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miércoles, 14 de agosto de 2024

NO ESTAMOS CIEGOS NI SORDOS


Por Arnoldo Fernández Verdecia

Hay un cinismo colosal, se ha metido en casi todas las instituciones, si no pagas por debajo de la mesa, engrosas la lista infinita que no avanza. 

Ese cinismo casi siempre  muestra su rostro detrás de un buró, es un rostro grotesco, pero rostro al fin que te aplasta si no juegas sus leyes matojeras. 

De haber sido un país donde todos nos creíamos con derechos, hemos pasado  a ser un país donde los derechos tienen un costo impagable. 

Los Juan Criollo de la novela de Carlos Loveira florecen como mala hierba, están en todos lados, viven a la sombra de la burocracia, porque ellos mismos son el corazón de la burocracia y la burocracia es imposible extirparla cuando no tiene cura. 

Los peores cínicos son los que hacen fortuna a costa de la burocracia, los que por cualquier cosa que uno necesita medran para tener barriga llena y corazón contento. 

El cinismo entró en el alma nacional, mató la piedad, no le importa los que sostienen su mentira. El cinismo es inefable con los humildes, los mastica en sus oficinas  y luego los escupe como saliva  inservible.

#Cuba #burocracia #burocratas #Valores #cinismo

miércoles, 26 de diciembre de 2018

“El pueblo no está maduro todavía para conocer la verdad”




Por Tomás Gutiérrez Alea (Titón-Director de películas como "La muerte de un burócrata", "Memorias del subdesarrollo", "Fresa y chocolate" y "La Guantanamera")

“Hay una raza especial de gente con la que tenemos que convivir, con la que tenemos que contar, para nuestro disgusto cotidiano, en esto de construir la nueva sociedad. Son los que se creen depositarios únicos del legado revolucionario; los que saben cuál es la moral socialista y han institucionalizado la mediocridad y el provincialismo; los burócratas ( con o sin buró); los que conocen el alma del pueblo y hablan de él como si fuera un niño muy prometedor del que se puede esperar mucho, pero al que hay que conocer muy bien, etcétera (y nos parece estarlos viendo, con el brazo protector por encima de los hombros de ese niño); son los mismos que nos dicen cómo tenemos que hablarle al pueblo, cómo tenemos que vestirnos y cómo tenemos que pelarnos; saben lo que se puede mostrar y lo que no, porque el pueblo no está maduro todavía para conocer la verdad; se avergüenzan de nuestro atraso y tienen complejo de inferioridad nacional”.


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