.

Con el triunfo de la Revolución cubana el 1 de enero de 1959,  hubo que esperar a 1975-1976, para darnos una Constitución, que  según algunos  juristas, es un híbrido donde se mezclan artículos de  la de 1940 y la de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas de 1936. La metodología de aplicación de la misma en verdad no llegó a calar en la conciencia ciudadana, al extremo de reconocer el sistema educacional, en décadas como las del 90 del siglo XX y las primeras del XXI, que no tenemos una cultura jurídica, expresada en conductas sociales acordes a lo estipulado en la Carta Magna de la Nación.

Hubo varios referéndums para reformar algunos artículos en coyunturas determinadas, pero lo real es que  hoy existe un país muy distinto a la Carta Magna vigente y hay que hacer coincidir, en prácticas ordenadas, los principales derechos y deberes de los ciudadanos  en correspondencia con los tiempos.

En lo personal me pregunto muchas cosas: ¿Qué sucederá con aquellas instituciones agresivas con el medio ambiente? ¿Qué pasará con los que maltratan a los animales e incluso los asesinan irresponsablemente en  lo público? ¿Cómo ordenar las prácticas sociales en espacios públicos? ¿Cómo rescatar las más elementales convenciones de urbanidad y buenas costumbres en instituciones recreativas, educacionales, de salud, deportivas, de servicios, etc.? ¿Cómo penalizar a los que roben al erario público? ¿Qué hacer con los que trafican con influencias para ganar favores en la administración de los bienes y servicios del Estado? ¿Qué papel tendrá el pueblo en términos de derecho para convertirse en la máxima instancia de la Nación? ¿Se protegerá el desarrollo endógeno de forma tal que los municipios dejen de funcionar como suministradores  de bienes y servicios para las capitales provinciales? ¿Cómo se ordenará la relación entre municipios y provincias para gestar un desarrollo que dinamice las fuerzas productivas?

Tengo más interrogantes, creo que muchas personas como yo las tienen, pero tendré derecho a expresarlas públicamente, sin ser mal interpretado;  serán escuchadas y tenidas en cuenta, o sencillamente lo que se espera de mí, como ciudadano de la Nación, es que levante la mano y apruebe lo que otros pensaron y decidieron  sin imaginar que millones como yo existen y consideran válido el derecho a expresarse.

Son tiempos de empoderar  cada uno de los llamados logros sociales; protegerlos, para que otros no lucren con ellos, no trafiquen con los mismos, no hagan riqueza a costa del dolor, la enfermedad.  Sobre esos derechos tenemos que legislar fino, para tener herramientas que no dejen a los humildes desamparados y a merced de los vividores,  que en verdad, campean hoy por su fueros en muchos lugares y nos cuesta trabajo reconocerlos, enfrentarlos y aplicarle las leyes.    

Si queremos un país  donde la primera ley sea el culto a la dignidad plena del hombre, es momento de hacer todo lo necesario para que esa máxima de José Martí no sea un eslogan más, ni una consigna huera, sino un principio ético inviolable, al alcance de todo ciudadano, independientemente de sus creencias, sexo, cultura, opiniones. Es hora de  hacer que cada cubano sea un constitucionalista modelo.

lunes, 2 de julio de 2018

Embajador de Honduras de visita en la Cuba profunda



Embajador de Honduras  ante el Obelisco de José Martí en Remanganaguas. Lo acompañan miembros de la Asociación Hermanos Saíz  y de la Sociedad Cultural José Martí.

Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com 

Contramaestre es un pueblo joven en la geografía oriental de la isla de Cuba, algunos lo consideran un lugar favorable para el desarrollo de la agricultura, la ganadería, sin embargo otros lo valoran diferente, porque tiene algo muy especial que atrajo al embajador de un país centroamericano este domingo 1 de julio: sus artistas e intelectuales.   

Si amigos, amigas, el jefe de la misión diplomática de Honduras, señor Andres Pavon Murillo,  llegó este domingo a Contramaestre a las nueve de la mañana, puntualmente como lo había concebido. Me lo encontré frente al Parque Infantil José Martí, junto al poeta Jorge Labañino Legrá y el locutor de radio, Alfredo Ballesteros. Allí vino el estrechón de manos, las presentaciones de rigor y enseguida supe que tenía ante mí a un hombre muy observador y generoso. Ya me conocía por Facebook. Enseguida me habló del hombre  de la cruz y la Bandera cubana, lo supo por mí muro en la red social más usada por los jóvenes de la isla; incluso lo encontró en la Carretera Central de Cuba y pensó en mí. Luego me invitó a un café; lo rechacé  con mucho afecto, porque no me habían incluido en el protocolo de recibimiento.

Nos reencontramos media hora más tarde en el Parque Jesús Rabí, donde fue acompañado por la vanguardia artística e intelectual de Contramaestre, a rendirle homenaje con flores, a Mariana Grajales, considerada Madre de todos los cubanos.

Minutos después, me correspondió hacer uso de la palabra. En una especie de oratoria social hablé del surgimiento de Contramaestre, de cuando se convirtió en ciudad, del parque Jesús Rabí, de la Glorieta hecha por suscripción popular para que la Banda del maestro Miguel Milanés estrenara el Himno a Contramaestre el 24 de diciembre de 1952. Se interesó por la huella de Fidel Castro, Carlos Manuel de Céspedes y José Martí en el territorio. Aporté detalles inéditos sobre estas figuras que lo ayudaron a entender mejor el pueblo donde estaba.

A continuación nos fuimos en un tour a las principales obras realizadas por los artistas de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) entre 2012-2014, la Bota cañera, el Mural ubicado en  la pared del Estanquillo de periódicos y revistas, La Carreta. En cada uno, Alfredo Ballesteros aportó elementos valiosos al Embajador, para entender la contribución de la AHS al cambio de imagen de la ciudad.

Cerca del mediodía partimos rumbo al Cementerio de Remanganaguas, orgullo de todos los que aman y sienten por la obra de José Martí. Monumento nacional desde 2003, está ubicado de occidente a oriente, en la parte derecha de la Carretera central, a unos 25 minutos de la ciudad.

Ya en el lugar, Andres Pavon Murillo reverenció al Apóstol de los cubanos y escuchó  con profunda admiración mis palabras sobre los días del más universal allí, en el barrio, las 76 horas en una fosa común, los casi cinco días vinculados a Remanganaguas. Supo con interés de las familias oriundas  que vieron el cadáver y transmitieron un conjunto de representaciones de ese momento crucial en la Historia de Cuba.
El embajador de Honduras, señor Andres Pavon Murillo, coloca el oído en tierra para escuchar el corazón de Cuba que late  en Remanaganaguas.
Hablé también del latinoamericanismo martiano y lo convoqué a poner el oído en tierra para que sintiera el corazón de Cuba bajo un centenario algarrobo; Pavon Murillo, a pesar de su guayabera blanca, no dudó un momento en hacerlo y es el primero de los diplomáticos, fuera de fronteras, que asume como algo importante seguir este ritual de profundo amor patrio. Por eso habló de la Ruta del corazón del 18 al 20 de mayo y de su empeño en hacerla todos los años. La ocasión fue propicia para entregarle el DVD: “Remanganaguas: La verdadera Ruta Funeraria”, que acogió con mucho fervor.

En la tarde, compartió por más de tres horas, -peña “Nombrar las cosas”-, con la vanguardia artística y literaria de Contramaestre, habló de su última novela, "Recuerdos que silban y cantan en alas de Mariposas", de la edición cubana de la misma; del Máximo Gómez que llevó el banano a su tierra, del Antonio Maceo que introdujo el cacao; consideró esos hitos, como fundacionales, porque gracias a aquellos empeños, quizás  fracasados, hoy su país es un exportador de alcance global de cacao y banano.   

Quizás para muchos, entre los que me incluyo, la visita del Embajador de Honduras, señor Andres Pavon Murillo, a Contramaestre, era algo casi imposible, pero de algo si me convencí, no vino por sus cultivos agrícolas, ni la ganadería, ni el fomento del cítrico, el café, el azúcar; vino a compartir con personas que cultivan el arte y el pensamiento como formas supremas de la cultura de un pueblo.  Pavon Murillo hizo propuestas muy interesantes, que tal vez ayuden en el futuro a hermanar ambos pueblos, teniendo como base esencial a sus  productores espirituales. 

Ramón David y Frank Martínez (la gente de Contramaestre) triunfan en Francia



Ramón David y Frank Martínez.

Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com

Ramón David y Frank Martínez son dos trovadores que se formaron en Contramaestre. Guitarra en mano armaron sus  primeras canciones y desde este lugar de oriente, en la provincia Santiago de Cuba,  comprendieron que por mucho que uno ame el terruño, se vuelve pequeño cuando de trova se trata, por eso  siguieron el dictado de Miguel Matamoros y dejaron la loma para irse al llano y demostrar que cuando se hace buena música, se llega lejos. Ahora andan por Francia como embajadores de nuestra cultura. Con Ramón David conversamos, vía Facebook y estas fueron sus respuestas....

¿Qué hacen  por Francia ustedes, hermano?

Ramón David (RD): "En festivales de música y uno en especial que se llama Noche Mestiza".  

¿Por qué tiempo estarán por allá?

RD: Comparto  aquí el programa con nuestras presentaciones:

Frank Martínez Oliva y Ramón David 
- 16/06 a 19 h biblioteca san Andrés 13016 Marsella
- 22 y 23/06 a 19 h Festival Nuits Métis 13140 Irlanda
- 29/06 a 19 h Casa consolat 13001 Marsella (con coro afro-Cubano)
- 10/07 a 17 h Biblioteca Alcázar 13001 Marsella (conferencia musical)
- 13/07 a 14 h festival Les Suds, à Arles
- 19 y 20/07 a 18 h Cooksound Festival 04300 Ceuta
- 3 y 4/08 en el castillo de mévouillon 26570 montbrun los baños
Y a partir del 7 de agosto en las calles de París!

¿Qué repertorio están socializando con el público francés?

RD: Canciones de nuestra autoría y aderezo con canciones tradicionales; gusta mucho Son a Maffo de Cachao; buena música, quieren mucho más.

¿Cómo se valora la música cubana en Francia?

RD: La respetan y se han quedado locos con el changüí, son montuno y el bolero tocado a lo tradicional, además de que acompaño a Frank haciendo voz segunda...

¿Cómo poeta tienes algún interés particular en Francia?

RD: Ir al Louvre, Arco de Triunfo,  Burdeos y visitar la tumba de Vallejo.

¿A sus seguidores de Oriente, de Contramaestre en particular, qué mensajes les mandan hermano?

RD: Que no nos olvidamos de Cuba. Ah!!!! Siempre con buena décima y no ha sido problema el idioma.

martes, 26 de junio de 2018

El cubano de verdad, sin estereotipos




Por Pepe Garofalo. 

El cubano real es galante. En el extranjero venden la imagen de un cubano chabacano, que dice groserías. No es la realidad en general. Somos bastante extrovertidos, de buena comunicación, con un buen nivel cultural, el machismo se ha ido extinguiendo.

Los esposos ayudan en las labores de la casa, llevan a los hijos al círculo infantil, participan en el paritorio de sus esposas, difícilmente hallarás noticias de hombres pegándole a las mujeres. Nos gusta piropear, admirar la belleza y el buen gusto. Algunos comicastros le hacen el juego a esa imagen y otros por envidia o con propósitos de insultar al sistema de gobierno desvían el tiro y meten en el mismo saco los errores de la política y se refocilan en mostrar solamente calles destruidas, casas, viejas sin dientes....que las hay, y la ciudades y calles descuidadas.

Ah, nos señalan que damos muchos "teques", que charlataneamos un poco. Somos así, somos como somos, con virtudes y defectos como todos los pueblos, pero aunque no lo parezca somos personas nobles, profundos cuando es necesario, amorosas, solidarias con los semejantes y bastante cultos -quizás con un nivel de instrucción medio que rebasa dos años de universidad. Y sobre todo que respetamos como es cada quien. Los estereotipos que nos cuelgan son interesados en opacar nuestras virtudes!

A la sombra de los pinos de Baire




Por Argenis Osorio (Especial para Caracol de agua)

A la sombra de los pinos de Baire todo es posible. Cobijado allí con ese magma de sangre y sudor, con el filo reluciente de una guámpara de 60 centímetros en paritorio, cabe cualquier cosa. Hasta la poesía de la amargura, la búsqueda de respuestas que no llegarán jamás. Solo hace falta encontrar una pantalla y estar ciego, sentir como los niños moldean algo al que llamarán país, eso, y ser un consentido por los pinos de Baire.

Lo ha descubierto el poeta Jorge Labañino Legrá y le ha valido para lanzar al ruedo, como gallo que cruza el océano, en el laudatorio lapsus de diez años, el poemario “Un cadáver ideal”. 80 páginas sonantes y cerca de 70 poemas regios, conforman este material, a consultas, ¡ojo, universitarios!

Como en la mejor adivinanza de la charada del día, el título es una trampa china para incautos y advenedizos, no hay un cadáver, hay muchos cadáveres. Y eso debería saberlo el lector. Repito, no hay un solo cadáver. Si no varios. Y esto es importante. ¿Impericia del autor? Lo dudo. Es posible que, para él, solo uno de los cadáveres, sea, el CADÁVER. Y punto y esa razón, bastaría.

Ahora, que cuando hablo de muchos cadáveres, no espere el lector un revisitado cementerio de elefantes, o acaso una antología a lo Spoon River. Nada de eso. A Comala si huele. O algo así. O tal vez no. O sí, pero diferente. Quién sabe. Tengo la sospecha de que ni el mismo Labañino estaría claro de semejante presupuesto.

De lo que sí parece claro el poeta, es que los escribientes de hoy suelen saberse la máxima del dios Eliseo. Testimonio, ofrece testimonio de tu tiempo, el resto, a los manuales de historia.

Y los tiempos son feos, raros, como de vísceras venteadas, no se persigue ya la imagen edificadora, el lirio de la colina, la dicha. No, se va tras la rudeza misma que es la vida, y se le desdobla aquí y allá, a veces se juega, como sopesando, otras, se sacude la polvorienta guardarraya donde nos apilamos como bravías plantaciones y nos arrancamos pedazos.

Hay en este cuaderno, ratas muertas sobre la cubierta de un libro innombrable, un libro adivinanza, una suerte de cáscara de plátanos, la quieta vida que está y desaparece. ¿Acaso es la rata muerta ese cadáver ideal de que nos habla Labañino en el título del libro o es que todos somos cadáveres en este Comala en tiempos de Internet y bombas atómicas?

Hay también aquí, en este libro, quietud, y la historia transcurre, ser ardiendo en el tiempo loco de la vida, estacionario, muerto, sin germinar. Y hay, la palabra revisitada. La palabra como ideal cadáver vivo que sostiene. Palabra como la de Dios o la del poeta que no es lo mismo, pero en determinados tiempos, es igual. Esa que corre a ponerse a salvo de la navaja mientras el amor se desordena, amor, se desordena. A salvo de la crudeza que allá afuera juega todo y todo vale.

Amargo, mordaz tal cual es el uso del lenguaje en este libro. Cadáveres en cada página, o guiños de cadáveres. Leemos y concluimos que estamos jodidos, sin escapatorias. No lo intenten, reiría Charles Bukoswki desde su lápida. No te salves. Diría el gran Mario. Solo asume que lo ideal, lo divino es aprender a ser cadáver y desde ahí, con esa perspectiva lograda, aprehendida, entonces sí, libre para andar a la buena de Dios, de la mano de la calma, horadando en páginas vencidas, infestándolo todo con la podredumbre de ser.

Hay en estas páginas, escatológicas versiones de vida, juntamenta de masas. Aferrarse sin piedad a la piedra y soltar masas confusas, trozos de aliento, cañería abajo en la luz inconmensurable, tal parece la suerte convenida.

“Un cadáver ideal”, ha visto la luz por la Editorial Oriente, con la acuciosa e inigualable edición de Asela Suárez, a quien ya se le debe el galardón nacional del oficio, por su pericia y solidez, y también para que todo no se nos vaya quedando al occidente, qué caray.

Este libro es un puente, sí, también lo es, un puente que unirá muchas cosas porque las cosas parecen estar cambiando. Ojalá no haya que aguardar otros diez años para poder acercarnos a la poesía de Jorge Labañino.

En todo caso, ahí siguen los pinos de Baire. Mecidos por el aire y su inmensa maquinaria. Son tiempos de otros tipos de machetes, de otras guerras, de tomarse un aire y apretar el paso. Hará un siglo que Baire está bendecido y fertilizado por la poesía. Los poetas que escriben y germinan allí, bien lo saben. Nadie los riega, pero se reproducen, como la mala hierba, se reproducen. Y es lo que cuenta. El resto es perestroika.
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