domingo, 28 de mayo de 2017

El dilema generacional de los cubanos



Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com  

Advertencia al lector: “Es un diálogo imaginario entre padre e hijo; nada más que eso”. 

El está en un sol vivo
de una Galaxia recién descubierta.
Yo en mis libros.
En sus huellas no ve oscuridades.
Yo vivo mis palabras
me dan paz  donde las bestias
tienen reino.
Usa bombín
camisa a mangas largas
reloj de pulsera japonés.
Abre su billetera ante una negra en un bar
como si fuera un millonario de París.
Yo  creo que el suburbio donde vivo
es la ciudad más cosmopolita del mundo
cuando en verdad gatos y perros duermen
a patas sueltas en los parques.   
El vive como si fuera a morir en el próximo minuto.
Yo me baño en mis libros y creo ser feliz.
A mi padre no le gusta mi felicidad
la suya no tiene nada que ver con la mía
por eso somos sal y azúcar.
La muerte nos  asecha
para llevarse  a uno de los dos 
en cualquier momento
quizás un martes
o un viernes 13.
Por ahora mi padre y yo vivimos en una casa
con el número 7
no es la “Calle Melancolía”  querido Sabina
resido en la 9 y va a dar a un río
que está muriendo.
Él dice que somos disfuncionales.
Yo no lo creo.
A mi manera soy feliz.
Pero a mi padre no le gusta mi felicidad
el quiere a su negra
la tambora sonando
la botella a pico abierto
la falda roja  alzada
el grajo asomado en las entrañas del caimito jugoso
las últimas erecciones en la hora final.
Mi viejo siente el mundo irse cada noche
ya no le interesa mucho ser un buen padre
ahora quiere ser hombre en el último minuto
incluso ante una mujer llamada Muerte.

3 comentarios:

  1. Leonides Penton: He leido varias veces tu trabajo.
    Quiero darme cuenta en ese juego dentro del tiempo y en varios girosque toma la narracion cual es el simbolismo ultimo de esas dos cocepciones de la felidad.Una dada en un exisitir fuera de este mundo terrenal y el otro en el mundo cuasi alienado de una nueva galaxia sin rastros de luz.
    Una felicidad lograda en el mundo teoretico del libro-idiologia-dogmatismo.que ignora el devenir dinamico de la historia.Y presupone que todos vivimos juntos en la bilis negra de esa melancolia fatidica de un martes o viernes 13 como pajaro de mal aguero que anuncia el inexorable fin de la utopia no realizada.
    Veo un juego de personajes dandose cada uno su lugar vivencial por una felicidad que si lograda no es la misma dado el disimil concepto de las partes.
    Estos conceptos axiologicos estan en juego en un laberinto generacional inevitable que a la postre desencadenara un quehacer Deus Ex Maquina para huir de la angustia melancolica del ser social cubano actualmente en crisis.

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  2. José Miguel Garofalo: Esa dicotomía, vivo-muerto, anciano viril, joven inmerso en poesia, las ansias hasta el final de disfrutar un mamey abierto, una sandia...gozar del sexo hasta el ultimo suspiro. Es la eterna cadena de la vida y amor y placer de satisfacer los instintos, no tiene epoca ni rangos sociales, eterno goce de la vida, lo mismo de cuerpo que de espiritu. Vale! Un abrazo. Ya ves, todo no puede ser politica!

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  3. Olivia: Aunque es un drama imaginario segun dices, a mi me parece un grito de dolor amigo mio

    ResponderEliminar

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