Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Guiteras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Guiteras. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de abril de 2015

Hacia qué socialismos vamos en Cuba



¿Hacia qué socialismo futuro debemos llevar el arado?

Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeagua@cultstgo.cult.cu


Si le preguntan a cualquier cubano de a pie,  si el camino al socialismo es la opción al futuro, responderá: ¿cuál socialismo?, ¿cuáles socialismos?, ¿acaso hemos hecho el socialismo? Y no dejan de tener razón esos cubanos, pues el cauce recorrido no permite definir todavía ¿qué es el socialismo?. ¿Cómo entonces ilusionarnos con una armazón teórica que nos hizo creer un posible nunca tocado en lo concreto?. La realidad, mientras creíamos avanzar hacia él, más se alejaba.  Entonces llegaron las revisiones.

El socialismo de corte estalinista dejó su huella en el pensamiento político de la revolución, nadie puede negarlo hoy; tantas investigaciones realizadas lo demuestran. La pregunta que se cae de la mata es: ¿Hasta dónde nos hizo daño ese socialismo de corte totalitario que cercena los derechos inalienables de las personas en la consecución de su fines? ¿Por qué marxistas de la talla de Julio Antonio Mella, Antonio Guiteras, Ernesto Guevara y Raúl Roa se apartaron de los caminos de Moscú y fueron críticos lúcidos de los desafueros de ese socialismo antilibertario? ¿Por qué no han sido estudiadas hoy esas zonas de su pensamiento? ¿Por qué el socialismo jacobino de Guiteras sigue en el olvido y no es un referente autorizado para la Cuba actual? ¿Alguien conoce este tipo de socialismo promulgado por el máximo inspirador de Joven Cuba?

Al mirar el pasado uno se hace tantas preguntas, y a veces resulta traumático entender porque fuimos a dar un socialismo de corte europeo, muy influenciado por los dictados de Moscú, en detrimento de un pensamiento autóctono bien fundamentado en hombres que tenían muy claro  lo que estaba sucediendo en la Unión Soviética y hacia donde iba ese proyecto social. ¿Por qué no incorporamos esos paradigmas a la concepción liberadora que veníamos y venimos haciendo?

¿Cuál socialismo me gustaría para mi pueblo en el futuro? Muy sencillo, aquel que permita a la gente pensar, hacer y expresarse sin hipocresía alguna, inspirado en el culto a la dignidad plena del hombre, sin doble moral, sin retóricas divorciadas de la realidad. Me gustaría que ese socialismo creara las condiciones cívicas para el saneamiento moral de la sociedad, e hiciera posible que las personas vivan honradamente de su trabajo y no tengan que delinquir en todo momento para sobrevivir materialmente.

Creo, tenemos el potencial cultural e intelectual para dar esa vuelta de tuerca, si queremos salvar un proyecto que puso en todas las casas la independencia nacional como fin supremo de la Patria. Esa batalla hay que darla en la actualización del modelo, sin temor  a los métodos verticalistas que todavía reinan en muchos directivos, pero también en los jefes que se visualizan así mismo como señores feudales que deben saber todo y autorizar cuál verdad puede decirse, dónde y a quién o quiénes.

El socialismo debe ser, como decía Raúl Roa, libertario por excelencia. Verdades tenemos todos y hay que aprender a escucharlas si queremos hacer una sociedad cada vez más justa, donde el hombre desarrolle un pensamiento crítico inherente a la libertad que soñamos. El socialismo futuro debe dar entrada a todas las Cubas dispersas por el mundo.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Aviso a los lectores de Caracol de agua

Este blog admite juicios diferentes, discrepancias, pero no insultos y ofensas personales, ni comentarios anónimos. Revise su comentario antes de ponerlo, comparta su identidad y debatiremos eternamente sobre lo que usted desee. Los comentarios son propiedad de quien los envió. No somos responsables éticos por su contenido.