Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeagua@cultstgo.cult.cu
Llegar a 99 años de vida en Cuba es una cifra respetable, sobre todo si se tiene amor. Abuelo lo sabe hace mucho tiempo. Este 20 de abril disfrutó ese sentimiento como un niño. Una invasión conocida esparció cariño a montones sobre su cuerpo -aún vital -, y con las facultades intelectuales en plena capacidad creativa. Abuelo se sabe amado, dichosos los que llegan a su edad y tienen ese tesoro-, ha sido un hombre de bien –toda la vida dice-, por eso duerme como un bebe. Abuelo vive ya el año 100 de su vida, resiste el paso del tiempo, quiere salud para todos sin distinción de sexo, edad, religión. Ha olvidado la tatagua negra sobre el tejado. Su padre no aparece hace mucho tiempo a los pies de la cama. La lechuza no trina en la noche desde el árbol cercano que mira su cuarto. Abuelo espera ver los aguaceros de abril de 2015. Dios permita ese sueño. Amén.






