Mostrando entradas con la etiqueta América Latina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta América Latina. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de enero de 2019

Comer 12 uvas a las 12 de la noche (BBC-Mundo)


La tradición de comer 12 uvas exactamente a las 12 de la noche llegó a América Latina desde España.

Para tener 12 meses de buena suerte y prosperidad es necesario comer una uva con el sonido de cada campanada de la medianoche.

Según el libro "España", del periodista estadounidense Jeff Koehler, existen dos teorías sobre los orígenes de esta antigua costumbre.

La primera se remonta a la década de 1880. Según diarios de la época, la clase burguesa española, imitando a la francesa, comenzó a celebrar Nochevieja comiendo uvas y tomando vino espumante.

"Poco tiempo después, esta costumbre fue adoptada por ciertos madrileños que iban a la Puerta del Sol para oír las campanas de la medianoche y, muy probablemente con ironía o como burla, comer uvas al igual que la clase alta", escribe Koehler en un artículo para la radio estadounidense NPR.

La segunda teoría sitúa los orígenes unas décadas después, en 1909. Ese año los productores de Alicante, en el sureste de España, tuvieron una cosecha excedente de uvas blancas de la variedad típica del lugar, llamadas Aledo.

Al bajo precio del producto se sumó la forma creativa de venderlo. No en vano hasta hoy en día son conocidas como las uvas "de la buena suerte".

Si bien en España uno puede encontrar 12 uvas Aledo envasadas especialmente para la ocasión, en algunos lugares de América Latina, como no es temporada de alta de esta fruta, la costumbre derivó a comer pasas.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Disponemos de herramientas en Internet que nos permiten defendernos de la manipulación mediática*



En L’Ombelico del Mondo, programa internacional de Radionauta FM, el fundador de Le Monde Diplomatique, Ignacio Ramonet, analizó el rol de los medios en el panorama internacional y las nuevas formas de informarse en la era digital.

En una sociedad hipermediatizada, el rol activo de quienes consumen la información es preponderante. Esa es la conclusión que el escritor y periodista Ignacio Ramonet trae de las prácticas de los grandes medios de información y de quienes a diario están expuestos a ellos.

“Informarse no puede ser una actitud pasiva”, explicó el fundador de Le Monde Diplomatique, en una nueva entrevista de la serie que L’Ombelico del Mondo lleva adelante con los principales protagonistas del mundo del periodismo internacional en español.

- ¿Cómo analiza el panorama mediático latinoamericano ante la aparición de esta gran cantidad de medios alternativos, populares y comunitarios?

– Por una parte es normal que en el nuevo contexto que hay en América Latina, de gobiernos democráticos y gobiernos progresistas que están dirigiendo la mayoría de los países del continente, abran un espacio para este tipo de medios. Digamos que estamos viendo a muchos países de América Latina yendo hacia una configuración deseada por muchos teóricos donde el espectro mediático se divida en tres de igual importancia entre medios privados, financiados por la publicidad, medios públicos, financiados por el Estado, no por los gobiernos; y medios comunitarios, cuya visión es por una parte dar cuenta del movimiento social de una manera mucho más próxima y la línea local, o hiperlocal, para que la ciudadanía pueda expresarse.

El nuevo momento tecnológico que estamos viviendo, en el que se han desarrollado tecnologías de comunicación muy ligeras y muy baratas y de alcance planetario, está permitiendo que al lado del sector privado casi hegemónico hace unos años y el sector público en desarrollo actualmente, haya una infinidad de medios que se estén desarrollando. Porque hoy para tener un medio planetario basta con abrir un blog, cualquiera lo puede leer, en Argentina como en México como en Asia, en cualquier lugar donde haya alguien que hable español. Y los hay en toda parte del mundo. Por consiguiente esto ha dado la posibilidad, junto con las redes sociales, que cada persona tenga la capacidad de expresarse.

Estas dos razones, la política democrática y la tecnológica de red ha permitido que haya una emergencia de la expresión de la ciudadanía en el sentido más amplio de la palabra.

- ¿Y cómo reaccionan, ante esto, los medios hegemónicos?

– Las dos razones que hemos dado en la primera respuesta crean si se quiere una atmósfera de inquietud en los medios dominantes. Hasta hace muy poco éstos eran privados y hegemónicos, no tenían rivales. Eran los únicos que tenían la posibilidad de dirigirse a todo el mundo sin que ese mundo tuviese la posibilidad de responderles. Por consiguiente tenían el monopolio de la información y el monopolio de la ideología del mensaje. Esto ha cambiado.

En los últimos 10 o 15 años, sobre todo desde la llegada de internet, y en América Latina desde la expansión de los nuevos gobiernos progresistas y democráticos. Entonces esta inquietud hace que los medios dominantes de antes se vean enfrentados a tres grandes problemas en este momento: estos dos que acabo de nombrar más la crisis económica, que hace que tengan menos publicidad. Y eso los pone nerviosos sencillamente. Entonces cuando creen que tienen una información y que son los únicos que disponen de ella se precipitan. Con esa precipitación creen que van a ser más rápidos que los medios digitales y cometen errores que no prevén. Porque esa manipulación corresponde a lo que quieren ellos decir.

Por ejemplo en el caso célebre de la falsa foto del presidente Chávez en la mesa de cirujía, evidentemente la información no era que el presidente Chávez había sido operado, eso lo sabía todo el mundo. Ellos querían en cierta medida mostrar a un Chávez debilitado, que es lo que habían soñado durante mucho tiempo. Entonces en vez de darse tiempo para verificar si esa foto era real o no, a pesar de la justificación extremadamente extraña y laberítinca que se había dado con respecto al origen de esa foto, inmediatamente decidieron publicarla. Y ¿qué ocurrió con las redes sociales? En 20 minutos demostraron que era falso, que ni siquiera era una foto sino un videograma de un video.

Eso demostró varias cosas. Por un lado que los grandes medios hegemónicos ya no son fiables. Lo que sabíamos, pero esta es una gran demostración. No son fiables. No porque sean grandes, poderosos, tengan mucho dinero o se difundan en muchos países tienen que ser fiables. Y por el otro lado que el enjambre que constituyen los internautas puede en algún momento preciso ser una fuente de fiscalización y verificación de la realidad de una información mucho más importante que todas las salvaguardias que los grandes medios puedan hacer.

- Sin embargo hay mucho debate respecto de la fiabilidad de las redes sociales. Existen relaciones de poder, información malintencionada…

– Las redes sociales no son fiables. Pero así como podemos afirmar tranquilamente que no son fiables, tampoco los grandes medios como El País, el New York Times, El Universal. Hoy en día la cuestión de la confiabilidad de los medios es muy importante porque efectivamente no está garantizada en ningún lugar. Y el ciudadano tiene que aprender a verificar él mismo que fuente va a usar.

Las que se pretenden objetivas no lo son y se puede demostrar fácilmente. En cierta medida yo creo se trata de fuentes subjetivas, porque sé lo que me está diciendo, que va en el sentido de lo que creo o en la dirección contraria. Porque con respecto a eso yo puedo ajustar mi punto de vista. De allí que se vuelve cada vez más importante tener acceso a los hechos, a los datos y con eso me hago mi propia interpretación.

Hoy las redes sociales nos procuran nuevas herramientas. Que no nos dejan solos frente a los medios hegemónicos. Yo antes estaba solo frente a ellos. Cuando me daban una información yo no sabía si era verdadera o falsa, debía confiar en ellos. Ahora no. Puedo ir a internet y ver qué dice fulano o mengano. Y quizás ellos también se equivoquen pero globalmente yo puedo hacerme mi idea. En conclusión, informarse es una actividad.

Es decir, uno no puede informarse pasivamente. Uno no puede quedarse así tranquilamente frente al televisor y esperar que le digan la verdad. Hoy no puede ser porque tenemos herramientas, dispositivos, que nos están permitiendo armarnos. Y por consiguiente si luego decimos que estamos manipulados no es una excusa. Porque que nos quieran manipular es normal. Hoy día disponemos de herramientas que nos permiten defendernos contra esa manipulación. Y nosotros debemos se activistas en contribuir en nuestra propia información.

jueves, 26 de junio de 2014

“La hora de los desconectados” a Internet en Cuba


CLACSO publica la investigación, de Milena Recio*, realizada para el concurso “Estudios sobre políticas públicas en América Latina y el Caribe: Ciudadanía, democracia y justicia social”. Recio trabajó el tema “La hora de los desconectados. Evaluación del diseño de la política de  “acceso social” a Internet en Cuba en un contexto de cambios”.

Estas son sus conclusiones:

Esta investigación ha permitido arribar a ciertas conclusiones preliminares analítico-descriptivas que pueden llegar a tener además un componente propositivo y que responden a los objetivos definidos en el diseño metodológico que la guió:

La política de acceso social ha estado inserta dentro de una política más general de informatización de la sociedad, donde no ha sido eje principal. El carácter “social” del acceso remite a su condición de acceso colectivo y desde espacios institucionales. Se identifica lo institucional con lo social, a partir de una matriz que deja intacta la separación tradicional público/privado. Durante la mayor parte del tiempo la gratuidad ha sido también un valor considerado dentro del atributo de “social”. Más recientemente este valor se relativiza. Se publicita la necesidad de cobrar a un tipo de usuario para sostener el servicio liberado de pago o subsidiado a otros. El acceso social se constituye como una alternativa posible frente a la imposibilidad de acceso universal o pleno. Estos últimos no son horizontes identificados como posibles. La deuda de acceso social/estatal/institucional es todavía tan alta que ni siquiera se otea una solución de acceso residencial masivo, como no sea dirigida por el mercado, y regulada por los precios. Ya se comienza a esbozar la posibilidad de que personas naturales en el futuro puedan comprar el servicio, pero es de suponer tarifas altas. Hasta ahora predomina la lógica de recuperar la inversión que supuso la instalación del cable para ir disminuyéndolas en la medida en que se pueda incrementar la conectividad del país, antes dependiente de conexiones satelitales y hoy centradas en el cable submarino de fibra óptica ALBA-1. Este régimen fortalecerá la dualidad en el acceso, lejos de reducirla.

Aún con los estrechos márgenes que impusieron el bloqueo y la crisis económica, no circunstancial sino estructural, que comenzó a manifestarse a partir de los noventa en Cuba, las matrices desde las que se desarrolló esta política de acceso fueron de orientación socialista y estatalista: se propuso evadir al mercado como distribuidor principal del recurso escaso de la conectividad, y priorizar sectores que apoyaran planificadamente tareas de desarrollo integral del país previstas en un diseño político centralizado por el propio Estado. Como toda elección, dejó fuera grupos y sectores cuya capacidad para reflejar socialmente el impacto de la conectividad también hubiera sido fundamental, de haber sido dialogado y enunciado en un marco más plural.

En el diseño de esta política ha predominado la denominada “tiranía de la oferta”. Se basa en la iniciativa de la autoridad autoinvestida de un criterio experto y político de justicia, y asumiendo que el Estado socialista garantiza per se y plenamente la función democrática de representación. Durante un tiempo esa autoridad pudo maniobrar con un alto nivel de opacidad sobre su gestión, sin compromisos de difusión, divulgación, debate o escrutinio público acerca de la política de acceso. Cada vez es más difícil. La política se encuentra en un punto de ajuste donde necesitará clarificarse o incluso replantearse, mediante diálogos y explícitamente, sus objetivos, hitos, fases, montos de inversiones, resultados esperados, so pena de seguir alimentando insatisfacción, incomunicación, distanciamientos, confrontación, etcétera.

El estilo que ha predominado en la gestión de los accesos ha sido restrictivo, a partir de la sobrepresencia de elementos de seguridad y control, justificados o no, cada uno en su contexto, y de la escasez de conectividad. Desde los orígenes los accesos fueron restringidos, vigilados por humanos o por máquinas, con contenidos y servicios filtrados. En la mayoría de los casos los argumentos que acompañan este comportamiento apelan a la necesidad de racionalizar los usos del ancho de banda, pero han existido muchos casos de uso discrecional, algunos de raíz ideológica, amparados por la ambigüedad de la normativa vigente (Álvarez, 2013). Las decisiones concretas de administración de redes de una institución a otra pueden diferir ampliamente. En la medida en que mejoren las condiciones de conectividad la mayoría de estas restricciones dejarán de tener fundamento o se redimensionarán.

De muchas maneras está planteada la necesidad de sintetizar y actualizar el marco legal regulatorio. La elaboración de una primera Ley de Telecomunicaciones podría ser una ocasión propicia para incentivar el diálogo social y acercar a diversos actores cuyas agendas competen a los legisladores. Esta nueva ley deberá considerar distintos y mayores rangos de derechos y potestades para los usuarios de servicios de redes informáticas.

Las condiciones de escasa conectividad incrementaron las desigualdades infocomunicacionales preexistentes: puede hablarse de usuarios directos, indirectos y de desconectados, pero también de inforricos e infopobres en una escala muy propia considerando las condiciones de partida de un país prácticamente sin analfabetismo en adultos y con un alto nivel de escolarización, más otros indicadores que podrían matizar este panorama y hacerlo bien distinto del regional. No obstante, la política de acceso social no se focaliza en la corrección de estas desigualdades. La población en desventaja socioeconómica padece también una desventaja infocomunicacional. Los más beneficiados por el uso de  Internet compartían algunas circunstancias de partida ventajosas: sectores intelectuales, profesionales, educacionales, ciertos servicios y actividades económicas relacionados con las exportaciones y ciertas capas directivas de la economía y la política.

Existe consenso acerca de que los cambios que se desarrollan en la actualidad en el modelo económico deben influir positivamente en la gestión de esta política al implicar mayor racionalidad económica y social, y promover un modelo multiactoral. Pero el logro de una mayor correspondencia funcional y cuantitativa entre la economía y la política social, no deberá convertirse en principios economicistas y eficientistas que releguen el objetivo social y de desarrollo largoplacista. Por otra parte, la concurrencia de tipos de actores múltiples en la economía promovidos por las reformas actuales en el modelo económico también deberán activar la desconcentración y distribución de poder (Espina, 2012: 170)

La revisión de las estrategias podría incluir el reconocimiento y legalización de las redes físicas ciudadanas que se han venido difundiendo, sobre todo en barrios de las ciudades principales del país y que podrían acoplarse a redes nacionales públicas para interactuar con ellas. Las redes sectoriales “estructuradas desde su inicio de forma vertical, con muy poco nivel de interconexión con sus homólogos de otros sectores” (De la Osa, 2013a), deberían poder revertir este comportamiento para ir conformando una red nacional robusta no solo en términos de conectividad sino también en función de contenidos y servicios.

El enfoque de pago-cobro por el acceso y la conectividad podría ir dando paso a un modelo de pago-cobro por contenidos/servicios de importancia social y de valor agregado. Esto dinamizaría una parte de la industria del software, brindaría incentivos a la industria de los contenidos y permitiría cada vez más nacionalizar el tráfico. No hacerlo sobre la base de la restricción, sino aprovechando las fortalezas de una oferta de servicios/productos nacionales.

Los rasgos de uso con sentido y de apropiación social de Internet (Martínez, 2001: 509-542), requieren un esfuerzo de alfabetización y luego de planificación en una escala social macro para asegurar las formas en que deben restituirse efectivamente a la sociedad el acceso que solo un fragmento de ella experimenta por ahora. Ni siquiera están garantizadas las mejores condiciones para el aprovechamiento  indirecto de las TIC y en realidad la apropiación social no se desarrolla plenamente cuando predomina un ambiente de constricción y tan baja penetración del acceso.

 
 “Tanto los soportes materiales como las disposiciones cognitivas, pueden ser con provecho colectivamente apropiados dentro de lo que llamamos una estrategia de desarrollo de cibercultur@, opuesta en tres frentes a la tendencia dominante, es decir, que parta de abajo hacia arriba, que conecte desde dentro hacia fuera y que se difunda entre los confines: entre las redes de las variadas periferias” (González, 2008: 53)En esta formulación del comunicólogo mexicano Jorge González se encuentran ciertas claves de las que podría apropiarse Cuba en el intento histórico de consolidar, también con y desde las TIC una sociedad anticapitalista, justa y solidaria. O, como hemos dicho en un texto anterior, para Cuba, un camino posible para la reconstrucción de una utopía socialmente compartida y movilizadora, podría ser la del dominio in extenso y útil de las fuentes, los canales, los usos y el consumo de información en esta Cuba llamada a rearticular sus posibilidades históricas en este siglo XXI. La fragua y diseminación de una Infoutopía será viable solo en  escenarios de mayor conectividad a Internet. Las prácticas comunicacionales que se deriven de este acceso deben partir de reconquistar y actualizar la noción de servicio público y deberán dejarse interpelar por el mandato popular. Una estrategia infocomunicacional debe atravesar todos los sectores y dominios de la vida nacional de forma transversal, para que: 1) la comunicación se vuelva algo más que un vehículo para la mera acción reactiva y “concientizadora” en términos comunicacionales e ideopolíticos, 2) la información adquiera un valor primordial en todos los procesos de intercambio dentro del sistema social cubano, 3) ninguna política se defina al margen o a contrapelo o para contener los flujos informacionales en la sociedad, de modo que estos sean el soporte de un crecimiento colectivo sostenible, fundamentado en la soberanía nacional, colectiva e individual 4) cada persona, como sujeto social, sea portadora de una suerte de civismo informacional, y esté comprometida con la creación, la puesta en común y la crítica de la información como base del conocimiento, comprendido este como el más valioso y poderoso articulador de la vida social (Recio, 2012).
 
*Milena Recio ha sido profesora de la Universidad de la Habana y allí ha formado a varias generaciones de periodistas. Es una de las principales especialistas cubanas sobre políticas de comunicación social, periodismo digital y sobre la blogosfera en Cuba.



sábado, 1 de junio de 2013

Derecha venezolana difunde rumores y chismes de pasillo

 
La derecha está envalentonada, debe recuperar el terreno perdido en el continente, aunque para ello tenga que pasar por encima de muertos, violencia y mentiras.
Por Arnoldo Fernández Verdecia. arnoldo@gritodebaire.icrt.cu 

Venezuela bolivariana lleva adelante una campaña internacional para enfrentar la estrategia de la derecha, esta última, empeñada en demostrar en todos los foros la ilegitimidad de Nicolás Maduro en las elecciones del pasado 14 de junio.

Entre las acciones desestabilizadoras de la imagen moral de Venezuela en los foros mundiales sobresalen: el ataque a la prensa chavista y sus principales voceros, para desacreditar sus mensajes y provocar una crisis de credibilidad en el ejercicio de la profesión. El principal mensaje que hacen llegar es que ningún periodista del chavismo es creíble.

Otra zona usada por la derecha venezolana es la de erosionar las relaciones del gobierno bolivariano con el colombiano, y provocar con ello la ruptura de relaciones  bilaterales entre ambas naciones sudamericanas. Primero,  diputados conservadores se reunieron con los diputados colombianos, expusieron su visión parcializada de la situación interna de su país de origen;  luego Henrique Capriles se reúne con el presidente Juan Manuel Santos y  le pide ayuda para rescatar la democracia en Venezuela. Lo cierto es que las relaciones entre ambas naciones están al borde del abismo.

No puedo dejar de reflexionar sobre la campaña difamatoria contra los principales líderes chavistas, con el fin de provocar desencanto en sus seguidores, y construir las bases morales para un revocatorio en dos años y medio,  y restaurar con ello, el cauce democrático tradicional, favorecedor de la oligarquía y el vecino imperial.

Los medios difunden rumores, chismes de pasillo, todo lo que desprestigie al chavismo en los foros internacionales, por supuesto, en esta cruzada no puede faltar  Estados Unidos, que a través de su Secretario de Estado ha dicho que América Latina es su patio trasero, y deben retomar sus posiciones tradicionales en la misma.

La derecha está envalentonada, debe recuperar el terreno perdido en el continente, aunque para ello tenga que pasar por encima de muertos, violencia y mentiras. Enfrentarla y vencerla sólo es posible con la unidad de las fuerzas involucradas en la lucha por un mundo mejor. En esta hora del continente es estratégico permanecer en cuadro apretado como las raíces de los Andes.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Aviso a los lectores de Caracol de agua

Este blog admite juicios diferentes, discrepancias, pero no insultos y ofensas personales, ni comentarios anónimos. Revise su comentario antes de ponerlo, comparta su identidad y debatiremos eternamente sobre lo que usted desee. Los comentarios son propiedad de quien los envió. No somos responsables éticos por su contenido.