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jueves, 5 de septiembre de 2024

QUERIDO ARNOLDO


Por Ruber Osoria

Quiero expresar mi profundo agradecimiento por la oportunidad de colaborar contigo en “Rastro de la diáspora cubana en Chile”. 

Eres uno de los más grandes escritores y periodistas del oriente de Cuba, y tu amor por la naturaleza y la cubanidad nos ha enseñado a afrontar la realidad con un pensamiento martiano, que siempre ha sido tu evangelio.

Trabajar juntos en este proyecto, con tus relatos y entrevistas, ha sido un honor. Disfruté cada momento compartido, desde una taza de café hasta un buen ron, hablando y reflexionando sobre Cuba y nuestro querido Contramaestre.

Tu blog, Caracol de Agua, es un refugio para todos los contramaestrenses dispersos en el mundo. 

Siempre disfruto de leer sus pautas, que recorren la rica historia cultural de nuestro pueblo, donde descansaron por primera vez los restos de nuestro apóstol, José Martí.

Les invito a conocer más sobre @arnoldo.fernandez.94 . Es periodista, profesor, historiador y ensayista, con un Máster en Ciencias Sociales y Pensamiento Martiano. Ha publicado obras como “Leer La Edad de Oro con ojos de mujeres” y “Cuba en el alma”, entre otras. Su blog llega a más de 200 países, y su trabajo es un verdadero tesoro para nuestra cultura.Gracias, Arnoldo, por tu amistad y por todos estos años de inspiración.

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La clave está fuera de fondo.

En el Contramaestre

el agua se parte por sus extremos

y corre por las dos vertientes

que hincan la historia.

Volverás entre el vacío y el fuego

envuelto en un caracol de agua

para ser enterrado varias veces

en el mismo suelo

donde la finalidad destruya la grandreza

y la luz no hiera tus ojos.

(Autor: Ernesto Andrés de la Fe.)

martes, 23 de abril de 2024

VIÑETAS DE TIERRA ADENTRO (LIBROS)


Por Arnoldo Fernández V

La primera vez que fui al pueblo, corrí a la librería, pero aún no era la hora de abrir. Así que me puse a recorrer el casco histórico, a ver con ojos de asombro el pueblo que desde ese día se convirtió en mi compañero más querido. En mi reloj slava, quince para las nueve, así que volví. Desde las vidrieras aquellos seres me miraban y yo a ellos, surgió una especie de complicidad, por eso cuando abrieron, sabía cuáles me llevaría. Abracé Fábulas de Esopo, El Corsario Negro, La Isla del Tesoro, El Conde de Monte Cristo, El Llamado de la Selva, Los Tres Mosqueteros y La Hija del Capitán. Una de las libreras se acercó y me preguntó la edad:

─ Ocho años, le respondí. Entonces dijo: 

─ Niño, devuelve esos libros.

─ Me los llevo, fueron mis brevísimas palabras. 

─ Niño, esa literatura no es para tu edad. 

─ Me los llevo, tengo dinero. 

Me preguntó, ¿qué cantidad?, al comprobar que no mentía, me mandó a la caja, pagué y salí corriendo, porque sentía que había hecho algo muy malo. 

Ya en la calle, fui a un banco del parque y me puse a ojearlos, a preparar el festín que pensaba darme en casa. 

En mi bolsillo, cinco pesos, 1 para regresar en una máquina, el resto para merendar, así que aproveché y me fui a un comercio llamado Sírvase usted, donde el bocadito de mantequilla era lo más barato que había, 10 centavos, así que compré seis y los acompañé con dos refrescos de coca cola de 10 centavos cada uno. Me quedaron tres pesos con veinte quilos como decíamos en aquel tiempo, así que decidí volver, comprar Cuentos Populares Rusos, pero no tenía el completo, la administradora se acercó y me dijo: 

─ ¿Tú eres el hijo de fulano? 

Y yo le dije, ¡sí!; me abrazó como si me conociera de la vida entera, entonces me dijo: 

─ Llévatelo, yo pago lo que falta.

Salí corriendo no fuera a ser que se arrepintiera.

domingo, 23 de abril de 2023

VIÑETAS TIERRA ADENTRO (AMIGOS PARA SIEMPRE)

 


Por Arnoldo Fernández Verdecia. 

Tuve que esperar. Así que me puse a recorrer el casco histórico, a ver con ojos de asombro el pueblo que desde ese día se convirtió en mi compañero más querido. En mi reloj Slava, quince para las nueve, así que volví. Desde las vidrieras aquellos seres me miraban y yo a ellos, surgió una especie de complicidad, por eso cuando abrieron, sabía cuáles me llevaría. Abracé Fábulas de Esopo, El Corsario Negro, La Isla del Tesoro, El Conde de Monte Cristo, El Llamado de la Selva, Los Tres Mosqueteros y La Hija del Capitán. Una de las libreras se acercó y me preguntó la edad:

─ Ocho años, le respondí. Entonces dijo: 

─ Niño, devuelve esos libros.

─ Me los llevo, fueron mis brevísimas palabras. 

─ Niño, esa literatura no es para tu edad. 

─ Me los llevo, tengo dinero. 

Me preguntó, ¿qué cantidad?, al comprobar que no mentía, me mandó a la caja, pagué y salí corriendo, porque sentía que había hecho algo muy malo. 

Ya en la calle, fui a un banco del parque y me puse a ojearlos, a preparar el festín que pensaba dar en casa. 

En mi bolsillo, cinco pesos, uno para regresar en una máquina, porque yo vivía a ocho kilómetros del pueblo, el resto para merendar, así que aproveché y me fui a un comercio llamado Sírvase usted, donde el bocadito de mantequilla era lo más barato que había, 10 centavos, así que compré seis y los acompañé con dos refrescos de coca cola de 10 centavos cada uno. Me quedaron tres pesos con veinte quilos como decíamos en aquel tiempo, así que decidí volver, comprar Cuentos Populares Rusos, pero no tenía el completo, la administradora se acercó y me dijo: 

─ ¿Tú eres el hijo de fulano? 

Y yo le dije, ¡sí!; me abrazó como si me conociera de la vida entera, entonces me dijo: 

─ Llévatelo, yo pago lo que falta.

Salí corriendo no fuera a ser que se arrepintiera. 

Regresé a casa abrazado a mis amigos. Durante la tarde, empezamos una fiesta que sólo acabará con mi muerte.

viernes, 1 de julio de 2022

LOS VALORES DE LA ENCINIDAD (SOBRE LA POÉTICA Y LECCIÓN DE VIDA DE EDUARD ENCINA)* (Ensayo)


Por Arnoldo Fernández Verdecia. 

Los pueblos necesitan valores en los que sostenerse para recorrer el presente y tener una visión lo más clara posible de su destino. Los mismos se desarrollan en la individualidad del ser humano. No existen, si no hay motivaciones personales, valoraciones, si no se sienten en lo profundo del yo, si no se lucha por conquistarlos, socializarlos, hacerlos parte viva de grupos sociales a los que somos afines. Por eso tiene razón Fernando González Rey cuando afirma:

“Los valores son todos los motivos que se constituyen, se configuran, en el proceso de socialización del hombre, o sea, todas las relaciones humanas potencialmente constituyen valores.”(1)

Eduard Encina nos legó valores que tienen una vigencia extraordinaria; valores que deben formar parte de la joven vanguardia artística y literaria del oriente de Cuba. A ellos llamo encinidad. Los mismos deben potenciarse desde la resistencia y lo alternativo, en los procesos de socialización de intelectuales y artistas de pueblos como Baire y Contramaestre, por mencionar sus dos territorios de fe más cercanos. ¿Dónde encontrar esos valores que conforman la encinidad?

Al no existir una biografía intelectual publicada nos adentramos en todas sus entrevistas escritas, creemos que en ellas está el pensamiento más robusto de la encinidad, expresado coherentemente por el propio Eduard. Para comprenderlo como un proceso en su justa evolución, proponemos la siguiente periodización, sobre la base de los datos que ofrecen sus diez entrevistas publicadas. 


DIOS. PATRIA. SENSIBILIDAD. RESISTENCIA   

El primer período lo ubicamos de 1973 a 1984 porque durante el mismo Eduard adquirió una profunda sensibilidad, condicionada por el entorno rural donde vivió su niñez. En el mismo hay un campo fértil para la conformación de un imaginario creativo donde la madre, la maestra de escuela y el padre, jugaron los roles esenciales. 

La creencia en un Dios espiritual la adquiere a partir de los rudimentos sencillos que conforman sus relaciones en el hogar: 

“Mi madre tenía un altar y un espejo. Yo era niño pero sabía que Dios no podía estar ahí, en todo ese mundo que habitaba del lado de allá de mi ventana, sin embargo, tuve que convivir con él.”(2) 

Durante la educación primaria construyó los primeros atisbos de una resistencia que definirían su personalidad: 

 “(...) tuve una maestra que me rompía los dibujos, con ella aprendí a arriesgarme cada día, a recomenzar lo que otros rompen.” (3)

La pobreza del hogar donde nació no fue una barrera para aprender a amar lo propio, la patria chica; en esa educación su padre es una pieza angular porque con sencillez desarrolló en él formas de resistencia que permitieron superar los límites que toda precariedad establece: 

 “Mi padre se levantaba por la madrugada para ir a tumbar monte (solo por tres pesos con veinte centavos) en un lugar que le decían Las Playitas, donde solo había cansancio y manigua. La palabra manigua me es familiar, desde el nacimiento.

(...) apenas tengo fotos de pequeño, pero sí una memoria llena de historias que entretejía mi padre, un guajiro imaginativo. Él era un poeta, pero no lo sabía. Siempre quise que me comprara un juego de pistolero, sin embargo se las arreglaba para dejarme suspirando al demostrarme que Guamá y Hatuey fueron más valientes que Triniti o el más pinto del Oeste; enseguida nos poníamos a armar arcos y flechas con una rama de güira o palo bronco.”(4)

En este ciclo histórico se dan los primeros indicios para la formación de una visión de la vida centrada en cuatro valores esenciales inculcados en el hogar, la escuela y el barrio: creer en Dios, en sí mismo, sentir por los otros y hacer lo necesario para conquistar sus propósitos. 


LECTURA Y POSTURA VALLEJIANA 

El segundo período va de 1985 a 1992. Está signado por una adolescencia y una juventud rica en vivencias cotidianas que llevaron a Eduard a recorrer caminos de riesgo, quizás urgido por ese barrio donde lo precario exigía ciertos códigos de honor para sobrevivir, ser respetado. Por embullo o quizás por necesidad asumió el boxeo como deporte, llegó incluso a enfrentar,- como él mismo confiesa en las categorías escolares-, al que luego sería rey de la riposta en Cuba:  “(…) subí al ring contra Enrique Carrión.” (5)  

Otro de los espacios socializadores que lo marca y define es el ejército, donde cumple labores castrenses.  Así lo dice: pasé el Servicio Militar General cuidando reclusos en el Centro Penitenciario de Boniato. (6) Vivir en ese entorno, comprender la naturaleza de violencia, acoso y terror que allí predomina no fue obstáculo para fraguar una sensibilidad expresada en los primeros versos que escribió, muy suyos, muy íntimos y leer altísima poesía como tabla de salvamento: (...) allí escribí mis primeros poemas (...) leí a Baudelaire.”(7) 

En 1992 descubrió a Byron, a Vallejo y creció mucho más espiritualmente. Cuba vivía su momento más crítico en la economía al desaparecer el Campo Socialista y sufrir una crisis donde casi no había opciones para sobrevivir. Sin embargo, en lo más íntimo de su yo había un poeta naciendo y era preciso empujarlo para que asomara definitivamente. Ya era un vallejiano en potencia: 

“... que en eso de los golpes me enseñó muchísimo, y no eran precisamente rectos o swinnes, sino los bajos, que te derriban para siempre si no tienes cerca unas palabras y una hoja en blanco para respirar, o mejor dicho, para esquivar los desprendimientos que a veces la realidad impone.”(8)

Durante este ciclo histórico se fraguan los primeros amagos de un hombre que tenía una profunda sensibilidad que lo hizo leer a Baudalaire, Byron y Vallejo; pero sobre todas las cosas asumió a este último como orientación valorativa del ser poético que nacía en lo profundo de su yo, cuando la economía de su país hacía agua por todas partes y la gente emigraba a cualquier lugar del mundo para salvarse. 


DERRUMBE DE LOS PARADIGMAS 

El tercer período va de 1993 a 1998 y tiene como espacio socializador al Instituto Superior Pedagógico Frank País García de Santiago de Cuba. Allí coincidió una generación de creadores, necesitados de hacer algo que pudiera amplificarse en toda la isla y convenciera que era posible desde el arte y el pensamiento seguir camino al futuro, aunque Fukuyama pregonara a toda voz el fin de la historia y el Socialismo real era una entelequia que en la práctica no había conseguido demostrar la justicia que habían soñado los fundadores del Marxismo: Departí con gente que creyó que iba a cambiar el mundo descargando noches enteras en una escalera de la residencia.(9) 

Menciona a esas personas y siente orgullo por haber sido parte de ese mundo, hermoso, repleto de sueños: 

“músicos como Eduardo Sosa, Roly Berrío, Anairis Blanca, Bárbara Grave de Peralta, los artistas plásticos Eliomar Puente, José Luis Berenguer, el humorista Julito (el habanero) y su Show La Bomba, los escritores Rogelio Ramos, Arnoldo Fernández, Jorge L. Legrá”(10)

Estudió Licenciatura en Educación Plástica, convencido de que podía ser maestro y darle cauce al pintor que también pugnaba por salir, así que participó en exposiciones estudiantiles, interactuó con artistas de Santiago de Cuba, Guantánamo, Manzanillo, Bayamo, Las Tunas y empezó a tomarse muy en serio lo de convertirse  en profesional de la plástica.  Sin embargo el yo poético que lo habitaba era insistente y sintió necesidad de participar en talleres literarios, probar su poesía, así visitó el taller Café Bonaparte(11), gestado por Rogelio Ramos; allí   conoció la técnica, intentó depurarla, superar al Vallejo que lo dominaba, pero sus versos no convencían, incluso fueron rechazados por los talleristas, convertidos en objeto de burla.(12)  Sin embargo insistió en ser poeta, ir contra lo imposible, crecerse contra esa mirada crítica, choteadora, que no veía ningún futuro en sus escritos poéticos. 

Al graduarse salió convencido de que se podía hacer, fundar. No era solamente él, sino una generación de la que formó parte, con una fe extraordinaria en que sí podían cambiar el mundo.(13)

En este ciclo histórico se fraguan los dos yo que cohabitarán en la obra de Eduard Encina hasta sus últimos días: el poético y el plástico. Ambos los desarrolló a partir de una profunda sensibilidad ante el mundo que se había derrumbado definitivamente y el que estaba naciendo, del que aún se desconocía el futuro. De esos instantes fugitivos, memoriosos, trágicos, señala algo desde el poeta que ya venía en semilla: 

“A nosotros nos tocó ordenar el derrumbe de muchos de los paradigmas que habíamos asumido, vejados por la pérdida de la noción de futuridad, escritores de la dispersión, la incertidumbre, poetas de la resistencia.”(14)


POETA, NARRADOR, PINTOR, LÍDER 

El cuarto período va de 1999 a 2014. Es uno de los más fértiles en la vida y obra de Encina; durante el mismo lee fervorosamente, pinta, publica sus primeros libros, construye una familia y se convierte en líder de la célula de la Asociación Hermanos Saíz de Contramaestre.  

Los dos yo, el poeta y el plástico, asoman definitivamente, se convierten en figuras visibles porque aprendió a hacer otras lecturas de la realidad, acercar a Joyce y a Jackson Pollock, o a Ángel Escobar y Belkis Ayón.(15) Incluso reconoce la influencia del pintor de El grito: Celebro mucho la obra de Marcel Duchamp, sus estudios del espacio y el movimiento, esa es una lectura de donde emana todo lo que hago. (16)

Se consagra a leer, estudiar poéticas disímiles, encontrar una voz dentro de la tradición universal y nacional: leí los diarios de Martí, ahí comenzó el impulso, después llegaron Lezama y Eliot, Rilke, Lautreamount, Heidegger, Nietzsche, Gastón Bachelard, André Guide, Michael Butor (17) Reconoce el papel de Reinaldo García Blanco en sus dos primeros libros, De ángel y perverso y El perdón del agua: uno se acerca a una poética de fuerza expansiva como la de Reinaldo, estar al lado de sus construcciones lingüísticas, sus conversaciones, sus manías del lenguaje,  todo eso tiene una gran carga sobre ti.(18)

La Casa Editora Abril publica El silencio de los peces, 2002 y Golpes bajos, 2003. Con estos cuadernos gana el premio Calendario en poesía infantil y poesía respectivamente. Sobre este último confesó: ahí comencé un espíritu patricida, no para negar lo que había aprendido, sino para cuestionarlo(19) En 2011 Editorial Oriente publica Lectura de Patmos. Aquí reconoce un cambio de posición, una voz propia: hay una experiencia con el lenguaje y con la realidad, la voz se ha ido concentrando, digo lo ineludible; cuando tengo que callar, callo.(20) 

Un momento esencial en su creación se produjo cuando se da a conocer la noveleta  Ñampiti en 2012 por la Editorial Sed de Belleza y Las caravanas por Ediciones Caserón en 2013. Sobre su trabajo narrativo dijo: Cuando quiero divertirme escribo narrativa, aunque esos textos no desdeñan algunos procedimientos muy cercanos a lo poemático.(21) 

Asumió la periferia como una condición del nacimiento de su obra. Los márgenes son ejes que recorren lo que escribe y pinta. Observa, procesa y asume una concepción del arte y la literatura desde esa ubicación. Sociológicamente comprende el lugar que ocupa en las relaciones sociales e inicia una pugna por desbordar la prisión local y posicionarse en el escenario creativo de la provincia, el país:   

 “ es difícil escribir desde los márgenes, donde no hay un entorno cultural propicio a grandes motivaciones, pero sobre lo difícil ya Lezama nos legó aquel conocido axioma, y eso me estimula. La periferia también me salva de farándulas y contaminaciones, y aunque ya no conservo la virginidad del principio, puedo pasar cerca y alejarme, convivir sin participar.”(22)

“En medio de todo eso, escribo mis libros, me escribo, desconfío del horror vacuis, de la página en blanco, porque no me siento a inventar nada, sino a vivir, a luchar contra el tiempo.”(23)

Muy importante en su vida fue la creación de una familia, hecho que asumió con voluntad espartana en medio de una crisis que no parecía irse del país. Así lo describe: 

 “(...) nacieron Handel y Malcolm entre la vorágine de las ferias del libro y la construcción de mi casa.”(24)

“Lo más parecido a la felicidad es la familia, en ella está el reino afectivo del hombre; mis hijos, mi esposa; amanecer cada mañana, conversar con ellos, poder darle mi apoyo como padre, esposo, cabeza de familia; eso me ha dado seguridad. Ellos me han permitido entender cómo piensan y sienten los otros, el otro desde mi entorno familiar. Me permite crear un reino que tiene que ver con la afectividad, la comprensión. Mi familia me ha aportado vivencias para escribir, sufrir.”(25)

A su quehacer vital como artista plástico, escritor y padre de familia, incorpora el de dirigente de la Asociación Hermanos Saíz (AHS). Las trampas del funcionariado cultural no lo atrapan, ni lo ciegan; las mieles que toda hegemonía trae no lo seducen. Tiene algo muy claro, así lo reconoce: la Asociación me ha dado visibilidad, sentido histórico de la participación. Ahora necesita de mí, y yo no la voy a traicionar. (26)

La base programática de la organización que se propone reinventar y refundar tiene propósitos encomiables: 

“...proyectar una imagen diferente en el plano de la creación artística...

...proyectar y defender un pensamiento diferente...

...proyectarse hacia la responsabilidad intelectual, desde la participación activa en el diseño y rediseño de nuestra sociedad...

...no ceder, trazar caminos y caminar sobre la desidia y la inmovilidad que a veces se nos para delante. (27)

...lo alternativo una manera de salir a la calle y desde allí darles participación a muchos jóvenes con inquietudes que después se convertirán en los principales proyectos de la AHS."(28)

"No todos los jóvenes están preparados para la responsabilidad de ser la vanguardia artística, si no se cultiva primero una vanguardia de pensamiento."(29)

Desde el punto de vista metodológico formula una serie de preguntas para guiar la praxis de la organización en la búsqueda de los fines propuestos: 

“¿Cuál es la intervención real del talento joven en la concepción y aplicación de la política cultural?  

¿Qué imagen de los jóvenes producen y reproducen nuestros medios de comunicación?

¿Se evalúan correcta y responsablemente los contenidos que se transmiten? 

¿Son efectivos los modelos educativos de la escuela cubana actual? 

¿La enseñanza artística persistirá en mantener perfiles y programas, claustros y directivos incongruentes, alejados de las necesidades y la sensibilidad que esta enseñanza reclama? 

¿Se tiene conciencia de la necesidad de las Casas del Joven Creador como un espacio que diseña modelos de pensamiento, de gusto y de participación para los jóvenes? 

¿Por qué no se proyectan en el país las muestras generadas en los festivales de Nuevos Realizadores, el Almacén de la Imagen o cualquier otra, que reflejan nuestros problemas e intereses, ante una avalancha de programas juveniles norteamericanos, que legitiman un estilo de vida y un modelo que distorsiona las expectativas y las aspiraciones que nuestra sociedad defiende?” (30)

Pero también logra concretar una serie de espacios que llevan en su contenido la nueva AHS que se ha propuesto crear entre los que sobresale, como uno de los de mayor alcance y singularidad en el mapa cultural de la isla, la Jornada Literaria Orígenes. Después de realizada su primera edición, en un momento de ajustes y proyecciones, señala lo que debe ser para tener un sello identificativo que perdure:  

“abre la posibilidad del encuentro y el diálogo en una zona del país que se ha querido signar como interior, periferia, área verde y otros apelativos que van en detrimento de nuestro orgullo como ser oriental, no solamente escenario de lucha armada, sino parte imprescindible de la producción de pensamiento y cultura, recuérdese solamente a Heredia, Boti, Poveda y Soler Puig” (31)

“será una prioridad la proyección comunitaria, interactuar con la gente, promocionar la lectura, el pensamiento y estimular entre los participantes el debate, la toma de conciencia como promoción o generación, así como ampliar la capacidad de convocatoria para próxima ediciones.” (32)

Otros espacios creados durante este período perfilarán el rostro definitivo de la AHS en Contramaestre: 

“La jornada musical Rockevolucion cada vez logra mayor solidez en su organización y participación, de tal manera que ya se ha convertido en uno de los encuentros roqueros más importantes del oriente del país, en ello ha tenido mucho que ver el trabajo de la Banda de Rock Metástasys, anfitriona de estos encuentros.

el salón plástico Márgenes como espacio de debate teórico y práctico para el arte contemporáneo en el municipio, ha sido un logro indiscutible

intervención en la transformación visual de la ciudad. Hoy Contramaestre no es el mismo, solo basta apreciar los murales, esculturas, decoraciones de cafeterías, restaurantes y avenidas.

el Café (con) cuerdas en el Café Cantante.

la peña audiovisual La Casa Bocarriba conducida por el DJ Yury

el Proyecto Trovadura de música alternativa

la peña de los grupos de rap Rueda Dentada y Descendientes

la sección radial Gente Natural para la promoción del talento de la organización

Se han logrado establecer relaciones de trabajo con diversas instituciones y organizaciones que permiten un intercambio recíproco que enriquece y facilita nuestro funcionamiento.

la peña Nombrar las cosas enfocada hacia el debate de temas culturales.”(33)

El ciclo histórico que hemos reconstruido es uno de los más fecundos, pues durante el mismo se desarrolla ampliamente el escritor y el pintor. Logra escribir libros que trascienden la geografía local, provincial, nacional. La mayoría de las antologías de la novísima poesía cubana lo incluyen. 

La Jornada Literaria Orígenes logra convertirse en evento nacional; alcanza el anhelado sueño de posicionar la cultura de Contramaestre en la geografía insular y universal. 

Como líder, la célula de la AHS del municipio es reconocida entre las mejores del país. 

Fue invitado a la Mesa Redonda, incluido en el Buró Nacional de la AHS, delegado a dos congresos de la joven vanguardia. Por su currículo artístico es promovido a las filas de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). 


SUBIR LOS ALTOS DE BAIRE PARA DAR UN GRITO LIRICO

El último período se enmarca entre 2015 y 2017. Durante el mismo madura definitivamente como poeta al escribir tres textos de amplia resonancia: Lupuz(34), Manigua(35) y Estructuras del silencio.(36) Sobre ese discurso visceral, incómodo, dijo: 

“No es tiempo de arabescos y floripondios, estamos jodidos, sin noción de futuridad, en un país donde es más importante triunfar que ser feliz. () La poesía es un machete y hay que cruzar la trocha; isla adentro no queda fe, mucha soledad, eso sí, mucho desamparo y sordera (...).” (37)

Otra de las dimensiones que decide asumir es la de convertirse en un intelectual periodista porque el contexto histórico que vive el país lo exige. Cuestiona descarnadamente el papel de la prensa(38) y está plenamente convencido de la necesidad de asumir el rol comunicador en redes sociales, blogs y medios tradicionales: 

“...los intelectuales tenemos que convertirnos en creadores de opinión, a partir de la credibilidad que tienen los seres humanos en nuestra figura pública. Para la gente tenemos una ética en el actuar público, atesoramos conocimiento, incluso una ética en la producción literaria, de pensamiento, por tanto, urge que tomemos las armas del periodismo para poder comunicarle lo que realmente necesitan.” (39)

Tiene un diagnóstico crítico de la hegemonía en la cultura cubana: El poder cultural está enfermo. No sabe qué hacer con instituciones inválidas, no tienen piernas y quieren seguir caminando.(40)

Sobre el estado del sistema editorial cubano es contundente al afirmar:

“Hoy estamos dudando si en realidad necesitamos el sistema editorial, lentísimo, poco flexible, deprimido... Deberíamos tener la capacidad de estimular pequeñas editoriales privadas o gremiales, (tanto en lo analógico como en lo digital) con modelos de gestión, distribución y promoción más eficaces, con estudios de públicos y con posibilidades de convertir la obra de los autores en valor de uso y plusvalía, por supuesto, también un aparato jurídico que las proteja.”(41)

En ese nuevo escenario de crisis asume con valentía el hecho de dialogar con todos, sin discriminar, ni marginar, como forma de alcanzar consensos para el bien de la diversidad, la nación y la cultura: 

“...la cultura debe unir, lejos de dividir, alejar y crear jerarquías en los grupos sociales; orientada, sobre todo, a la urgencia de pensar y favorecer cómo cada grupo social aporta su sabiduría a la construcción de la nación cubana actual.

...será necesario construir espacios de restauración del diálogo, la fe, la espiritualidad, donde todo el mundo tenga los mismos derechos a expresarse y hacer desde la posición que ocupa en la sociedad”(42)

Para hacerlos posible no tiene fe en la prensa tradicional, ni en los espacios oficiales, pues están envejecidos, agotados. Ubica el cambio en lo alternativo y lo nombra zona de fe: 

“Pienso que para posicionarlos juegan un papel importante los movimientos alternativos que se están moviendo fuera del marco institucional.(43)

“Construir zonas de fe es trabajar con la memoria, despojarla de lo verborraico, lo tullido, y recuperar la libertad individual para poder participar en el sueño de todos. Una zona de fe es un territorio libre de apatía.(44)

El ser de oriente, más que una construcción geográfica es un hecho cultural sedimentado en siglos de historia que no pueden obviarse de la noche a la mañana; por eso Eduard asume con dignidad el rol de escribir poesía sobre un caballo en tiempos de pelea; así escriben los orientales, a diferencia de los habaneros que son más cerebrales(45):  

“Tocar el país desde el Oriente nos obliga a ser más eficientes porque el tiempo es profundo y real, vivimos en estado de sitio, la manigua nos libera y al mismo tiempo acorrala, es una especie de cimarronaje, se baja al llano cultural por provisiones, luego hay que subir los altos de Baire para dar un grito lírico, así, tan grande como el de Saturnino Lora.”(46)

Sobre la relación de su obra escrita con sus descendientes Encina señala: “Escribo para que descubran el horizonte y todos los caminos que van hacia él. (47) 

En su último año de vida, 2017, tenía una lectura muy clara de la historia, por eso vuelve a una frase lapidaria que escribiera en la década de los 90 del siglo XX, pero actualizada por las vivencias del contexto social: Los tiempos han empeorado. Todavía no hemos sido capaces de construir nuevos paradigmas.(48) 

Poeta al fin, tiene una valoración estética de la vida capaz de sembrar versos donde nada crece y la esperanza se aleja: 

“Es duro armar la desgracia del mundo y convertirla en belleza (...) La poesía es conciencia y desgarradura, lo único que hace es mostrarnos un horizonte cuando en realidad no existe, la poesía trabaja con lo imposible.(49)

Durante este ciclo configura definitivamente el poeta con obras referenciales en lo nacional, incluso algunas como Manigua con resonancia Latinoamericana que llegó al Festival de Poesía de Medellín, 2017. Según confesiones de Roberto Manzano, sus versos empezaban a sentirse en muchos países y estaba llamado a convertirse en uno de los poetas más importantes de Cuba.(50)  

También es significativo el activismo que asumió en lo público, al expresar sin miedo su pensamiento desde el ejercicio de un periodismo ciudadano nada complaciente con el poder cultural. El mismo quedó registrado en las redes sociales y el blog Cimarronzuelo oriental. 

Su interpretación del valor de la cultura tiene una vigencia extraordinaria, al asumirla como espacio de unidad donde caben las diferencias y los aportes de cada grupo social, sin exclusiones, ni marginaciones, ni prejuicios de clase, ni estigmas ideológicos. 

Murió convencido de la necesidad de un grito lírico que salvara el camino incierto de los tiempos, sintió que encarnaba la personalidad de Saturnino Lora en la poesía y que Baire era su Baraguá literario, social. 


LA  ENCINIDAD

La fe en Dios, la resistencia ante los derrumbes ideológicos, históricos, culturales,  la vocación de fundar, crear; Eduard Encina las construyó en el proceso de relaciones sociales vividas por él durante 44 años;  aprendió que los proyectos son posibles si la gente cree en ellos, lucha por conquistarlos; no importan las barreras, las trampas del funcionariado cultural, ni el fatalismo geográfico que  ha perseguido como un fardo a casi todos los artistas y escritores de esta región de la isla.  La encinidad es una herejía con causa ante el tiempo, un desafío permanente al inmovilismo, un rechazo a todo dogma y beatería que conspire contra el desarrollo de la cultura del ser oriental. Tiene una vigencia extraordinaria en los tiempos actuales y no debemos ignorarla o callarla por espíritus de aldea, feudos ideológicos, mediocridades, vanidades infantiles. La teluricidad de la misma reside en una actitud crítica con causa ante la frivolidad, la desidia, la abulia, la mediocridad, el sin sentido del presente, la cultura. 


CITAS BIBLIOGRÁFICAS Y NOTAS

1. Fernando González Rey: Un análisis psicológico de los valores: su lugar e importancia en el mundo subjetivo, publicado en La formación de valores en las nuevas generaciones (et. al), Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1996, p. 46.

2. Teresa Melo: Eduard Encina, Palabras cruzadas, periódico Juventud Rebelde,  1 de octubre de 2006

3. Teresa Melo: Obra citada.

4. Reinaldo Cedeño: La poesía trabaja con lo imposible, en La Jiribilla, 3 de mayo de 2017.

5. Teresa Melo: op.cit.

6. Teresa Melo: op.cit.

7. Teresa Melo: op.cit.

8. Frank Castel: “Nos ha tocado un tiempo hermoso y terrible”, Cubaliteraria, septiembre de 2006.

9. Teresa Melo: op.cit.

10. Teresa Melo: op.cit.

11. Teresa Melo: op.cit.

12. Frank Castel: Obra citada.

13. Frank Castel: op.cit.

14. Frank Castel: op.cit.

15. Frank Castel: op.cit.

16. Arnoldo Fernández Verdecia: Afán posmodernista sin poiesis, blog Caracol de agua, 10 de septiembre de 2009.

17. Reinaldo Cedeño: Obra citada.

18. Reinaldo Cedeño: op.cit.

19. Reinaldo Cedeño: op.cit.

20. Frank Castel:  op.cit.

21. Teresa Melo: op.cit.

22. Teresa Melo: op.cit.

23. Arnoldo Fernández Verdecia: La cultura cubana debe restaurar el diálogo, la espiritualidad, blog Caracol de agua, 2014.

24. Arnoldo Fernández Verdecia: La Asociación Hermanos Saíz me ha dado visibilidad, blog Caracol de agua, de 2 de septiembre de 2009

25. Arnoldo Fernández Verdecia: Obra citada.

26. Arnoldo Fernández Verdecia: op.cit.

27. Arnoldo Fernández Verdecia: op.cit.

28. Arnoldo Fernández Verdecia: op.cit.

29. Arnoldo Fernández Verdecia: Orígenes: nuevo espacio para los escritores del Oriente de Cuba, blog Caracol de agua, 7 de octubre de 2009.

30. Arnoldo Fernández Verdecia: Obra citada.

31, Arnoldo Fernández Verdecia: 15 años de fe y amor para seguir creando, blog Caracol de agua, 7 de octubre de 2011.

32. Eduard Ecina: Lupuz, Ediciones Loynaz, Pinar del Río, Cuba, 2016.

33. Eduard Encina: Manigua, Ediciones Áncoras, Isla de la Juventud, 2018.

34. Eduard Encina: Estructuras del silencio, Ediciones la Luz, Holguín, Cuba, 2017.

35. Frank Castel: “No estamos contentos, ni conformes, ni en silencio”, Árbol invertido, 30 de agosto de 2017.

36. Eduard Encina: prólogo del libro, Cuba con los mismos bueyes de Arnoldo Fernández, publicado por Editorial Entre Líneas, Miami, Estados Unidos, 2016, página 9.

37. Arnoldo Fernández Verdecia: La cultura cubana debe restaurar el diálogo, la espiritualidad, blog Caracol de agua, 30 de octubre de2014.

38. Frank Castel: Obra citada.

39. Frank Castel: op.cit.

40. Arnoldo Fernández Verdecia: Obra citada.

41. Frank Castel: op.cit.

42. Reinaldo Cedeño: op.cit.

43. Frank Castel:  op.cit.

44. Reinaldo Cedeño: op.cit.

45. Reinaldo Cedeño: op.cit.

46. Frank Castel: op.cit.

47. Reinaldo Cedeño: op.cit.

48. Frank Castel: op.cit.

49. Reinaldo Cedeño: op.cit.

50. Ver texto de Amir Valle: El poeta Eduard Encina, “un guajiro de oro”, publicado en La Joven Cuba, 29 de enero de 2022. Roberto Manzano me hizo llegar un correo personal el 18 de noviembre de 2017 con las siguientes palabras: “No tendremos nunca cómo reponernos de la muerte de Eduard Encina, ido en el momento justo de su esplendor y fuerza.


*Publicado  en Revista Hispanoamericana de  Cultura Otro Lunes, no. 62.

miércoles, 13 de octubre de 2021

HA MUERTO EL PROFESOR Y PENSADOR EMILIO ICHIKAWA MORIN


Por Arnoldo Fernández Verdecia

Siempre perseguí sus libros por el estilo ensayístico desenfadado y lúcido que los animaba. Los conservo aún todos, porque para los escritores de mi pueblo, él fue una especie de gurú de la filosofía, por su manera de enseñarla, comunicarla y escribirla.


Entre sus libros sobresalen: La escritura y el límite, El pensamiento agónico, Everglades, Estudios de filosofía, una saga de la cultura cubana, entre muchos otros. 

Soy seguidor de su blog desde 2007. Cuando probé fortuna con mi Caracol de agua, me hizo llegar unas palabras de aliento,  impulso, que con mucho orgullo están entre sus primeras publicaciones.

Honor a Emilio Ichikawa,  uno de nuestros grandes ensayistas de las últimas décadas. 

Ha muerto en los Estados Unidos, no pudo superar las complicaciones asociadas a la Covid 19. 

Mis condolencias a familiares y amigos.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

La belleza de ser libre


Por Arnoldo Fernández Verdecia.

Vuelvo a ser yo, una rara y hermosa sensación después de años de sentirme prisionero del personaje que fui en la vida, principal responsable de robarme mi propia libertad, incluso la dignidad de negarme a mi mismo.

Vuelvo a ser el que no olvida sus raíces, el campo donde vivió sus primeros 23 años de vida y sonreía cada minuto, comía naranjas y hacía maromas con la azada, mientras su padre viejo se ponía bravo porque aún no había cumplido los 10 troncos que debía desyerbar cada día.

Vuelvo a ser el que hizo de la lectura una pasión, un acto de fe, un grito de rebeldía ante la mediocridad anulante. Ahora puedo comunicar mis valoraciones de cada libro leído, sin temor al censor de mal aliento y ojos cadavéricos que siempre acecha en cualquier esquina.

Vuelvo a tener una vida verdaderamente mía, una que no está obligada a aceptar las dobleces que la falsa moral impone a los hombres, hasta convertirlos en zombis.

Ahora puedo reír sin el acoso escondido en mis propios miedos, sin temor al cazador de palabras, al constructor de papeles amarillos, el que hace jaulas donde mueren de tristeza los que alguna vez fueron felices.

Vuelvo a ser yo después de trabajar con la azada toda una mañana hasta sangrarme las manos y sentir que vale la pena lo realizado.

Para mayor felicidad, la televisión repone La casa del lago, uno de los filmes que más disfruto, porque me une al ser romántico que siempre he sido y creía olvidado. Me veo allí, tomado de las manos de uno de los personajes principales, la  doctora, caminando Chicago, admirando el Puente de agua, el restaurante más famoso de la  ciudad, decir Carolina en voz alta, sin miedo a los que no saben leer versos escritos bajo una farola en la noche.

Vuelvo a se yo y tengo una alegría que me desborda. Ahora pescaré al amanecer cuando la luna sea buena; regalaré mis mejores sonrisas a los atardeceres, y sobre todas las cosas, lucharé para que nunca nadie más me robe la dignidad y haga de mis palabras unas trampas morbosas en las que moría cada día.

Ahora puedo compartir con las personas auténticas, hablar de libros, del campo, comer un plato deseado; sentarme en el puente a ver los trenes pasar.

Mejor vivir como mandan nuestros pensamientos, a tener que escondernos en unos miedos que otros construyen para uno. ¡Qué bella es la libertad!

sábado, 14 de abril de 2018

Mi velorio y la sociedad civil




Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com 

La librería del pueblo repleta de personas, organizaciones no gubernamentales; dentro, un ataúd, flores, cojines, coronas por doquier; no hay sitio ni para estar de pie. Corresponsales allí hasta de Tele Sur,  Cubavisión  Internacional, Tele Turquino, emisoras de radio, periódicos. Libros y revistas publicados por el fallecido pueden verse en una vitrina cuidadosamente ordenada. Sobre una mesa amplia, diplomas, premios, distinciones. La  Bandera Cubana cubre el féretro.  Las tazas de café van a uno y otro lado, muchos labios toman sorbos  seguidos; se habla de buena literatura, blogs, redes sociales, radio y televisión on line. Algunas mujeres improvisan gritos, al parecer sienten profundamente la partida de aquel hombre, martiano confeso y aferrado a una idea del bien, algo obsoleta en un mundo donde la gente se mide, no por lo que sabe, sino por lo que tiene o lo que ha viajado.  Un periodista detiene a Pedrito, pregunta sobre la hoja de vida del fallecido.  Destacado dirigente se acerca y le dice: “Nadie como usted para despedir el duelo”. Pedrito Verdecia despierta asustado;  el corazón salta;  el sudor anula su albedrío. Ha muerto el profe, dice a su mujer, o le ha pasado algo muy malo. Acabo de soñarlo. Le cuenta  todo. No dejes de llamarlo, dice ella, es salud para él. Así lo hace y sus palabras me llegan asustadas, siente alivio al oír mi voz. Me pregunta si estoy bien de salud; le respondo que sí. Profe, anoche lo vi en un sueño muertecito, había mucha luz, flores, libros, personas amigas;  me cuenta los detalles; algo dentro de mi espíritu despierta, asoman lágrimas de emoción. Pedrito Verdecia, uno de esos alumnos que no veía hace unos años, me ha soñado inquilino del Hades. Dios quiera y sólo sea un mal sueño.  

domingo, 8 de abril de 2018

Chavarría es un Caballón



Daniel Edmundo Chavarría Bastélica
San José de Mayo, 23 de noviembre de 1933-La Habana, 6 de abril de 2018​)


Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com 

Siempre que he estado en alguna biblioteca o librería,  he sentido curiosidad por ver qué leen los más jóvenes. Lo mismo una muchacha de dorados cabellos, que un apolíneo de musculoso torso. Parecían  zombis cuando hablaban, pues todos pedían lo mismo. Entusiasmado por aquello, indagué con bibliotecarias y libreras y la sorpresa fue mayor. “Lo buscan como al mismísimo reguetón”, dijo una señora de tes oscura, tras unos espejuelos bifocales. En mis recorridos por escuelas secundarias, de bachillerato y universitarias, la misma pasión, o yo diría tremendo desborde. Veía pasar de mano en mano unos librillos y me preguntaba qué hacer como escritor para ser leído como pan caliente y sabroso, acabadito de sacar del horno. Fui hasta una chica melancólica y me interesé  por lo que tenía ante sus ojos: “Aquel año en Madrid. Es una delicia, tiene todo lo que vale para engancharte hasta la última página”. Seguí hasta uno de los dormitorios y allí andaba de mano en mano “Príapos”; pregunté a uno “¿Macho, qué es eso que leen? Y me respondió, lo mejor mano, no se puede perder el tiempo leyendo basura. Chavarría es un Caballón, de esos que uno quiere hasta imitar, porque compadre, leerlo es sentir a las palabras salirnos por los poros; uno se pone eufórico. Para nosotros –hablaba por un grupillo en torno a la conversación-, es el mejor escritor cubano”. Seguí mi camino y una amiga, autora de cuentos sórdidos,  ahora vive en Brasil, aunque es de Baire, me dijo: “Arnoldiño, no puedes dejar de leerte El rojo en la pluma del loro;  para mí, afirmó con una seriedad enorme, es uno de los mejores libros de Daniel”. Luego habló del resto de su literatura;  sus guiones para el cine, en fin el hombre cultísimo que llegó a finales de la década del 60 del siglo XX a Cuba y  tenía un altísimo humor que lo hacía tan cubano como los mismos cubanos, a pesar de su nacionalidad uruguaya. Luego supe de bueno tinta que según los métodos de control de lo que se lee en bibliotecas cubanas, Daniel Chavarría es el autor más leído por la gente de esta isla; “vaya  suerte, -me dijo uno de los mayores poetas de mi pueblo-; pero hace concesiones al lector para embrujarlo, truca mucho y eso no va conmigo”; incómodo riposté, “seguro te encantaría que tus libros se leyeran así”, ahhhhh compadre, -me dijo-, recuerdas nuestras discusiones por la obra de Dan Brown; Chavarría es ese personaje para los cubanos, tiene maña para sacarle  plata a los lectores y por eso vende tanto. Hasta se llama igual, Daniel”. Pero eso no está mal, precisé casi molesto, entonces me dijo: “Allá ustedes los que leen libros menores”. El tiempo me convenció de algo: “El rojo en la pluma del loro”, “Príapos”, “El ojo de Cíbeles” y “Aquel año en Madrid”, son libros vitales, a ellos volveré una y otra vez porque me produce un placer enorme leerlos, quizás me sucede como a los muchachos de las escuelas, aunque sin ser absoluto. Chava compadre, te quedaste para siempre en los jóvenes, donde quiera que estés seguirás siendo un “Caballón”.

viernes, 26 de enero de 2018

Cazando libros nos conocimos

Una sonrisa de felicidad camino a José Martí en Dos Ríos (19 de mayo de 2016).

 Por Víctor Adriel Matos Legrá (Poeta, reside en España)

 Eduard Encina, amigo eterno

Un Druida caminó sobre tu sombra, le costó luchar contra tu verbo y al final asestó el desgarro de las almas. Te fuiste pronto, con desgano, sin quererlo, sin buscarlo. Hondo puerto deberá esperarte donde fuiste cabalgando las olas del espanto y acallar así, como viviste, dando el máximo de ti, a tu familia, tus amigos, tu palabra.  

Cazando libros nos conocimos. Tus ojos vivos y brillantes delataron el ángel que tenías, que no paraba de luchar tus mil batallas y de la mano te llevó al paraíso donde nunca más podrán culparte de aguda estrofa, de agujas transgresoras, de puntos incorrectos ni símil denigrante.  

Amigo Eduard, hermano, armaremos el cantar con tu presencia, tus letras caminarán contracorriente si es preciso, canalizando el amor que nos dejaste y atesoramos con garra en nuestro espacio. Bendición de Dios llamarte así, y saber que un día volveremos a vernos y abrazarte.

martes, 19 de septiembre de 2017

¿Ñángara o poeta?




Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com

Un “amigo” bajo sospecha. Unos dicen que para despojarlo de su teluricidad se dicen cosas. Las ofrendas florales a la vista pública. El pueblo sencillo con los ojos metidos allí. Barrios movilizados. Mucha gente extraña. Una llamada telefónica. La noticia cual pólvora sacude. “Era  uno de los nuestros”, dice un viejo en su caqui planchado. Entonces la gente lo eterniza en un duelo mitológico y olvidan al poeta, al narrador y lo llaman Tabo, ñángara y  se tejen  historias siniestras. Alejo, Virgilio, Mario, Lezama, Gabriel, lo apartan de su arca, aunque Eliseo Alberto lo defiende, Luis Rogelio Nogueras también. El arca parte al  futuro, muy pequeñito se ve al “amigo”, pero va entre los poetas; su obra habla, es su mejor expediente. Los ñángaras inician el festín de Calíope, saben que un mártir puede ser símbolo y eso no es bueno para los pueblos pequeños. Vendrán cantatas, homenajes, quizás amnesias provocadas; pero el ágora lo magnificará hasta disecarlo como animal común. Cerrados aplausos en el coliseo del patrioterismo; siempre los tendrá, aunque no lean sus libros de poemas, ni entiendan sus ensayos. Pan y circo. Todo respira  el nombre de mi “amigo”;  pero el va muy tranquilo en el arca, a pesar de las sospechas, porque sus poemas bastan para no olvidarlo. Los grandes poetas alcanzan el cielo; aunque algunos quieran fijarlos a la tierra.   

miércoles, 5 de octubre de 2016

Cubano "salva" de Matthew su más preciado tesoro: su colección de más de 5000 libros




Por Roberto Lamelo (Cibercuba)

Algunos dirán que después de poner a resguardo la vida ante una contingencia meteorológica, lo más importante es salvar la mascota de la casa, el refrigerador, el televisor, un play station... un viejo cuadro. 

Otros prefieren salvar valiosos muebles, colchones. 

Pero los hay que prefieren salvar libros. Sus libros. Ese es el caso de Arnoldo Fernández Verdecia, ciudadano de Contramaestre en la provincia de Santiago de Cuba; un hombre que se define en su blog, Caracol de Agua, como "Profesor, Escritor y Periodista. Máster en Ciencias Sociales y Pensamiento Martiano," pero quienes le conocen aseguran que es "algo más que eso."

Arnoldo es de los "primeros blogueros cubanos" que se enfrentó como Quijote a quienes vieron en su labor de "bloguero" un mal que había que extirpar de raíz.

Hombre valiente, un individuo preparado ante la vida y los golpes que esta propina, humildemente agradece a quienes han puesto su más sagrado tesoro - su colección de libros- a buen resguardo.

Sin apenas tiempo, dedica unas palabras en su blog, Caracol de Agua, que valiera solo el exergo, para agradecerle el gesto de salvar tan preciados tesoros.

Tomado de Cibercuba

miércoles, 2 de abril de 2014

Libros en Cuba para cucuruchos de maní


Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeagua@cultstgo.cult.cu 

Mediodía por  mediodía me siento en el área exterior de la librería de la ciudad donde vivo. Desde esa ventana aprecio el mundo cercano y su lógica a veces insultante. También tengo la costumbre de  recorrer la sala de libros por la mañana y en la tarde.

El 31 de marzo, Día del Libro Cubano, sobre las 14 horas, varios vendedores de maní invadieron a las libreras,  en sus fauces brotaban palabras duras, muy duras: saquen libros baratos, saquen libros baratos, es la única forma de mantener la venta.

Observé atentamente a aquellas personas, eran humildes, muy humildes, no les interesaba mutilar La música en Cuba y La cultura en Cuba y en el mundo, de Alejo  Carpentier, la inmensa novela El tren pasa primero de la Poniatowska, o la necesaria edición crítica de las Obras Completas de José Martí; lo importante era el papel para  envolver la mercancía. 
 

Con la imagen de los vendedores de maní a cuestas, me volví  al pasado y pensé en las agonías sufridas por un escritor para publicar un libro;  no pude ignorar el costo industrial, la promoción, todo lo asociado a un hecho cultural como ese.

Un grupo de niños llegó con sus padres, querían textos para colorear; cerré los ojos y  los vi instalados en el futuro buscando libros de Carpentier, la Poniatowska, Martí;  no aparecían por ningún lado;   -en ese tiempo-, yo era un viejecillo recorriendo aquella sala, al que no le quedó más remedio que contarle la historia de los vendedores que usaban en el pasado obras maestras, clásicos cubanos, universales y  locales,  para hacer cucuruchos de maní.




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