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domingo, 3 de junio de 2018

La taza imbatible que sirven los colombianos*




Por Eduard Encina   

Cada domingo mi casa es un Café.  Allí se dan cita los amigos escritores para dialogar sobre el cielo y el infierno. Enseguida Mailer, mi esposa, nos trae la tacita rebosante del aromático cerezo mientras el diálogo comienza. Medellín es una ciudad donde me sentí como en Baire. Cada café degustado me aproximó a mi pueblo inevitablemente.

Durante los días del Festival de Poesía, cada mañana ansiaba un tintico colombiano. Gracias a Dama, una paisa enamorada de sus tradiciones y que se presentó  como amiga de los poetas Oscar Cruz y Rito Ramón Aroche, pude conocer los más disímiles sitios para beberme todos los tintos que pude.

Junto a ella supe que a solo unas cuadras, cerca del parque Bolívar, se encontraba  La Polonesa, un café concurrido y heterogéneo, que bien temprano se animaba con dos muchachos, quienes a flauta y guitarra, nos regalaban entre otros temas “La molienda”. Era un sitio espacioso, con un TV transmitiendo fútbol y un constante entra y sale de público que bebe su tintico y se incorpora a las actividades del día.

Visité varios cafés de la ciudad y enfrenté sin mucho éxito la TAZA IMBATIBLE que sirven los colombianos, pues tomarse un tintico, es plantarse frente un tazón exagerado que los paisas degustan con normalidad hasta el mismísimo fondo. Eso echa abajo los prejuicios  que se han formado en torno de que el oscuro líquido es dañino, pues sin dudas hace tiempo no quedará uno solo de estos alegres antioqueños en pie.

Pero fue a una cuadra del parque de San Ignacio, en las Torres de Bomboná donde encontré en sitio anhelado. RAZA Café, más pequeño que La Polonesa, con ambiente acogedor e íntimo; decorado con sobriedad, en un extremo un lienzo con la figura de Chaplin, del otro la imagen de Cantinflas, y de fondo un viaje musical desde Compay Segundo a Fito Páez, de Louis Armstrong a Julieta Venegas. El dueño, es un conocedor de la cultura latinoamericana, se declaró admirador de Pablo Milanés, Celia Cruz y José Martí.  Al servirnos  café, el mío lo trajo en una tacita y un poco más concentrado “a lo cubano”, me dijo.

Desde entonces, por el día íbamos a La Polonesa, disfrutábamos su diversidad y la hermosa vista de la Estatua ecuestre del Libertador. Por las tardecitas, nos esperaba el RAZA Café y las conversaciones sobre la cultura de los colombianos y los sueños con que se despiertan cada día.

* Durante sus días en Medellín conversamos largo. En medio de nuestras diferencias, pedí una colaboración suya para el Caracol. Estas fueron nuestras palabras en Facebook: ARNOLDO: Te pido algo para mi Caracol, una crónica de tus días colombianos, con todo el acento literario que puedas darle. Una cuartilla al menos.....será valiosa para las audiencias que siguen los temas del Caracol". Eduard: "Cuando llegue te escribo la crónica". Nunca imaginó que la muerte no lo dejaría publicar en vida este texto que bien pudiera considerarse su testamento como "periodista ciudadano". Hoy, su confidente y responsable de sus cuentas -de sus últimos días de vida- en  Cimarronzuelo y Facebook,  acaba de publicarlo.  Tomado del blog Cimarronzuelo Oriental.

sábado, 28 de abril de 2018

¿Pueden los humildes disfrutar el tiempo libre en el socialismo?




Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com

Uno sale a la calle el fin de semana y siempre lo mismo.  La gente como yo, que pasamos los 40, no tenemos opciones. Personas muy especiales, de otros países, dicen que el viernes es el mejor día, pues se van junto a la familia a comer a algún lugar decente, o sencillamente a recrearse con las múltiples opciones a su disposición. Donde vivo –Contramaestre se llama-, el viernes es cualquier día, no me canso de decirlo, aunque no lo crean, -quizás sea así en todos los municipios de Cuba-. El sábado es homogéneo, “reguetones” enjaulados en pantallas gigantes; jóvenes congregados allí por unos cuantos pesos la entrada;  la guerra de marcas en la moda, los pelados exuberantes, los celulares a la vista como los antiguos pistoleros del oeste. Las cervezas caras de mano en mano; los cigarros mentolados y sus volutas al cielo; todo me parece un gran circo donde los que andan entre 13 y 35 años se sienten como pez en el agua y la gente como yo no sabe qué hacer: ¿si quedarse en casa a ver las viejas películas que ponen en la televisión o escuchar Nocturno en Radio Progreso?; pero la verdad, ya uno no quiere eso, necesitamos espacios donde escuchar nuestra música, conversar, tomar un café de verdad, buenos vinos, bailar  con sentido del respeto, sin necesidad de ahogarse en el humo de los cigarros, las palabras obscenas, la maldita prostitución a la cara, los cuerpos recorriendo la calle, arriba, abajo, las motos y sus muchachos encima, los caballos alados de Europa, Estados Unidos, raptando ninfas de cabellos plateados y uno desde el portal de la casa mirando a la joven ciudad morirse en algo que no tiene que ver nada con nuestras vidas. ¿Acaso los de mi edad somos dinosaurios? ¿Será que no hay ni siquiera un bar donde pasarla bien, sin ser estruendosamente asaltado el bolsillo por los precios? Antes leía mucha teoría sobre “el tiempo libre en el socialismo”, sus propósitos, parece que todo eso ha quedado en los libros, pues qué hacer, adónde ir, qué tomar,  qué ver en la tele, qué escuchar en la radio, a qué playa ir, a qué lugar del río Contramaestre, si está contaminado. Si analizamos fríamente las estadísticas, mi generación es mayoría en Cuba. Añoramos los buenos café literarios como en Medellín, o la misma Villa Clara, o tal vez lugares donde escuchar Son, Guaracha,  Filin y no  sólo la Década Prodigiosa que ya tiene sus públicos. Nos hacen falta sitios para apreciar trova tradicional y actual, espectáculos de teatro; sentir que el fin de semana uno puede oxigenarse para regresar al trabajo y ser más creativo, eficiente;  pero nada cambia, siempre las mismas ofertas, los mismos lugares y esas cosas que alguien se atreve a llamar “tiempo libre en el socialismo”.  ¿Cómo salir de la inercia del fin de semana? ¿Sentirse vivo? La vida pasando a toda máquina. Algunos dicen, no hay profesionales del arte, otros, los pocos que hay no tienen convocatoria, los menos afirman que no se hace el estudio de públicos y no se proyectan espacios según esos intereses generacionales. La verdad, el fin de semana es el mismo en todos lados, la misma música, las mismas cosas, las mismas caras. Creo que la mayoría de mi edad prefiere quedarse en casa, o cuando tiene dos pesos guardados, ir a Bayamo y comer con la decencia de una persona que necesita momentos así, para sentirse vivo y  no ser tomado por los cañones del cuentapropismo  y sus precios delirantes.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

DOSSIER: EDUARD ENCINA MÁS ALLÁ DEL TIEMPO

ERA UN GRAN POETA.
DOSSIER: EDUARD ENCINA MÁS ALLÁ DEL TIEMPO (HOMENAJE DEL BLOG CARACOL DE AGUA) 

Tuvimos enormes diferencias, casi a golpes nos fuimos varias veces, pero siempre prevaleció nuestra raíz guajira. Cargamos la cruz de nuestras diferencias en medio de tiempos, a veces mágicos, otras absurdos. Lo cierto: ERA UN GRAN POETA;  por eso me quedo con sus últimas palabras para mí: "Ahora se que eres mi HERMANO".

En tertulias en casa  siempre decía: “Si uno de nosotros muere primero, se sabrá quién era el informante por las coronas” y la risa saltaba en su barriga juguetona. Ironía de la vida, se fue primero y las coronas estaban allí, no se si por ironía de alguien, por restarle valor a su obra literaria, o por su posición a veces tan contestaria que bien pudiera servir de gesto simbólico para los tiempos actuales.  

Más allá de todas esas cosas, tal vez reales, tal vez no;  Eduard Encina no fue un ave de paso por el panorama literario cubano, este DOSSIER que hemos titulado: EDUARD ENCINA MÁS ALLÁ DEL TIEMPO agrupa crónicas, entrevistas, ensayos y críticas literarias de múltiples voces; todas confirman su valía como escritor. Con este último me quedo yo, creo sucede a todos los que fuimos sus amigos; al otro nunca lo conocí en persona.  

HA MUERTO MI HERMANO EL POETA EDUARD ENCINA(Crónica)
Miles de personas despidieron al poeta y hermano Eduard Encina en Baire (Crónica)
¿Ñángara o poeta? (Crónica)
Cimarrón, este es mi grito (Crónica)

Eduard Encina, para siempre (Crónica)
Cuba ha perdido a un poeta poderoso (Crónica)
La muerte de Eduard Encina “es un golpe que me ha dolido”*  (Crónica)
VIDEO CON LAS POESÍAS DE MI AMIGO EDUARD ENCINA EN MEDELLÍN
Su último ensayo antes de la muerte (Ensayo)
Manigua de Baire invade Festival Internacional de Poesía de Medellín* (Reseña)
La poesía no es una llorona (Crítica)

La palabra como un risco, como un trino  (Entrevista) 
“No estamos contentos, ni conformes, ni en silencio” (Entrevista)
La Cultura Cubana debe restaurar el diálogo, la espiritualidad  (Entrevista)

Tolerancia, pluralidad y compromiso ante los destinos de Cuba (Entrevista) 
Mambí de las letras en Baire  (Entrevista) 
Urge que tomemos las armas del periodismo (Entrevista)
 “La Asociación Hermanos Saíz me ha dado visibilidad” (Entrevista)
Asociación Hermanos Saíz en Contramaestre: 15 años de fe y amor para seguir creando  (Entrevista)
Orígenes: nuevo espacio para los escritores del Oriente de Cuba  (Entrevista)
Una cosa es el espíritu y otra la carne (Entrevista)
Afán posmodernista sin poiesis (Entrevista)
“Nos ha tocado un tiempo hermoso y terrible” (Entrevista)
Contramaestre: mejor municipio de la AHS en Cuba  (Noticia)
Un Caracol de Agua desde el oriente de Cuba

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Katiuska Blanco: La muerte de Eduard Encina “es un golpe que me ha dolido”*



Eduard Encina y Katiuska Blanco.
Querido Alfredo, qué pena tan honda siento, nunca olvidaré aquel mediodía en Contramaestre, con la acogida maravillosa de alguien talentoso y bueno, que abría sus brazos a escritores recién llegados de otros lugares; lo hacía con una humildad grande, una belleza de alma y una sensibilidad que se le salía por los poros; sabiduría cubana, íntegra y espléndida era la suya, fiel hijo de esa tierra donde el Maestro vio la luz por última vez y pasó definitivamente al misterio.

Luego, cuando nos acompañó de regreso a Santiago, escuché aquella presentación generosa que hizo al libro de un colega, y digo generosa, no porque no mereciera literariamente el elogio aquella obra, digo generosa porque ponía el alma en admirar, respetar y promover los versos nacidos de otro alguien, actitud sencilla y grandiosa al mismo tiempo que nos dejaba ver su sentimiento profundo de plenitudes múltiples.

No olvidaré tampoco nuestro trayecto a Santiago de Cuba, en aquel ómnibus cuando nos contó de su amor por alguien que padecía Lupus, de sus vivencias en el pedagógico Frank País García, de sus esfuerzos cotidianos… durante el viaje, compró para mí frutas que yo no había probado en toda mi vida y extendió su pañuelo para que limpiara mis manos… fueron gestos, detalles que guardo en la memoria.

Tuve gran alegría cuando vi que había obtenido el premio La Gaceta de Cuba 2017 y que alguien que luchaba desde su terruño por la cultura de nuestra nación fuera quien nos representara en Medellín, ¡¡¡me parecía tan justo, tan merecido!!!

La noticia de su muerte es un golpe que me ha dolido, lo menos que esperaba en un ser tan alegre y lleno de vida, estoy muy triste. Todo mi abrazo solidario y fraterno para ustedes, para la esposa y los hijos de Eduard. Ustedes, pueden contar conmigo para volver allí, a la porción de Cuba que él tanto amó. También por él, tendré siempre a Contramaestre en el corazón.

*Carta de Katiuska Blanco al bloguero Alfredo Ballesteros. Tomado del blog Caminante cubano

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Cuba ha perdido a un poeta poderoso

En las paredes de Arauquita está su rostro sonriente que lo que quiere es cantar.
Así lo fotografié en su peña Café con cuerdas. En esta imagen se inspiró Festival de Poesía de Medellín 2017 para pintarlo.
Por Fabricio Estrada (Poeta de Honduras)

Creí que el huracán Irma no me había llevado nada. Iluso. Los huracanes son animales taimados y van viendo cómo dañan en lo más preciso con su hórrida lupa de agua. En medio de todo esto ha fallecido el poeta Eduard Encina. Con él tuve la fortuna de hacer un viaje único hacia Arauquita, frontera con Venezuela, en el marco del Festival Internacional de Medellín al que ambos fuimos invitados. 

Reímos, hablamos, profundizamos en qué cosa sentíamos por la poesía; nos asombramos ante los inmensos llanos y ambos gritamos de alegría al ver nuestro primer chigüire (capibara). 

No hubo indicio, ni nada que me dijera que iba con él en un viaje más largo y que él, con su sencillez y fuerza, me estaba diciendo palabras para no olvidar. 

En las paredes de Arauquita está su rostro sonriente que lo que quiere es cantar. 

Cuba ha perdido a un poeta poderoso y a un ser humano que bien pudo leerle un poema de frente a cualquier huracán. 

Ahora callo y veo las espirales de Irma como si fueran parte de una breve clepsidra, funesta y dolorosa.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

VIDEO CON LAS POESÍAS DE MI AMIGO EDUARD ENCINA EN MEDELLÍN

Arnoldo, Eduard y Orlando Concepción.
Un amigo yace allí, donde la noche avanza sobre sus órganos vitales y los devora sin pensar en el daño que hace a sus hijos, a su mujer, a sus amigos. Saberlo dominado por una enfermedad terminal en una etapa de su vida, tan creativo, original, fundador, duele profundamente. 
Como todos los buenos amigos, tuvimos contradicciones, pero siempre prevalecieron los sentidos de la amistad y sobre todas las cosas, el AMOR POR LA LITERATURA Y LA OBRA INMENSA DE JOSÉ MARTÍ. 
En el año 7 de mi blog Caracol de agua celebramos grande, incluso prologó mi libro “Cuba con los mismos bueyes”; lo presentó al público de mi pueblo; luego celebramos por todo lo alto su cumpleaños 44 el 27 de enero de este 2017; todo fue en mi casita verde. 
Saber que su vida declinará en los próximos meses, duele profundamente. El corazón arranca aguaceros al alma. Los que valoramos la AMISTAD, por encima de todas las cosas, estamos desolados. Yo encerrado en casa con una conjuntivitis hemorrágica, cuando más cerca debiera estar de este hermano. Estas fueron sus palabras para mi Caracol de agua en el año 7. 
El blog Caracol de agua comparte hoy con todos los amigos y amigas de Eduard Encina en Cuba y el mundo este video realizado por el trovador cubano Polito Ibañez, que compila algunas lecturas de Eduard Encina en el reciente Festival de Poesía de Medellín, Colombia 2017. Aquí los visitantes de Caracol de agua podrán disfrutar de dos de sus más célebres poemas:  Lupus y  Manigua.

miércoles, 12 de julio de 2017

Manigua de Baire invade Festival Internacional de Poesía de Medellín*



Eduard Encina en una de las lecturas del Festival. Fot tomada de Cimarronzuelo Oriental.

Por Alfredo Ballesteros (Editor de Caminante cubano)  

El poeta Eduard Encina y el trovador Polito Ibáñez llegaron a Colombia, cerca de la media noche del 7 de julio. Encina e Ibáñez representan a Cuba, desde los versos y la música inteligente, en la 27 edición del Festival Internacional de Poesía de Medellín, que se realiza allí hasta el 15 de este mes.

En la mañana del sábado, en el Salón Medellín del Gran Hotel,  se realizó la presentación y conferencia de prensa de Fernando Rendón, Presidente del Festival, que invitó a los participantes a sumarse, desde el arte y la poesía, a la construcción de una nueva sensibilidad en Colombia, para comprender mejor la necesidad de vencer el odio y el dolor, desde la búsqueda de una auténtica reconciliación para conquistar  la paz. El lema que rige el Festival es: “Construyendo el país soñado”. Los participantes expresaron su deseo de apoyar desde el arte y el pensamiento, el proceso de paz que vive esa hermana nación.

En la tarde del 8,  se realizó la inauguración oficial en la plaza cultural “Parque de los deseos”, donde se congregaron miles de personas, para escuchar poesía y las canciones de los músicos invitados, entre ellos el cubano Polito Ibáñez.

Como parte del programa, el escritor de Baire, en Contramaestre, Eduard Encina, estuvo en el pueblo Carolina del Príncipe, a más de 100 Kms de Medellín. En una casa de cultura compartió lecturas con otros poetas. Durante el encuentro, la Alcaldía Municipal distinguió al vate Humberto Upegui, con la Orden del Príncipe, la más alta distinción que se otorga a una personalidad en esa ciudad.

El lunes en la tarde, Polito Ibáñez ofreció un concierto en Medellín. Durante la noche, el Elemental Teatro recibió a Eduard Encina, que leyó sus poemas, junto a Daniel Acevedo (Colombia), Mei Er (República Popular China), Jesús Sepúlveda (Chile) y Caterina Davinio (Italia).

Hoy 12 de julio, Encina viaja al municipio de Arauquita, donde leerá en la “Plaza de Banderas” junto al hijo de Honduras, Fabricio Estrada.

En su muro en Facebook,  Encina escribió este  miércoles: “Cada día Medellín me sorprende más. Lectores que preguntan por Israel Domínguez, Antonio Armenteros, Rito Ramón Aroche, Sigfredo Ariel; gente que quiere leer sus más recientes libros. La construcción de la paz en Colombia depende también de la construcción de una sensibilidad. La poesía purifica, sacude el odio y el dolor. Voy a los cafés, al Parque Bolívar, las Torres de la Bombonera, la Universidad de Antioquia y la gente cálida se parece a los míos. La poesía es verdad, la poesía nos libera”. Clic aquí para leer ensayo: La poesía:  poder invisible de la realidad

Postales de algunos momentos de Eduard Encina en Colombia

* Publicado originalmente en Caminante cubano con el título “Polito Ibáñez y Eduard Encina representan a Cuba en Medellín”




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