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domingo, 13 de noviembre de 2011

¿PERIODISTAS DE ACADEMIA? UFF en nuestra islilla existen muy pocos….

Pintura: La Escuela de Atenas. En la misma aparecen Platón y Aristóteles dialogando y sosteniendo cada uno sus obras. La obra la concibió Rafael y es una recreación de lo que pudo haber sido la Academia* de Platón.

Por Arnoldo Fernández Verdecia. arnoldo@gritodebaire.icrt.cu

Siempre he valorado con recelo las clasificaciones intelectuales y las etiquetas, sobre todo si vienen de una persona cercana, una cabecera provincial o la capital de un país.

Generalmente las clasificaciones y etiquetas son excluyentes y persiguen, sobre todas las cosas, marcar territorios donde establecer señoríos para moverse libremente y no ser cuestionados por el otro diferente.

Así llegamos a una clasificación sospechosa, al menos para mí, “Periodistas de Academia”. ¿Quiénes se recogen bajo esta denominación excluyente? Bueno, para comenzar, demiurgos sembrados en prácticas llamadas por algunos doctos: “Diarismo”.

Casi nunca, por no decir nunca, los abanderados del “Diarismo”, asumen el ejercicio periodístico como un hecho creativo, de ahí que no lo imaginen como un tipo de literatura que exige cultura y dominio de la lengua. A ellos sólo les interesa el diario vivir, y más allá de esas miradas, no conciben otra cosa.

A esos peligrosos miembros del rebaño del “Diarismo”, todo lo diferente les es ajeno y censurable. No conciben individualidades en su entorno; la mayoría reina y anulan cualquier afán creativo. En otras palabras, no tienen bandera y navegan en todas las aguas.

Sin embargo, no pretendo caer en la trampilla de los señores del “Diarismo”. No clasificaré, ni marginaré a nadie con una etiqueta o una tipificación excluyente. Sólo les preguntaré a estos señores: ¿Su práctica periodística se oxigena con la crítica necesaria para liberar las sustancias porosas que la anulan? ¿Escucha usted al otro diferente, y más allá de foros, o reuniones de ocasión, se ha mirado por dentro alguna vez para calificarse egocéntricamente como un Periodista de Academia?

Tengo algunas respuestas para los señores del “Diarismo”.

Primero. Periodista de Academia es aquel que teoriza a partir de la práctica y sobre la práctica. Elabora definiciones, teorías, propone modelos, implementa cursos de posgrados, maestrías y doctorados para concretar las mismas.

Segundo. Periodista de Academia es el que refleja en una práctica el conjunto de teorías de su profesión y las enriquece continuamente con nuevas iluminaciones a partir de la realidad, que muchas veces supera a las conceptualizaciones, de ahí su misión de describir y fundamentar el nuevo universo que se revela ante él.

Tercero. Periodista de Academia es aquel que tiene un grado científico, o un título académico relacionado genéricamente con su profesión, o con las humanidades en general y lo refleja en una práctica consciente, más allá de falsas atribuciones y clasificaciones excluyentes. El sabio por tendencia es humilde y sabe escuchar al otro. El mediocre se alza con la verdad, y para él, es la única ante cualquier situación.

Cuarto. Periodista de Academia no es el que tiene un título universitario que condiciona esa clasificación. Graso error. El título universitario certifica que usted tiene un conjunto de habilidades profesionales e investigativas que puede desarrollar con éxito en el ejercicio de su profesión, ello no quiere decir que ya es una persona de la Academia; para alcanzarlo tendrá que lograr muchos títulos académicos y grados científicos que avalen sus afanes creativos en el gremio.

Quinto. Periodistas de la Academia son aquellos doctores, master, y publicistas, que generan teorías desde su práctica, y renovan los procesos en decadencia dentro del gremio, con nuevos hallazgos y aportes a la profesión.

Así que por lo dicho hasta aquí, es bueno terminar con estas marginaciones simuladas y excluyentes, que en verdad esconden propósitos decadentes y falsos. Nadie es Periodista de Academia porque estudió esa profesión en la universidad. Por favor, entonces todos los graduados de la universidad en Cuba pertenecen a la Academia. UFF, pongo punto final aquí, porque “Periodistas de Academia”, en nuestra islilla, existen muy pocos….

*Academia:

Academia antigua, la que formaban los discípulos directos de Platón: Espeusipo, Xenócrates, Polémon, Crates de Atenas, o Crantor de Soli, cuya obra no se ha perpetuado, pero que seguían la doctrina de su maestro: que el conocimiento está basado en creencias verdaderas justificadas.

Academia media, fundada y representada por Arcesilao de Pitana en 244 a.C., y se caracteriza por la vuelta al método socrático, mediante el empleo de la ironía, la interrogación y la duda en las controversias filosóficas.

Academia nueva, a partir de 160 a.C. y representada por Carnéades, que sin caer en un escepticismo absoluto, enseñaba que no se puede alcanzar más que lo probable, es decir, que es imposible tanto la certeza total como la incertidumbre completa.

Academia sueca: Su fundación esta dada en 1786 por el rey Gustavo III de Suecia, con el objeto de fomentar el uso del idioma sueco siguiendo como modelo la Academia Francesa (misma academia sobre la que se modela la Real Academia Española). Consta de 18 miembros, sus funciones eran inicialmente similares a su homóloga francesa. Su objetivo principal consiste en servir la pureza, el vigor y la majestad de la lengua sueca. Todos los años la Academia sueca designa al laureado de Premio Nobel de literatura, uno de los premios instaurados por Alfred Nobel en su testamento.


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