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miércoles, 21 de diciembre de 2016

“Los revolucionarios no piden permiso” (Entrevista a Joven Cuba)



No creo equivocarme si la ubico entre los tres blog más leídos de la isla.
Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com 

El blog “Caracol de Agua” ha venido dialogando con blogueros claves en el escenario mediático cubano; sobre la importancia estratégica que tiene para la nación, el hecho de promover una comunicación horizontal cada vez más inclusiva, donde todos los sectores se expresen y participen libremente. Hoy lo hacemos con Joven Cuba.  

Conocí Joven Cuba, gracias a un amigo que reside en Puerto Rico; día tras día me hacía llegar sus publicaciones vía correo; para él, era una de las páginas más serias que se estaban haciendo en la Cuba digital.  Movido por su insistencia la visité y confieso que desde ese día y hasta hoy, soy uno de sus asiduos seguidores. No creo equivocarme si la ubico entre los tres blog más leídos de la isla. Me atrevo a decir más, es el clásico ejemplo de “periodismo ciudadano”, en un país que crea las bases para llegar a una comunicación cada vez más horizontal, donde el sujeto aspira a empoderar su verdad e interactuar a partir de ella con los más disímiles actores sociales, desde un líder político, un dirigente, hasta una estrella de la música, el deporte, o un brillante intelectual.  

Harold Cárdenas Lema, uno de los editores de Joven Cuba.
Joven Cuba accedió generosamente a responder mis preguntas, en las palabras de uno de sus editores principales: Harold Cárdenas Lema.   

1-Escribir un libro es crear una relación entre un soporte y un receptor; en el caso del blog tiene mayor alcance, aunque no deja de ser la misma relación: ¿Cómo se articula entonces desde un blog la idea del “yo” y la del “otro”?  

No existen respuestas generales ante un fenómeno heterogéneo como los blogs. Cada bitácora tiene una intención distinta y la relación emisor-receptor es diferente. En el caso de La Joven Cuba nunca nos vimos como los protagonistas que comunican a una audiencia, creamos una plataforma donde el lector tiene la posibilidad de expresar sus opiniones, ya sea comentando o publicando.

La línea entonces del yo y el otro se vuelve difusa al ser un proyecto con membresía abierta donde hasta el diseño e imagen es consultado con el público, donde la participación colectiva es un objetivo expreso. Nos articulamos y concebimos entonces como un "nosotros".

2-Gracias al ciberespacio la visibilidad de los cubanos por el mundo ha cambiado: ¿Hasta dónde existen o no los Macondo en ese contexto?

Cuando llegamos a la blogosfera en 2010, Cuba tenía un contexto digital mucho más polarizado y a extremos. Todas las explicaciones sobre la Isla se referían a un infierno o un paraíso, existían pocos matices que hoy se van alcanzando. La insularidad y el bloqueo provocaron el aislamiento de una parte del mundo que con el tiempo ha devenido en fetichismo. Sobre Cuba hoy existe mucha más información que antes, seguimos teniendo nuestras particularidades pero Internet ha ayudado a romper esquemas y simplificaciones sobre la Isla.

3-Todos conocemos las limitaciones de los cubanos para acceder a Internet; sin embargo se habla de una Blogosfera donde el país participa y se expresa. ¿En realidad existe? ¿Influye en el dominio social? ¿Qué importancia le atribuye usted a los jóvenes dentro de ella?

Existe una blogosfera cubana. Nos gustaría que fuera más articulada, menos influenciada por actores externos, que represente cada aspecto de la realidad y sea voz de la ciudadanía. Nos gustarían muchas cosas de ella pero quizá lo mejor es dejar que sea como es, a menudo las intenciones de terceros sobre fenómenos espontáneos terminan estropeando su naturaleza propia.

Los blogs desde hace años han servido para llenar los vacíos que deja nuestra prensa, para abordar temas tabúes que se omiten o edulcoran desde el discurso oficial. Y ciertamente se le cree más a una persona que es como tú, que comparte tu realidad y mantiene una bitácora gratuitamente, que a un medio de prensa, ya sea estatal, público, privado o alternativo. Un blog siempre será más personal y fresco.

Lo ocurrido en otros países ha sido que los grandes medios terminan acogiendo a los blogueros en sus páginas, ganando así su público y fortaleciendo su plantilla, pero en Cuba todavía no ocurre. Se confunde el periodismo con el ejercicio del bloguero y el camino fácil ha sido crearle blogs a los propios periodistas, sin mucho éxito.

La sección de blogs en los principales medios cubanos está muy lejos de lo que pudiera ser pero no es por falta de interés nuestra, a muchos nos encantaría publicar en ellos, incluso gratuitamente. Mientras no se reconozca la posibilidad de que alguien tenga un discurso propio, de que la crítica revolucionaria es legítima, sin responder a mecanismos verticales o cumpliendo estándares de lo políticamente correcto, será difícil salirse de Wordpress y Blogspot.

La blogosfera es joven en su gran mayoría. Ha sido el espacio que han encontrado muchos para expresarse, que han utilizado periodistas para decir lo que la línea editorial de sus medios no les permite y un punto de encuentro para jóvenes comunicadores. Se puede decir que ya hay una hornada de jóvenes blogueros en Cuba que ya tienen años de experiencia.

4-Para los cubanos que pueden acceder a Internet, “LA JOVEN CUBA” promueve una comunicación horizontal que dinamita los vacíos informativos de la prensa oficial. A partir de tu experiencia como editor de ese medio: ¿Es probable imaginar una comunicación horizontal entre gobierno y ciudadanos? ¿La condición de plaza sitiada seguirá siendo una barrera para pensarnos y expresarnos en las redes sociales y blog?

Una relación sana entre Gobierno y Ciudadanía es imprescindible en toda sociedad. Ningún Estado, Partido o Gobierno es homogéneo sino la suma de quienes lo componen. Siempre existen los que promueven un modelo de Socialismo horizontal y participativo, así como otros que promueven el silencio y la inercia.

Después de casi siete años blogueando podemos afirmar que en La Joven Cuba hemos tenido el apoyo de los primeros y el sabotaje de los segundos, incluso la incomprensión de unos terceros que por desconocimiento nos suponen rebeldes irresponsables sin escuchar nuestras razones o leer nuestros artículos. Somos un país traumatizado también por las traiciones, el doble discurso y la sospecha, en este contexto viciado entendemos el recelo de todos, nuestra única arma contra esto es la transparencia y el tiempo.

Mientras Cuba aspire al Socialismo seguiremos siendo plaza sitiada. Se puede posponer la construcción de un parlamento en esta trinchera por un tiempo, pero después de medio siglo es imposible si queremos sobrevivir y superarnos. Internet ha dejado de verse de manera simplista como una amenaza, ahora debemos proponernos que se vea como un arma a nuestro favor, que su uso en favor del proyecto cubano no sea la saturación del discurso trillado que hemos utilizado en otros espacios sino la promoción del pensamiento apelando a la inteligencia colectiva de nuestro pueblo.

5- Trabajar y conectarse desde una institución del Estado que en la Constitución está comprendida como propiedad social, digamos una emisora de radio, un periódico o un canal de televisión: ¿seguirá condicionando el activismo en las redes?

Todavía está fresca en mi memoria la época en que un profesor universitario era expulsado de su centro por hacerse un blog inofensivo, hemos avanzado mucho desde entonces. Sigue existiendo un condicionamiento sobre el uso de Internet en los centros laborales, porque bloguear haciendo uso de los parques wifi es demasiado caro. En el resto del mundo existen regulaciones sobre el uso de redes sociales en horario laboral, pero por lo general los profesionales tienen acceso propio desde sus teléfonos y hogares.

Nosotros tenemos pocas alternativas de conexión, además de una mezcla de paranoia con ignorancia que a menudo provoca extremismos injustos. Recuerdo el caso de una señora que era objeto de sanción laboral por haber accedido desde su centro al post de un importante intelectual cubano que publicamos en La Joven Cuba. Pareciera que la vanguardia de pensamiento a menudo está divorciada de su retaguardia, y se agudizan las contradicciones.

Ahora mismo tenemos muchos cubanos conectados a Internet en los parques. Son los que pueden pagarlo, para necesidades económicas y familiares en su mayoría. El debate público en las redes está sentando la imagen de Cuba para el mundo y constituye un espacio de diálogo con los funcionarios del país. Tenemos fuera de ese debate a la mayoría de los profesionales, la inteligencia colectiva lograda por la Revolución no participa en buena parte del activismo en las redes.

Se anuncian planes para revertir esto pero la acumulación de contradicciones va más rápido que nuestra infraestructura, y las conquistas tecnológicas a este paso pueden terminar siendo victorias pírricas. Mientras tanto, seguiremos acompañando el debate desde La Joven Cuba y abriendo las puertas para todo el que quiera sumarse. Los revolucionarios no piden permiso, ni se cansan.

viernes, 7 de octubre de 2016

Matthew y el periodismo ciudadano en Cuba



Por Yunier Riquenes García (Editor de Claustrofobias)  

Las primeras imágenes que se pudieron ver después del paso del huracán Mathew por Baracoa no la publicaron fuentes oficiales. Llegaron de aficionados que pudieron publicar en las redes sociales esas fotografías y videos impactantes. Entonces pudimos apreciar cómo puede sentirse la gente, o mejor dicho solo ellos pueden saber cómo se sienten y lo que sintieron.

En varias de aquellas imágenes vimos a hombres y mujeres que andaban por la calle buscando entre escombros, y algunos se veían filmando con sus celulares, tirando fotos con sus cámaras. Eso quiere decir que a medida que pase el tiempo se revelarán los videos y las fotos más insospechadas. Escucharemos el ruido del viento, y veremos nuevos derrumbes de techos que parecían seguros.

Entonces saldrán muchos reporteros a contar la historia de Baracoa al paso del Huracán. De la misma forma conoceremos qué sucedió en Maisí, territorio incomunicado unas cuantas horas, y en San Antonio del Sur.

La necesidad de los reporteros 
Ya es manida la frase de que las nuevas tecnologías transformaron la comunicación, pero aún muchas personas, que incluso trabajan en el periodismo, no tienen la conciencia de ello. Las nuevas tecnologías no permiten prohibiciones. La señal está en el aire, como me dice un amigo. Y cada vez es más fácil propagarse.

Los que disfrutamos TeleSur, por poner un ejemplo, en las pantallas de los cubanos, gusta mucho de dar a conocer las historias de vida de la gente desde los reporteros, y sugiere todo el tiempo que te conviertas en un reportero de TeleSur, en un ciudadano TeleSur, desde donde está el centro de la noticia.

Muchos cubanos se han convertido en reporteros TeleSur enviando fotos y videos. Y es que hoy día las grandes televisoras les dan mucha importancia a los reporteros para darle verosimilitud a la información. No importa cómo hablan, cómo están vestidos, cómo hacen las fotos. Lo más importante es que están en el centro de la noticia, sin importar el peligro.

Las nuevas tecnologías, es manido ya, permite la democratización de la información, la horizontalidad, como les gusta decir a muchos. Así quedan registradas las historias en voces como campesinos, pescadores, constructores, mujeres, homosexuales, y hasta un largo etcétera.

Hay que tenerlo claro. Hace buen tiempo los medios oficiales no son los únicos que dan la cobertura de la noticia, y será así para siempre.

El valor del periodismo ciudadano 
Leí un breve texto donde se reflexiona acerca del periodismo ciudadano y su importancia. Estos medios escriben y muestran detalles de sus comunidades, que solo conocen los reporteros que viven allí y conocen su lugar y las características, el valor de su gente.

Varios son los ámbitos donde pueden incidir, por ejemplo, como herramienta de vigilancia electoral y política, como sucede en estos momentos en los Estados Unidos; como herramienta de defensa de los derechos humanos y las minorías; y en situaciones de crisis: atentados terroristas, desastres naturales, conflictos armados…

Quiero detenerme, por supuesto, en los desastres naturales. Este periodismo conecta, como ha sucedido en Baracoa, de forma rápida con los afectados y permite sensibilizar a muchos en nuestro país y en el mundo para contribuir a la solidaridad. Gracias a estos reporteros y a este periodismo, se puede conocer qué sucede o sucedió en tiempo real, en situaciones difíciles.

La revista televisiva Mathew en Cuba 
La revista televisiva Mathew en Cuba, conducida por Cristina Escobar y Lázaro Manuel Alonso abre un nuevo camino en programas de este tipo en nuestro país. No recuerdo que antes una revista como esta tuviera a dos jóvenes en la conducción, casi a tiempo completo. Se le reconoce su naturalidad y espontaneidad. Es clara y necesaria la intención de incorporar en las revistas informativas de la televisión cubana, el periodismo ciudadano.

Los reporteros de los diferentes territorios estuvieron en la primera línea, pero no les bastaba solo con los reporteros de fuentes oficiales del Sistema Informativo de la Televisión Cubana. La riqueza, diversidad y credibilidad de la información la aportaban también estos nuevos periodistas. Otros logros fueron la imagen, el lenguaje y la frescura con la que trabajaron, contando lo terrible, pero llenando de esperanzas.
Se habilitó un correo especial@icrt.cu, para que los cubanos y las cubanas pudieran convertirse en reporteros. Saque lo que usted tiene de periodista y cuéntenos sus historias. Puede enviar fotos, nos proponían sus conductores.

Esta revista mostró a los periodistas desde el centro de la información, buscando la noticia a toda costa. Se llamaba a participar, a colaborar.

Por cierto, la revista televisiva Mathew en Cuba, mostró el talento de muchos rostros jóvenes del periodismo en Cuba hoy.

Los nuevos reporteros 
Tal vez ellos tampoco tengan conciencia de que son reporteros, de que cuentan una historia, de que lo que hacen se llama periodismo ciudadano. Tenían a mano un celular, una Tablet, o una cámara. Querían contar pronto lo que estaba sucediendo en su pueblo y con su gente. Y eso era suficiente.

En la medida que pasen los días y se habilite el servicio eléctrico seguramente podremos encontrar en las redes sociales las fotos y videos más tristes, asombrosos y esperanzadores desde Baracoa y otros lugares por donde Mathew dejó las huellas.

viernes, 19 de septiembre de 2014

El talón de Aquiles del periodismo cubano




Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeagua@cultstgo.cult.cu 
 
Nuestro pueblo necesita conocer cómo se ha construido el periodismo cubano en la Revolución para juzgarlo con conocimiento de causa, y no hacerlo a partir de referentes mediáticos del capitalismo contemporáneo. Una teoría del periodismo en el socialismo, primeros años, luego del triunfo,  sólo disponía de la experiencia soviética; con ella tuvimos que contar necesariamente y desde ella caminar al futuro. 

Es cierto  que la prensa de la Unión Soviética nos legó  formatos de información donde predominaba el esquematismo y la chatura en la producción comunicativa y cultural. Es cierto también, que nuestra condición de plaza sitiada, por una potencia imperial, condicionó unas maneras de hacer enmarcadas en el secretismo, el triunfalismo y una retórica panfletaria. 

Pero todas esas barreras deben quedar atrás, pues en las actuales circunstancias,  el periodismo cubano,   no solo debe  satisfacer las necesidades del pueblo, -las más visibles e inmediatas-, sino también,  estimular el nacimiento de  otras necesidades y actitudes, -subrayo actitudes-,  que empoderen a la gente en el actual proceso de actualización del proyecto de país. 

La realidad pide a gritos espacios de transparencia que permitan a la gente estar mejor informados y participar calificadamente en cualquier debate, sea cual sea. No puede seguirse el modelo de pensar arriba los procesos y crear formas de consultas ajenas a los intereses reales de las personas. No puede ser que otros piensen por los de abajo y los flujos comunicativos no ayuden a explicar esos procesos. 

Son tiempos en que la prensa debe ayudar al empoderamiento de los actores sociales, no desde retóricas difusas y poco convincentes, sino desde denuncias inteligentes, basadas en investigaciones de fondo, no en orientaciones de organismos superiores, -muchas veces al margen de los contextos donde se generan los hechos noticiosos-. Fortalecer la institucionalidad es la principal aspiración en la actual coyuntura.  

El periodismo cubano debe facilitar, con sus mediaciones, que la sociedad pueda conocerse, escucharse y sentirse como un  organismo social vivo. Negarle ese papel es una herejía que tarde o temprano será nuestro talón de Aquiles.

lunes, 23 de julio de 2012

Bloguear en Cuba para complacer o salvar el periodismo

Decir las verdades del lugar donde uno vive, desde un compromiso revolucionario con la ética: ¿Es hacerle el juego al enemigo? ¿Es darle información que pueda usar en contra de nuestro sistema?

Por Arnoldo Fernández Verdecia. arnoldo@gritodebaire.icrt.cu 

En la mente de muchos cubanos que asumen la aventura de un blog desde el interior de la isla, algunas preguntas son necesarias: ¿Un blog para decir  cuál verdad? ¿El sitio de prensa oficial, si tiene indexado un blog, éste último debe responder al perfil del mismo?

El blog es una responsabilidad individual que transita por condicionamientos éticos. Tiene carácter personal,  porque el ser humano selecciona sus temas, en relación con lo intereses culturales que defiende.

Blog no es sinónimo de sitio. El primero refleja la visión individual de una persona en torno al universo que vive. El segundo, la posición oficial de un órgano de prensa con un definido interés político.  

Un blog permite salvar la neutralidad necesaria para el periodismo ciudadano que reclaman los nuevos tiempos. El sitio, por el contrario, está apegado a políticas que determinan su alcance y profundidad. El blog es un espacio de libertad para crear. El sitio, un escenario de confrontación ideológica, donde el medio de prensa expresa la realidad de un país, condicionada por los intereses del partido en el poder.

Bloguear desde el interior de Cuba implica tener bien claro los elementos señalados.  El uso de los blog no está regulado por ninguna política, y no forma parte del articulado de un documento regulatorio que determine usos y funcionalidades. Tener un blog es ante todo una responsabilidad individual y ética.

Decir las verdades del lugar donde uno vive, desde un compromiso revolucionario con la ética: ¿Es hacerle el juego al enemigo? ¿Es darle información que pueda usar en contra de nuestro sistema?

El alcance e intencionalidad de lo que uno hace en el blog es, sobre todas las cosas, una responsabilidad individual, sin olvidar los compromisos que  uno tiene con organizaciones a las que pertenece, entiéndase Unión de Periodistas de Cuba, Unión de Escritores y Artistas de Cuba,  o la Asociación Hermanos Saíz, o cualquier otra.

Bloguear en Cuba es un acto de creación y disfrute, es salvar el periodismo ciudadano con inteligencia. Bloguear no es actuar como fronterizo, sino hacer de Homero en causas que reclamen nuestra mirada.


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