Por Arnoldo Fernández Verdecia.
Cuando era niño me ponía feliz, no iba a la escuela, había chicharrones, masas fritas y bisteces, en un enorme envase de manteca, sólo había que pasarlos por un sartén o ponerlos en baño de maría. También había dulces en almíbar, frutabomba, naranja agria, cereza, ciruela... Turrones de maní, leche y coco, no faltaban. Las naranjas, nevo, parso, valencia y china, sólo había que salir a recogerlas. La leche con canela, anís estrellado, pinol, maicena, chocolate o café, era algo muy común. Los almuerzos y las comidas, una fiesta del paladar. Llueve largo, no para, gracias a Dios, me quedan los recuerdos.

