Mostrando entradas con la etiqueta familia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta familia. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de mayo de 2023

SEGURIDAD CIUDADANA


Por Arnoldo Fernández Verdecia. 

Nos creíamos seguros dentro de casa, en la calle, en cualquier lugar de este país. Era una conquista que parecía lograda, sin embargo, en los años recientes, una oleada de robos, asesinatos, estafas...,  hace añicos la tranquilidad ciudadana y pone en peligro el mas importante de los derechos, el de la vida.

Lo sucedido en Matanzas llega profundo, duele, molesta, sentimos que la justicia es demasiado corta para juzgar el delito. Un niño, una mujer, un hombre, la clásica familia atacada por lo más oscuro. Quitarles la vida. No hay perdón, ni en el cielo, ni en la tierra,  para un hecho así. 

Pensar que un día te levantas y están ahí, no puedes defenderte con energía, porque luego la ley te sanciona; en esos segundos de duda, te matan y se llevan lo que con esfuerzo compraste o te legaron tús ancestros. Pensar que un día sales de casa y al regreso, al abrir la puerta, la muerte puede esperarte escondida en lo que siempre creíste tu mejor refugio. Pensar que un día, por necesidad, debes viajar y al regreso encuentras la casa saqueada y nadie vio, ni sintió nada. Pensar que por un teléfono, una motorina, un auto,  cualquier cosa de valor, alguien puede asesinarte, para luego lucrar con ellas.  

País mío, país, vas cuesta abajo, la tormenta no cesa. Urge devolver la decencia al cuerpo social, urge que la justicia no tenga bando, urge que tengamos seguridad al cerrar los ojos  cada noche, urge que la burocracia y sus cómplices sean identificados, condenados, porque hasta para comprar un sello de correos uno pasa trabajo. Urge que la seguridad ciudadana no se vulnere más por tanta gente villana que ha florecido como mala hierba.

martes, 29 de marzo de 2022

NUESTRA ODISEA CUBANA (Crónica)

Por Arnoldo Fernández Verdecia.  

Un hormiguero de personas va, viene; en sus rostros asoma una oscura agonía, necesitan un puñado de esperanza para creer que mañana será un poco mejor; pero mañana, pasado, llega y no sucede nada. 

La vida se va en esa secreta utopía de creer que mejorarán las cosas y valdrá la pena vivir sin sobresaltos, sin ese encono que aniquila el espíritu y nos embrutece hasta rabiar por creer en la esperanza. 

Un país se está yendo por mares, selvas, continentes lejanos. Sangre de nuestra sangre, espíritu de nuestro espíritu, sueños de nuestros sueños, las mejores ramas del árbol; nada parece detener esa estampida en masa de los que una mañana veías camino a la universidad, la escuela, el trabajo y de repente desaparecieron sin dejar huella. 

Luego te enteras que emigraron, así, de la noche a la mañana y cuesta creerlo; atrás quedan los que no se atreven, los que no tienen como hacerlo, los que  vieron sus vidas pasar aferrados a un paraíso color purpura que nunca llegó y cada vez es menos creíble alcanzarlo. Lo real es una caricatura de lo que alguna vez fue.  Vivir es una odisea innombrable. Morir también los es. 

La familia, ese cálido grupo donde alguna vez nos sentimos seguros, vuela en millones de fragmentos;  abuelos, padres, tíos, temen al mañana; aquellos que trajeron como semillas al mundo no están, se han ido, andan por lugares lejanos trabajando, sobreviviendo, empezando de cero otra vez. Duele mucho, sobre todo si los viejos horcones tenían el anhelado propósito de cerrar los ojos y saberlos ahí, en ese instante donde se convierten en polvo cósmico. 

Cualquiera sin rostro, ni obra, ni una vida pública conocida, cuestiona en las redes sociales con una vulgaridad inadmisible, lo mismo a encumbradas figuras de la cultura, que a los políticos, personas de bien, o a los que se atrevan a cuestionar el orden. Algunos los llaman troles, gusanillos necesitados de comer cualquier llama que pueda volverse incendio. 

Ese igualitarismo mediático donde lo banal, lo mediocre, asoma para difamar, oscurecer, aniquilar, parece imponer sus reglas del juego. Los sistemas se valen de sus garras para soltar perros entrenados allí, conceden facilidades para que naveguen en esos mares revueltos; lo mismo amenazan, atacan, vigilan; su trabajo es el otro y sus narrativas; por eso están atentos, muy rabiosos, para  verter camiones de heces sobre el que se atreva a cruzar la raya, mostrar su yo.  

Hay un mundo afuera, adentro, de nuestros pueblos, de nuestro yo, que es preciso equilibrar; hay naciones que no consiguen darle orden al caos, gobernantes que tienen en sus manos jugueticos que pueden acabar con la humanidad. Así va la vida, el entorno inmediato fracturado; el otro al borde de un conflicto nuclear.  

Alguna vez tuvimos líderes, hombres que pensaban y construían sueños; muchos creímos en ellos porque era racional hacerlo; la verdad de un líder era la de millones. Hoy la verdad es una magra caricatura, propaganda que no consigue entretener, ni proporciona paz, seguridad, porque ya no es creíble. 

La impunidad gana en todas partes. Algunos jefecillos sentados en tronillos de cristal gestionan la pobreza con hambre calculada, desvían ríos, mares, los convierten en parques temáticos donde reina la codicia, el pillaje, una molicie que solamente ellos pueden darse. 

Las calles mueren, costurones inmensos pueden verse en sus cuerpos que el tiempo parece vencer. Sitios de ensueño se desploman, nadie hace nada por detener su caída. Nuestro pasado casi es polvo, los nuevos Midas lo quieren así, lo necesitan para gobernar mejor. 

Personas van, vienen, no consiguen imaginar cómo será mañana, si hoy es terrible vivir, amar, soñar... Mañana es propiedad de unos que piden sacrificio montados en caballos de coral, rosados, hasta hermosos porque su piel no sufre los rigores del clima. Mañana no existe, aunque todavía algunos ingenuos pretendan convencernos alegando que será mucho mejor. Mañana es la nada. 

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Manifiesto de los 47 en Cuba


Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com 

Llego hoy a una edad biológica mayor en Cuba, no la oculto; no es necesario.  Con los 47, madurez plena del cuerpo y la mente; goce de pequeñas cosas; mejor sentido de orientación ante hechos de la vida;  tomar nuevas decisiones; caminos diferentes, tener la certeza de que si no hay horizonte, siempre tendremos la posibilidad de cambiar las cosas y ser útiles a la manera martiana. 

Confieso que he vivido, diría el poeta Pablo Neruda, yo pudiera decir lo mismo; pero aún no alcanzo mis sueños;  me faltan muchos libros por leer; visitar lugares más allá de mi imaginación;  cenar frutas  exóticas; catar vinos, más allá del Don Santiago de pasas, el único que conozco.

¿Qué me resta por vivir? Una vida que no sea prestada, con amigos de verdad; no falsos; esos los conozco por sus obras, agravios, acciones torcidas. Leer los mejores libros; hacer las cosas que me gustan; dedicarle mayor tiempo a mi familia, a mis mascotas, al cultivo del Amor. Sacar las obras de mi cabeza y escribirlas con pasión.

¿Qué no haré? Odiar a mis enemigos, descalificarlos,  ellos escogieron ser así, es su derecho, no puedo estar de acuerdo con sus estrategias;  pero bendita la oposición, ayuda al mejoramiento, a la virtud, porque obliga a buscar reservas morales y limita el paso de la bestia sedienta de sangre, venganza, poder, gloria.

¿Qué no me gustaría? Engañar a los que amo. Negarles ayuda cuando la necesiten. Cobrar por prestar servicios de profunda raíz martiana. Vivir en la miseria, sin un plato de comida diario.  No tener medicinas en caso de necesidad. No tener un buen médico si alguna urgencia lo requiere. No tener una casa segura ante huracanes y terremotos.

¿Qué deseo a los seres humanos en 2019? Tolerar, ponerse en el lugar de los otros; crecer espiritualmente; seguir el camino ético de Dios; no blasfemar, ni manipular a los débiles lanzándolos contra sus semejantes. Defender la verdad a cualquier precio, aunque la prudencia aconseje dar un paso atrás cuando la soberbia gobierne el entendimiento. Saber identificar a los falsos poetines de barrio, ocultos en la palabrería venenosa, ansiosos de trofeos, reconocimientos;  desesperados por sentarse a la mesa de los reyes, luego de criticarlos y adularlos.   

¿Qué merece usted Amor? Mi compañía  eterna en lo adverso;  la felicidad. Siempre unidos en afectos sinceros ante los retos del destino. Vivir en comunión sentimental y carnal hasta la misma muerte.

Nada más, aquí la esencia; no necesito almibarar palabrillas domesticadas, ni inventarme un personaje que no soy, ni seré nunca.

sábado, 26 de diciembre de 2015

La Navidad en Cuba debe traernos la familia que aspiramos en el "año de la misericordia"




Por Antonio Domínguez (Especial para Caracol de agua) 

Hoy miro con claridad el propósito de algunas  denominaciones, unas desde la palabra y otras con símbolos, pero con un mismo fin: ayudar a convertir a los fieles en personas con luz interior, capaces de irradiar a los demás, que abatidos por las circunstancias del hogar o de la vida que les tocó, están sumergidos en la oscuridad. Para compartir solo hace falta tener voluntad y disposición, bastan estas dos condiciones para hermanarse y confraternizar. Así aprecié la Vigilia que celebró la Parroquia San Bartolomé de Baire fundada en 1835, en la noche del 24 de diciembre en espera del nacimiento de Cristo, El Salvador. Para mí no fue significativa la fecha quizás por ignorancia o resistencia al mundo espiritual, que a decir verdad ya tiene unos cuantos siglos de existencia y continúa con más fuerzas y creciendo en número de personas que se animan y cambian. Me gustaría que creciera así el deseo de mirar en un solo camino, hacer el bien, servir.

La noche inició con cálidas palabras en torno a la familia. Fueron muy sinceras en verdad, porque el corazón fue el encargado de regir el momento. Había mucha expectativa en niños, adolescentes y jóvenes, que hasta aquí solo tenían influencias de la escuela, la “familia”,  sobre todo del entorno social que les tocó y que en la mayoría de las ocasiones no es educativo  pero los marca con una profundidad notable. 

Una pequeña obra de teatro ilustró con sencillez como llegó al mundo el niño Jesús; le siguió una especie de hoja de ruta para el “Año de la Misericordia”, iniciada por jóvenes de diversas edades, pero con mensajes contundentes, que llamaron mi atención, pues la boca no debe decir lo que el corazón no siente; algunos de ellos ya hicieron suyas estas sentencias (Vestir al desnudo, Alimentar al hambriento, Visitar al enfermo, Acoger al forastero, Liberar al cautivo, Dar de beber al sediento, Enseñar al que no sabe, aconsejar bien a quien duda, consolar al triste, Perdonar de corazón).Luego mediante dinámicas grupales, el sacerdote conminaba a la hermandad, a la jovialidad, al entusiasmo, a reír (sano remedio para el corazón) y no fue difícil entender que la Navidad tiene el objetivo de compartir en familia la llegada Jesús.

Muchas familias solo tienen en el recuerdo el significado del día; otras lo celebran con ostentación y abundancia; una gran parte no tiene como celebrarlo pues ya la generación que lo tenía en su ser no está y no lo pudo formar y sus cultores hasta hoy lo habían desarrollado en pequeñas parcelas. Por suerte en los nuevos tiempos han decidido aumentar su cultivo al aire libre, sin fronteras ideológicas.

La tecnología no se quedo atrás, pues fueron proyectadas algunas imágenes de antes y después de la restauración o mejor dicho del despertar de la Parroquia de Baire, fundadora del pueblo, portadora de una cultura inicial en el Cristianismo, y con esta, de valores que están hoy primero en la hoja de ruta de sus feligreses.

Coro de niños y niñas entonaban canciones alegóricas a la Navidad, improvisadas entrevistas, así como la didáctica de una Ola de alegría con la conducción del Sacerdote; en fin una noche para compartir.

Desde el punto de vista espiritual se está cultivando una flor no solo sujeta al mundo de las flores, sino a algo más. ¿El jardinero estará atendiendo la flor como debe? ¿Recordará en verdad cuál es la base fundamental del jardín?  La familia como estructura social depende del esfuerzo de todos mirando hacia un mismo lugar, queriéndola. Todos para el bien de Todos, ocuparse todos, cuidarla, darle abrigo, alimento. ¿Se perdió el rumbo? ¿Estaremos lejos de alcanzarlo?

Cuan bueno sería volver sobre aquel camino  de lozas amarillas que nos hicieron respetar la hora de la cena en la mesa, el respeto a las decisiones, la diversidad de criterios, el cuidado de los más añejos...

El rescate de la Navidad es un ejercicio de tolerancia, una modelación de la familia que aspiramos. Su maná fue el más tierno. Debemos aprender a cultivar, para no perder lo bello de las flores. Al final, el objetivo será siempre salvar la esencia del jardín.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Celebraremos Noche Buena en una Cuba no tan marxista como antes




Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeagua@cultstgo.cult.cu   

Hoy los cubanos celebran la Noche Buena, una festividad que por años los acompañó en el devenir de la nación, pero que por diversas razones, quizás erradas, tal vez no, alguien se encargó de borrarla del imaginario colectivo.

Gracias a las rectificaciones ideológicas, tan necesarias en la obra de los hombres, hace algunos años las cosas empezaron a cambiar y la gente ya la hace suya, no con los sentidos de antes, pero se dan pasitos hacia algo que les pertenece como parte de la cultura occidental.

El pueblo cubano celebrará la Noche Buena hoy y ojalá se convierta en momento especial para que la familia se una más en torno a los afectos, la memoria, el dolor, la alegría.

Los arbolitos de Navidad y los pesebres asoman hace unos días en  muchas casas, no las suficientes, porque son muy caros en las tiendas de moneda libremente convertible; pero lo cierto es que la gente sueña tenerlos y mostrarlos en su paso por el camino de los tiempos.

Ojalá y toda Cuba haga de esta Noche Buena un puente para convertir a esa FAMILIA  que tanto nos hace falta, en la casa necesaria que muchos han perdido en las últimas décadas de historia insular. Ojalá y el futuro prenda tantos arbolillos de Navidad como el país justo que soñamos tener y no llega todavía.

martes, 22 de septiembre de 2015

Aprendamos a mirarnos críticamente el alma después de las lecciones del Papa Francisco




Por Arnoldo Fernández Verdecia.   

Ahora que el Papa Francisco  nos deja y  va hacia Estados Unidos, es momento para la reflexión sana y desprejuiciada al interior de nuestra amada Cuba. Sus palabras, gestos y acciones no deben quedar en la  agenda mediática solamente, sino deben formar parte del mirar profundo a la casa actual donde se hace el día a día de la familia.

Seguramente los que siguieron su peregrinar por la mayor isla del Caribe, estarán de acuerdo en algo conmigo: nos enseñó a mirarnos el alma sin enconos y agravios; pero: ¿Estamos liberados de esos antivalores que tanto dañan el alma de la nación? ¿Realmente sentimos el dolor del otro como nuestro? ¿Somos un pueblo unido por encima de ideologías y conventillos?  ¿Dignidad y pobreza van de la mano en el cotidiano vivir de la gente?

Son interrogantes que están ahí, nos asechan, porque a decir verdad, la familia cubana sufre disfuncionalidades  que la hacen vulnerable a adicciones como el alcohol, las drogas, el robo, la prostitución;  pero también proclive a migrar a diferentes regiones del mundo.

El país se reorganiza  en el último lustro vivido, abre su seno a todos los que quieran hacer la Patria, por encima de esos istmos que tanto daño nos hicieron en el pasado y que todavía son malditos centinelas del presente. La palabra del Papa Francisco es agua bendita para profundizar el camino del saneamiento moral, que ya el presidente Raúl Castro llamó a erradicar en la sociedad cubana.

Es hora de hacer familia, porque ella es la  metáfora que mejor visualiza la Patria en sus dimensiones social y cultural. Si no hay familia unida, el país se pierde en el camino de la noche. Francisco alertó sobre la necesidad de cuidar a las familias y las calificó de verdaderos centros de humanidad, pues nos salvan de fenómenos actuales como sociedades divididas, rotas o separadas, apuntó y agregó además que "no son un problema, son principalmente una oportunidad que tenemos que cuidar, proteger y acompañar".

El Papa Francisco convoca a tener corazones abiertos, mentes abiertas: “Hablar de aquello que tengo en común con el otro”. Ascender a la “amistad social”, por ella llegaremos al bien común, dijo. “Sean capaces de crear la amistad social”.

Su pensamiento aforístico, pleno de sentencias breves, toca el alma y nos deja varios retos: “Cuando hay división, hay muerte en el alma”. “Un pueblo que no se preocupa por dar trabajo a los jóvenes, no tiene futuro. Al joven le quedan las adicciones, el suicidio, o  ejércitos de destrucción para irse por ahí  y crear guerras”.   

Hace falta, para ascender los caminos del alma virtuosa, dice el Papa Francisco, la “cultura del encuentro”: “Por favor, no nos desencontremos entre nosotros mismos. Vayamos juntos a hacer la Patria que queremos todos”.

Al  bendecir a la ciudad de Santiago de Cuba, este martes, Francisco volvió sobre el tema central de su prédica: cuidar a los ancianos porque son la memoria de la familia; educar a niños y jóvenes, porque son el futuro de la familia.   

Pasado y presente de ese grupo social nombrado FAMILIA, es el mensaje principal que deja el Papa Francisco; quizás por eso lleva en sus manos una esfinge de la Virgen de la Caridad del Cobre, para entregarla a los cubanos que viven en Estados Unidos, como signo de unidad, por encima de conventillos e ideologías, en momentos donde la nación camina hacia la normalización de sus relaciones con su más peligroso vecino: Estados Unidos de América.

domingo, 20 de septiembre de 2015

“Tener personas a quien amar, se llama Familia”, dijo Papa Francisco en la misa de hoy


"Tener un lugar a donde ir, se llama Hogar", dijo Papa Francisco en la misa de hoy.

Por Arnoldo Fernández Verdecia.   

Papa Francisco, el Misionero de la Misericordia, desarrolló una misa estremecedora en la Plaza de la Revolución, La Habana, Cuba,  que tocó los corazones de cubanos y cubanas.

En la misa se congregaron miles de fieles y personalidades invitadas, entre los que  se sobresalían los presidentes Raúl Castro de Cuba y Cristina Fernández de Argentina.

Entre cánticos, compuestos por el músico José Maria Vitier, llamados “Misa Cubana”, la distribución de la Sagrada Comunión y la oración del Santo Padre Francisco, transcurrió una mañana diferente de domingo en Cuba.

Las familias regresaron a sus casas con mensajes como estos para llenarse de optimismo y tener esperanza en la vida futura: “Feliz domingo a todos los amigos. Para toda la familia cubana es este día. Tener un lugar a donde ir, se llama Hogar. Tener personas a quien amar, se llama Familia, y tener ambas, se llama Bendición. Un abrazo bien cubano y familiar”. 

Un momento inolvidable en la oración del Santo Padre Francisco ocurrió cuando dijo: “Aprendamos de María a ver a Jesús en cada hombre postrado en el camino de la vida…”  “Les pido a todos no se olviden de rezar por mí”.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Identidad campesina en Oriente de Cuba




Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeagua@cultstgo.cult.cu

No son pinturas de un famoso artista cubano  muy conocido por los nativos de esta insularidad llamada Cuba; son rostros tomados en sus circunstancias cotidianas, allí donde hacen sus vidas, aman, sufren y sueñan. Estas imágenes registran personas que cultivan la identidad campesina y aman la tierra que da de comer a la familia….






lunes, 10 de noviembre de 2014

Asado del puerco en el Oriente de Cuba


Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeagua@cultstgo.cult.cu 

Comer un puerco asado en el Oriente de Cuba es casi un acto de esoterismo; la gente aprovecha para liberar lo malo y enfocarse en el momento. El olor a asado entra por la nariz con una fuerza tremenda, invita a comerlo, a disfrutarlo, a amar al prójimo, a olvidarse de aquello que divide a la familia. Todo sucede en torno a la famosa púa. Vivir el ritual del puerco asado en el Oriente de Cuba es sentir la cubanía en su expresión más genuina. 

Estas imágenes las tomé ayer, en la finca del abuelo, durante la fiesta hecha por una prima que regresó de vacaciones, luego de un año de trabajo en Venezuela como médico intensivista. FELICIDADES A ELLA (LISANDRA FERNÁNDEZ ROSALES, SU NOMBRE), por reunirnos a todos y hacerle un homenaje al AMOR.
Momentos del asado del puerco en el Oriente de Cuba (1. Girando la vara es el ritual)
Momentos del asado del puerco en el Oriente de Cuba (2. Graduar el fuego es la máxima)
Momentos del asado del puerco en el Oriente de Cuba (3.Mucha atención en las partes)
Momentos del asado del puerco en el Oriente de Cuba (4. Mayor fuego en la cabeza)
Momentos del asado del puerco en el Oriente de Cuba (5. Subir la vara ayuda al final)
Momentos del asado del puerco en el Oriente de Cuba (6. Girarlo muy suave.)  
Listo para comer.(7. Mantenerlo sobre las brazas calentito)

jueves, 14 de agosto de 2014

¿Tendremos algún día en Cuba un socialismo próspero en ese viaje a lo ignoto para conseguirlo?


Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeagua@cultstgo.cult.cu

Hace algún tiempo me rompo la cabeza pensando cómo  construir desde Cuba un socialismo próspero y sustentable (defendible y sostenible) donde cada ser humano sea útil en lo que mejor sabe hacer;  pero con toda honestidad, desfilan ante mí imágenes de enormes oficinas donde “economistas sagaces” trazan planes que no impactan la realidad y el plato de comida diario sigue sin aparecer en la mesa del cubano de a pie.

Me pregunto desde mi realidad cotidiana: ¿Llegará algún día ese socialismo próspero y sustentable? ¿Cuál es la fórmula para alcanzarlo? Por años acepté que había que sacrificarse para lograr un mañana dichoso donde nuestros hijos e hijas vivieran mejor; siempre los medios se encargaron de recordarnos que el futuro pertenecía por entero a eso que en algún momento llamamos Socialismo real,  y  todo el mundo sabe lo que pasó con él en la práctica.

La situación actual de la isla no es muy favorable, según encuesta realizada por Ariel Terrero a doce economistas: “magro crecimiento de la economía cubana en el primer semestre inquietó a la nación”, y en verdad nos inquieta, porque al menos teníamos la ilusión de ver una lucecita al final del túnel e imaginar que nuestros salarios se verían recompensados, pero nada de eso. Seguir inventando lo diario para llevarnos algo a la boca, sigue siendo el mea culpa del cubano.   Con cierta frustración leemos: “Lo nuevo y lo añejo se mezclan en el paisaje cubano de hoy. Cambia la economía; cambia la sociedad. Pero todavía no se perciben, no se palpan, los beneficios más esperados, menos superficiales, de la reforma económica”. Hacen falta los beneficios esperados, la gente necesita que su dinero tenga valor, pero: “Las secuelas más graves de la crisis económica de los años 90 continúan fustigando al cubano día a día. Agricultura precaria, descapitalización industrial, precios tan altos como bajos los salarios, dualidad monetaria y cambiaria… la pirámide social invertida”.

Con esa carga de problemas materiales a cuestas, las personas se levantan todos los días a trabajar, pero carecen de motivaciones para ser eficientes. Todavía algunas mentes dogmáticas permanecen aferradas al buró y quieren desentenderse de una realidad que no se puede ignorar con retóricas triunfalistas ni esperanzas demagógicas. “Una cosa es el discurso y otra la vida real, - me dijo un viejo contador aferrado a sus lecciones de antaño-. “Hasta que la gente no vea el plato de comida cambiar, todo lo que se haga se queda en la macroeconomía y hace falta impactar lo micro, sobre todo ese grupo social llamado familia”.

Un doctor en ciencias pedagógicas, -martiano profundo por más señas-, señaló que “los servicios de salud y educación son necesarios, es verdad, nadie los niega, pero la gente tiene que volverse equilibrista en la cuerda floja de lo diario. ¿Cómo alimento a mis hijos?, ¿Cómo alimento a mis padres, ya ancianos? ¿Cómo alimento a mis familiares enfermos?, son las preguntas que se hacen en lo más íntimo de la vida millones de compatriotas”. Dice Terrero: “Décadas atrás, la confianza popular nacía apenas de la fe, alimentada por logros reales aunque incompletos: algún día la Revolución los completaría y llegaría la soñada prosperidad. Contradictoriamente, la incertidumbre era menor que hoy, cuando están mejor definidos la ruta y las pautas del nuevo modelo económico en construcción”.

viernes, 8 de agosto de 2014

Excursión al campismo Las golondrinas

Refrescando lindo el fin de semana de campismo junto a buenos amigos.
Junto a mi esposa, en el campismo Las Golondrinas.
Nuestros amigos disfrutan el agua del río Mogote.
El Habana Club siete años no nos faltó durante la jornada.
De excursión en el campismo Las Golondrinas.
Las Golondrinas, una maravilla de la naturaleza.
Divino día en las aguas del Mogote en Las Golondrinas.
En familia.
Es una delicia estar en el campismo.
Regalo este paisaje a todos mis amigos del mundo.
Y aquí termino por hoy, espero disfruten las imágenes de nuestra excursión al campismo Las Golondrinas aquí en Cuba.

viernes, 9 de mayo de 2014

En Cuba viajan los que tienen plata

El DTÚ en Cuba es una especie de bar cafetería de comidas rápidas y refrigerios.

Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeagua.cultstgo.cult.cu
En el DTÚ  de la ciudad donde vivo encontré a un buen amigo. Hacía unos doce años que no nos veíamos. Tenía unas libras de más; me abrazó como si el tiempo no hubiera pasado. Hablamos del Ejército; de los sueños por hacer cuando apenas rozábamos los 18 y vestíamos aquel uniforme que tanto horror nos provocara. Hicimos balance a lo que cada cual había conseguido. He viajado la India, Japón, Tailandia, Canadá, Estados Unidos, Francia y Malasia. De todos, me gusta más el primero. Es un sueño vivir allí, ¡cuántas lecciones hermano! Tal vez regrese; dejé muchos amigos. Hice una casa enorme aquí en Cuba, con bar, garaje, en fin, todas las comodidades. Compré un auto de marca; así cuando vengo no tengo que alquilar ninguno. Los fotos de quinces y bodas dejan un platal aquí, por eso monté un estudio; mi tía lo defiende y vive ella también. ¿Qué más te cuento?, hablo inglés, pero el británico, no el de Estados Unidos, machuco francés, hago pininos en alemán y soy un erudito en las culturas Occidental y Oriental. En cada uno de los países mencionados, he trabajado  desde médico hasta comercializador de obras plásticas. Tengo cinco hijos, -en países diferentes-, así que sus madres, -ya lo adivinas-, también; por tanto he amado en indio, japonés, malayo, francés y tailandés. Ahora entro y salgo de la isla cuando quiero; nadie puede prohibírmelo.  En cada país atiendo los negocios personalmente; recojo mi parte y regreso a disfrutar con mi familia acá. ¿Y qué ha sido de tu vida?, la pregunta llegó de improviso, no sabía qué responder para no sentirme minimizado. Hablé de mi título académico, los libros publicados, mi página en Internet, la familia. Entonces mi amigo dijo: ¿Has viajado? Aquí viajan los que tienen plata, respondí. ¿No has vivido?, precisó. Nada como ver el mundo con tus propios ojos. Tienes 42 años y la primavera te está pasando a una velocidad tremenda, cuando abras los ojos, serás un viejo y dirás: ¿Por qué no lo intenté? No tendrás respuestas, sólo una muerte oscura en un pueblo olvidado por los mapas y las brújulas. Escribió mi email, anoté el suyo. Nos tomamos unas cuantas cervezas y habló de ayudarme. Pensé en mi mujer, la familia, mi mascota y algo anudó las palabras en mi garganta. Quería irme de allí lo más rápido posible. Mi amigo no era el mismo de antes; ahora hablaba como un mago. Yo quería seguir aferrado al trillo diario para regresar a mi casa. 


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Aviso a los lectores de Caracol de agua

Este blog admite juicios diferentes, discrepancias, pero no insultos y ofensas personales, ni comentarios anónimos. Revise su comentario antes de ponerlo, comparta su identidad y debatiremos eternamente sobre lo que usted desee. Los comentarios son propiedad de quien los envió. No somos responsables éticos por su contenido.