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sábado, 23 de agosto de 2025

EL LLAMADO DEL AMOR


Por Arnoldo Fernández Verdecia. 

Comía huesos en todas las casas del barrio. Recorría la candonga en busca de sobras. Bajaba el farallón tras cualquier cosa para comer. ¡Una lucha diaria por sobrevivir!

Tenía 15 años, era un abuelo. Me dolía tanto verlo en su vagabundeo cotidiano, que empecé a darle de vez en cuando alimentos. Él comprendió enseguida mi amor y me premiaba con ladridos. 

Un día llegaron intensos aguaceros y no dudó ni un segundo en establecerse en mí portal y pasarlos allí. Nunca le faltó, en todo ese tiempo, un trozo de tela limpia donde echarse, agua y comida. Dormía al lado de la ventana de mi cuarto. A veces, asustado, temía abrir la ventana y no verlo , pero siempre ahí, leal, seguro. 

Un día desapareció y salí a buscarlo por todo el barrio, creí que le había pasado algo malo, pero no, se había ido a sus aventuras de sobreviviente noctámbulo que recorría el pueblo en busca de cualquier cosa para comer. Dos días en ese deambular y una tarde llegó, al escuchar mi voz, al sentir mis caricias, lloraba como el perro sensible que era. Ese día abrí la puerta de la casa y lo invité a entrar, a quedarse y él aceptó. Lleva un año conmigo.

Cuando lo acaricio y le hablo llora infinitamente y me lame las manos, los brazos, el cuerpo todo.  Adora mis caricias, mis palabras.

Todos los días, mientras como, espera su regalo, espera sin golosear, tiene la certeza de que al pararme de la mesa, su boca recibirá algo sabroso. 

Ya no ve. Lo guío con mis palabras, construimos un lenguaje que es su luz. Con esa luz sus ojos ven. Un año a mi lado es poco, suficiente para él convertirme en su dios.

viernes, 26 de enero de 2024

UN AMOR DENSO


Por Javier Montes Miclin

Es absurdo pensar en lo cursi, el emana de la sensibilidad incontrastable de una de las emociones más virulentas: el amor. 

Consideran algunos abstractos que la manifestación de la cursilería indica debilidad analítica; otros diferimos en lo absoluto con estos postulados.

"El amor  es la adhesión ardorosa que siente un individuo de un sexo hacia otro de sexo diferente, no es una amistad acrecentada por las seducciones sexuales; la amistad no impide el criterio, el amor llega a arrebatarlo." (Obras completas: José Martí, Tomo 21.) 

Lo cursi es el túnel más eficiente para llegar a conectar, lo que lo biológico estableció pero lo cognitivo aún no, o sea, nuestro fenotipo y genotipo hicieron su función, pero para comprender los actores la representación teatral necesita la cognición formular un diálogo que equilibre ese horno emocional; el hombre de recursos intelectuales vastos admira su prudencia desdeñosa para con lo cursi; mas el sensual se desfasa en su uso.

Las cuestiones que tienen que ver con presentar nuestra emocionalidad en perspectiva amorosa, no tienen un mejor recurso que la cursilería trivial. Decir: !te amo mi niña!, porta una carga de tanta superficialidad que genera pena. Sin embargo, como diría Rochefoucauld: "La sinceridad es una abertura del corazón."

*Fotografía de Arnoldo Fernández. 

jueves, 29 de diciembre de 2022

MILITO EN EL BANDO DEL AMOR


Por Arnoldo Fernández Verdecia. 

Nunca he odiado a nadie, ni a mis enemigos, ni a los que me han hecho algún mal. 

Hay momentos en en que deseo alejarme, lo más lejos posible, de la estupidez humana, de sus ambiciones. 

No discrimino a nadie por sus ideas políticas, mucho menos por su sexo, ideas religiosas, económicas... 

Creo en la diversidad que moviliza contradicciones y empuja a estados nacientes del ser humano. 

Rechazo el odio de clases. No milito en ningún partido, ni secta religiosa, ni excomulgo de mis afectos a los que lo hacen. 

Un país necesita aceptar sus contradicciones, para desatar los nudos que lastran el albedrío de sus hijos. De esas posiciones encontradas, vendrá una mejor sociedad. 

Vivir bajo  la tiranía de una idea, una fe, una visión excluyente de la diferencia, va contra la naturaleza humana,  necesitada siempre de asociarse  con sus semejantes para creer, fundar, hacer. 

Ya no aspiro a militar en organizaciones iluminadas, ni vanguardismos de ningún tipo, tampoco estoy en contra de los que creen en eso. Es su derecho. El mío, también.

Aspiro a un 2023 donde prime el respeto a la individualidad, donde la verdad consiga oídos honestos para ser escuchada, y se gobierne apelando a ella como mandato supremo de la dignidad. 

Yo milito en el bando del amor, donde nos encontramos aquellos que creemos que cada ser humano tiene un don, una virtud, una experiencia que aportar al mejoramiento ético de los otros. Urge crear el partido del amor.

jueves, 22 de diciembre de 2022

PROFESOR NO ES CUALQUIERA


Por Arnoldo Fernández Verdecia.
  

Fui profesor, amé dar clases, mis alumnos, que hoy andan por el mundo, lo saben muy bien. 

Cada clase para mí era como si fuera la primera vez: nervios,  emoción, fe en no defraudar a mis púpilos. 

La clase es un hecho creativo, porque te exige arte, ciencia y comunicación, envueltos en un todo hermoso y delirante. 

Ser profesor es ir al futuro y volver al presente, enseñar a conquistar lo nuevo, sin negar lo viejo. Es enseñar a caminar con mirada propia. 

Algunos simulan ser profesores, pero no creen en ellos, se conforman con la modorra del trillo, el mismo círculo y nunca sienten la emoción del resultado expresado en un ser humano, educado en valores y  empeñado en el crecimiento profesional. 

Fui profesor, un día dejé de serlo cuando aquella barbaridad llegó a nuestras vidas y de la noche a la mañana, el sistema quería que fueras cualquier cosa, menos maestro de lo que te habías graduado y amabas. Así que tomé el camino y dejé atrás lo que tanto quise; igual que a mí le sucedió a muchos. 

Lo más importante para ser un buen profesor es saber mucho, amar el proceso de enseñarlo y ser un comunicador apasionado. 

El alumno respeta al profesor que sabe, incluso lo admira y muchas veces lo convierte en referencia ética de su vida. 

Pero, qué difícil ser profesor en Cuba, tan indefenso ante una economía despiadada, con el pensamiento puesto en la comida del hogar, las necesidades básicas, las medicinas...  

Por mucho que quiera hoy, un profesor puede dar una clase muy buena, una sóla al mes, quizás a la semana,  el resto las imparte como pueda, unas veces simulando, otras improvisando... 

Hay que preguntarse: ¿Por qué los alumnos más brillantes casi nunca eligen ser profesores?  ¿Quiénes son los que eligen ser profesores? ¿ Qué haría falta para que el profesor sea más valorado por la sociedad?

sábado, 3 de septiembre de 2022

MININA


Alguien la recogió 

pero nunca la quiso

Así que vivió por mucho tiempo

sin un refugio donde aliviar

el hambre 

              la sed…

Fueron tantos los palos

recibidos en su vida

que no sabía descifrar

                            la alegría 

                  cuando era real

Su patria era la calle,

allí lo sueños

              la esperanza,

              un lugar para dormir

Mirarse en sus ojos

producía un dolor 

               que no cesaba

verla húmeda  y triste

               bajo los aguaceros

                       dolía al mismísimo Dios

Yo era un niño en el portal

de una tarde cualquiera 

que no entendía

           como podía suceder algo así

Una noche la robé

                  de aquella tragedia

desde  esa hora cuatrera

                  no se cansa de amar 

                  al muchacho tierno 

                             que la salvó.   


lunes, 4 de julio de 2022

ADIÓS COSITO DE MI VIDA (Crónica)



Por Arnoldo Fernández Verdecia 

Tu lengua era un regalo de cada amanecer, primero te erguías sobre tus dos patas traseras y luego pasabas una de las de adelante sobre mi cuerpo dormido; cuando abría los ojos, allí tú, con esas motas de algodón blanco, negro y esa mirada tan humana que me hizo adorarte desde el día que decidí recogerte, cuando deambulabas por las calles, sin refugio, ni comida, ni amor... Te di primero unos metros cuadrados en una casita improvisada que hice para ti, pero eras tan agradecido, amoroso, que fuiste ganando espacios y terminaste acompañando la soledad de mi habitación, donde ya nadie podía sacarte de allí. Heredaste el plato rojo, el de Cuquita, la mascota de 15 años que el tiempo me robó en enero de 2021, lo hiciste tan tuyo que no podías comer en otro. Comprendí que conocías mi dolor y sabías empujarme a seguir viviendo, luego de perder el trabajo, a mi padre, al abuelo que me crió desde niño, a la finca donde vine al mundo que tíos egoístas nunca compartieron e ignoraron la memoria amorosa del abuelo. Nunca pude llevarte allí porque ya era de extraños. Añoré recorrer aquellos sitios donde mi niñez creció y fue feliz, pero no pude complacerte. Creí que podíamos tener un fragmento de tierra para sembrar, un caney forrado con guano, plantas frutales para alimentar el alma, un concierto de tojosas y palomas como regalo y juntos esperar la tarde para volver a casa y regresar cada día allí, como antes lo hizo el padre del abuelo, el mismo abuelo, mi padre y yo. Nunca supe la edad que tenías al llegar. No te pregunté, lo importante era hacerte feliz y que olvidaras los traumas que tu vida anterior grabó en tu memoria. Conociste el amor en toda su fuerza expansiva, ese es el mayor consuelo que puedo darle a mi conciencia. Te di las comidas de tus sueños. Nos acostamos tantas veces sobre el piso del corredor a mirar las estrellas en la noche y creer que un día seríamos alguna de ellas. Te llamé Cosito, porque eras apenas un fragmento de la nada que había sido tu vida anterior. Ladrabas a los carros porque los creías monstruos de alas y grandes cuernos que venían a comerte. A veces desaparecías en unas convulsiones que te hacían orinarte de dolor, pero a fuerza de afecto, cuidados médicos, hacía un año que no las habías tenido.  Eras el guardián de mis días y noches, nadie podía acercarse a mí, porque estabas dispuesto a morder al que quisiera hacerme daño. Durante la pandemia estuviste a mi lado, podías haber regresado al mundo del que una vez viniste, pero escogiste quedarte y juntos armamos una felicidad que nos convirtió en familia, grandes amigos; nunca imaginamos que un día tu paso cansado, la respiración trabajosa, eran las señales de una despedida que nunca creímos cercana, porque nos habíamos jurado amor eterno y acompañarnos siempre hasta el final de nuestras vidas. Te has ido Cosito mío. Tu corazón se apagó ante mis ojos sin poder hacer nada; no pude ser el guerrero que te trajo a casa, luego de enfrentar a aquel bárbaro en marzo de 2020, que apedreó una de tus patas y casi te saca un ojo;  de aquella nada, violenta, triste, pude salvarte, poner ante tu vida un reino para que nadie más abusara de ti;  sin embargo hoy, domingo 3 de julio de 2022, a las 7: 19 minutos de la tarde, te has ido al cielo; ahora eres una estrella que buscaré en la noche. Será muy difícil no salir a pasear contigo en las mañanas y al anochecer. El mundo ya no será el mismo sin tus ladridos. Al amanecer, me costará aceptar que ya no tendré nunca más las caricias de tu lengua y tus paticas adorables sobre mi cuerpo, como el mejor de los relojes.

martes, 15 de febrero de 2022

ANIA ÁLVAREZ, UNA DE LAS GANADORAS DEL VARADERO DE AMOR

Este lunes 14 de febrero se realizó en Matanzas la premiación del concurso de poesía Varadero de amor.

Uno de los premios colaterales, otorgado por el hotel Mar del Sur, lo obtuvo la contramaestrense residente en Cárdenas Ania Alvarez Enamorado.

El jurado del evento lo presidió el reconocido crítico de cine, Frank Eduardo Padrón Nodarse.
Álvarez Enamorado es fundadora del Taller  literario Raúl Gómez García de Contramaestre. Por años fue nuestra poetisa insignia en el cultivo de la poesía erótica. Ganó en múltiples ediciones los encuentro debate literario de carácter municipal y provincial. Recientemente ganó el premio de poesía Patria chica que se desarrolla en Baire cada año.

El acto de premiación tuvo como escenario el hotel Royaltie Icacos. La organización del Varadero de amor estuvo a cargo de Jorge Hernandez y la Dirección de Cultura del municipio Varadero.

sábado, 25 de diciembre de 2021

CUMPLES AÑOS HOY

Mi amada Carolina: 

No imaginé un diciembre de 2021 tan triste. No me pasó nunca por la cabeza usted enferma de Covid-19 y asaltada por una cepa como el Ómicron. 

Así es la vida; cuando la esperanza tiene alas llegan cuervos sin avisar y anidan donde el camino es de un verde intenso; pero el amor ve y confío en la certeza de esa máxima. 

Usted se recuperará amor y volverá a sonreír, a sentir que la vida es un regalo de Dios y vale la pena vivirla como dicta nuestro corazón. 

Tengo fe en su alma, en la bondad infinita que allí florece; en las ganas de vivir de su ser; así que nada podrá contra ese destino suyo, luminoso, bello, tan nuestro que ya no se vivir sin él. 

Más temprano que tarde el 2022 nos unirá y seremos más familia. Daremos abrigo a un amor que no muere a pesar de los golpes, las desdichas, las emboscadas, las pérdidas 

Cumples años en Navidad, ¡dicha grande!, ¡gloria infinita! Eres hija de Dios y él vela por ti. Mi amor también cuida de usted.  Dios y mi amor no se apartarán nunca de ti, vivirán eternamente en cada acción de vuestra existencia. 

Y ahora que Sabina se molesté si lee mi frase más cursi: TE AMOOOOOOOOOO para siempre. Tengo fe en nuestro amor, por él vivo, a él me debo. 

Felicidades mi vida.  La salud ahora es lo más importante para ti. 

martes, 20 de abril de 2021

Cumples 106 años hoy


Por Arnoldo Fernández V.

Llegas hoy a los 106 años. ¡Dicha grande! ¡Júbilo en los que te amamos sin faltarte nunca!, los más humildes, los que menos tenemos, pero siempre encontramos la forma de que tengas lo necesario y sobre todo, mucho AMOR.  

Cuando Madre murió, creí que no podrías soportarlo; sin embargo, ya hace 10 años y sigues retando al tiempo, timonel de un cuerpo que aún responde y unos pensamientos que hablan de la inmensa lucidez de tu cerebro. 

De niño a hombre guiaste mi crecimiento espiritual. Nunca olvido la muerte de tu padre y el dinero que había puesto en tus manos, allá por el Machadato; mucha plata de una venta de reses; podías haberte callado, pero pasado el entierro, llamaste a tu madre y entregaste una cifra memorable; ella te abrazó y elogió una seriedad que, en lo que a mí persona respecta, inculcaste siempre.  

Una sola vez me castigaste por unas sucias palabras dichas por un niño de seis años. Recuerdo cuánto corrí huyendo la reprimenda, hasta que no me quedó más remedio que entregarme y conocer el rigor de una paliza eterna, de la que nunca he podido olvidarme, pero que me enseñó el respeto a los mayores como algo sagrado. 

Me inculcaste la pasión por la pelota; la de aquellos tiempos y la de ahora, la del Habana y el Almendares, la de Orientales y Serrano. Del boxeo, qué placer escuchar tus disertaciones. ¡Cuánta sabiduría viejo.  

Las tardes, una y otra vez las evoco, pegados a la radio para escuchar Campo Alegre, Ritmos Latinoamericanos, La Gran Aventura de la Humanidad; o las noches junto a Sector 40, Alegrías de Sobremesa y Nocturnos. ¡Qué vida más sana,viejo! En mis pensamientos están todas tus narraciones, desde las más surrealistas, hasta las más cotidianas; por ejemplo, la de aquel aparecido en tus noches mostrándote señales de un dinero enterrado; el que sentías como una presencia incómoda cuando ibas a caballo a lugares lejanos; o las apariciones de tu padre cuando la muerte te ha rondado mostrándote un camino y abriéndote los brazos. 

En mis pensamientos están todas tus narraciones, desde las más surrealistas, hasta las más cotidianas; por ejemplo, la de aquel aparecido en tus noches mostrándote señales de un dinero enterrado; el que sentías como una presencia incómoda cuando ibas a caballo a lugares lejanos; o las apariciones de tu padre cuando la muerte te ha rondado mostrándote un camino y abriéndote los brazos. 

Gracias a la vida, por darme el regalo de tus 106 años. Espero, Dios lo permita,  sigas retando al tiempo; y en cada estocada, ganarle siempre, empeñado en recorrer el mismo camino que empezó un 20 de abril de 1915. 

domingo, 24 de enero de 2021

SOY EL HOMBRE MÁS TRISTE DEL MUNDO


Por Arnoldo Fernández V. 

Soy el hombre más triste del mundo. DHa muerto Cuquita, la que dormía cada noche con  su hociquillo sobre mi axila derecha. El amor más puro de mi vida.  Nunca hizo preguntas, siempre con tiempo para oír mis palabras, incluso para impulsarme luego de mis caídas de los últimos años, cuando la oscuridad pedía mi cabeza;  pero no sabía de ti, de la energía manando a raudales durante el alba, en la tarde o al amanecer, del trote breve, los ladridos comunicando decisiones anheladas, todo eso dio contenido a mis días y seguí, a pesar de la noche llegando a mi alma y la fuerza inaudita tomada por la noche, al extremo de alojarse en palacios de cristal y creer que podían mancillar mi moral convocando al rebaño  a denigrarme.  

A la 1:50 de la madrugada, del 24 de enero de 2021, se durmió con los ojos abiertos. El corazón, ya con un peso de catorce años, no pudo más. Días antes había tenido su período con abundante sangramiento; incluso una vaginitis necesitada de antibióticos... Lo intentamos todo para salvarla, pero se fue apagando despacio, con una humanidad en su mirada que me arrancó aguaceros de lágrimas.  Tuve que permanecer a su lado; no me quería lejos; el ladrido oportuno era la señal acordada entre los dos, por si alguna vez sucedía la muerte y la compañía no podía faltarnos. 

Las dos últimas noches fueron complejas; el dolor ganó terreno y sufría por la falta de oxígeno, que su corazón no podía irrigar equitativamente  a las partes del cuerpo. Sus quejidos eran como el llanto de un pueblo, herido por decisiones y prácticas erradas. Parecía una abuelilla silenciada por el precio de los comedores, el pan agrio, el tarifazo eléctrico… 

¿Cómo serán mis días y noches sin ti? ¿Cómo será llegar a casa y sentir el silencio de la soledad? ¿Cómo será ir al baño y no verte echada frente a la puerta, o al lado de la taza, mientras mi cuerpo libera sus heces? ¿Cómo podré seguir con este peso enorme de saber que te has ido a un viaje  sin retorno? ¿Cómo será llegar a mi vejez, si es que tengo suerte de conseguirlo, y contarles a los niños sobre una perrilla con el don de convertirse en madre, amiga, niña y estar en todos los momentos necesarios del espíritu atribulado por las circunstancias? ¿Cómo vivir en medio de una pandemia, aislado de la gente, sin tu presencia? Me queda honrarte infinitamente, por serla heroína más sublime de mis pasos terrenales. 

Te fuiste en enero como mi padre, pero resucitaste  en José Martí, aún estrella de mis hechos y decisiones. 

Ya despido con honores ese cuerpecillo de olor único y ladridos inconfundibles. Me dejas un pañuelo donde está fijada la agonía de tus últimos momentos; con él, junto a mi cruz y mi calvario, sigo el camino indescifrable del destino.  

domingo, 1 de noviembre de 2020

DECLARACIÓN DE FE


Por Arnoldo Fernández Verdecia.

Mi perra es viejecilla, tose mucho, tiene falta de aire; lame el piso y vive en la celda de afectos que yo diseñé para ella. No conoce otros mundos, nunca ha tenido sexo, hijos, su vida es una metáfora de mis frustraciones, de la vida falsa que he vivido, del personaje que otros querían yo interpretara en la vida. Mi perra tose, lame el piso, pero tiene la humanidad de mirarme fijo, me escucha en un mundo donde nadie lo hace, porque la verdad es una mierda y a nadie importa. Desayuna, almuerza, come y duerme en la cama conmigo, la llamo mamá, porque el día que murió la señora que me crió y amé con delirio, quedé en una orfandad tremenda. También tengo un perro callejero que me mira fijo y le dan convulsiones, pero sus ojos tienen mucha humanidad también, por eso me entiende y me da afecto sincero, uno que me hace muy feliz, por eso lo llamo papá. Al final, qué ha sido mi vida, pues le digo, crecer sin saber por qué carajo tus padres biológicos no te criaron, no te amaron, no estuvieron ahí cuando se construyen los afectos del alma, los que duran la vida entera. Al final, mis grandes amores son dos viejecillos, uno que ya se ha ido, -la llamé madre-, mi abuelo que aún está, mi perrecilla y usted. Mi perra lame el piso y casi no ve, tose mucho y tiene falta de aire, igual le sucede a mi abuelo, así que son amores frágiles, que en cualquier momento pueden irse y hacer más solitaria mi orfandad. ¿Qué me quedará entonces cuándo no estén?

miércoles, 18 de marzo de 2020

El amor en los tiempos del coronavirus

Como pueblo, tenemos un destino común y un deber: el de ayudarnos en el infortunio.

Por Arian Pérez (Tomado del grupo en Facebook Contramaestrenses por el mundo)

Hermanas y hermanos que viven en Cuba: nosotros no los odiamos. Es más, la inmensa mayoría de los cubanos que residimos en otros países, amamos profundamente a los cubanos que viven en nuestra tierra. Con frecuencia, me llegan mensajes de compatriotas de la Isla que me preguntan el porqué del rencor de los que se fueron contra los que se quedaron. Esta interrogante está sustentada, en parte, por lo que ven en la Internet. Mucho de lo que se publica en las redes sociales está saturado de resentimiento y crueldad hacia nuestra gente. Pero no es así. Los cubanos que residimos en el exterior, amamos y no olvidamos a los familiares, amigos y vecinos que viven en nuestra tierra. Esta relación trasciende las ideologías.

Pero entiendo la razón por la que tantos me hacen la misma pregunta. Hay una parte reducida de la comunidad cubana en el exterior, que exacerba el odio y promueve medidas punitivas contra nuestro pueblo. Este grupo de hermanos, buscan acrecentar el dolor de la familia cubana dentro y fuera de Cuba. Aunque reducidos en número, ellos son cómplices de las crueles restricciones implementadas por el gobierno de Estados Unidos que penalizan a cubanos de aquí y de allá.

Ellos idearon y apoyaron la cancelación de los viajes de aerolíneas norteamericanas a los aeropuertos del interior de la Isla. Abogaron públicamente porque se prohibieran los envíos de remesas desde terceros países a Cuba. Lo expresan a voz en cuello; no solo se oponen a los contactos familiares entre las dos orillas, sino que exigen que el hijo que emigró, deje de ayudar a la madre anciana que se quedó en la Isla. Algunos incluso hablan de bloqueo naval y hasta de invasión. Ante esta realidad, es lógico que muchos de los cubanos dentro de Cuba tengan la percepción de que sus compatriotas de afuera desean el holocausto del pueblo cubano.

Ahora mismo, confrontados a la pandemia mundial que sufre el planeta, varias de esas personas han expresado públicamente su deseo de que el coronavirus arrase con la tierra que los vio nacer. Es doloroso ver cómo lo dicen en público, en las redes sociales, jubilosas y burlonas ante la desgracia ajena. Tomando como justificación la contención del virus, se oyen voces que incluso abogan por la cancelación total de los vuelos entre Cuba y los Estados Unidos. Irónicamente, naciones como Brasil, México, República Dominicana y otras, han reportado ya decenas de casos de la epidemia. Sin embargo, nadie pide que se cierren los vuelos a esos países, ¡pero se exige la liquidación de los viajes entre Miami y la Habana! No han podido truncar totalmente los lazos entre la familia cubana de aquí y de allá y manipulan ahora el miedo a la epidemia para lograr sus objetivos.

Compatriotas de Cuba, por cada hermano confundido o enfermo de rencor, hay miles que creemos en el amor. Amamos al país adoptivo que un día nos recibió con los brazos abiertos, pero también amamos a la tierra maternal que nos dio la vida. En vez de medidas punitivas que recrudezcan el sufrimiento, abogamos por la cooperación entre nuestras naciones. No queremos muros que nos separen sino puentes que nos unan.

En cuanto a nosotros; no somos una jauría de lobos. Como pueblo, tenemos un destino común y un deber: el de ayudarnos en el infortunio. Pero incluso, si el odio nos robara la ternura y nos convirtiera en jauría, aún así, haríamos lo que fuera por salvar a nuestros cachorros, que son los niños cubanos de quienes somos nosotros los responsables.

Y si en el peor de los casos, nos azotara una epidemia de olvido, si termináramos todos desmemoriados —los de acá y los de allá— huérfanos de humanidad y transformados en lobos, incluso entonces, un instinto ancestral de Patria y amor subiría desde nuestros corazones para recordarnos lo inolvidable: ¡que somos miembros de la misma manada!

jueves, 19 de diciembre de 2019

CUMPLIR AÑOS EN DICIEMBRE



Por Arnoldo Fernández Verdecia. caracoldeaguaoriente@gmail.com

Es 19 de diciembre, pudiera decir, el día más feliz de mi vida, incluso pensar que soy un hombre que ha logrado grandes cosas; pero no es así, soy una persona que me complace servir a los demás, verlos crecer espiritualmente, unirlos por encima de las diferencias; escribir para los seres libres de fanatismos, oportunismos, nacionalismos estrechos, dogmas esclavizantes.

Escoger una manera decente de vivir me ha costado mucho, sobre todo desde el punto de vista humano, porque siempre hay gente que no valoran bien al hombre de principios, al que escoge el camino recto de la virtud, del compromiso con la ética, no la de los reyes, emperadores, príncipes, sino la de los humildes, los que son felices estrechando tu mano, compartiendo un café o escuchando Lágrimas negras de Don Miguel Matamoros.

Cuánto camino espinoso recorrido, caídas, lomas enormes y no me he cansado de hacer el bien; mis amigos y amigas de la Sociedad Cultural José Martí lo saben, los de Maffo, Contramaestre, Baire, Cuba y los del mundo, que con mucha solidaridad, siempre que vienen a Cuba me invitan a un cafecito, porque me saben de a pie, de los que no quiere falsos mecenas materiales, ideológicos, sino alguien que hace de la amistad un ritual de crecimiento permanente.

Cumplo años y me acompaña el Amor de los poetas románticos, creo en eso todavía, aunque algunos lo vean como algo fuera de época. La verdad, me complace leer palabras hermosamente escritas, pero con la energía verdadera que producen los que aman de verdad. La palabra falsa se cae ante la luz.

Allá, donde sopla el viento fuerte y la nieve estremece el alma, vive una rosa, como la del Principito; a ella mi agradecimiento por enseñarme que el Amor es un camino, no una trampa, un destino, no un acomodamiento, una vida, no un estacionamiento perpetuo, una estrella, no un árbol plástico. A ella, todo lo bueno del universo para que sane y brille en el firmamento donde yo pueda verla siempre e inspirarme como Quijote, donde otros solamente ven campos yermos.

Agradecerle a los que me han querido, con mis virtudes y defectos, los que han visto mi luz, más que mis sombras, los que han reconocido la rosa blanca del amigo sincero, los que en las buenas y en las malas, no han dejado de estar.

Cumplir años en diciembre me hace elevarme mucho más, comprender que el bien atrae el bien, que la voluntad de Dios es la ley suprema de los hombres, que la justicia por nuestra propia mano no es defendible.

Gracias al amor que espera, abriga, salva, ve.

lunes, 18 de marzo de 2019

La Patria de Carolinas y Alejandras


La noche es un gato que pasa

muy lejos.

Yo quiero ser ese gato,

robar el viento,

tomarme el hechizo del polen;

pero no hay un mago para complacerme,

ni soy un personaje  de  Había una vez.

Soy un caracol forzado

a girar en torno a un tanque de cemento,

donde mi padre orina cada noche

y puede aplastarme con la suela de su zapato

el día menos pensado

y seré polvo,

sin antenas,

ojillos,

sin aquel lucero

al amanecer

que mostraba a mi madre

cuando creía ser un niño feliz

que cazó mariposas azules

y habitó un asteroide

donde había un árbol,

por donde se subía al cielo

en una noche de Puerto Príncipe.

Nunca más seré ese niño,

aquel que su madre vieja

acunó en una palabra inmensa

llamada amor.

El amor es un gato azul

que voló lejos

y no hay forma de  hacerlo regresar

a la patria de Carolinas

y  Alejandras.

sábado, 29 de diciembre de 2018

Fin de año con cochinos inalcanzables




A todas las personas buenas del mundo: ¡FELICIDADES!

Por Arnoldo Fernández Verdecia.

Temprano recorrí la ciudad donde vivo, Contramaestre es su nombre, para los que no saben; pueblo de oriente, a una hora y media de Santiago de Cuba en guagua.

En su avenida principal, una Feria desde la misma Carretera Central, hasta el Cruce del Ferrocarril. Ventas variadas. Un mar de personas arrastran bolsos  y javas a su paso;  lo mismo ñame, plátano, yuca, boniato, lechugas, tomates, coles, rábanos, berro, especias múltiples, carnes de ovejo, cochino, pavo, pollo; todo parece tan normal, pero al preguntar los precios, uno se escandaliza; se aprieta los bolsillos y suspira; pero el fin de año ahí, al cantío del gallo, así que comprar es lo primero, después, veremos cómo se arregla enero de 2019.

Casi llegando al Crucero del Ferrocarril, una “Expo-venta espontánea de  Cochinos hermosos”; duele verlos así, tan ingenuos ante su muerte cercana; metidos en sacos, amarrados a sogas duras, o sobre carretas exóticas.  Los vendedores desesperados pregonan, casi arrastran a comprarlos; pero no todos podemos darnos un festín así, porque la cosa está dura y hay que pensar en mañana;  nada de dos o tres mil pesos por ejemplar;  eso lo dejamos al que puede.  

2019 ya toca a la puerta, es un niño que viene sobre un burrillo, o monta una cigüeña.  No importa el medio, lo importante es el AMOR, si lo invocamos con fe estará siempre; por eso abrazo a todos y comparto la paloma y el caracol, incluso con los dominados por la ira, la venganza, la envidia y la soberbia;  no les guardo rencor; al contrario,  sus acciones ayudan a  buscar otros caminos para seguir haciendo el bien.

Finalmente, el blog Caracol de agua agradece a las personas de buena fe, que en las buenas y malas, nos han seguido incondicionalmente. Gracias por confiar en nuestros  contenidos.  

El Caracol es la casa de los cubanos de buena voluntad; esos que José Martí llamó hermanos y los llamó a hacer la República nueva, “con todos y para el bien de todos”. Y como dijo el “Apóstol”, en carta a Antonio Maceo: “Toda la fama del mundo cabe en un grano de maíz”.

Aquí podrán encontrarme siempre, haciendo la PATRIA, no importa el destino. “¡Vengo del sol y al sol voy; / Soy el amor: soy el verso”! ¡FELICIDADES EN 2019! El AMOR premia a los que perseveran. GLORIA A DIOS.


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Aviso a los lectores de Caracol de agua

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