Blanquita Amaro fue (desde mi humilde punto de vista) una de las más bellas artistas cubanas de cabaret, radio, teatro y cine del siglo XX. Pero,…siempre aparece un “pero” inesperado, su hija Idania rompió todos los “bellezómetros” habidos y por haber.Presenciar la salida a escena de Idania Villegas significó siempre asomarse al balcón perfumado de una belleza física inigualable e insuperable.
Eso sucedió la noche en que ambas compartieron el escenario, en su debut ante el público que llenó la sala del cine teatro “Oriente” de Contramaestre, en los años finales de la década de los 40 o principios de los 50 en el siglo XX.
No puedo imaginar cuántos de los espectadores varones sintieron que sus manos se ponían al rojo vivo todo el tiempo que duraron las palmadas, para saludar la aparición del sueño madre y del sueño hija. Sus voces de actrices con experiencia, eran capaces de imantar a los oídos menos ansiosos y de encandilar a los ojos que no podían ser indiferentes
No sé cuál tierra del mundo acogió a Blanquita y a Idania, años después de la clarinada histórica de enero de 1959. Sí estoy seguro de que las siguieron abrazando y abrasando. Ellas, bien lo merecieron.
Fotografía 1: Blanquita Amaru
