Mostrando entradas con la etiqueta hombre mediocre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hombre mediocre. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de febrero de 2016

Perfil de hombres y mujeres mediocres



El mediocre es como Sancho, siempre busca la mejor sombra para vivir en ella.

 Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com



Hay hombres que son como el pastor de la fábula, las cosas han sido siempre así y seguirán siéndolo, desde la tierra que pisan hasta el rebaño que cada mañana llevan a comer a una misma hora. Sus pensamientos no pueden salirse de ese círculo, porque no tienen oxígeno y mueren enseguida.

Sus rutinas y prejuicios  son eternamente invariables;  su obtusa imaginación  no concibe perfecciones  pasadas ni venideras; el estrecho horizonte de su experiencia  constituye el límite forzoso de su mente.

No pueden formarse un ideal. Siempre serán espíritus sectarios por su limitada capacidad de razonamiento.

El mediocre no inventa nada, no crea, no empuja, no rompe;  en cambio custodia celosamente el armazón de automatismos, prejuicios y dogmas acumulados  durante siglos, defendiendo ese capital común  contra la asechanza de los inadaptables.

Cuando se arrebañan son peligrosos. Imponen la fuerza del número: se unen por millares  para oprimir  a cuantos desdeñan encadenar su mente  a los eslabones de sus rutinas.     

Viven siempre en la mentira, comen de ella, la siembran, la riegan, la podan, la cosechan. Así favorecen el mundo que les interesa salvaguardar.

Arman una telaraña  para cazar a los diferentes, a los  creadores, los genios, los santos, los héroes. Cierran el corral cada vez que sienten el vuelo de los grandes pensamientos que traerán los cambios que ellos no quieren porque tirarán abajo sus rutinas. 



NOTA: Los interesados en leer sobre el perfil de los mediocres, recomiendo el libro: El hombre mediocre, de José Ingenieros, es una lectura ética  imprescindible en las actuales circunstancias de la sociedad cubana.

martes, 18 de mayo de 2010

¿Son idiotas los que estudian a José Martí?

Por Arnoldo Fernández Verdecia. arnoldo@gritodebaire.icrt.cu

Sobre el cubano José Martí se ha escrito extensamente, creo que ningún autor de la isla ha merecido más atención. Sin embargo, algunos colegas, intelectuales de vitrina por cierto, afirman que acercarse a los temas martianos es redundar.

Tal vez tengan razón, si evaluamos la cantidad de títulos que se publican en Cuba y el mundo sobre el más universal de los nacidos en esta tierra. En verdad se requiere tiempo y horas de vigilia para mantenerse al tanto de las nuevas lecturas.

De hecho, en su ignorancia, estos señores llegan a heretizar al que escribe sobre Martí en la Cuba de hoy, lo consideran un tema menor y ensalzan a otras figuras y zonas de la vida cultural, según ellos, de mayor vigencia.

En su desatino devalúan acercamientos investigativos diferentes y humillan a estudiantes noveles que aman el culto martiano. No comprendo entonces esa manía de idiotizar a las personas que estudian a Martí, y creen en su obra como modelo de mejoramiento humano.

¿Hasta dónde llega su ceguera? ¿Quiénes son? Generalmente se les puede ubicar en un claustro universitario, dedicados a la hermenéutica de textos, ya manoseados en la literatura universal, u oscuros monjes en la aventura de la Filosofía, u otras ciencias sociales.

A pesar del funeral que, estos señores, pretenden hacerle a José Martí, al reducir a tontos a los amantes de su vida y obra, no está de más recordarles, cualquiera puede escribir la historia de Cuba obviando muchos nombres, e incluso hechos, lo que no puede hacer nadie es ignorar la presencia de Martí.

Así que a esos monjes de oficina, de nombres bíblicos, dedicados al canon de uno u otro autor, cubano o universal, los invito a salir a campo abierto, para demostrarles la actualidad de Martí en los estudios contemporáneos y en la Cuba futura; nadie podrá negarlo en cualquier proyecto fundacional presente o futuro; él siempre estará alerta para juzgarnos en nuestros errores y aciertos.

Fotografías:
1. Ave Fénix, pintura de René Emonides Quintana.

lunes, 17 de mayo de 2010

Mientras hablan brillan al escribir…

Por Arnoldo Fernández Verdecia. arnoldo@gritodebaire.icrt.cu

Leí, hace algunos años, “El hombre mediocre” de José Ingenieros y experimenté sublimes ilusiones, propias de seres románticos que se agarran a un ideal y emprenden el camino de la existencia para conquistarlo.

Eso ocurrió hace tres lustros, hoy comprendo lo difícil del empeño, sobre todo, por la existencia de seres trasnochados que prueban carrera en una y otra profesión y al final solo le queda el morbo y la frustración.

Esas personas tienen un perfil retorcido, para ellos nada intelectual es ajeno, aunque den a entender otra cosa.

Entre los rasgos se destacan la verborrea y el recurso a las citas de autoridad, creen robarse el auditorio, porque sencillamente ellos son el auditorio, Narciso ante las aguas es la mejor comparación.

Presumen de estar en todos los lugares, saben de todo, hablan de libros inéditos, famosas editoriales, se creen los dueños de determinados temas, y hasta presentan artículos a famosas revistas literarias, nunca publicados por su mala calidad.

Sencillamente, son como la cotorra, mientras hablan brillan, pero al escribir se sabe quienes son.

Enlace relacionado:
Manual del intelectual exótico
Más sabe el diablo por viejo que por diablo


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Aviso a los lectores de Caracol de agua

Este blog admite juicios diferentes, discrepancias, pero no insultos y ofensas personales, ni comentarios anónimos. Revise su comentario antes de ponerlo, comparta su identidad y debatiremos eternamente sobre lo que usted desee. Los comentarios son propiedad de quien los envió. No somos responsables éticos por su contenido.