Mostrando entradas con la etiqueta dirigentes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dirigentes. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de agosto de 2014

Ser dirigente en Cuba


Joel Macías Rivas. (Periodista)

No he tenido la oportunidad, quién sabe si en alguna ocasión, de participar en un evento, reunión o debate de barrio, donde no haya estado presente el tema de los dirigentes y su eficiencia. ¿Es que son tan importantes…? Yo pienso que sí, y recordemos que el Ché Guevara los definió como la columna vertebral de la revolución.

Ahora bien, ¿de qué dirigentes estamos hablando y de cuál es el que se habla bien…? Para ser honestos: de muy pocos se habla bien, actúen o no, bajo los más ajustados principios de la ética y la moral. Y se afirma que hay razones para ello, porque se será bueno o malo a partir del lente a través del cual se mire y se les mire.

De ahí que, a veces, algunos dirigentes estén preocupados por la apariencia para que no digan esto o lo otro, y entonces descuidan la exigencia, la calidad y el control y finalmente se convierten en personas chapuceras, a las cuales la sociedad les está pidiendo cuentas y, definitivamente, tendrá que pasarle la cuenta.

Nuestro Sistema Político puede y debe funcionar con eficiencia, pero para que así sea, tendremos que ser eficientes en todos los niveles de gestión, y es ahí, precisamente, donde se nos complica el panorama.

Creo yo que en Cuba estamos construyendo una de las sociedades más justa de la tierra, sin embargo, tenemos que seguir cultivando toda la justicia, y ello implica desterrar la corrupción, el paternalismo, el igualitarismo, el exceso de burocracia; implica, además, ser sistemáticos y creíbles, de ahí la tremenda responsabilidad que tienen los dirigentes como columna vertebral de la revolución.

Pero, las columnas no escapan a los defectos; pensemos en las que sostienen a nuestros cuerpos: a veces duelen, padecen hernias y hasta pueden coger sus curvaturas, no obstante, y a pesar de esa realidad, estamos en la obligación de dignificar el cuerpo para que se sostenga la columna. Como sentenciara nuestro Héroe Nacional José Martí: “todo hombre está obligado a honrar, con su conducta privada y pública, a su patria.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Nuevas frases favoritas de los jefes en Cuba

Va siendo normal el uso de una palabra tomada del vocabulario de la metrología: nivel. “Vamos a asignar un nivel…”, “pensamos proponer un nivel…”,  “eso requiere un nivel…”.

Por Arnoldo Fernández Verdecia. arnoldo@gritodebaire.icrt.cu

En las reuniones que hacen algunos jefes en Cuba, va siendo normal el uso de una palabra tomada del vocabulario de la metrología: nivel. “Vamos a asignar un nivel…”, “pensamos proponer un nivel…”,  “eso requiere un nivel…”. Todo se mueve en  la relación sistema/elementos y muchas veces se torna difusa, porque no describe la complejidad de la inversión, o las necesidades  para hacer realidad un proyecto.

Si vas a una reunión, la palabrita acude sin carta de presentación, tal parece que es muy dulce y resulta cómodo usarla, sin percatarse de su alcance y limitaciones. La dicen jefes de todas las nomenclaturas. Yo diría que forma parte del repertorio de frases comunes en el expediente de cualquier persona que dirige.

El que va a construir una vivienda y debe acudir a algún centro donde se expendan materiales, sí puede darse el lujo de usarla. Necesito un nivel de arena, o tal vez de cemento, quizás de cabillas. En ese contexto, la palabra tiene sentidos, pues describe un hecho, alude directamente a sus partes.

Ahora, en una reunión de jefes, donde están convocados factores decisores de la sociedad, debe tenerse mucho recato al usarla, pues de tanto reiterarla, puede suceder que pierda sentidos y entre a formar parte de eso que se llama: DEMAGOGIA.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Aviso a los lectores de Caracol de agua

Este blog admite juicios diferentes, discrepancias, pero no insultos y ofensas personales, ni comentarios anónimos. Revise su comentario antes de ponerlo, comparta su identidad y debatiremos eternamente sobre lo que usted desee. Los comentarios son propiedad de quien los envió. No somos responsables éticos por su contenido.